Archivo diario: abril 23, 2011

Las constructoras elevan más de un 30% el coste del tren de alta velocidad de Brasil

El proyecto del tren de alta velocidad entre Río de Janeiro y Sao Paulo tendrá un coste de unos 55.000 millones de reales (unos 34.810 millones de dólares), más de un 30% superior al valor calculado por el Gobierno, señala un informe del sector de la construcción. Según el estudio, divulgado por el rotativo Folha de Sao Paulo, el coste final del proyecto supone un tercio más del montante que maneja el Ejecutivo brasileño, que lo sitúa en unos 38.600 millones de reales (unos 24.585 millones de dólares), tras la actualización de la inflación.

El tren de alta velocidad de Rio-Sao Paulo (TAV RJ-SP) también conocido como TAV Brasil, es un proyecto del gobierno federal para la construcción de un tren de alta velocidad con la función de conectar las dos principales áreas metropolitanas del Brasil, São Paulo y Río de Janeiro. Un proyecto anterior ya preveía desde 2004 la construcción de una línea de tren rápido entre Campinas y Sao Paulo denominado Expreso Bandeirantes, el cual fue “congelado” en el 2007. Como alternativa un nuevo estudio técnico de viabilidad sobre el trazado preeliminar del tren de alta velocidad o “tren bala”, proponía unir Campinas, Sao Paulo y Río de Janeiro en una sola línea de 518 km de longitud. El gobierno federal espera que la obra esté concluida a tiempo para transportar al público durante la Copa Mundial de Fútbol de 2014, cuya sede fue adjudicada al país.

Además de integrar las tres regiones metropolitanas, el TAV conectará los dos principales aeropuertos internacionales de Brasil: Guarulhos y Tom Jobin, además de Viracopos.

El documento, firmado por las cuatro constructoras de mayor envergadura del país y revisado por una consultora internacional, precisa que el coste final podría disminuir hasta los 50.000 millones de reales si se descuentan beneficios de productividad.

El 13 de abril, el Senado brasileño aprobó un proyecto de ley que autoriza a la banca estatal a financiar hasta el 60% del proyecto, que está generando un intenso debate en las filas de la oposición.

Según la propuesta de ley del Gobierno, el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) financiaría hasta 20.000 millones de reales (12.738 millones de dólares) del tren de alta velocidad, que las fuerzas de la oposición han calificado de “técnicamente inviable y megalómano”. En los consorcios dispuestos a participar en la licitación del tren-bala hay empresas de España, Japón, Alemania y otros países con experiencia en trenes de alta velocidad.

El proyecto ha sufrido ya numerosos retrasos en relación a la idea original y parece difícil que esté operativo con vistas a los grandes eventos deportivos de los que Brasil será sede próximamente: el Mundial de fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016.

(Imagen Brazil Blank Map.svg by User:João_Felipe_C.S. en Wikimedia Commons)