Archivo diario: marzo 4, 2011

El tren mejor que el automóvil

El tren gana al coche. El Ministerio de Fomento ha subrayado que el uso del tren ante el coche tiene otros factores de interés, como el ahorro de tiempo, el respeto medioambiental y la menor siniestralidad, más allá del coste puro del gasto en gasolina. El departamento ha salido al paso de las afirmaciones formuladas unas horas antes por el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, quien ha calificado de “ocurrencias” las medidas de ahorro energético que plantea el Gobierno y que ha apuntado que una sola familia paga por viajar en el AVE lo mismo que gastan ocho coches en hacer el mismo recorrido.

El billete de ida y vuelta en el AVE entre Madrid y Valencia cuesta entre 175 y 210 euros, cifra que incluye “el máximo nivel de seguridad”, dada la mínima siniestralidad del tren frente al vehículo de carretera, así como el ahorro de tiempo (una hora y media del tren por las tres horas del coche). Este es uno de los argumentos que esgrime Fomento para defender el usuo del tren. Pero esgrime otros. Las emisiones de CO2 de un AVE son menores que las de todos los coches que trasladarían a Valencia al mismo número de viajeros. En el coste de viajar en coche a Valencia, dice Fomento, habría que incluir no sólo el gasto concreto en gasolina del trayecto, sino otros conceptos, como el coste del propio coche y el del seguro, lo que lleva a un gasto de 50-60 céntimos de euro el kilómetro. El ministerio ha anunciado, además, la rebaja de las tarifas de los trenes de Cercanías y media distancia, para fomentar su uso y reducir la factura energética.

No es posible comparar el AVE con media distancia y Cercanías, porque estos son considerados un servicio público esencial, dada su importancia para la movilidad de millones de viajeros cada día en toda España. Por ese motivo estos convoyes pueden ser subvencionados por el Estado, tal como permite la UE, circunstancia que es imposible en el caso del AVE, cuyas tarifas – asegura Fomento – se fijan por criterios comerciales y que, además, no tiene la misma consideración de uso esencial. Vamos que tampoco sería de estrañar que el ministerio volviera escoger uno de esos lemas que hicieron tan popular el transporte de viajeros por ferrocarril en los años setenta: Papá ven en tren.

(Imagen Tyk en Wikimedia Commons)