Archivo diario: marzo 16, 2011

El tren presenta aún demasiadas barreras para los usuarios

Excesivas trabas. Y más para las personas que se mueven con dificultad. Los servicios de transporte por ferrocarril que operan en Euskadi son “prácticamente inaccesibles” para las personas con movilidad reducida bien por la falta de accesibilidad en el entorno urbano, en las estaciones de tren o en los propios coches. Estas son algunas de las principales conclusiones a la que llega el defensor del pueblo vasco (Ararteko) después de realizar un estudio en profundidad sobre la accesibilidad en los medios de transporte de Euskadi. El informe extraordinario “Diagnóstico de accesibilidad del sistema de transporte público en la CAPV” reconoce avances importantes en la última década, pero subraya que existen “carencias muy significativas”.

Este estudio abarca toda la red del sistema de transporte público de carácter regular de Euskadi y analiza por lo tanto 15 líneas de ferrocarril, los tranvías de Bilbao y Vitoria, el metro de Bilbao, los autobuses urbanos e interurbanos, los taxis y los aeropuertos de las tres capitales. Y realiza una interpretación integral del colectivo de personas de movilidad reducida incluyendo discapacitados, personas mayores de 65 años o embarazadas.

Por redes ferroviarias, las líneas de EuskoTren presentan, por lo general, mejores condiciones que las infraestructuras gestionadas por Adif (Renfe) o Feve. En cualquier caso, la situación es «crítica» según el Ararteko. Y es que en Euskadi hay 176 estaciones para servicios de cercanías. De ellas, sólo el 22% disponen de un entorno urbano que facilita llegar a ellas. Se trata del mismo porcentaje de terminales accesibles.

El metro de Bilbao logra una alta calificación. En cualquier caso, los expertos que han realizado el informe detectan fallos para facilitar la autonomía de las personas con discapacidad visual o auditiva. Una vez dentro del metro, tampoco existen placas en Braille y altorrelive que informen de cada uno de los dos sentidos de la circulación. En los andenes, se echan en falta, asimismo, las franjas de guiado para localizar las puertas de acceso a las unidades. Respecto a los ascensores, el informe resalta la necesidad «de establecer y regular un sistema de preferencias de uso». Es decir, reclama que, en caso de elevada demanda, las personas de movilidad reducida tengan prioridad.

Pese a que han transcurrido catorce años desde la entrada en vigor de la Ley para la Promoción de la Accesibilidad, en todo el transporte «queda mucho por hacer» en esta materia. Sin embargo, el ferrocarril es con diferencia el medio que sale peor parado. Tanto que el Defensor del Pueblo vasco llega a decir que es «prácticamente inaccesible» para quien tiene problemas de movilidad.
“Los datos obtenidos son contundentes: en cuanto a la accesibilidad física el 78% de los entornos peatonales de la infraestructura son inaccesibles, el 78% de las estaciones también lo son, y en el 83% de los casos no se garantiza el recorrido peatonal desde la calle al andén”, afirma.

En consecuencia, y tras reconocer las intervenciones realizadas en los últimos años y los proyectos de mejora de la accesibilidad, el estudio del Defensor del Pueblo de Euskadi sostiene que “las carencias estructurales de accesibilidad del sistema ferroviario siguen siendo muy reseñables, por lo que aún se requieren considerables inversiones para garantizar el uso universal de estos servicios”.