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RZD, Siemens y Sinara amplían el parque ruso

Los ferrocarriles rusos Russian Railways (RZD), la compañía de inversión rusa Sinara Group y la alemana Siemens acordaron ampliar la flota de trenes de alta velocidad de RZD. Siemens informa de que su consejero delegado, Joe Kaeser, el director ejecutivo y presidente de la junta ejecutiva de RZD, Oleg Belozerov, y el presidente de la junta directiva del grupo Sinara, Dmitry Pumpyansky, han firmado el documento del acuerdo.

RZD y Ural Locomotives, una sociedad de riesgo compartido entre el grupo Sinara y Siemens, firmarán un contrato de entrega de once trenes eléctricos de alta velocidad y 16 nuevos coches para pasajeros que se integrarán en los 16 trenes de alta velocidad Velaro RUS, ya operados por RZD. El contrato final se firmará como tarde el 30 de septiembre de 2018.

“Los planes también contemplan la firma de un contrato de servicio y mantenimiento, también aplicable de cara a la siguiente etapa tras la ampliación del contrato de servicio actual entre RZD y Siemens”, según la empresa alemana. Además, estudian producción con licencia de nuevos trenes eléctricos y coches en Rusia.

Los nuevos trenes complementarán el parque existente de ‘Sapsan’, en las rutas San Petersburgo- Moscú-Nizhny Novgorod e incrementarán la capacidad de pasajeros en esas líneas. “Estamos contentos y orgullosos de ampliar aún más nuestra cooperación con nuestro socio RZD. Al ofrecer una nueva flota de trenes de alta velocidad, continuaremos con el éxito de la red de movilidad de alta velocidad y alta eficiencia de Sapsan”, dijo Kaeser.

Actualmente, 16 trenes ‘Sapsan’ de alta velocidad ya operan en Rusia en las rutas Moscú-San Petersburgo y San Petersburgo-Nizhny Novgorod a velocidades de hasta 250 km/h. Los trenes fueron diseñados para funcionar incluso bajo condiciones climáticas extremas, desde los -40 °С hasta los 40 °С. También establecen nuevos estándares de fiabilidad, comodidad y mejora de la experiencia de los pasajeros. Al estar respaldado por el servicio de mantenimiento digital de Siemens, se puede garantizar el 100% de disponibilidad de los trenes.

En diciembre de 2009, los Ferrocarriles Rusos (RZhD) pusieron en servicio el “Sapsan”, halcón peregrino en ruso. (El elegante halcón peregrino, en su famoso picado de caza, alcanza velocidades de 330 kilómetros por hora (205 millas por hora), lo que lo convierte en el animal más rápido en tierra y aire). Aparte de su velocidad, el ‘Sapsan’ cuenta con todos los requisitos de un tren de categoría gran confort. Mientras que los asientos cómodos en un avión están reservados para la primera clase y la clase business, los asientos en primera y segunda del ‘Sapsan’ tienen un nivel de confort idéntico a estos.

El Ministerio de Transportes ruso está en negociando el posible empleo del ‘Sapsan RUS EVS’ a lo largo de una extensa línea de nuevas vías de alta velocidad que se extenderían por Eurasia, eliminando los atascos en los aeropuertos nacionales, mejorando la eficacia en los desplazamientos de empresarios en trayectos interurbanos y proveyendo más opciones en clase gran confort para aquellos que quieran descubrir este país.

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Roland Busch, presidente de Siemens Alstom

Siemens y Alstom han rubricado el acuerdo para la combinación de sus respectivas actividades en el negocio de movilidad que dará origen a finales de 2018 a un gigante del sector ferroviario denominado Siemens Alstom, que contará con Roland Busch como presidente a propuesta de Siemens y con Yann Delabriere como vicepresidente. El acuerdo firmado por las dos empresas supone la continuación del memorándum de entendimiento suscrito por Siemens y Alstom el 26 de septiembre de 2017 y establece los términos y condiciones acordados por las dos empresas para la fusión de sus respectivos negocios ferroviarios.

El nuevo grupo tendrá su sede central en Saint-Ouen (Francia) y cotizará en la Bolsa de París. Como parte de esta transacción, Siemens recibirá nuevas acciones de la compañía combinada, lo que representa el 50% del capital social de Alstom sobre una base totalmente diluida. Asimismo, Siemens ha propuesto el nombramiento de Roland Busch, miembro de la junta directiva de la compañía alemana, como presidente del consejo de administración de la entidad combinada. Este papel sería adicional a las funciones de Busch en Siemens. Por su parte, Yann Delabriere, que es actualmente director general del consejo de Alstom sería designado como vicepresidente del consejo de administración como consejero independiente.

“Con la firma del acuerdo, hemos alcanzado un hito importante en la creación de un nuevo líder capaz de hacer frente a los desafíos de la movilidad del futuro”, declaró Henri Poupart-Lafarge, presidente y consejero delegado de Alstom y que será el primer ejecutivo de la nueva compañía combinada, señalando que las “primeras nominaciones ilustran el compromiso de las empresas con el equilibrio en el gobierno de la futura compañía”.

El cierre de la operación se espera a finales del año 2018, precisaron las empresas. La transacción está sujeta a la aprobación de los accionistas de Alstom en la junta de accionistas de la compañía prevista para julio de 2018, así como a la aprobación por las autoridades reguladoras pertinentes. Siemens ya ha iniciado su proceso interno de segregación de su negocio de movilidad y otros negocios relacionados con el fin de prepararse para la combinación con Alstom, indicó la alemana.

Alstom y Siemens suman en España dos fábricas, varios centros de investigación y miles de empleos con sus respectivos negocios de producción de trenes y otro material ferroviario que las multinacionales han acordado fusionar. De hecho, la francesa ha fabricado uno de cada tres trenes de los que actualmente circulan por el país, el 25% de los de Alta Velocidad. Entre sus principales hitos figura el de haber fabricado los primeros trenes AVE que se pusieron en marcha, los del AVE Madrid-Sevilla, o el primer tren de metro sin conductor, para la línea 9 del metro de Barcelona.

En el caso de Siemens, la alemana está presente en España desde 1895 y suministró parte de la segunda generación de trenes AVE, aquellos que unen Madrid-Barcelona. Siemens cuenta con una fábrica en Cornellá (Barcelona) que, entre otras cosas, fabrica motores y convertidores para trenes. Además, cuenta con un centro de I+D+i en señalización ferroviaria en Tres Cantos (Madrid) con proyectos para toda la división internacional.

El metro de Bangkok refuerza su alianza con Siemens

El grupo tecnológico e industrial alemán Siemens ampliará 28 kilómetros la línea de metro de Bangkok, incluido el sistema de señalización, y entregará 35 trenes para el servicio del metropolitano. Siemens comunica que el suministro incluye convoyes de tres coches, el sistema de señalización, los sistemas de tracción y equipamiento completo para las cocheras y el taller. También mantendrá los trenes y sistemas durante 10 años.

La Bangkok Expressway and Metro Public Company y Limited y Karnchang Public Company han adjudicado al consorcio formado por Siemens y la tailandesa ST Electronics el equipamiento de la extensión de la Blue Line del Metro de Bangkok. La mayor parte de la extensión de veintiocho kilómetros y diecinueve estaciones de la línea, en los tramos de Hua Lamphong a Lak Song, en el sur, y de Bang Sue a Tha Pra, en el norte, se ejecutará en viaducto.

Los trenes del metro, que se fabricarán en la factoría de Viena, serán una versión actualizada del parque actualmente existente de Blue Line suministrada por Siemens y se construirá en la planta de Siemens en Viena. Cada tren tendrá capacidad para más de 800 pasajeros y tendrá una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora. Siemens realizará los servicios de mantenimiento del sistema de transporte durante diez años. La puesta en marcha de la ampliación de la línea está prevista para 2019-2020.

Las empresas que trabajan en el proyecto son Bangkok Expressway y Metro Public Company (BEM) y CH. Karnchang Public Company junto con un consorcio compuesto por Siemens y ST Electronics (Tailandia). Una vez completada la ampliación, BEM será el operador de transporte de esta línea. “Hemos ayudado de forma decisiva a desarrollar y dar forma al sistema de transporte urbano de Bangkok durante las últimas décadas. Este es el quinto mayor pedido que hemos recibido para ampliar el sistema de transporte urbano de la ciudad”, explica el director general de la división Mobility de Siemens, Jochen Eickholt.

El servicio funciona de 6.00 de la mañana hasta la 24.00 horas, todos los días. La frecuencia es de menos de cinco minutos entre formaciones durante las horas pico (de 6 a 9 y de 16.30 a 19.30) y de menos de diez minutos fuera de esos períodos. Funciona con un máximo de 18 formaciones (de tres coches) y una de reserva. Cada formación puede transportar 900 pasajeros, con 42 asientos por vehículo. Los depósitos se encuentran en el distrito Huai Khwang, donde se realizan las tareas de mantenimiento, reparación, limpieza y pruebas.

Además de la Blue Line, que lleva en funcionamiento desde 2004, Siemens también puso en servicio el Skytrain y el enlace ferroviario con el aeropuerto (Airport Rail Link). La Línea Azul, que Siemens entregó en 2004 como proyecto llave en mano, corre en semicírculo desde Bang Sue hasta la estación principal de Hua Lamphong y transporta alrededor de 320.000 pasajeros al día. Cuando se completen las dos extensiones en 2019-2020, el tráfico en la Línea Azul se espera que aumente a alrededor de 500.000 pasajeros por día.

Europa ya tiene su gigante ferroviario

Cuando el río suena…La francesa Alstom y la alemana Siemens acaban por firmar su fusión para crear un gigante europeo en el sector ferroviario con un volumen de negocios de 15.300 millones de euros, tal y como se preveía a principios de semana. “Siemens y Alstom han firmado un protocolo de acuerdo para combinar las actividades de movilidad de Siemens, que incluyen su sección de tracción ferroviaria, con Alstom”, señalan ambas compañías en un comunicado conjunto. Siemens controlará el 50% de las acciones de la nueva empresa fusionada.

Las dos compañías comunican también que el Estado francés no ejercerá la opción de compra de acciones en Alstom. El Estado tiene actualmente un 20% de los títulos de Alstom gracias a los títulos prestados por el grupo Bouygues, que se hubiesen hecho efectivos si Francia hubiese desembolsado hasta el 17 de octubre 1.000 millones de euros. El objetivo de esta unión es crear una potencia europea que pueda hacer frente a la competencia internacional, sobre todo al fabricante chino CRRC Corp, corporación resultante de la fusión de las dos principales empresas del ramo del país.

La integración afectará a España en la medida de que las dos compañías están presentes en el país con sus respectivos negocios ferroviarios desde hace años. Alstom y Siemens suman en España dos fábricas, varios de centros de investigación y miles de empleos con sus respectivos negocios de producción de trenes y otro material ferroviario que las multinacionales han acordo fusionar. Ambas compañías tienen en común que ya acumulan más de un siglo de presencia en España, que sus principales instalaciones están ubicadas en Madrid y Barcelona, y que han suministrado gran parte del actual parque de trenes AVE de Renfe y otras instalaciones como electrificación y sistemas de la red ferroviaria española, convencional y de Alta Velocidad.

Alstom y Siemens han venido siendo hasta ahora competidores en el mercado español. La última ocasión en que se ‘enfrentaron’ fue hace justo un año, cuando pujaron entre ellas, y también contra los fabricantes locales CAF y Talgo, y la multinacional canadiense también con presencia en España Bombardier, por el último ‘megacontrato’ de trenes AVE cerrado por Renfe que finalmente se llevó Talgo.

Alstom trabaja desde hace 155 años en España, donde actualmente emplea a 2.000 operarios y cuenta con una fábrica, cuatro centros de innovación y una veintena de otro tipo de centros de trabajo. La empresa francesa factura unos 450 millones de euros anualmente, la mitad por sus proyectos internacionales. Su principal instalación es la fábrica con que cuenta en Santa Perpetua de Mogoda (Barcelona), uno de los “centros de producción de trenes más avanzados de Europa”, según la empresa, con capacidad para fabricar todo tipo de vehículos, desde tranvías hasta AVEs.

Entre el resto de sus instalaciones españolas figura el centro de ingeniería e I+D en mantenimiento ferroviario que tiene también en Santa Perpetua y el centro global de excelencia de señalización tranviaria de Madrid. Según sus datos, Alstom ha fabricado uno de cada tres trenes de los que actualmente circulan por el país, el 25% de los de Alta Velocidad. Entre sus principales hitos figura el de haber fabricado los primeros trenes AVE que se pusieron en marcha, los del AVE Madrid-Sevilla, o el primer tren de metro sin conductor, para la línea 9 del metro de Barcelona.

Siemens está presente en el país desde 1895 y suma unos 3.500 empleos con el total de las distintas actividades y negocios que tiene en el país, entre los que el de Mobility, donde actualmente está integrado su negocio ferroviario (trenes y señalización), es uno de las “más destacados”, según indican fuentes de la multinacional. Es fabricante y suministrador de la segunda generación de trenes AVE, los que unen Madrid-Barcelona. La compañía alemana cuenta con una fábrica en Cornellá (Barcelona) que, entre otras cosas, fabrica motores y convertidores para trenes. Dispone, además, de un centro de I+D+i en señalización ferroviaria en Tres Cantos (Madrid) con proyectos para toda la división internacional.

Alstom y Siemens negocian su fusión

El grupo industrial francés Alstom confirma que negocia una “posible unión” con el alemán Siemens que, según el diario Le Monde, podría quedarse con hasta un 50% de su capital o incluso más en una operación que se encuentra en un estado “avanzado”. La fusión daría lugar a un fabricante con 15.000 millones de facturación y fuerte posición en la alta velocidad. El diario francés indica que la alianza podría anunciarse este martes, cuando está programado un consejo de administración de Alstom, y sólo dos días después de las elecciones en Alemania. Sería la primera alianza industrial franco-alemana después de que el presidente galo Emmanuel Macron haya abogado por una mayor integración económica en Europa. De hecho, su Ejecutivo vería con buenos ojos una mayor concentración en el sector ferroviario siempre y cuando no se vea afectado el empleo.

La idea sería que el grupo francés aportara sus negocios ferroviarios, lo que incluiría los trenes pero también la señalización. Siemens entraría en su capital mediante una ampliación de capital de Alstom que le estaría reservada, lo que, según la prima que se acabara fijando, supondría un porcentaje de acciones entre el 45% y el 50% o incluso más. Si se diera esta última hipótesis, la cuestión que se plantearía es si Siemens habría de lanzar una opa sobre el resto del capital.

Fuentes solventes aseguran que Siemens ha tenido acercamientos tanto a Alstom como a la canadiense Bombardier. La germana contribuiría a la fusión con Alstom con activos valorados en 7.000 millones de euros, según informaciones en prensa, lo que equivaldría a un paquete del 45% al 50% de la que hoy es su rival francesa. Las mismas fuentes aseguran que si las conversaciones con Alstom cristalizan en una fusión, la germana tendría una pequeña mayoría, aunque sería el director general de la francesa, Henri Poupart-Lafarge, quien lideraría la empresa fusionada. Las dos tienen destacada presencia en España.

El próximo octubre expiran los derechos de compra que Bouygues -primer accionista de Alstom actualmente, con el 28,3%- consintió al Estado francés para comprarle del 15% al 20%. Unas opciones de las que el anterior gobierno del presidente socialista François Hollande quiso dotarse para poder pesar en el futuro de una compañía que tiene una importancia industrial, pero también simbólica, como fabricante del tren de alta velocidad (TGV) con el que Francia fue pionera.

Según Le Monde, los poderes públicos franceses se van a esforzar por obtener garantías de Siemens sobre el mantenimiento de los centros de decisión y en los de investigación y desarrollo en Francia. También sobre los niveles del empleo y la actividad en las factorías. Un acuerdo entre ambos conglomerados daría lugar a un serio aspirante al liderazgo mundial del sector.

El escenario de una fusión con el gigante alemán, que parecía que se decantaba hasta hace unas semanas por el canadiense Bombardier, hay que contemplarlo en el contexto de un sector ferroviario marcado por la fusión en 2015 de dos de los grupos chinos del sector que crearon el gigante CRRC, que está arrasando en muchas de las licitaciones abiertas por todo el mundo. Bombardier, que ha declinado hacer comentarios, habría expresado su condición de tener el control de un matrimonio con Siemens, que la europea no parece dispuesta a conceder.

Siemens presenta el tren Rhine-Ruhr Express

El grupo tecnológico alemán Siemens ha presentado el primer prototipo del tren eléctrico Rhine-Ruhr Express (RRX), cuyas pruebas se realizarán en el Centro de Prueba y Validación (PCW) de la firma en Wegberg-Wildenrath (Alemania), antes de que entre en servicio a finales de 2018. Las siete primeras unidades preserie de este tren se encargarán al Centro de Prueba de Siemens y se realizarán diferentes test en los próximos meses, antes de iniciar las primeras verificaciones en la red pública ferroviaria del país.

La consejera delegada del área de trenes regionales y locomotoras de alta velocidad de la compañía alemana, Sabrina Soussan, apunta que el inicio de las pruebas en esta instalación pone de manifiesto que la corporación está “al día” con el proyecto Rhine-Ruhr Express. “Estamos probando si los trenes son aptos para su servicio diario entre las ciudades de Renania del Norte-Westfalia y dentro de ellas. Cada tren de la flota de RRX será puesto en servicio aquí, prácticamente en la puerta de la red de ferrocarril público”, añadió.

Siemens se adjudicó en marzo de 2015 un contrato para la fabricación de 82 trenes eléctricos Desiro HC de varias unidades y para la gestión del mantenimiento por un período de 32 años. El pedido tiene un importe total de más de 1.700 millones de euros. El nuevo tren presentado por la compañía cuenta con cuatro coches, el primero y el último, como coche final y remolque de conducción, tienen un piso para pasajeros, mientras que los dos restantes cuentan con dos pisos para el transporte de personas. La capacidad de cada tren es de 400 pasajeros.

Siemens ha desarrollado un nuevo diseño para la flota RRX basado en la exitosa plataforma Desiro. El concepto del tren combina características premium con tecnología punta. Cada tren consta de cuatro coches; el primero y el último como coche final y remolque de conducción tienen un piso para los pasajeros, mientras que los dos coches del medio son de dos pisos. Cada tren tiene una capacidad de 400 asientos. Los trenes están diseñados en un esquema de color blanco, gris, negro y naranja. El diseño de la RRX continúa en el interior, donde generosas líneas de visión y grandes ventanas proporcionan un ambiente agradable. Además, el RRX tiene Wi-Fi y tomas de corriente en todo el tren, mesas plegables y luces de lectura en primera clase, así como avanzados sistemas de información y unidades de tracción energéticamente eficientes y aire acondicionado.

Los trenes no sólo ofrecen un excelente confort para los pasajeros, sino una disponibilidad óptima a lo largo de su ciclo de vida. La comunicación de datos moderna proporciona un diálogo continuo entre los trenes y su servicio. Como parte del concepto de mantenimiento predictivo, las posibles fallas técnicas pueden ser rectificadas antes de que realmente se produzcan. Al asumir el servicio de ciclo de vida y el mantenimiento de la RRX, Siemens garantiza más del 99% de disponibilidad para la operación programada. Con una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora y un sistema de asistencia al conductor para el frenado anticipado y la aceleración, el RRX garantizará flujos de tráfico óptimos en las rutas de gran tráfico en la región del Rin-Ruhr.

La justicia fuerza a Renfe a volver a abrir la puja por el megacontrato de 30 trenes de Alta Velocidad

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Renfe tendrá que abrir de nuevo la puja por el contrato de compra de treinta nuevos trenes de Alta Velocidad, un pedido valorado en 2.600 millones de euros, dado que deberá “subsanar” los pliegos del concurso para eliminar la cláusula sobre la fabricación del pedido en España. Así lo ha determinado el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales (TARC) en su pronunciamiento sobre la impugnación al concurso que presentó Bombardier.

En su resolución, este organismo dependiente del Ministerio de Hacienda desestima todos los puntos que denunciaba la multinacional canadiense, salvo aquel respecto al hecho de que el concurso primara la fabricación de los nuevos trenes AVE en España. El tribunal insta a Renfe a “subsanar” los pliegos para eliminar esa condición que, según la empresa, aportaba un punto del máximo de cien que pueden lograr las ofertas que pujen por el contrato. De ellos, el 35% se otorgan a la propuesta técnica y el 65% restante, a la económica.

La operadora deberá volver a abrir la puja por el contrato, mediante la apertura de un nuevo plazo para que los fabricantes de trenes interesados presenten sus propuestas. La resolución del TARC llega apenas unos días después de que el pasado 17 de mayo concluyera el plazo de presentación de ofertas inicialmente establecido en el proceso del concurso. Renfe recibió ese día cuatro propuestas, las de las españolas CAF y Talgo, la francesa Alstom y la alemana Siemens.

Bombardier, pese a estar precalificada en el concurso, finalmente no remitió a Renfe oferta, en coherencia con la impugnación que había presentado al contrato el 29 de abril por considerar que “no cumple los principios de no discriminación, proporcionalidad y libre competencia”. Tampoco lo hizo la japonesa Hitachi, que comparte tecnología con la firma canadiense.

La apertura de este nuevo plazo llevará “unas semanas”. Por el momento, la compañía va a proceder a devolver las cuatro ofertas recibidas el martes, que “aún no se habían abierto”. A pesar de ello, para la operadora ferroviaria, la resolución del TRAC “refuerza las condiciones” del pliego por las que dirimirá el pedido de su nuevo parque de trenes AVE, uno de los mayores de la historia de la compañía y el primera en la última década.

La reapertura de la puja por el contrato se suma no obstante a las dudas que el actual contexto de interinidad del Gobierno y repetición de elecciones generan, según fuentes del sector, respecto a los plazos y la resolución del pedido.

El contrato, que Renfe licitó en diciembre de 2015, supone el suministro de treinta nuevos trenes de Alta Velocidad, además de su posterior mantenimiento durante cuarenta años. La operadora pública busca un tren que circule a una velocidad de hasta 320 kilómetros por hora y de gran capacidad, esto es, que pueda transportar a un mínimo de 400 viajeros.

Renfe descarta repartir el pedido entre varias empresas, dado que prevé adjudicar este contrato a un solo fabricante y, según los pliegos actuales, esperaba empezar a recibir los nuevos trenes a partir de 2018. Con este ‘macropedido’, la compañía ferroviaria pretende garantizarse un calendario de incorporación de nuevos trenes para modernizar su parque de vehículos y prepararlo al paulatino aumento de la red ferroviaria y de la demanda de viajeros.

Los 6 fabricantes que concurren al macrocontrato de Renfe formalizarán en mayo sus pujas

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Alstom, Siemens, CAF, Talgo, Bombardier e Hitachi cuentan con plazo hasta el fin de la primera quincena de mayo para presentar a Renfe las respectivas ofertas con las que buscarán hacerse con el contrato de suministro de treinta nuevos trenes de Alta Velocidad y su posterior mantenimiento, un pedido estimado en 2.642 millones de euros. Renfe busca un tren que circule a una velocidad de hasta 320 kilómetros por hora y de “gran capacidad”, de forma que pueda transportar a “un mínimo” de 400 viajeros.

Renfe y los fabricantes de trenes continúan así trabajando y avanzando en este concurso a pesar de la incertidumbre que el cambio de Gobierno genera sobre la continuidad del proceso. La operadora ferroviaria ya ha remitido los pliegos con las características que deben tener los trenes a las seis compañías a las que ha invitado a pujar por este contrato de material rodante, el primero que lanza en al menos diez años.

Los pliegos fijan un plazo de 110 días desde el día de su recepción para que las empresas remitan a la operadora sus propuestas de modelo de tren de Alta Velocidad y sus presupuestos de fabricación y mantenimiento. Este plazo concluye el 14 de mayo, una fecha que, por coincidir en fin de semana, podría adelantarse al viernes 13 o a comienzos de la semana siguiente, al filo del fin de la primera quincena del mes de mayo.

Renfe prevé adjudicar el pedido en los meses de junio o julio, con el fin de empezar a recibir los nuevos trenes en 2018. La operadora ferroviaria encomendará el pedido a una sola empresa o consorcio de empresas. Los pliegos priman a las compañías que puedan fabricar parte del suministro en España, si bien la producción ‘made in Spain’ no es requisito imprescindible para hacerse con el contrato. De los seis fabricantes invitados a pujar por el proyecto, sólo Hitachi, firma japonesa que recientemente compró la italiana Ansaldo, no cuenta con instalaciones en España.

El pedido en liza abarca el suministro de manera inmediata de quince nuevos trenes de Alta Velocidad, y un pedido opcional de quince trenes más que la operadora irá solicitando por lotes de cinco unidades en función de sus necesidades, además del mantenimiento de todas las unidades durante todos sus cuarenta años de vida útil.

Con este ‘macrocontrato’, la compañía ferroviaria pretende garantizarse un calendario de incorporación de nuevos trenes para modernizar su parque de vehículos y prepararlo al paulatino aumento de demanda de viajeros.

Con la consecución de este ‘megacontrato’, las firmas con instalaciones en el país reforzarían la carga de trabajo de sus plantas con un pedido nacional, tras pasar años centradas en la exportación, en la producción de trenes y otros sistemas ferroviarios para otros países.

Los fabricantes Talgo, CAF, Alstom, Siemens y Bombardier competirán por el pedido de Renfe

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Los fabricantes ferroviarios radicados en España (CAF, Alstom, Siemens, Talgo y Bombardier) han manifestado su disposición a competir por el suministro a Renfe de 32 nuevos trenes de Alta Velocidad y su posterior mantenimiento, un contrato que asciende a 2.642 millones de euros. Las compañías ratificaron su interés por este pedido, el primero que lanza en España en la última década, y que Renfe prevé sacar a concurso esta misma semana.

A la competición por este ‘megacontrato’ se podrían sumar otros fabricantes internacionales, dado que, aunque el concurso primará el hecho de fabricar parte del pedido en España, la producción local no será una condición imprescindible para participar. Con la consecución de este ‘megacontrato’, las firmas con instalaciones en el país reforzarían la carga de trabajo de sus plantas con un pedido nacional, tras pasar años centradas en la exportación, en la producción de trenes y otros sistemas ferroviarios para otros países.

El contrato que Renfe licita esta semana contempla el suministro de manera inmediata de 15 nuevos trenes AVE con capacidad para circular a 320 kilómetros por hora, y un pedido opcional de quince trenes más que la operadora irá solicitando por lotes de cinco unidades en función de sus necesidades. La compañía podrá solicitar estos vehículos adicionales hasta 2020 y pedir que cuenten con rodadura desplazable, para que puedan así realizar trayectos que combinen la circulación por vías de Alta Velocidad y convencionales.

El importe total del ‘megacontrato’ de 2.642 millones contempla el suministro de los treinta trenes y el coste de su posterior mantenimiento durante el periodo máximo de cuarenta años que contemplará el contrato.

Renfe prevé adjudicar todo el pedido a un sólo fabricante, previsiblemente en mayo de 2016, con el fin de empezar a contar con los nuevos trenes a partir de 2018. Una vez que esta semana se publiquen los pliegos de contrato, la empresa abrirá un plazo de preclasificación, en el que las empresas interesadas comunicarán su voluntad de participar y, posteriormente, se abrirá otro periodo para que las firmas ya clasificadas presenten sus respectivas ofertas y modelos de trenes.

Renfe busca un tren capaz de circular a 320 kilómetros por hora y de transportar a un mínimo de 400 viajeros. Además, deberá contar con las instalaciones necesarias para ofrecer el servicio ‘wifi’ a bordo que la empresa está implementando en su actual parque. Con este suministro, la operadora pública pretende contar con un parque de trenes adecuado ante su previsión de que la demanda de viajeros de AVE, que este año sumará unos 30 millones de viajeros, se doblará en los próximos ejercicios, en paralelo a la puesta en servicio de nuevas líneas. También quiere prepararse ante la competencia, ante la próxima apertura del mercado a otros operadores.

El interés de General Electric por la francesa Alstom provoca movimientos en la alemana Siemens

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La estadounidense General Electric anda detrás de Alstom, que no parece hacerle ascos al flirteo; todo lo contrario. El fabricante francés de trenes y centrales eléctricas ya ha anunciado que le interesa la operación, pero ha evitado ser más preciso. El acuerdo, que puede culminarse antes de que acabe la semana, mantiene en vilo al Gobierno francés, que no ve con malos ojos la entrada de la alemana Siemens en el baile.

“General Electric y Alstom tiene su calendario, que es el de sus accionistas, pero el Gobierno tiene el suyo, que es el de la soberanía económica. Por eso el Gobierno quiere tener el tiempo necesario para examinar seriamente otras proposiciones”, declaró el ministro de Economía e Industria de Francia. Arnaud Montebourg asegura que estudian otras alternativas a la compra, pero también ha evitado proporcionar otros detalles. La marca alemana estudia fórmulas para entrar en la operación.

Dado que Alstom opera en sectores estratégicos, la maniobra precisa de la autorización del Estado francés. El Gobierno francés contempla con cierta simpatía la posibilidad de que el gigante alemán entre en el contrato, de tal forma que se podrían crear “dos campeones europeos y mundiales en los sectores de la energía y el transporte, el uno en torno a Siemens y el otro en torno a Alstom”. Sin embargo, Francia deberá examinar ambas ofertas “con interés”.

Montebourg subrayó que será “particularmente firme en sus exigencias de mantenimiento y creación de empleos, inversión e investigación y desarrollo, así como en el mantenimiento en Francia de los centros de decisión“. “Hay que recordar que Alstom vive principalmente de los encargos públicos y del apoyo del Estado a la exportación“, agregó el titular de Economía, que avanzó que “no aceptará que se tome una decisión desde la precipitación” y sin analizar en profundidad “intereses alternativos”.

La oferta de General Electric, que se cifra inicialmente en 13.000 millones de dólares (9.400 millones de euros) por el conjunto del grupo, representaba un 25% más que su precio de mercado antes de que se conociera la noticia. Aunque hay otras fuentes que mantienen que la propuesta solo afectaría a las actividades energéticas de la firma francesa y no a las de transporte, como los trenes de alta velocidad.

Otros grandes grupos industriales franceses de los que el Estado es accionista, como Areva, Safran, Schneider o Thales no han movido ficha ante la operación del gigante estadounidense, por lo que los ojos del Elíseo se han posado en Siemens, para que el grupo mantuviera titularidad europea. La caída de la cotización del 20% de Alstom en el último año la ha convertido en un objetivo barato para los ejectivos de GE.

Alstom, fundada en 1928, es uno de los grupos industriales más importantes de Francia, donde emplea a 18.000 personas de las 93.000 que componen una plantilla que anualmente factura unos 20.000 millones de euros (unos 28.000 millones de dólares). En 2004 fue salvada de la quiebra por Nicolas Sarkozy, entonces ministro de Economía, quien intervino financieramente el grupo porque opera en sectores estratégicos, lo que disgustó a Berlín, que consideró que la ayuda pública perjudicaba a la germana Siemens.

Alstom, uno de los grupos que fabricaron el tren de alta velocidad AVE, cuenta con una plantilla de 4.000 personas en España y plantas en Santa Perpetua y Barcelona, dedicadas a la fabricación de trenes; en Buñuel, donde produce turbinas eólicas; en Bilbao y Cornellá, de turbinas hidroeléctricas; en San Fernando de Henares, de sistemas de transmisión de electricidad. Además, Alstom está presente en países como México, Argentina y Brasil.

(Imagen Tangopaso en Wikimedia Commons)