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Los fabricantes ferroviarios radicados en España abren este martes el megacontrato de Renfe

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Semana crucial para los fabricantes ferrovarios radicados en nuestro país. Las principales empresas del sector (CAF, Alstom, Siemens, Talgo y Bombardier) preparan esta semana la puja por hacerse con el contrato de suministro de treinta nuevos trenes de Alta Velocidad (AVE) y su posterior mantenimiento, un contrato que asciende a 2.642 millones de euros. Estas firmas presentarán este martes 22 las respectivas solicitudes para participar en el concurso público por el que Renfe contratará este pedido, el primero que lanza en España en la última década.

Los fabricantes de trenes se ‘precalificarán’ para este concurso a pesar de la incertidumbre que el cambio de Gobierno genera sobre la continuidad de este proceso de contratación, según indican fuentes del sector. Con la consecución de este ‘megacontrato’, las firmas con instalaciones en el país reforzarían la carga de trabajo de sus plantas con un pedido nacional, tras pasar años centradas en la exportación, en la producción de trenes y otros sistemas ferroviarios para otros países.

El contrato que Renfe sacó a concurso hace unas semanas abarca el suministro de manera inmediata de quince nuevos trenes AVE con capacidad para circular a 320 kilómetros por hora, y un pedido opcional de quince más que la operadora irá solicitando por lotes de cinco unidades en función de sus necesidades. La operadora podrá solicitar estos vehículos adicionales hasta 2020 y pedir que cuenten con rodadura desplazable, para que puedan así realizar trayectos que combinen la circulación por vías de Alta Velocidad y convencionales.

El calendario establecido por Renfe firja la adjudicación en mayo de 2016, con el fin de empezar a contar con los nuevos trenes a partir de 2018. La compañía prevé contratar todo el pedido con una sola oferta, que no obstante pueden presentar varias empresas aliadas en consorcio. Con la preclasificación, las empresas interesadas en el contrato comunican su voluntad de participar y presentan la documentación que acredita su capacidad para hacerse con el mismo. Una vez que Renfe evalúa estas peticiones y documentación, abrirá el periodo para que las firmas a las que invite a participar en el concurso presenten sus respectivas ofertas y modelos de trenes.

Renfe busca un tren capaz de circular a 320 kilómetros por hora y de transportar a un mínimo de 400 viajeros. Además, deberá contar con las instalaciones necesarias para ofrecer el servicio ‘wifi’ a bordo que la empresa está implementando en su actual parque. Con este suministro, la operadora pública pretende garantizarse un parque de trenes adecuada ante su previsión de que la demanda de viajeros de AVE se duplique en los próximos ejercicios.

Renfe y Adif prevén incorporar a sus plantillas unos 750 nuevos trabajadores en los próximos tres años

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Renovación y rejuvenecimiento de la plantilla. Renfe y Adif prevén incorporar a sus plantillas un total de unos 750 nuevos trabajadores en los próximos tres años, en virtud de los planes de empleo que las dos compañías ferroviarias públicas incluyen en los nuevos convenios colectivos que acaban de pactar con sus sindicatos para el periodo 2015-3018. Del total de nuevos trabajadores ferroviarios, entre 400 y 500 ingresarán en la operadora y los 250 empleados restantes en Adif, la compañía encargada de construir y gestionar las líneas de tren y el resto de las infraestructuras ferroviarias.

Con estas nuevas contrataciones Renfe y Adif sustituirán el grueso (algo más del 60%) de las vacantes que generará el plan de bajas voluntarias que ambas han puesto en marcha para un máximo de unos 1.100 trabajadores. El fin último de estos planes de bajas e incorporaciones es rejuvenecer al colectivo de trabajadores ferroviarios, que actualmente presenta una edad media de unos 54 años, y mejorar su productividad, competitividad y cualificación profesional.

Adif ya pactó el pasado verano un expediente de regulación de empleo (ERE) universal voluntario al que pueden sumarse 350 trabajadores. Renfe también acordó recientemente con los sindicatos un plan de desvinculación voluntaria, abierto a la adhesión de 775 empleados, que se ejecutará de forma paulatina hasta 2018. En concreto, al plan, que ahora se incluye en el convenio, pueden sumarse trabajadores con una antigüedad de al menos 19 años en la empresa o que estén próximos a cumplir con los requisitos para acceder a la jubilación. Estos empleados recibirán el 60% del salario mensual más 100 euros por cada mes que le falte para alcanzar la jubilación, con un máximo de 24 meses para ambos importes.

Las dos compañías ferroviarias públicas abordarán estos programas de reposición de personal aplicando la tasa máxima de sustitución que los Presupuestos Generales del Estado permiten para empresas públicas. No obstante, el nuevo convenio de Renfe establece unas nuevas condiciones económicas para los trabajadores que se incorporen a la compañía, que pasan por reducir un 60% el salario de ingreso de forma progresiva, en un plazo de cinco años. En concreto, bajarán un 30% en los dos próximos años, un 15% los dos ejercicios siguientes, y un 10% en el quinto año. Con este ajuste, Renfe pretende ajustar los salarios de nuevo ingreso «a las actuales condiciones de mercado», según se indica en el convenio de la operadora.

En cuanto a los actuales salarios, el convenio recoge que en 2016 se aplicará la subida del 1% pactada para la función pública. Para los ejercicios siguientes del convenio (2017 y 2018), en el caso de Renfe, la compañía liga la evolución de los sueldos a la consecución de su objetivo de lograr los primeros beneficios de su historia.

Entre el resto de puntos del nuevo convenio de la operadora, destaca la reclasificación que introduce en el colectivo de maquinistas, que queda estructurado en cuatro categorías, y en el incremento de la antigüedad necesaria de seis a diez años para acceder a la categoría máxima, al de maquinista jefe del tren. Además, los nuevos convenios de Renfe y Adif incluyen a los trabajadores de las compañía provenientes de la extinta Feve, con lo que solventa la completa integración de este colectivo en las compañías ferroviarias.

Huelga de este viernes
Renfe garantiza la circulación del 78% de los trenes de Alta Velocidad (AVE) y Larga Distancia ante la jornada de huelga que el sindicato CGT ha convocado para este viernes, 18 de diciembre. Así lo establecen los servicios mínimos decretados por el Ministerio de Fomento ante el paro, con el fin de garantizar que se compatibilizan el derecho a la huelga con el derecho a la movilidad de los ciudadanos.

La carta de servicios esenciales fija asimismo que circularán el 50% de los trenes de Cercanías habituales, un porcentaje que se eleva hasta el 75% en las ‘horas punta’. En el caso de los servicios de media distancia (los trenes regionales convencionales) se ha establecido la circulación del 65% de los trenes que normalmente se programan para un viernes.

CGT ha convocado a los trabajadores de las dos empresas ferroviarias públicas a secundar la jornada de huelga para reivindicar mejoras en los nuevos convenios colectivos. También pretende protestar por la «deriva privatizadora» que considera están registrando los «servicios más rentables» del ferrocarril, según informó la formación. El sindicato reivindica que la «reversión» de esta tendencia debe pasar por el lanzamiento de una oferta de empleo público «suficiente para rejuvenecer las plantillas» de las dos compañías.

Renfe extiende a los usuarios de Cercanías la tarjeta de fidelización que ya existe para clientes del AVE

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Fidelización en Cercanías. Desde este mes de diciembre los viajeros de los trenes de Cercanías de Renfe pueden acumular puntos con los trayectos que realicen en este servicio ferroviario metropolitano, que posteriormente podrán canjear por billetes de AVE La operadora ha extendido a los usuarios de Cercanías la tarjeta ‘+Renfe’, el sistema de fidelización de clientes que hasta ahora sólo se ofrecía a los pasajeros de los trenes AVE y Larga Distancia.

La medida se enmarca en la intención de la compañía ferroviaria de atraer nuevos viajeros al ferrocarril y fidelizarlos, lo que constituye uno de los principales objetivos del plan estratégico que desarrolla la operadora, con el que pretende lograr el primer beneficio de su historia en 2016. De esta forma, desde el pasado día 1, los viajeros de Cercanías que cuenten con algún tipo de abono (estudiante, mensual o trimestral, entre otros) pueden solicitar la tarjeta de fidelización, en la que acumularán puntos por cada trayecto que realicen. Los puntos, además de canjearse por billetes de trenes AVE, también pueden cambiarse por billetes para los de Media Distancia y de otros trenes de Cercanías, o bien por los servicios que ofrecen las empresas que colaboran con el programa de puntos de la tarjeta ‘+Renfe’. Entre estas firmas figuran Paradores, cadenas de hoteles o empresas de alquiler de coches.

Cercanías es el servicio con el mayor número de viajeros de Renfe. Hasta el pasado mes de septiembre contabilizó un total de 296,5 millones de usuarios en el conjunto de las doce ciudades donde se presta este servicio. Se trata de una cifra similar a la del pasado año, que multiplica varias veces los 18 millones de viajeros transportados en los servicios de Media Distancia convencional (trenes regionales), los 4,8 millones de pasajeros de los de Media Distancia de Alta Velocidad (Avant) y los 14,28 millones de viajeros del AVE contabilizados en el mismo periodo, según datos oficiales del Ministerio de Fomento.

En la actualidad, la operadora cubre el servicio de Cercanías en Asturias, Barcelona, Bilbao, Cádiz, Madrid, Málaga, Murcia-Alicante, Santander, San Sebastiám, Sevilla, Valencia y Zaragoza. Sólo en el área de Madrid Renfe pone en servicio más de 1.300 circulaciones diarias para atender una demanda que supera los 800.000 viajeros/día, que confían en la operadora para realizar sus desplazamientos por motivos de trabajo, ocio o estudios.

Renfe desplazará a Arabia Suadí a 1.200 trabajadores para gestionar el ‘AVE del desierto’

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Reto laboral. Cerca de 1.200 trabajadores de Renfe se trasladarán a Arabia Saudí para gestionar el tren de Alta Velocidad que circulará entre La Meca y Medina. El presidente de Renfe, Pablo Vázquez, anunció este sábado el desplazamiento de los trabajadores de la operadora española lo que supone todo un hito en las relaciones laborales entre España y el país árabe.

Vázquez destaca el «reto» que supone para la firma española la salida al extranjero de parte de sus trabajadores para poner en marcha una línea de alta velocidad en un país foráneo. El presidente de la compañía española explica que la firma que dirige se encuentra «en un momento muy importante de transformación» y que la experiencia saudí supondrá desplazar a 1.200 personas. «Renfe ha adquirido mucha experiencia en operar la alta velocidad», indica el presidente de la compañía, quien subraya que, en el nuevo marco que se abre, «el objetivo es ser rentables«.

Vázquez realizaba este anuncio en una mesa sobre globalización que soprendió a los participantes en el XX Encuentro de Economía en S’Agaró (Baix Empordà). El presidente de la operadora detalló que se tratará de personal directivo y de perfil técnico que se encargará de «montar la empresa operadora» y gestionarla mientras dure el contrato, en principio, siete años, todo lo relacionado con la gestión de lo que ya se conoce como el ‘AVE del desierto’.

El consejero delegado de Grupo MCI -con sede en Barcelona y especializado en iluminación-, Fred Hoffmann, que también participaba en este foro asegura que «el negocio está fuera y hay que salir a buscarlo», al tiempo que indica que su prioridad ahora es Dubái. «África va a ser en pocos años un continente en el que nos vamos a sorprender de lo que va a pasar», sentencia Hoffmann.

(Imagen Diario de León)

Filiales de Acciona, Sacyr, ACS y Ferrovial se disputan el ‘macrocontrato’ de limpieza de Renfe

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Acciona, Sacyr, ACS y Ferrovial se disputarán el contrato de prestación de servicios de limpieza a Renfe durante los dos próximos años, estimado en 123 millones de euros. Es uno de los tres grandes contratos lanzados por la operadora ferroviaria pública este año, junto con el de la instalación de ‘wifi’ en el AVE, que adjudicó a Telefónica, y el de compra de treinta nuevos trenes de Alta Velocidad por 2.642 millones que se acaba de lanzar. El contrato de limpieza es además el primero en el que Renfe aglutinará todos los servicios de este tipo en todas sus instalaciones, que hasta ahora fragmentaba en distintas contrataciones.

El contrato contempla la prestación de servicios de limpieza en todas las instalaciones de la compañía pública, desde las oficinas hasta los talleres, pasando por toda su flota de trenes y las estaciones de los distintos núcleos de Cercanías, además de otras dependencias como almacenes y centros de servicios. Renfe ha estructurado el contrato en tres lotes, que corresponden con tres zonas geográficas del país (el centro-Norte, el Este y el Centro-Sur). El primero de los tres lotes es el de mayor cuantía, dado que se estima en 54,32 millones de euros. El correspondiente a las instalaciones ubicadas en la zona Este supone un monto de 31,3 millones y el de las del Centro y el Sur, otros 37,45 millones para el conjunto de los dos años de contrato.

Renfe recibirá a comienzos del próximo mes de diciembre ofertas para este contrato mientras acaba de poner en marcha oficialmente el mayor de la compañía en los últimos diez años, el de la compra de treinta nuevos trenes AVE por un monto de 2.642 millones de euros. Del lado de las empresas, en caso de lograr el contrato o alguno de sus lotes, las constructoras reforzarían la destacada cartera con que cuentan en sus respectivas divisiones de servicios.

Las grandes constructoras compiten por este ‘macrocontrato’ de limpieza a través de sus respectivas filiales. Así ACS puja a través de Clece, Sacyr mediante Valoriza, Ferrovial con Ferrovial Servicios y Acciona, Acciona Facility Services.

Los fabricantes Talgo, CAF, Alstom, Siemens y Bombardier competirán por el pedido de Renfe

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Los fabricantes ferroviarios radicados en España (CAF, Alstom, Siemens, Talgo y Bombardier) han manifestado su disposición a competir por el suministro a Renfe de 32 nuevos trenes de Alta Velocidad y su posterior mantenimiento, un contrato que asciende a 2.642 millones de euros. Las compañías ratificaron su interés por este pedido, el primero que lanza en España en la última década, y que Renfe prevé sacar a concurso esta misma semana.

A la competición por este ‘megacontrato’ se podrían sumar otros fabricantes internacionales, dado que, aunque el concurso primará el hecho de fabricar parte del pedido en España, la producción local no será una condición imprescindible para participar. Con la consecución de este ‘megacontrato’, las firmas con instalaciones en el país reforzarían la carga de trabajo de sus plantas con un pedido nacional, tras pasar años centradas en la exportación, en la producción de trenes y otros sistemas ferroviarios para otros países.

El contrato que Renfe licita esta semana contempla el suministro de manera inmediata de 15 nuevos trenes AVE con capacidad para circular a 320 kilómetros por hora, y un pedido opcional de quince trenes más que la operadora irá solicitando por lotes de cinco unidades en función de sus necesidades. La compañía podrá solicitar estos vehículos adicionales hasta 2020 y pedir que cuenten con rodadura desplazable, para que puedan así realizar trayectos que combinen la circulación por vías de Alta Velocidad y convencionales.

El importe total del ‘megacontrato’ de 2.642 millones contempla el suministro de los treinta trenes y el coste de su posterior mantenimiento durante el periodo máximo de cuarenta años que contemplará el contrato.

Renfe prevé adjudicar todo el pedido a un sólo fabricante, previsiblemente en mayo de 2016, con el fin de empezar a contar con los nuevos trenes a partir de 2018. Una vez que esta semana se publiquen los pliegos de contrato, la empresa abrirá un plazo de preclasificación, en el que las empresas interesadas comunicarán su voluntad de participar y, posteriormente, se abrirá otro periodo para que las firmas ya clasificadas presenten sus respectivas ofertas y modelos de trenes.

Renfe busca un tren capaz de circular a 320 kilómetros por hora y de transportar a un mínimo de 400 viajeros. Además, deberá contar con las instalaciones necesarias para ofrecer el servicio ‘wifi’ a bordo que la empresa está implementando en su actual parque. Con este suministro, la operadora pública pretende contar con un parque de trenes adecuado ante su previsión de que la demanda de viajeros de AVE, que este año sumará unos 30 millones de viajeros, se doblará en los próximos ejercicios, en paralelo a la puesta en servicio de nuevas líneas. También quiere prepararse ante la competencia, ante la próxima apertura del mercado a otros operadores.

El ‘macrocontrato’ de Renfe activa a todos los fabricantes de material rodante del mundo

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Renfe lanza el concurso público por el que comprará treinta nuevos trenes de Alta Velocidad y reformará diez unidades de su actual parque de AVEs por un importe de 1.400 millones de euros. El ‘macrocontrato’, el primero que la operadora promueve en al menos la última década, abarca la adquisición de quince trenes con rodadura para circular sólo por vías AVE y de otros quince con rodadura desplazable, esto es, que pueden circular indistintamente y combinar durante su recorrido vías de Alta Velocidad con tramos de vía convencional.

El contrato incluye la reforma de diez trenes del actual parque de AVEs de Renfe. Se trata de unidades fabricadas por Talgo a las que se instalará también un sistema de rodadura desplazable. Con este tipo de trenes, la operadora pretende extender el ahorro de tiempo de viaje que permiten las vías del AVE a aquellas ciudades que aún no cuentan con conexión directa a la Alta Velocidad, combinando en el trayecto este tipo de líneas y las convencionales.

El ‘macrontrato’ de Renfe, aprobado en la reunión del consejo de administración de la operadora de este martes, también comprende las posteriores labores de mantenimiento de los trenes durante un periodo inicial de treinta años, prorrogable diez más, hasta los cuarenta, según detalla la ministra Ana Pastor durante su intervención en ‘El Ágora’ de ‘El Economista’.

El concurso público que se promoverá para contratar este pedido de trenes será, «por vez primera, universal y abierto», en vez de realizarse mediante procedimiento negociado, como ocurría hasta ahora. «De esta forma, podrán concurrir todos los fabricantes y el proceso tendrá la máxima concurrencia y transparencia», resaltó la ministra. Pastor avanza que entre los criterios que Renfe tendrá en cuenta para seleccionar al próximo proveedor de sus trenes AVE figurará el coste por viajero que suponga poner en marcha el tren, el coste de la energía, el número de plazas y su grado de disponibilidad.

La ministra asegura que esta compra de trenes es «necesaria» para que la operadora pública pueda prestar servicio en las nuevas líneas AVE que se van poniendo en servicio, que suman un total de 500 nuevos kilómetros sólo en esta última Legislatura. Pastor indica además que la adquisición de este material rodante está incluida en el Presupuesto y cuenta con los recursos necesarios.

Los Presupuestos del Estado para 2016 asignan a Renfe una partida de 155 millones para esta inversión en nuevo material rodante. Además, la operadora firmó recientemente una línea de financiación con Banco Europeo de Inversiones (BEI) por importe total de 600 millones de euros para costear este contrato y también el Plan de Cercanías que aborda la compañía.

El pedido de nuevos vehículos es uno de los tres grandes contratos de Renfe de este año, tras el de instalación de ‘wifi’ en los trenes AVE, recientemente adjudicado a Telefónica, y el de servicios de limpieza que acaba de sacar a concurso. Renfe lanza el contrato mientras encadena continuos récords en cuanto a número de viajeros transportados en AVE y Larga Distancia y en tanto Fomento ultima poner en marcha la apertura a la competencia del transporte de viajeros en tren.

Bombardier confía en que Renfe cuente con su nuevo modelo de Zefiro para ampliar su parque

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El fabricante de material ferroviario y aeronáutico canadiense Bombardier tiene intención de presentarse al concurso que previsiblemente lanzará Renfe antes de final de año con el objetivo de ampliar su flota. «Si todo va como entendemos que está yendo, claro que nos presentaremos. El próximo vehículo que queremos ver en España es el Zefiro en el que vamos a montar hoy», explica el responsable de Desarrollo de Negocio, Comunicaciones, Marketing y Ventas de la compañía en España, Javier Hinojal.

Hinojal se refiere al V300Zefiro, el nuevo tren de alta velocidad de la empresa canadiense en Italia que fue ayer presentado en Roma y que cubre el trayecto entre la capital y Milán en un tiempo de aproximadamente tres horas. Adelantó que la compañía se presentará ante el operador público español con este tren, que puede alcanzar una velocidad máxima de 400 kilómetros por hora y una velocidad comercial de 360 kilómetros por hora.

Preguntado, además, sobre si este fabricante de trenes canadiense tiene previsto presentarse a otros concursos internacionales con este mismo tren, el responsable español no descartó esta posibilidad aunque matizó que primero «habrá que ver los pliegos y lo que pidan». «Ahora mismo la siguiente (licitación) debería ser la española«, apuntó.

Este nuevo tren, que se llama Frecciarossa 1000 en Italia, circulará de momento a 300 kilómetros por hora entre Roma y Milán, y tendrá una capacidad de 457 asientos distribuidos en ocho coches, explicó en la rueda de prensa de presentación el director ejecutivo de Bombardier en Italia, Luigi Corradi. La rama cuenta con una longitud de 202 metros y ha sido diseñada de tal manera que, si la empresa pública que utilizará este tren, Trenitalia -del grupo Ferrovie dello Stato- lo deseara, podría ser empleado para conectar Italia con otros países europeos, entre ellos España.

«Está capacitado para superar fronteras, si Trenitalia lo desea se podrían hacer las variaciones pertinentes para conectar Italia con otros países», subrayó Corradi. Según datos facilitados por la compañía, Trenitalia ha encargado un total de cincuenta unidades de este tren, por un valor de 1.600 millones de euros.

El número de unidades del pedido de la operadiora española aún no está definido, si bien se estima que se fabricarán 40 nuevos trenes para ampliar el actual parque de Renfe. Se trataría de un “contrato marco” por el que el fabricante o fabricantes que resulten adjudicatarios suministrarán los trenes de forma progresiva en el tiempo, en el horizonte de la próxima década. Las entregas se programarán en función de las necesidades de la operadora, de la demanda de viajeros y de la puesta en servicio de nuevas líneas.

El anuncio de la adquisción de estos trenes, realizado en marzo, resultaba ya sorprendente. Pero hay bastantes sospechas ahora de que el Ejecutivo que preside Mariano Rajoy dejará sin efecto este programa, a la espera de las urnas. Hay quien sostiene, sin embargo, que Fomento aún tiene capacidad operativa para licitar este ‘macrocontrato’ y que es posible que se realice la licitación antes de las elecciones.

¿Puede Euskadi competir con el Estado en la gestión ferroviaria?

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La pregunta del título no es baldía ni baladí. La consejera de Medio Ambiente y Política Territorial, Ana Oregi, anunció la intención del Gobierno vasco de participar en la gestión de la ‘Y vasca’, a través de Euskotren. Oregi, que intervenía este jueves en Bilbao en una jornada organizada por ‘Expansión’ sobre el Corredor Ferroviario Atlántico junto al director de Infraestructuras, Julio Gómez Pomar, aclaró que el Ejecutivo que preside Urkullu quiere «estar presente de manera activa en el diseño y la definición de los servicios de la nueva red ferroviaria vasca».

La cuestión está manifiestamente clara. Pero por si acaso alguien alberga alguna duda, Imanol Leza, director de Euskotren, que también participaba en la posterior mesa redonda, es si cabe más rotundo que su ‘jefa’. Euskadi no solo pretende gestionar los intercitys entre las tres capitales vascas cuando el TAV entre en funcionamiento, sino que cree en la capacidad de Euskotren para competir con Renfe en la línea de Alta Velocidad. Leza también destaca el interés vasco por dirigir el tráfico de mercancías en el nuevo corredor vasco. El paquete al completo.

La cuestión es importante. Como es conocido, se prevé que el TAV entre en funcionamiento en el horizonte de 2019 (aunque hay serias dudas de que se pueda llegar a cumplir el plazo). La Administración tiene, por tanto, cuatro o cinco años por delante para fijar las condiciones en que se va a gestionar la ‘Y vasca’. Pero la buena sintonía que parece existir entre ambos Gobiernos, central y vasco, no parece suficiente caudal para garantizar que se lleven a la práctica, sin discusión, las intenciones de Euskadi. Quizá el actual Gobierno esté por la labor de ceder la competencia; pero nadie puede confirmar que con el nuevo gobierno que salga de las urnas se mantengan todos los compromisos adquiridos. Por si acaso, ahí queda la determinación del Gobierno vasco. Como dirían los castizos, marcando el territorio.

La única persona que podía haber discutido la cuestión en la mesa redonda, Antonio Aguilar, (representaba a Renfe como director de Mercancías) prefirió no hacer ningún comentario al respecto. Y eso que es la primera vez que se entona en voz bien alta, con testigos ajenos al mundo de la política, que la gestión de la ‘Y vasca’ puede entrar en la mesa de negociación en breve. Cuando ni tan siquiera se ha despejado la duda sobre quién dirigirá la operatividad ferroviaria entre las capitales vascas. ¿Solo por una cuestión competencial? Es pública y notoria la cautela de los directivos del ferrocarril cuando se exponen a cuestiones delicadas. Y más en este tema.

Oregi y Gómez Pomar mantienen una buena sintonía; y sus departamentos también. El objetivo que tienen entre manos es el mismo: concluir cuanto antes las obras para hacer operativo el TAV. Y, entre medias, despejar dudas y solventar problemas (algunos de ellos muy arduos), como la entrada de los trenes en las capitales vascas. Lo cierto es, como dijo la consejera, que la ‘Y vasca’ es ya una realidad que puede darse por superada» aunque persiste «ejecución por materializar y quedan problemas técnicos y administrativos por superar, y algunos importantes, pero esta obra es irreversible«.

El Gobierno vasco aprovecha ahora la oportunidad que se le brinda desde Madrid para introducir (en público) una nueva variable que hasta ahora no había aparecido, aunque algunos se inclinaban a pensar que se haría evidente en cuanto se acercara el plazo de apertura del TAV. «Se trata de una firme voluntad y decisión política que esperamos sea entendida y bien acogida«. Tampoco entró al trapo el representante de Fomento. Ni tan siquiera cuando la consejera vasca señaló que «ahora toca pensar cómo operar esa realidad» que conllevará tomar decisiones para la gestión de esta infraestructura, para lo que ha aconsejado fomentar «la colaboración» de las instituciones, anteponiendo «los intereses generales a la disputa competencial o política». ¿Para cuándo la respuesta?

El superregulador determinará el número de potenciales competidores privados de Renfe

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La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha encargado un estudio para evaluar el número de potenciales operadores ferroviarios privados que podrían entrar a competir con Renfe en función de determinados factores, entre ellos el canon que Adif cobra por usar las vías, las estaciones y el resto de infraestructuras ferroviarias. El ‘superregulador’ considera «necesario» determinar la demanda potencial y real de las distintas líneas de tren , fundamentalmente del AVE, y el número de compañías ferroviarias que podrían prestar servicio de manera «sostenible» ante la próxima apertura del sector a la competencia.

La CNMC aborda este análisis al considerar que el éxito de la liberalización del transporte en tren depende de la apertura de los corredores de más demanda y al contemplar un eventual escenario de subida del canon ferroviario.

El organismo que preside José María Marín Quemada invertirá 181.500 euros en este estudio, que deberá estar listo en seis meses y que ha sido licitado este martes con la publicación del correspondiente anuncio en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La CNMC encarga el estudio mientras el Ministerio de Fomento ultima el lanzamiento del concurso público por el que se seleccionará al primer operador privado que entrará a competir con Renfe.

No obstante, el Gobierno ha diseñado una apertura progresiva del sector, que en una primera fase de siete años sólo permite competir con la compañía pública a un único operador y sólo en una línea, el Corredor de Levante.

La CNMC licita su estudio un mes después de que el propio Adif, la compañía encargada de gestionar la explotación de las líneas e infraestructuras ferroviarias a cambio de cobrar un canon a los operadores, también encargara un análisis sobre la demanda actual y futura que presentan las líneas AVE y su rentabilidad.

En el caso del estudio del ‘superregulador’, según los pliegos del contrato, tendrá dos partes. La primera de ellas se centrará realizar un análisis comparativo con otros países europeos, fundamentalmente Austria, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Suiza. La segunda parte consistirá en determinar la demanda potencial del transporte en función de determinados parámetros (tipo de línea, precio, tiempos de viaje y oferta, entre otros), en calcular el número de empresas privadas que podrían entrar en el mercado y fijar la capacidad del sector para absorber subidas de cánones.

Con todo, la CNMC pretende determinar «la capacidad del mercado para aceptar aumentos del canon» y su impacto en la demanda de viajeros por los distintas líneas de tren, especialmente las de Alta Velocidad, en el precio de los billetes, y en el número de operadores privados potencialmente interesados en entrar en el mercado.