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‘Un documento llamado tranvía’ reivindica su importancia en el Museo del Ferrocarril de Madrid

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El Museo del Ferrocarril de Madrid estrena nueva exposición. Bajo el título ‘Un documento llamado tranvía’ el centro de Delicias propone un recorrido histórico que muestra la rica e importante bibliografía de este medio de transporte, vital para la historia de nuestras ciudades a finales del siglo XIX y principios de XX y que en los albores de este último período se ha recuperado en muchas de nuestras problaciones.

Desde el día 23 y hasta el próximo domingo 27 de abril, el tranvía será el objeto de deseo para todos los visitantes del Museo del Ferrocarril de Madrid que ha dispuesto una completa muestra sobre este transporte. Este miércoles, para celebrar ‘La Noche de los Libros’, el investigador Joan Alberich González ofrecerá una conferencia y presentación de su última publicación ‘Los tranvías de vapor de la ciudad de Madrid’ y hará un repaso por los aspectos económicos, técnicos y sociales de estas redes en la capital española.

Este libro de Joan Alberich González analiza la historia de todas las líneas tranviarias madrileñas en las que se utilizó la tracción vapor. El tranvía de Madrid a El Pardo, los vehículos de la Compañía Madrileña de Urbanización que cumplían servicio en la Ciudad Lineal de Arturo Soria, Madrid a Vallecas y canteras, caracterizado por un importante tráfico de mercancías, el efímero Metropolitano y el de Madrid a los carabancheles y Leganés.

Este libro forma parte de un proyecto investigador y editorial muy ambicioso, que en una primera entrega se centró en los tranvías de vapor de Barcelona y que tendrá continuidad en los próximos años, con los tranvías de vapor del País Valenciano y la región de Murcia, los de la cornisa cantábrica y Galicia y los de los territorios insulares.

El mundo del tranvía tiene en el Archivo y Biblioteca del Museo del Ferrocarril un importante fondo documental, en cantidad y en variedad de formatos, con una bibliografía que acerca a la historia y a los estudios que se han publicado en Europa y Estados Unidos, así como otros trabajos que documentan la presencia del tranvía en la geografía española. Libros, revistas o cartografía, que abarcan el siglo XIX y XX, son fundamentales para la reaparición de estos vehículos a partir del 2000 en numerosas ciudades, tanto en el ámbito nacional como europeo. La exposición de material bibliográfico se completa con una selección de tarjetas postales y una muestra de las maquetas de tranvías que forman parte del inventario del museo y que fueron donadas por Emilio Ibeas González.

Durante el fin de semana del 26 y 27 de abril se ofrecerán talleres didácticos para el público infantil donde los tranvías de Madrid serán los protagonistas en la creación de marcapáginas y collages artísticos. Además, también durante el fin de semana se realizará una nueva liberación de libros, esta vez en las diferentes salas del Museo y durante el período de apertura del mismo.

El museo se suma a la celebración del Día Internacional del Libro y participa en una iniciativa conjunta liberación de libros con otros centros culturales y museos de España, en la que colabora Renfe Cercanías de Madrid. La Biblioteca del Museo liberará hoy alrededor de un centenar de libros, todos ellos relacionados con el ámbito del ferrocarril, en las estaciones de Cercanías de Atocha, Príncipe Pío, Delicias y Embajadores.

El Museo del Ferrocarril de Delicias cerró 2013 con 100.967 visitantes, un 7,6 % más que el año anterior

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Más visitantes y asistencias. El Museo del Ferrocarril de Madrid recibió en 2013 un total de 100.967 visitas, lo que supuso un incremento del 7,6% respecto a las recibidas en el año 2012 y un 19,2% con respecto al ejercicio 2011, un resultado positivo y una mejora considerable que acentúa la línea de recuperación de público en el museo. Durante este último ejercicio, el museo ha apostado por ofrecer una programación variada para todos los públicos, potenciar su presencia en la gestión de trenes histórico-turísticos (Tren de la Fresa, Tren del Hidalgo, El Canfranero, Tren de Navidad) mejorar sus canales de difusión y convertirse en la nueva sede del Mercado de Motores, consolidando así su presencia en la oferta de ocio cultural de Madrid.

Desde el museo se asehura que todo esto ha sido posible gracias a una estrategia de gestión de alianzas con otras organizaciones y agentes de interés que han dado lugar a la creación de convenios de colaboración con, entre otros, el Centro de Estudios Formatik, Neoturismo, la compañía ‘Teatro del Ferrocarril’, la serie infantil ‘Chuggington’, la Asociación Cultural de Aficionados a las Construcciones Lego en España o la participación en celebraciones como ‘La Noche de los Libros’, ‘El Día Internacional de los Museos’, ‘El Día Mundial del Donante de Sangre’ (junto con los museos de ciencia de la Comunidad de Madrid), ‘El Día del Tren’, etc.

Capítulo aparte merece la celebración del Mercado de Motores, actividad que acoge el museo el segundo fin de semana de cada mes. Se trata de un mercado diferente con un claro estilo europeo que inauguró su segunda temporada el pasado mes de septiembre y que en sus cuatro ediciones ha congregado a más de 100.000 personas que pueden disfrutar de la visita y actividades del museo de una forma diferente.

Esta iniciativa se enmarca dentro de la nueva estrategia de apertura a la sociedad del Museo de Ferrocarril de Madrid para poner en valor el patrimonio ferroviario que custodia y difundir las actividades que realiza, mediante convenios de colaboración con aquellas entidades cuyos proyectos tengan una utilidad pública que aúne ocio y cultura a la vez que muestren una especial sensibilidad y respeto hacia el patrimonio industrial. Hasta el verano el mercadillo tuvo lugar en el Mercado de Motores de Metro de Madrid de Pacífico (Retiro) que le dio el nombre.

Delicias alberga el museo ferroviario desde hace treinta años, aunque en realidad en 1967 ya se abrió en España una galería dedicada al ferrocarril en el Palacio de Fernán Núñez de la capital de España, actual sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. Distribuido en cuatro salas, albergaba maquetas, grabados y pequeños objetos relacionado con la historia y la explotación del ferrocarril. Allí permaneció hasta 1983, año en el que se trasladó a las viejas dependencias de la estación que permitían sobre todo, la exposición de trenes en la gran nave central de la estación.

Hubo, sin embargo, varios proyectos anteriores que por diversas circunstancias no llegaron a cuajar. Parece que en los años treinta las diversas compañías ferroviarias que existían en España ya comenzaron a recopilar locomotoras y objetos relacionados con el ferrocarril, aunque dicha labor se interrumpió bruscamente en 1936 con motivo de la Guerra Civil. La idea se retoma en 1948, al cumplirse cien años de la inauguración del primer ferrocarril peninsular, el de Barcelona a Mataró. En la exposición conmemorativa, se logró reunir diversos objetos y locomotoras, y volvió a rondar la idea de crear un museo ferroviario. Pero el proyecto cuajó años después, en 1964, con motivo de la celebración del centenario de las líneas de Madrid a Zaragoza y Madrid a Irán. Renfe dio los primeros pasos para llevar adelante la idea. Tres años después, se abrían las instalaciones citadas.

Sin embargo, el museo ha alcanzado su máxima apogeo en su actual ubicación de Delicias, ya que el edificio en sí, y su característica marquesina, es uno de los principales atractivos. En la nave central de la estación se pueden ver más de treinta vehículos de material rodante de gran valor histórico, entre locomotoras de vapor, diesel, eléctricas, automotores y coches de viajeros. En las instalaciones de la antigua estación, inaugurada en 1880 por los reyes Alfonso XII y Mª Cristina, se exhibe una de las colecciones de material histórico ferroviario más completas de Europa, haciendo honor a su nombre, ya que se hace un auténtico gozo la contemplación de las joyas que allí se exponen.

La locomotora 289-015 se reincorpora al parque móvil del Museo del Ferrocarril de Madrid

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El Museo del Ferrocarril de Madrid dispone de una nueva pieza histórica para su colección en Delicias. La locomotora 289-015 ha encabezado durante estas fechas el Tren de Navidad que desde las instalaciones del Museo recoge a los pasajeros en sus coches Costa hasta Pinto. La máquina, en dique seco durante unos cuantos años, ha sido reparada y puesta a punto en los talleres de Renfe Integria, donde permanecía desde 2010 a la espera de su reposición a la vía.

Los trabajadores de la Base de Mantenimiento han realizado durante este tiempo tareas básicas, entre las que destaca el taller de pintura, que ha recuperado el tono original de la máquina, con las tipografías originales de la numeración y los cinco colores de su librea, el verde de base y sobre él negro amarillo rojo y plata. La máquina asumirá la tracción bajo catenaria de los trenes históricos de la Fundación y estará también a disposición de los eventos de sus patronos, Renfe Operadora y Adif.

No es la primera vez que la locomotora 289-015 realiza servicios en Delicias. Apartada en Miranda de Ebro (Burgos) en diciembre de 2004, un año más tarde, la Unidad de Negocio de Mercancías de Renfe cede la locomotora a la Fundación de los Ferrocarriles Españoles para el Museo del Ferrocarril de Madrid. El 31 de julio de 2005 se estrena en su nuevo cometido, con un recorrido entre Venta de Baños (Palencia) a Madrid. Unos días antes había hecho el viaje entre esta localidad palentina y Frómista, tirada por la ‘Verraco’ (Norte 2723). Encabezó el Tren de la Fresa y de la Navidad de las temporadas 2007, 2008 y 2009.

La serie 289 (ex Renfe 8900) constaba de cuarenta unidades recibidas entre 1969 y 1972. A la vista de los resultados satisfactorios obtenidos con sus antecesoras, dieciséis locomotoras bitensión de la serie 279 (ex Renfe 7900), se contrataron las locomotoras 289, prácticamente idénticas a las anteriores, pero más potentes y pesadas. Estas locomotoras denominadas ‘universales’ fueron concebidas para efectuar todo tipo de servicios. Se dotaron de dispositivos de 3.000 y 1.500 voltios en corriente continua, dada la necesidad de Renfe en la década de los 60 de contar con locomotoras capaces de dar tracción en un trayecto donde coexistían ambos tipos de tensión.

Las dos primeras locomotoras de esta serie -igual que las dos primeras de la serie 279- fueron construidas íntegramente en Japón por Mitsubishi Electric Corporation (Melco), de ahí el popular apodo de ‘japonesas’. El resto fueron construidas, bajo licencia en España por Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) y la Constructora Nacional de Maquinaria Eléctrica (Cenemesa).

Las 289 desarrollan una potencia de 3.100 KW (4.200 CV) en la 289 y pesan 84 toneladas. Fueron asignadas inicialmente a los depósitos de Miranda de Ebro (Burgos) y al de Madrid-Príncipe Pío. En 1972 se produjo el cambio de tensión a 3.000 voltios en las líneas del Madrid-Ávila-Segovia y estas locomotoras fueron desplazadas hacia el depósito de Miranda, ya que las últimas líneas electrificadas a 1.500 voltios se encontraban en el País Vasco (el último tramo de la línea Miranda-Bilbao se electrificó a 3.000 voltios en 1984). Conforme fue desapareciendo la antigua tensión y los 3.000 voltios se iban extendiendo por toda la geografía peninsular, estas máquinas extendieron su radio de acción.

Realizaron todo tipo de servicios, tanto viajeros como mercancías, destacando la tracción del expreso de Barcelona a Galicia (más comúnmente conocido como ‘Shangai Express’) y el remolque del Talgo III gracias al furgón de dos ejes (designado como RT-111) que diseñó Talgo para permitir que locomotoras convencionales, tanto eléctricas como diesel, pudieran dar tracción al Talgo III.

A finales de 1993, cinco locomotoras de esta serie fueron enviadas a Almería para arrastrar pesadísimos trenes de mineral de hierro, en uno de los trayectos más difíciles y complicados de la red ferroviaria española. A principios de la década de 1990 aparecen en Renfe las Unidades de Negocio y todas estas locomotoras fueron asignadas a la de Tracción, por lo que fueron pintadas con sus colores corporativos amarillo y gris oscuro, ya ensayados en la 269-604-5.

A lo largo de su vida útil, estas locomotoras han sufrido modificaciones. Algunas de menor calado como el cambio de decoración que, en origen, eran de color verde y franja amarilla, la sustitución del foco central superior por otro de doble óptica, la supresión de la numeración lateral debajo de las cabinas o la incorporación del freno dual en aquellas máquinas que no lo trajeron en origen. Otras modificaciones, sin embargo, fueron de mayor calado como la transformación de dieciocho máquinas en locomotoras tándem, dando así origen a nueve unidades que formarían la subserie 289.100. Dicha transformación consistió en la unión de dos unidades en mando múltiple de forma permanente eliminándose las cabinas enfrentadas y creando así una locomotora tándem.

La última máquina de las 8900 en prestar servicio fue la 289.039.0 dada de baja en mayo de 2010. Se preservan dos locomotoras: la 289.015 de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y la 289.020 de la Asociación Vallisoletana de Amigos del Ferrocarril (Asvafer).

(Fuente Vía Libre. Imagen cortesía del Museo del Ferrocarril de Madrid)

El Museo de Delicias celebra el ‘Día del Tren’ y recuerda los 165 años del Barcelona-Mataró

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El Museo del Ferrocarril de Madrid celebrará el sábado una jornada de puertas abiertas con motivo del ‘Día del Tren‘, en el que se conmemora la puesta en marcha hace 165 años de la primera línea férrea peninsular, Barcelona-Mataró, un 28 de octubre de 1848. Como en años anteriores, se ha organizado un programa de actividades para todos los públicos, que ofrece multitud de posibilidades para disfrutar de un día diferente en el Museo.

En la programación de este año destaca la posibilidad de realizar pequeños viajes de ida y vuelta a bordo de los coches de viajeros del ‘Tren de la Fresa ‘ por las vías exteriores del Museo. También se han incluido demostraciones de modelismo, visitas guiadas a una selección de vehículos de la exposición permanente y al enclavamiento hidráulico de Algodor así como a las instalaciones de la Biblioteca Ferroviaria y el Archivo Histórico Ferroviario.

El público infantil tendrá la oportunidad de realizar talleres didácticos o asistir al estreno de la nueva temporada teatral con la obra ‘El viaje de Mopa’, a cargo de la compañía ‘Teatro del Ferrocarril’ que regresa al Museo.

En paralelo y con horario de mañana y tarde, el Círculo Madrileño Ferroviario celebrará los 15 años de la apertura del parque ferroviario ‘Ferrocarril de las Delicias’ con la puesta en funcionamiento de sus trenes de jardín de cinco pulgadas.

Durante todo el día se podrá participar en un juego de pistas ferroviario para toda la familia con diversos premios para los acertantes y además, entre todas las entradas repartidas a los visitantes, también se realizará un sorteo de invitaciones para viajar en el ‘Tren de Cervantes’.

La jornada se cerrará a las 20 horas con un concierto del Coro Fundación de los Ferrocarriles Españoles, que en esta ocasión contará con la compañía del Coro Federico García Lorca de Granada.

El primer tren español nació en 1837 en tierras cubanas, que en aquella época era una colonia española, para cubrir la distancia entre La Habana-Bejucal y transportar, sobre todo, la caña hacia los puertos para su exportación. El industrial catalán Miquel Biada y Bunyol quedó profundamente impresionado. El ingenio rodante, del que había oído hablar maravillas, era en verdad un invento revolucionario. Y aquella mañana de 1837 tuvo la oportunidad de verlo en acción. El capitán general de Cuba, buen amigo suyo; le había invitado a la inauguración del ferrocarril. El viaje le produjo tal conmoción que, de inmediato, le prometió a su compañero de aventura que en un año lo implantaría en su Mataró natal. El hacendado catalán cumplió su palabra, aunque el destino le jugó una mala pasada y no pudo ver culminada su obra. Una enfermedad le llevó la tumba.

Once años después de aquella primera aventura en tierras cubanas, la experiencia se repetía en la Península. Las obras se habían complicado un poco más de lo previsto inicialmente, pero por fin el tren se hacía realidad. El 28 de octubre de 1848, Barcelona y Mataró entraban en la historia del ferrocarril. «La mañana amaneció radiante, con cielo despejado y el mar en calma», según el relato de los cronistas de la época. Media Barcelona se había dado cita en el Portal de Don Carlos para saludar la partida del primer ferrocarril peninsular con la locomotora bautizada ‘Mataró’ como protagonista. La prueba resultó un completo éxito. Novecientas personas, repartidas en 25 coches, recorrieron los 28 kilómetros que separaban la capital catalana de la localidad del Maresme. El viaje sólo duró 35 minutos. Todo un récord.

La gente recibía el tren entusiasmada. A su paso, la multitud irrumpía en prolongados aplausos y vítores, a los que la ‘Mataró’ respondía con el resoplido de su silbato. Un día después del viaje inaugural, 4.000 personas tomaban al asalto el nuevo medio de transporte.

También Mataró tiene un recuerdo especial para la efeméride. Una conferencia, una feria ferroviaria y la Ofrenda floral son los actos que se han programado para conmemorar el 165 aniversario de la llegada del ferrocarril. La conmemoración está organizada por el Círculo Histórico Miquel Biada y el ayuntamiento de Mataró, y cuenta con la colaboración del Grupo Ferroviario Mataró, Amigos del Tranvía de Argentona, Unió de Botiguers, Centre Modelisme Ferroviari Sabadell, Amigos de la ciudad de Mataró, Voluntarios para el futuro y Märklín.

La Plaça Santa Anna acogerá este fin de semana la IX Feria Ferroviaria, en la que se podrán ver «estand» relacionados con el ferrocarril, habrá un taller infantil de maquetas ferroviarias y la posibilidad de hacer un recorrido en tren a escala con la locomotora de vapor del Centre de Modelisme Ferroviari de Sabadell. El domingo 28 de octubre, el alcalde, Joan Mora, presidirá la ofrenda floral institucional al monumento a Miquel Biada y Bunyol.

El ‘Tren de la Fresa’ reinicia este sábado la temporada que se extenderá hasta el 27 de octubre

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De vuelta tras un pequeño paréntesis. El ‘Tren de la Fresa’ reinicia este sábado la temporada, que este año se extenderá hasta el 27 de octubre y para la que están programados un total de 15 viajes a lo largo de los dos próximos meses. El recorrido turístico se realizará, como ya es tradicional, los sábados y domingos, e incluye una visita guiada al Palacio Real, realizada por guías oficiales de turismo de la Comunidad de Madrid y una visita libre al Museo de Falúas, así como descuentos en el Museo Taurino y diversas actividades de ocio.

La puesta en marcha de este tren, que lleva 29 años ininterrumpidos, es una iniciativa conjunta del Museo del Ferrocarril-Fundación de los Ferrocarriles Españoles, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Aranjuez y Patrimonio Nacional. Renfe ha facilitado los recursos necesarios para poner en circulación este convoy histórico. El pasado 11 de mayo inició la temporada con la locomotora 333-407-5 de Integria al frente del convoy turístico. La máquina ya formó parte de la composición la pasada temporada, aunque con los colores de grandes líneas. Completan la composición cuatro coches ‘Costa’ que fueron construidos para los servicios de cercanías de la Compañía MZA entre 1914 y 1930. Se fabricaron de madera porque la empresa consideraba los metálicos demasiado calurosos para ser utilizados en sus líneas costeras. Estos coches, que prestaron servicio fundamentalmente en la costa catalana, están montados sobre bogies, lo que fue un gran adelanto en su época, cuando casi todos los vehículos de cercanías eran de dos o tres ejes. Además, están dotados de plataformas abiertas con ‘balconcillo’ en los extremos y cuentan con la posibilidad de intercirculación entre ellos. Traían de origen freno continuo de vacío, calefacción de vapor y alumbrado de gas que posteriormente fue sustituido por eléctrico.

Los coches ‘Costa’ están separados de la locomotora por dos furgones de los años 60, uno a cada extremo. Ambos pertenecen a la serie J 400.000; su estructura es de hierro laminado con paredes de madera de conglomerado, revestidas superficialmente con un chapado metálico. El uso de este tipo de furgones respondía al Reglamento de Circulación de Renfe, según el cual un coche de madera con servicio no podía circular con viajeros inmediatamente después de la locomotora.

Las salidas programadas durante todos los fines de semana de septiembre y octubre tendrán como horario de salida las 10 de la mañana desde el Museo del Ferrocarril con llegada a las 11 a la estación de Aranjuez y la vuelta a las 18.00 horas con llegada a Madrid a las 19.00 horas. Los precios van desde los 29 euros para los adultos hasta los 21 euros para los niños de 4 a 12 años. Los menores de cuatro años (sin cumplir) viajarán gratis si no ocupan asiento. Estos precios incluyen el viaje de ida y vuelta, degustación de fresón a bordo ofrecido por azafatas vestidas de época, traslados de la estación a la zona monumental en autocar climatizado, visitas al Palacio Real (guiada) y Museo de Falúas (libre), además de un descuento en el Museo Taurino.

Durante su estancia en Aranjuez, los viajeros del ‘Tren de la Fresa’ disfrutarán de promociones y descuentos en actividades culturales y de ocio, y en servicios turísticos de la localidad. Los billetes pueden adquirirse con antelación en las estaciones de ferrocarril que dispongan de venta anticipada, en agencias de viajes, de forma telefónica o a través de Internet.

El ‘Tren de la Fresa’ sigue fiel a su cita anual desde que en 1984 se promoviera la idea de rememorar el recorrido del que fue el primer ferrocarril de la Comunidad de Madrid y el segundo de la Península ((el 10 de noviembre de 1837 se había inaugurado el ferrocarril entre Güines y La Habana, en Cuba que por aquel entonces todavía era española, y ya se habían apagado los ecos del Barcelona-Mataró de 1848). Hoy el recorrido se ha transformado en un atractivo viaje en tren al que se suman la riqueza arquitectónica, artística, paisajística, cultural y gastronómica del Real Sitio de Aranjuez, una ciudad que conserva todo el sabor y esplendor de su regia historia. Durante todo este tiempo, los históricos coches de madera del ‘Tren de la Fresa’ han transportado a miles de viajeros ofreciendo una experiencia única que aúna ocio y cultura.

(Imagen cortesía Museo de Delicias)

El ‘Tren de la Fresa’ inicia la temporada de 2013 el sábado11 de mayo con una locomotora diésel

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A punto de cumplir tres décadas en la vía de forna ininterrumpida. Todo un récord. Como cada primavera, el ‘Tren de la Fresa’ vuelve a recordar aquel primer viaje de 1851 que unió Madrid con Aranjuez, con Isabel II como viajera privilegiada. La Fundación de los Ferrocarriles españoles ha previsto la salida de esta temporada para el 11 de mayo. La primera fase se extenderá hasta el 30 de junio; y una segunda tendrá lugar entre el 7 de septiembre y el 27 de octubre. Se han programado 31 viajes.

En la actualidad la composición de época que discurre por este histórico trayecto se compone de cuatro coches de viajeros tipo Costa, un furgón DV y un vagón tipo J, que fueron restaurados y adaptados para prestar servicio durante las campañas del ‘Tren de la Fresa’. Tras su paso a Renfe, este material siguió prestando servicio para cercanías hasta la década de 1960, e incluso más tarde, como trenes de servicio para empleados. Ya en la década de 1980, de los cuatro coches conservados ahora por el Museo del Ferrocarril de Madrid, tres fueron restaurados en los Talleres de Explotaciones Forestales de Renfe y uno por el Servicio Militar de Ferrocarriles.

Los coches tipo Costa forman parte de la larga serie que la compañía MZA adquirió entre 1914 y 1930 con el objetivo de modernizar y unificar su parque de material remolcado para servicios de cercanías. Esta numerosa serie, formada por 406 vehículos, tuvo diferentes características y constructores, aunque también algunos elementos comunes, como los bastidores, el carrozado o las plataformas abiertas de acceso en los extremos.

Como ya es tradicional, las salidad de este clásico del turismo tendrá lugar los sábados y domingos. Además del viaje se incluye una visita guiada al Palacio Real, realizada por guías oficiales de turismo de la Comunidad y una visita libre al Museo de Falúas, así como descuentos en el Museo Taurino y diversas actividades de ocio. Su puesta en marcha es una iniciativa conjunta del Museo del Ferrocarril-Fundación de los Ferrocarriles Españoles, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Aranjuez y Patrimonio Nacional.

El vapor no estará presente en esta vigésimo novena temporada, por ‘causas logísticas’. En esta edición se cuenta nuevamente con el apoyo de Renfe, que ha facilitado los recursos necesarios para poner en circulación este ferrocarril histórico y ha colaborado con la puesta a punto de una locomotora diésel, probablemente la máquina de mercancías 333-365, que ya tiró del convoy durante la pasada temporada.

En mayo las salidas serán los días 11, 12, 18, 19, 25 y 26 mientras que en junio se desplegarán el 1, 2, 8, 9, 15, 16, 22, 23, 29 y 30. Para el mes de septiembre, se prevén salidas el 7, 8, 14, 15, 21, 22, 28 y 29 mientras que en octubre serán el día 5, 6, 12, 13, 19, 20 y 27.

El ‘Tren de la Fresa’ sigue fiel a su cita anual desde que en 1984 se promoviera la idea de rememorar el recorrido del que fue el primer ferrocarril de la Comunidad de Madrid y el segundo de la Península ((el 10 de noviembre de 1837 se había inaugurado el ferrocarril entre Güines y La Habana, en Cuba que por aquel entonces todavía era española, y ya se habían apagado los ecos del Barcelona-Mataró de 1848). Hoy el recorrido se ha transformado en un atractivo viaje en tren al que se suman la riqueza arquitectónica, artística, paisajística, cultural y gastronómica del Real Sitio de Aranjuez, una ciudad que conserva todo el sabor y esplendor de su regia historia. Durante todo este tiempo, los históricos coches de madera del ‘Tren de la Fresa’ han transportado a miles de viajeros ofreciendo una experiencia única que aúna ocio y cultura.

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El Museo del Ferrocarril de Delicias de Madrid ofrece visitas comentadas durante todo julio

El Museo del Ferrocarril de Madrid ofrece al público durante todo el mes de julio la oportunidad de realizar visitas comentadas, que tendrán como guía a los voluntarios culturales de la Confederación Española de Aulas de Tercera Edad (CEATE). Los días de visita serán los martes, miércoles y jueves, y habrá una visita de 11.00 a 12.00 horas y otra de 12.00 a 13.00 horas para un máximo de 25 personas cada una. Las visitas guiadas no tendrán coste adicional, pues irán incluidas en el precio de la entrada del Museo, y es posible apuntarse previamente enviando un correo electrónico a educacionmuseo@ffe.es o bien en el propio museo ese mismo día, hasta completar los grupos.

En este mes estival, también de martes a jueves, se organizarán talleres didácticos para grupos concertados (enviando un correo electrónico a educacionmuseo@ffe.es). La temática de los talleres será variada y se adaptará a las edades de los niños participantes, si bien siempre estará relacionada con el ferrocarril y ayudará a los niños a familiarizarse con este modo de transporte.

Delicias alberga el museo ferroviario desde hace casi treinta años, aunque en realidad en 1967 ya se abrió en España una galería dedicada al ferrocarril en el Palacio de Fernán Núñez de la capital de España, actual sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. Distribuido en cuatro salas, albergaba maquetas, grabados y pequeños objetos relacionado con la historia y la explotación del ferrocarril. Allí permaneció hasta 1983, año en el que se trasladó a las viejas dependencias de la estación que permitían sobre todo, la exposición de trenes en la gran nave central de la estación.

Hubo, sin embargo, varios proyectos anteriores que por diversas circunstancias no llegaron a cuajar. Parece que en los años treinta las diversas compañías ferroviarias que existían en España ya comenzaron a recopilar locomotoras y objetos relacionados con el ferrocarril, aunque dicha labor se interrumpió bruscamente en 1936 con motivo de la Guerra Civil. La idea se retoma en 1948, al cumplirse cien años de la inauguración del primer ferrocarril peninsular, el de Barcelona a Mataró. En la exposición conmemorativa, se logró reunir diversos objetos y locomotoras, y volvió a rondar la idea de crear un museo ferroviario. Pero el proyecto cuajó años después, en 1964, con motivo de la celebración del centenario de las líneas de Madrid a Zaragoza y Madrid a Irún. Renfe dio los primeros pasos para llevar adelante la idea. Tres años después, se abrían las instalaciones citadas.

Sin embargo, el museo ha alcanzado su máxima apogeo en su actual ubicación de Delicias, ya que el edificio en sí, y su característica marquesina, es uno de los principales atractivos. En la nave central de la estación se pueden ver más de treinta vehículos de material rodante de gran valor histórico, entre locomotoras de vapor, diesel, eléctricas, automotores y coches de viajeros.

También se hace obligado un recorrido a través de escenografías de instalaciones y maquinaria a tamaño real, piezas históricas y actuales, audiovisuales y elementos interactivos, como la visita a la sala de relojes donde se reúnen más de veinte relojes, testigos del paso del tiempo en estaciones, salas de espera, gabinetes telegráficos y dependencias ferroviarias. También se puede contemplar la evolución de las infraestruturas (ilustra la historia las grandes obras, puentes, túneles, etc., la construcción de vías, las estaciones, las comunicaciones, la electrificación, la señalización o el papel fundamental de los trabajadores). Y otros elementos más que permiten pasar un buen rato en las antiguas dependencias de la estación de Delicias, un verdadero gozo para los amantes del mundo del tren.

El Museo del Ferrocarril de Delicias casi alcanzó los cien mil visitantes durante la temporada de 2011

Cambios y mejoras. Renovar o morir. El Museo del Ferrocarril de Madrid abrirá los viernes y sábados en horario ininterrumpido, de 10.00 a 20.00 horas, a partir del próximo 1 de febrero tras el éxito de los cambios y mejoras introducidos en este lugar, que han visitado casi 100.000 personas en 2011. Con esta modificación del horario, el centro de Delicias se une a la tendencia cada vez más generalizada entre los museos e instituciones culturales de ampliar las visitas para que los ciudadanos dispongan de una oferta más flexible.

De este modo, desde el 1 de febrero el museo abrirá de martes a jueves, entre las 10.00 y las 15.00 horas; los viernes y sábados, de 10,00 a 20,00 horas; los domingos, de 10.00 a 15.00 horas y los lunes estará cerrado. Además, se ofrecerán nuevas actividades y talleres gratuitos para las familias durante los fines de semana y el Día del Visitante, en el que se aplica una tarifa reducida, se traslada del sábado al domingo.

A pesar de la crisis y de las limitaciones presupuestarias, la cifra de visitantes en 2011 ha alcanzado las 98.000 personas. El año pasado ha estado marcado también por numerosos cambios en el museo, el mayor de los cuales fue la integración en sus instalaciones del Archivo Histórico Ferroviario y la Biblioteca Ferroviaria. Los trabajos destinados a alojar estas dos instituciones en Delicias y a habilitar nuevos depósitos y una nueva Sala de Consulta han durado varios meses y han permitido unificar un importante patrimonio documental e industrial de carácter histórico que está ahora al alcance de todos en una sola sede.

Esta reforma se ha acompañado de la reubicación de piezas museológicas, del traslado de la Sala de Modelismo y de la retirada de la colección de juguetes que se había depositado en el museo hace varios años. Tras el fallecimiento del propietario de la colección, en 2010, sus herederos decidieron vender los juguetes, pero el museo no ha podido adquirirlos «en las circunstancias económicas imperantes».

También se decidió reducir el número de visitas escolares diarias para el curso 2010-2011, medida que se mantiene en 2011-2012 para ofrecer más calidad a las actividades extraescolares.

En cuanto a otras cifras del año 2011, la campaña del ‘Tren de la Fresa’ se saldó con una ocupación media superior al 92%, alcanzándose el cien por cien de ocupación en determinadas fechas.

La Ruta de los Museos-Pasaporte a la Ciencia (un recorrido por siete museos vinculados a la ciencia y la tecnología) recibió alrededor de 2.000 visitas gratuitas con la presentación del billete de metro.

Además, el Museo abrió en agosto y participó en la programación cultural de la JMJ-2011, a través de un convenio firmado con la organización de la misma, recibiendo visitantes de diversos rincones del mundo.

En la jornada de puertas abiertas del 29 de octubre, con motivo del ‘Día del Tren’, pasaron por el museo 5.000 personas, mientras que el ‘Tren de Navidad’ ofreció por primera vez dos veh´culos diarios.

El Museo del Ferrocarril de Madrid, España, está dedicado a la custodia y estudio del ferrocarril de España desde su origen a la actualidad. Está gestionado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y patrocinado por Adif, Renfe y la Comunidad de Madrid. Ocupa la antigua estación de Delicias desde hace veinte años, aunque en realidad en 1967 ya se abrió en España una galería dedicada al ferrocarril en el Palacio de Fernán Núñez de la capital de España. Distribuido en cuatro salas, albergaba maquetas, grabados y pequeños objetos relacionado con la historia y la explotación del ferrocarril. Allí permaneció hasta 1983, año en el que se trasladó a las viejas dependencias de la estación que permitían sobre todo, la exposición de trenes en la gran nave central de la estación.

El museo tiene entre sus fines conservar, estudiar y difundir el patrimonio histórico y cultural ferroviario. Esto se traduce en la reunión de una variedad de colecciones de carácter único y excepcional formada actualmente por más de 4.800 piezas que explican la historia del ferrocarril en España. La creación y formación de las colecciones tiene su origen en la gran exposición realizada en Barcelona en el año 1948 con motivo del centenario del primer ferrocarril peninsular. A partir de ese momento las cesiones, compras y donaciones aumentaron de manera notable contribuyendo a ampliar estas colecciones ferroviarias, que continúan hoy incrementándose.

Destaca por su valor la colección de vehículos ferroviarios, donde las locomotoras de vapor tienen un lugar sobresaliente, además de otras colecciones, como las de infraestructura, lampistería, comunicaciones, modelismo y maquetas, relojes, uniformes o arte, etc

La Biblioteca Ferroviaria abre su puertas al público en el Museo del Ferrocarril de Madrid

El Archivo Histórico y la Biblioteca Ferroviaria de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles han trasladado todos sus fondos, ubicados hasta ahora en el Palacio de Fernán Núñez, al Museo del Ferrocarril de Madrid, en la estación de Delicias. Las instalaciones se abrieron ayer al público, en una fecha que pretendía recordar los 163 años del primer ferrocarril peninsular. Tal día como ayer (28 de octubre de 1848) se abrió la primera línea de la Península, entre Barcelona y Mataró.

Dentro del plan de reorganización de esta institución, en julio de 2010 el Patronato de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles decidió integrar la Biblioteca y el Archivo Histórico Ferroviario en el Museo. La finalidad de esta decisión es unificar todo el patrimonio documental e industrial de carácter histórico que posee la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, para, de este modo, facilitar a la sociedad un acceso global a este ingente acervo patrimonial.

El Archivo Histórico Ferroviario conserva diferentes colecciones provenientes de las antiguas compañías ferroviarias privadas que pasaron a formar parte de Renfe en 1941 y recogen el desarrollo tecnológico, la historia económica y social o las políticas comerciales de estas entidades. En nuestro país es la institución con mayor volumen de información sobre la historia de los ferrocarriles españoles accesible al público y su documentación más antigua procede de mediados del siglo XIX. Su función principal es recoger, organizar, evaluar, gestionar y difundir el patrimonio documental ferroviario y, para ello, fomenta la investigación histórica, científica y cultural de sus fondos, mediante la aportación de información y asesoramiento a los investigadores especializados, organismos públicos o entidades privadas, y a todos los ciudadanos.

La Biblioteca y Hemeroteca Ferroviaria, tanto por su historia como por el volumen de información que aglutina, constituyen una unidad documental de referencia básica para el conocimiento del ferrocarril en España. La temática de sus más de 31.000 monografías y más de 3.000 títulos de publicaciones seriadas se centra en el transporte y el ferrocarril, abordados desde el punto de vista técnico, histórico, social, económico, cultural, legislativo, tecnológico, político o artístico. El fondo se completa con las colecciones especiales de cartografía, folletos, carteles, audiovisuales, memorias de empresas o ephemer.

El tranvía y sus 150 años de historia en el Museo del Ferrocarril de Madrid


El Museo del Ferrocarril acoge la exposición ‘Destino Madrid’ hasta el 28 de noviembre con motivo de los 150 años de la historia del tranvía y que mostrará la evolución de este medio de transporte, según ha informado la Comunidad de Madrid. El consejero de Transportes e Infraestructuras, José Ignacio Echeverría, ha inaugurado la muestra que está organizada por el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) y que reúne un conjunto de fotografías y textos del tranvía desde 1843 y hasta la creación del Metro Ligero.

Echeverría ha destacado «la calidad de la muestra» y ha resaltado «el valor de los tranvías a lo largo de la historia pues el tiempo ha demostrado que poco a poco vuelven a las ciudades avaladas por su capacidad, sostenibilidad y seguridad».

La exposición se divide en dos recorridos. El primero ‘El tranvía haciendo ciudad’, se centra en el análisis de este modo de transporte urbano que se establece, acompaña y se transforma junto a una ciudad en pleno crecimiento. El segundo, ‘Vivir la ciudad desde el tranvía’, permite explorar la cotidianidad del uso y presencia del tranvía, desde los primero ómnibus, hasta el Metro Ligero, pasando por los avatares de la guerra y los cambios sociales que ha experimentado la sociedad madrileña desde mediados del siglo XIX hasta el 2010.

Además, con motivo de la inauguración de esta muestra, la Comunidad de Madrid ha presentado la edición en inglés del libro ‘De los tranvías a los Metros Ligeros’, que narra la aparición, el auge y la posterior desaparición de los tranvías que recorrieron Madrid durante un siglo y su reciente recuperación a través de sus herederos del siglo XXI, los metros ligeros.