Archivo de la etiqueta: turismo

El tren de Samuño inicia las pruebas en vía y recupera una traza minera para uso turístico

Primeras pruebas. El tren turístico de Samuño realizó ayer el primer viaje de prueba en un recorrido desde la estación de El Cadavíu hasta la entrada al Socavón Emilia, a la altura del Pozo Samuño, donde comienza la galería. El tren minero forma parte del Ecomuseo Minero del Valle de Samuño. El convoy turístico en el que ahora se trabaja hará parte del recorrido que en su día trasladaba el carbón desde las minas del alto de Samuño hasta el valle del Nalón. En el corazón de Langreo se encuentra uno de los yacimientos más impoprtantes de la segunda mitad del siglo XX, aunque esta zona asturiana ha vivido más de 150 años dedicada a la extracción de mineral (carbón, sobre todo). Los pozos mineros Samuño y San Luis, joyas del patrimonio minero, o las recientes explotaciones a cielo abierto vuelven ahora a recobrar el protagonismo que tuvieron no hace demasiados años.

El director del Museo del Ferrocarril, Javier Fernández, ha destacado que se «trata de un hito histórico, se mire como se mire, porque es la primera vez que en Asturias se recupera una traza minera para un uso turístico relacionado con el patrimonio industrial». En este caso se trata de la traza del antiguo ferrocarril de la empresa Carbones de La Nueva.

A este primer viaje acudieron la alcaldesa de Langreo, Esther Díaz, acompañada de concejales, responsables de Feve, de Hunosa, de TRAGSA, de Asociación Cultural y de Vecinos San Luis y del director del Museo del Ferrocarril, acudieron ayer al primer viaje. Esther Díaz aprovechó la ocasión para agradecer a todas las personas que han participado en este proyecto su implicación en «un proyecto en el que tenemos puesta mucha ilusión». El viaje de prueba, según Díaz, es «el primer paso de un proyecto que genera mucha ilusión» y que «puede generar un punto de riqueza, de actividad y de empleo, de lo que yo creo no estamos sobrados y hace mucha falta revitalizar este territorio»

La alcaldesa de Langreo ha recordado que, aunque la obra está en la fase final queda «mucho por hacer, ya que hay que equipar las instalaciones, ponerlo en marcha, y el Consorcio tiene que tomar el cuerpo suficiente que permita que la explotación de este proyecto sea satisfactoria». Además, ha comentado que «no puede ir a medio gas, tiene que nacer con la fuerza suficiente y por eso, espero el compromiso de las instituciones y empresas para apoyar este proyecto que excede del ámbito de lo local».

Los pasajeros del tren turístico recorrerán 2,5 kilómetros a una velocidad de seis kilómetros por hora, aunque la locomotora alcanza una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora. Saldrán de la estación de El Cadavíu para llegar al Pozo Samuño e introducirse en el Socavón Emilia. El punto de destino del convoy será el embarque de la primera planta del Pozo San Luis de La Nueva, a 32 metros de profundidad. En este punto los visitantes saldrán a la superficie utilizando la ‘jaula’ del pozo para contemplar la espectacular casa de máquinas, construida en 1930, que conserva en su interior parte de las piezas iniciales como la máquina de extracción.

El proyecto del Ecomuseo del Samuño, que tiene un presupuesto de 6,5 millones de euros de los fondos del plan del carbón y es ejecutado por la empresa estatal Tragsa, incluye una exposición de documentos, maquinaria, herramientas e indumentaria minera, con paneles explicativos, recreaciones y proyecciones que acerquen a la historia de la minería en el valle.

El ecomuseo de Samuño tiene ya dos locomotoras y diez vagones para su tren turístico

Samuño ya tiene tren. Las dos locomotoras y los diez vagones del ferrocarril minero turístico fueron descargados en la nueva estación de El Cadavíu. El material rodante, fabricado en la República Checa, llegó a bordo de tres camiones y una grúa de grandes dimensiones se encargó de alzarlo y depositarlo sobre los raíles del nuevo circuito turístico que se adentra en las galerías subterráneas que unen los pozos Samuño y San Luis. Sin embargo, aún no hay fecha para la puesta en marcha del tren turístico minero. Feve y el Ayuntamiento han invitado a la empresa minera Hunosa a unirse al proyecto.

En el corazón de Langreo se encuentra uno de los yacimientos más impoprtantes de la segunda mitad del siglo XX, aunque esta zona asturiana ha vivido más de 150 años dedicada a la extracción de mineral (carbón, sobre todo). Los pozos mineros Samuño y San Luis, joyas del patrimonio minero, o las recientes explotaciones a cielo abierto vuelven ahora a recobrar el protagonismo que tuvieron no hace demasiados años. El tren turístico en el que ahora se trabaja hará parte del recorrido que en su día trasladaba el carbón desde las minas del alto de Samuño hasta el valle del Nalón.

Los convoyes, que tienen 1,45 metros de altura y color anaranjado, llevan impreso el logotipo del Ecomuseo del Valle del Samuño, el gran proyecto turístico impulsado desde el Ayuntamiento de Langreo con el que pretenden revitalizar la cuenca minera. Llevan la firma de las empresas checas Ferrit y Strojferr. Son especialistas en parque móvil de minería y fabrican maquinaria para diversos países. Las dos locomotoras DLP 50F son desmontables en tres unidades de montaje para facilitar su transporte en el lugar de trabajo.

De los diez vagones dos están adaptados para personas con discapacidad, con diez plazas. Los otros ocho transportarán a doce pasajeros, que ocuparán asientos de madera distribuidos de dos en dos. Cada vagón tiene tres parejas de bancos enfrentados y amplias ventanas para que los visitantes disfruten del recorrido.

Los pasajeros del tren turístico recorrerán 2,5 kilómetros a una velocidad de seis kilómetros por hora, aunque la locomotora alcanza una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora. Saldrán de la estación de El Cadavíu para llegar al Pozo Samuño e introducirse en el Socavón Emilia. El punto de destino del convoy será el embarque de la primera planta del Pozo San Luis de La Nueva, a 32 metros de profundidad. En este punto los visitantes saldrán a la superficie utilizando la ‘jaula’ del pozo para contemplar la espectacular casa de máquinas, construida en 1930, que conserva en su interior parte de las piezas iniciales como la máquina de extracción.

El proyecto del Ecomuseo del Samuño, que tiene un presupuesto de 6,5 millones de euros de los fondos del plan del carbón y es ejecutado por la empresa estatal Tragsa, incluye una exposición de documentos, maquinaria, herramientas e indumentaria minera, con paneles explicativos, recreaciones y proyecciones que acerquen a la historia de la minería en el valle.

(Fuente La Nueva España. Imagen J. M. Pardo)

El juez declara nulo el despido de Juanjo Olaizola y cree que se ha vulnerado su libertad de expresión

Nulo. Sentencia de obligado cumplimeinto. El Juzgado de lo Social número 1 de San Sebastián ha declarado que el despido de Juan José Olaizola de la Fundación del Museo Vasco del Ferrocarril y EuskoTren, sociedades que controlan el Museo del Ferrocarril Vasco donde ejercía su trabajo desde hace dos décadas, es nulo a todos los efectos. El juez considera que se ha vulnerado el derecho a la libertad de expresión y obliga a su readmisión inmediata en cualquiera de las dos empresas que el demandante estime conveniente. El ex director del centro de Azpeitia aún no ha decidido cuál será su elección, pero tiene claro que piensa volver a las instalaciones del Urola en cuanto sea posible.

Los desencuentros entre EuskoTren y el ex responsable del museo se remontan a diciembre de 2011, cuando el organismo dependiente del Departamento de Vivienda, Obras Públicas y Transportes decidió destituirle y asignarle nuevas tareas en el área de Formación de la compañía, en un puesto administrativo en las oficinas centrales de Atxuri, en Bilbao. La decisión causó gran indignación y rechazo en ambientes ferroviarios españoles y europeos y la empresa dio marcha atrás. Sin embargo, decidió abrir un proceso de selección para dirigir el museo, al que se presentó el propio Olaizola, aunque no consiguió la máxima puntuación para hacerse con el puesto.

El departamento designó a Maitane Ostolaza, doctora en Historia y Civilización y profesora en la Universidad parisina de La Sorbona, para afrontar el futuro de la institución. El mundo ferroviario cirticó duramente esta situación porque considera que Juanjo Olaizola es uno de los más destacados estudiosos del mundo del tren en nuestro país. EuskoTren decidió su despido amparándose en unas declaraciones muy críticas que el demandante hizo sobre la situación en la que le habían colocado dirigentes de Transportes y que el departamento consideró «un exceso en la libertad de expresión, causando un grave daño a la imagen pública y al prestigio del museo y de sus profesionales». En la sentencia ahora hecha pública, el juez asegura que las declaraciones de Juanjo Olaizola, quien aseguró que sentía acosado, están perfectamente amparadas y garantizado su derecho a expresarse con libertad.

La ausencia de Juanjo Olaizola del Museo vasco del Ferrocarril ya se ha hecho notar. Por primera vez en catorce años, esta Semana Santa no ha habido circulaciones de vapor. Y con ello Azpeitia ha perdido su magia. El principal valor y punto de referencia mundial para atraer a visitantes es, sin duda alguna, la circulación de máquinas de vapor por el circuito que aún queda del antiguo ferrocarril del Urola. Y sin vapor los turistas dejarán de acudir a las instalaciones del Museo Vasco del Ferrocarril. Al parecer, tras la destitución y despido de Juanjo Olaizola, las autoridades vascas no han conseguido contratar a ningún maquinista. Según fuentes conocedoras del proceso, se han dirigido a la Federación Francesa de Ferrocarriles Turísticos (UNECTO) que ha declinado la invitación, pese a que se ha llegado a ofrecer 600 euros por una jornada (en la comparecencia parlamentaria del pasado 23 de marzo, Javier Cruz Expósito, consejero-felegado de EuskoTren únicamente reconoció 300 euros). También han tratado de que alguno de los técnicos del Museo de Gijón pudiera ‘trabajar’ de forma esporádica en Azpeitia. Pero nadie responde a la llamada.

No cabe duda alguna de que el museo está herido de gravedad y una sombra negra se cierne sobre el centro. Nadie habla de su cierre; en absoluto. Pero sin las circulaciones de vapor, que a buen seguro no se van a volver a producir, ya que Olaizola es uno de los pocos maquinistas que tienen licencia para operar con esas joyas del vapor, Azpeitia no será lo mismo. Sin la presencia de la ‘Aurrera’, ‘Zugastieta’, ‘Euzkadi’ o ‘Portugal’ sobre las vías, los visitantes dejarán de acudir porque solo verán un almacén de máquinas y unidades; quietas, inmóviles y con sus hogares marchitos, a falta de fuego y mantenimiento.

La ‘Baldwin de Guadix’ lleva el vapor a Miranda para conmemorar el 150 aniversario de su primer tren

El vapor llega al Norte. La ‘locomotora de Guadix’ trae a Miranda los sonidos y olores del vapor y protagoniza los 150 años de la llegada del tren a esta ciudad burgalesa. Unos sesenta pasajeros, en su mayor ataviados con trajes de época, participaron en un viaje especial hacia Alsasua para conmemorar los inicios del ferrocarril que, con los años, hicieron de este rincón un importante nudo ferroviario y propiciaron sustento y trabajo a miles de familias. Miranda quiso rendir tributo al tren y nada mejor para ello que contar con la única locomotora en activo de España que funciona alimentada por carbón (en vía estrecha, existen varias) y que circula por vías de ancho ibérico.

Durante las dos últimas temporadas, la ‘loco’ más cinematográfica de nuestro país ha protagonizado las circulaciones turísticas del ‘Tren de la Fresa’, un atractivo único que concita la atención de los aficionados al ferrocarril. La máquina 140-2054 (su número de serie cuando prestaba servicio en Renfe) llegó hace un par de días a Miranda, procedente de Lleida donde fue sometida a exigentes pruebas de mantenimiento. Junto con su ténder, concitó las sorprendidas muradas de cientos de curiosos y aficionados que no han parado de inmortalizarla con sus cámaras fotográficas.

La octogenaria locomotora fue enganchada a los ‘Costas’ o ‘ Getafes’ que el ‘Tren de la Fresa’ usa en sus circulaciones. Son los CCR-2470, CC-2435, CC-2439 y CC-2375; todos ellos de tercera clase que también ellos tienen su propia historia. Son más o menos contemporáneos de la locomotora, aunque el viajero que tenga un espacio reservado en el CC-2375 (ayer identificado como Coche 4 en la composición) debe saber que se traslada en el más antiguo de los cuatro y también en el más internacional. Sus credenciales lo avalan. Todos los vehículos de esta serie fueron construidos por la American Car and Founfry Export Company de Nueva York para la Compañía de los Ferrocarriles Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA). Salieron de la fábrica entre 1914 y 1920. Durante sus primeros años de uso circuló con la denominación CWffv-145. Tras la Guerra Civil, en 1941, se incorporó a Renfe con el nombre que aún mantiene.

En origen, ésta y el resto de unidades llegaron a contar con alumbrado y calefacción eléctricos. Una de las singularidades del CC-2375, muy característica de los diseños de coches norteamericanos, es contar con un techo abombado (se eleva ligeramente sobre los demás). El vehículo quedaría adscrito durante años al Servicio Militar de Ferrocarriles. Sería coche escuela (el VE-6M). Fue restaurado y, desde 1985, se incorporó a la composición habitual del ‘Tren de la Fresa’ del Museo del Ferrocarril de Madrid.

La ‘Baldwin de Guadix’ (en la localidad accitana siempre se le ha denominado ‘Badwi’ por sus fabricantes Babcock & Wilcox y por lo que se podía leer en su placa de fabricante) es la locomotora más cinematográfica del parque español. La máquina ha sido utilizada en varias películas, entre las que destacan ‘Doctor Zhivago’, “El bueno, el feo y el malo” e ‘Indiana Jones y la última cruzada’. Construida en 1926 por Babcock & Wilcox (por encargo de la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces y Minas de Alquife, que llegarían a contar con una flota de 19 máquinas incorporadas en distintos lotes), fue restaurada en 2001 por la Asociación para la Recuperación de Material Ferroviario, con sede en Lleida, junto con cuatro vagones de carga de los que se ocupó el programa de formación y empleo de la Junta de Andalucía y la Escuela Taller ´Palacio de Villalegre´. Todo el material fue cedido por la Fundación de Ferrocarriles Españoles.

En un primer momento, la máquina de Guadix sería marcada con la numeración 4.106. Una matrícula que se adosó a locomotora y ténder acompañada de las siglas SE (Sur de España). Posteriormente, cuando esta empresa se integró en la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles, sería rebautizada con la denominación que aún mantiene.

Este tipo de locomotoras tuvieron un destino muy concreto: mover convoy de mercancías por la línea Almería-Guadix-Baza, siendo asignadas, según la información facilitada por el Museo del Ferrocarril de Madrid, a los depósitos de Guadix y Granada. Las primeras que salieron de fábrica se construyeron en The Baldwin Locomotive Works, en Philadelphia. Su aspecto, muy americano, se seguiría a rajatabla en la Babcock & Wilcox, responsable de fabricar el último lote.

Cuando acabe este singular cometido, la locomotora volverá a los talleres de Lleida donde de nuevo se someterá a nuevas pruebas para asegurar su puesta a punto y afrontar un a nueva temporada. ¿De nuevo en el ‘Tren de la Fresa’?

(Imagen Avelino Gómez)

Langreo quiere involucrar a Hunosa en la gestión del tren minero de Samuño, atractivo turístico del Nalón

Mas implicación y auuda. La alcaldesa de Langreo, Esther Díaz, se ha reunido con los dirigentes de Hunosa para recabar su colaboración en la gestión del proyecto del tren turístico que el concejo pretende potenciar el interés turístico de esta zona. Para potenciar el espíritu minero, ambas delegaciones estudian cuestiones de interés común vinculadas, principalmente, a los terrenos y explotaciones que la hullera tiene en el concejo del Nalón. El encuentro, como ya adelantaron días atrás fuentes municipales a este diario, sirvió para plantear, por parte del Ayuntamiento, la implicación de Hunosa en el consorcio que gestiona el desarrollo de las obras y la futura explotación del tren minero de Samuño, uno de los principales atractivos del ecomuseo del pozo San Luis.

La regidora insiste en que este encuentro ha sido una primera toma de contacto: «En esta reunión no hemos tomados decisiones porque ante todo se trata de entrar en contacto, analizar y plantear los posibles problemas». Esther Díaz también mostró la predisposición del Ayuntamiento para luchar por prolongar la pervivencia de las ayudas a las minas más allá de 2018. «Nuestro planteamiento es de colaboración para seguir trabajando y también le he trasladado a la presidenta de Hunosa que desde Langreo queremos que la actividad minera continúe en este municipio y en Asturias».

Por su parte, María Teresa Mallada indicó que Hunosa, «cumplirá los compromisos en marcha», aunque también «está abierta a estudiar nuevas colaboraciones». Asimismo, reconoció la dificultad de captar iniciativas empresariales en la actual coyuntura económica para dar actividad a los polígonos impulsados por la compañía estatal en sus terrenos en desuso. Es el caso del área empresarial de El Cadavíu, el primero desarrollado por Hunosa dentro de su Plan Territorial: «El momento no es fácil en lo que se refiere a la implantación de empresas, en ningún sito, y desde hace tiempo Sadim Inversiones trabaja para buscar actuaciones empresariales».

En el corazón de Langreo se encuentra uno de los yacimientos más impoprtantes de la segunda mitad del siglo XX, aunque esta zona asturiana ha vivido más de 150 años dedicada a la extracción de mineral (carbón, sobre todo). Los pozos mineros Samuño y San Luis, joyas del patrimonio minero, o las recientes explotaciones a cielo abierto vuelven ahora a recobrar el protagonismo que tuvieron no hace demasiados años. El tren turístico en el que ahora se trabaja hará parte del recorrido que en su día trasladaba el carbón desde las minas del alto de Samuño hasta el valle del Nalón.

El tren comenzará su recorrido en la antigua estación minera de El Cadaviu, que data de 1896 y está situada a las afueras del distrito langreano de Ciaño. A ella se puede acceder por un paseo peatonal. El convoy proseguirá su trayecto por el exterior hasta llegar al socavón Emilia. A partir de este punto, recorrerá 1.000 metros bajo tierra, por un antiguo túnel minero. El tren transportará en cada viaje a 60 turistas, que irán en cinco vagones tirados por una locomotora tipo Bartz. Tanto la máquina (de batería) como los vagones se contruyen en estos momentos en la República Checa.

El convoy turístico circulará a una velocidad de veinte kilómetros por hora en el exterior, aunque por la galería interior su velocidad será de seis kilómetros por hora. Tardará por tanto veinte minutos en realizar el recorrido entre el polígono de Cadaviu y la jaula del pozo San Luis. En la galería interior por la que circulará el convoy, la bóveda tiene un gálibo, de media, de 2,40 metros y un ancho de vía de 60 centímetros.

El proyecto del tren minero del Valle del Samuño, que se espera poner en este año, fue contratado a la empresa Tragsa y a Sadim (filial de Hunosa), mientras que los proyectos museológicos y museográficos ligados al pozo San Luis están siendo redactados por la consultoría Zeppelin, responsable del MUSI (ubicado también Langreo). Todas estas iniciativas cuentan con una financiación de 6,5 millones de euros procedentes de los fondos mineros, que se ampliarán hasta alcanzar los 8 millones.

El ‘Tren dels Llacs’ inicia la temporada 2012 que este año ofrecerá veintiseis circulaciones

El ‘Tren dels Llacs’ circula ya por las vías de la FGC. la temporada comenzó el pasado sábado y no terminará hasta septiembre, según anuncian la dirección general de Turismo de la Generalitat, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), la Autoridad Territorial de Movilidad del Área de Lleida y la Diputación de Lleida, a través del Patronato Intercomarcal de Turismo. Este servicio turístico recorre la línea de FGC de Lleida y La Pobla de Segur con material móvil histórico -de más de 50 años-, y tendrá un coste de más 200.000 euros que serán financiados al 50% por la Generalitat, al 37% por la Diputación de Lleida y al 13% por la ATM del Área de Lleida, según ha informado la Generalitat.

El tren ofrecerá 26 circulaciones durante esta temporada, cinco más que el año pasado. Como novedad, los usuarios podrán disfrutar de una degustación gastronómica en Balaguer, además de recibir un pack de bienvenida antes de iniciar la actividad.

La Asociación para la Reconstrucción y puesta en servicio de Material Ferroviario Histórico (ARMF) será la entidad encargada de la prestación del servicio y del mantenimiento del material móvil utilizado. El tren, que está en funcionamiento desde 2009 fruto de la iniciativa entre FGC y la Diputación de Lleida, registró el año pasado una ocupación media del 96%, y el número de pasajeros aumentó un 4,6% hasta alcanzar los 4.518.

El ‘Tren dels Llacs’ va encabezado por una locomotora de vapor conocida popularmente como ‘La Garrafeta’, que funciona entre abril y julio y entre septiembre y octubre y que ofrece un recorrido de gran belleza paisajística desde la capital del Segrià hasta el corazón del Pallars Jussà, pasando por la Noguera y la sierra del Montsec. En concreto, el tramo del recorrido histórico entre Lleida y Balaguer se efectúa con ‘La Garrafeta’, mientras que el resto, entre Balaguer y La Pobla de Segur, se realiza con una locomotora diesel.

La Garrafeta’ es una locomotora a vapor tipo Beyer–Garratt, una máquina articulada concebida por trazados sinuosos y con fuertes rampas dónde se necesita la máxima potencia y esfuerzo. Catalunya fue la pionera en la adopción de este sistema. A final de los años 20 se adquirieron 8 unidades de esta locomotora. La Asociación para la Reconstrucción de Material Ferroviario (ARMF) es la propietaria de la Beyer Garratt 282F-0421 ‘Garrafeta’, una locomotora construida por Renfe en 1960 en Bilbao siguiendo un diseño original inglés de 1930 y que llega a un máximo de 60 kilómetros por hora. esta locomotora ha tirado también en alguna ocasión del ‘Tren de la Fresa’, que une Madrid y Aranjuez.

El Museo de Azpeitia, sin vapor después de 14 años de circulaciones con locomotoras históricas

Crónica de una muerte anunciada. El Museo Vasco del Ferrocarril boquea. Por primera vez en los últimos catorce años, no habrá circulaciones de vapor durante las vacaciones de Semana Santa y, muy probablemente, el problema se mantendrá durante toda la temporada. Los responsables de la instalación museística no logran sustituir a un grupo de entusiastas colaboradores, que hacían de Azpeitia un museo vivo, por alguien que sea capaz de poner en la vía a las joyas ferroviarias de vía métrica que dan sentido a esta institución. La destitución de Juanjo Olaizola (y su despido de EuskoTren) supone un considerable lastre sobre el futuro del museo.

Los entusiastas Amigos del Museo del Ferrocarril de Azpeitia contribuían, sin remuneración a cambio, a poner en el mapa ferroviario este pequeño rincón de la geografía guipuzcoana. Durante las vacaciones de Semana Santa y verano era cita obligada para cientos de personas (muchos de ellos extranjeros) fundamentalmente atraídos por las circulaciones de vapor, algo casi inédito en los centros españoles. Por eso el Museo de Azpeitia aparecía en un lugar distinguido no solo ante los amantes del ferrocarril ibérico, sino para dispares puntos de la geografía europea. Sólo en los últimos cinco años, la media de visitantes que recibía el museo en estos cinco días superaba los 2.000 (sin contar los menores de cinco años que entraban gratis…). La Semana Santa concentraba cerca del 20% de la demanda de todo el año.

Los responsables de EuskoTren han querido obviar algo que en el mundo ferroviario era de dominio público. Juanjo Olaizola era una parte intrínseca del museo que ha dirigido durante casi veinte años. Y que sin él, y los voluntarios que trabajan a su lado, era difícil mantener el centro en las mismas condiciones que tenía hasta su expulsión. Azpeitia ocupaba un lugar privilegiado en el mapa ferroviario, porque Juanjo Olaizola había sabido realizar un trabajo especial. Apasionado del vapor, ha logrado que el tren vasco sea un referente en el extranjero, a través de su gestión en el museo, al que ha dedicado casi dos décadas de intenso trabajo. Con su dirección, apuesta decidida por el vapor vivo y la restauración del patrimonio ferroviario, las instalaciones de Azpeitia eran un ejemplo museístico que otros centros han intentado copiar. Y había conseguido que la localidad guipuzcoana fuera paso obligado para todos los amantes del tren tanto de España como del extranjero.

Ahora Azpeitia ha perdido su magia. Le falta el vapor, su principal valor y punto de referencia mundial para atraer a visitantes que, de otro modo, dejarán de acudir a las instalaciones del Museo Vasco del Ferrocarril. Al parecer, tras la destitución y despido de Juanjo Olaizola, las autoridades vascas no han conseguido contratar a ningún maquinista. Según fuentes conocedoras del proceso, se han dirigido a la Federación Francesa de Ferrocarriles Turísticos (UNECTO) que ha declinado la invitación, pese a que se ha llegado a ofrecer 600 euros por una jornada (en la comparecencia parlamentaria del pasado 23 de marzo, Javier Cruz Expósito, consejero-felegado de EuskoTren únicamente reconoció 300 euros). Y nadie responde a la llamada.

Sin la presencia de la ‘Aurrera’, ‘Zugastieta’, ‘Euzkadi’ o ‘Portugal’ sobre las vías, los visitantes dejarán de acudir porque solo verán un almacén de máquinas y unidades; quietas, inmóviles y con sus hogares marchitos, a falta de fuego y mantenimiento. Juanjo Olaiozola y su equipo de entusiastas colaboradores (que por cierto no cobraban un solo euro por las largas jornadas de mantenimiento de las máquinas y las de circulación en vía) hacían de Azpeitia lo que el Museo representaba hasta hace bien poco. Y ni con todo el dinero del mundo se puede suplir su entrega y abnegado trabajo, que de un plumazo se ha querido borrar. Sin ninguna consideración, se les ha echado sin tener en cuenta que son necesarios para que el Museo siga estando vivo. Porque las máquinas no se mantienen solas.

Tras el nombramiento de una nueva directora, la Fundación del Museo Vasco del Ferrocarril ha abierto un proceso de selección para cubrir cuatro nuevas vacantes que «ayuden en la gestión, mantenimiento, conservación y promoción» del centro. Pretende cubrir así los puestos de secretaria de dirección; atención al cliente; responsable de área de cultura y didáctica; y documentalista conservador. Puestos que Juanjo Olaizola osaba reunir en su persona y que nunca llegó a plantear su incorporación. Además se ocupaba del mantenimiento de las locomotoras de vapor, dirigía la recuperación del material ferroviario que llegaba a Azpeitia, documentaba los distintos elementos de la colección del museo, elaboraba documentos para publicaciones relacionadas con el mundo del tren, escribía libros sobre el ferrocarril vasco y, además, conducía las joyas del museo, amén de formar a otros maquinistas en las artes de las locomotoras de vapor. No hay duda de que Olaizola salía demasiado caro a la institución.

Lo decía el pasado diciembre. Sólo deseo que el Museo Vasco del Ferrocarril sea una institución viva, como sus locomotoras, y que el silbido de esas máquinas que la han hecho famoso sigan atronando las mañanas de la temporada de vapor. Y, si puede ser, con Juanjo Olaizola; ese futuro estaría garantizado. Me consta; nos consta a todos los que amamos el tren. Sin embargo, el museo está herido de gravedad y una sombra negra se cierne sobre el centro. Nadie habla de su cierre; en absoluto. Pero sin las circulaciones de vapor, que a buen seguro no se van a volver a producir, ya que Olaizola es uno de los pocos maquinistas que tienen licencia para operar con esas joyas del vapor, Azpeitia no será lo mismo. Durante estas vacaciones de Semana Santa, se echará de menos los penachos de humo negro que no hace mucho tiempo se veían junto a las vías del Urola y el silbato de cuatro auténticas joyas del ferrocarril. ¡Juanjo te echamos de menos!

El Museo de Delicias cede una ‘Mikado’, una ‘Bonita’ y un automotor a Mora la Nueva para restaurarlos

Más joyas en el panorama ferroviario español. El Museo del Ferrocarril de Madrid ha cedido a la Fundación por la Preservación del Patrimonio Industrial de Mora la Nueva una ‘Mikado’, una ‘Bonita’ y un automotor de Norte que en los próximos meses serán sometidos a profundos trabajos de restauración con el fin de recuperarlos para el servicio turístico. Los vehículos fueron trasladados en una compleja y espectacular maniobra a la playa exterior del Museo de Delicias donde permanecerán hasta que lleguen a su nuevo destino.

En Mora la Nueva se trabajará intensamente para recuperar el automotor térmico 590-304 (ex 9304), con motor Renault diésel, que pertenece a una serie construida a finales de los años treinta y fue retirado del servicio en 1976, grafiteado y vandalizado; la locomotora 141-F-2316, construida en 1957, perteneciente a una serie que salió de fabrica ya fuelizada, y que dejó de estar operativa en 1975; y la locomotora 241-F-2238, que salió de la Maquinista Terrestre y Marítima de Barcelona en 1951 y forma parte de una subserie de 35 locomotoras encargadas por Renfe que sería enviada, entre otros depósitos, a Cataluña, donde fueron conocidas como ‘Bonitas’ (recibieron este nombre para distinguirlas de los demás modelos de ‘montaña 241’ que circularon simultáneamente por la red general, aunque también se las conoció por ‘Las Atómicas’).

La maniobra se desarrolló del 26 al 28 de marzo bajo la supervisión y el trabajo de miembros la Fundación para la Preservación del Patrimonio Ferroviario Industrial de Móra la Nova (FPPFI), la Asociación para la Reconstrucció de Material Ferroviario Histórico (ARMF), la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Madrid (AAFM) y el propio Museo.

La operación fue ciertamente compleja. Los dos primeros días sirvieron para realizar trabajos previos para preparar el rodaje de la locomotora y del ténder, con el objeto de asegurar su desplazamiento hacia la zona del parque. Para ello hubo que revisar el estado general del rodamiento para comprobar que no tuviera ni agua ni óxido. Duranta estas tareas se les añadió grasa a presión, mientras en los ejes de las ruedas motrices se reemplazaban en el falso cojinete las viejas crines de caballo por estopa nueva y en los ejes del ténder se abrián las cajas de grasa Athermos para limpiarlas y supervisar que no hubiera metal fundido.

El proceso más delicado fue, sin duda alguna, el levante de los vehículos. Para ello se diseñaron y fabricaron especialmente dos vigas de 500 kilogramos cada una. Tras el montaje de las grúas de transportes especiales del Grupo Campayo, empresa que se encargó del movimiento, y de las góndolas para transportar las 200 toneladas necesarias de contrapesos (100 toneladas para cada grúa), se realizaron las maniobras, primero con ‘La Bonita’ y después con los otros dos vehículos. Los tres llegaron intactos a la playa exterior de Delicias.

(Fuente e imagen Museo del Ferrocarril de Delicias)

El ‘Tren del Cemento’ vuelve a la vía este sábado y funcionará los fines de semana y festivos

Más trenes turísticos. Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) estrena este sábado la octava temporada del ‘Tren de Cemento’ que funcionará hasta el 4 de noviembre, y que une La Pobla de Lillet con el museo del Cemento en Castellar de n’Hug. El tren, que inició su andadura el 1 de julio de 2005, estará abierto al público los fines de semana y festivos, y realizará un trayecto de 3,5 kilómetros de recorrido, que dura aproximadamente 20 minutos, atravesando el parque natural del Cadí-Moixeró, y con una parada en los Jardines Artigas, una obra atribuida a Antoni Gaudí.

La novedad de este año es que la Oficina de Turismo de la Pobla de Lillet se instala de forma permanente en la estación del tren de este municipio gracias al cuerdo entre FGC y el ayuntamiento.

El Ferrocarril Turístico del Alt Llobregat o ‘Tren del Cemento’ es una línea que históricamente unía la antigua fábrica de cemento Asland de Castellar de n’Hug con Guardiola de Berguedà, desde donde partía la línea del ferrocarril de vía estrecha hacia Berga y Manresa. El tren tiene un recorrido de 3,5 kilómetros y dispone de cuatro estaciones: La Pobla de Lillet, la Pobla Centre, Jardins Artigas y Museu del Ciment-Castellar de n’Hug. El trayecto dura unos 20 minutos, que se realiza una locomotora diésel con dos coches que tienen una capacidad para 25 viajeros cada uno.

Fue en el año 1910 cuando se planteó la creación de una línea férrea que permitiera el transporte del cemento desde la explotación del conde Eusebio Güell. En agosto de 1914 se inaugura el servicio de pasajeros para completarse hasta la última estación, diez años más tarde. Su pequeña locomotora a vapor (que puede verse en la primer estación) trabajó incansablemente hasta que en 1963, la ruta fue clausurada definitivamente.

Al lado del edificio modernista de la fábrica de cemento del Clot del Moro, y al otro lado del curso del Llobregat y muy cerca de la estación del tren, se encuentra el Museo del Transporte de Cataluña. Inaugurado en 1991, en su interior se exhibe una de las mejores colecciones de vehículos antiguos de Europa. Este centro dispone además de una escuela taller de restauración, que se complementa con un trayecto en el tren turístico, el único medio, igualmente, para llegar a este museo. Gracias al tren turístico del Alto Llobregat, se ha incrementado la oferta de visitas que pueden hacerse en estos bucólicos parajes de la comarca del Berguedà, en su sector más próximo al Pirineo.

Metro de Sevilla compra nueve trenes a CAF para aumentar un 25% su capacidad de transporte

Metro de Sevilla ha formalizado con el fabricante de material móvil CAF la adquisición de cuatro nuevas unidades de trenes por 9,5 millones, que ampliará la flota hasta 21 y aumentará su capacidad de transporte el 25%. La operación fue autorizada el pasado año por la Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía.

Metro de Sevilla rubrica así el acuerdo alcanzado en 2011 con CAF, que suministró la flota inicial (17 unidades de la gama Urbos 2), para adquirir las cuatro unidades Urbos 2 que estuvieron prestando servicio al Metrocentro de Sevilla hasta su sustitución el pasado año por otras con acumuladores de carga rápida para circular sin catenaria por el tramo del casco histórico. Estos cuatro trenes se fabricaron originalmente para la Línea 1 del Metro de Sevilla, pero se cedieron en el 2007 a Metrocentro para la puesta en servicio del tranvía urbano.

Una vez formalizada la compra, en las próximas semanas dichos trenes se trasladarán desde Sevilla hacia la fábrica de CAF Santana en Linares (Jaén) para someterse a un proceso de adaptación a las características y prescripciones técnicas de la explotación del metro, que durará unos cuatro meses.

La positiva evolución de la demanda de la Línea 1, que la pasada semana superó los 41 millones de viajeros transportados desde la inauguración del suburbano, ha llevado a Metro de Sevilla y la Agencia de Obra Pública a anticipar la ampliación de la flota ya que este hito estaba previsto, de acuerdo con el plan de explotación, en el año 2017, es decir el séptimo año de servicio.

La primera línea de la red de Metro de Sevilla fue inaugurada el 2 de abril de 2009, aunque en la fecha de inauguración sólo se puso en funcionamiento en torno al 80% del trazado con 17 de las 22 estaciones previstas, todas las restantes (salvo la estación de Guadaíra) estuvieron operativas meses mas tarde, en otoño de ese mismo año. Actualmente es la quinta red de metro de España en cuanto al número de personas transportadas y kilómetros explotados.

La línea 1 cuenta con un total de 22 estaciones repartidas por cuatro términos municipales del área metropolitana, la cuarta de España con 1.499.673 habitantes (INE 2008). La tipología de esta primera línea es subterránea por los núcleos urbanos por los que transcurre, y en viaducto o en superficie con plataforma 100% segregada en las zonas no urbanizadas del exterior de los municipios.

A finales de 2010, la Consejería de Obras Públicas y Vivienda concluyó el análisis y resolución de los 174 escritos de alegaciones presentados a los anteproyectos de alternativas de las líneas 2, 3 y 4 del Metro de Sevilla, hito que pone fin al diseño de los trazados y que permitirá someter dichos anteproyectos al trámite ambiental, así como concluir durante el presente año los proyectos constructivos. La Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla han constituido un grupo técnico de trabajo para agilizar los proyectos de las líneas 2,3 y 4 del Metropolitano de Sevilla de forma que, una vez finalice la redacción de los proyectos, ambas administraciones los hayan estudiado paralelamente y tengan un posicionamiento común sobre su trazado. La Línea 3, que recorre el eje norte-sur de Sevilla, será la actuación prioritaria, por su capacidad articuladora junto a la Línea 1, con la que hay correspondencia, y su potencial para atender barrios densamente poblados y equipamientos públicos de interés.