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Alstom probará a pie de vía un programa piloto de tecnología militar para blindar la red del AVE

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La compañía francesa Alstom impulsa un proyecto piloto basado en tecnología militar para detectar cualquier alteración en el cableado que acompaña a las vías de alta velocidad. Alstom presentó hace unos meses a Adif su programa y obtuvo permiso para hacer pruebas a pie de vía. El test comenzará, previsiblemente, antes de final de año, aunque de momento no se ha determinazo la zona donde será implantado.

La intención del fabricante francés es sacar al mercado en un plazo de 12 a 18 meses este sistema de seguridad, que tiene como base el desarrollo de minas inteligentes, protección perimetral en instalaciones militares o prisiones de alta seguridad. “De igual modo que las minas más avanzadas y sistemas perimetrales tienen sensores para distinguir qué vehículo está pasando, para activarse o no, o quien se acerca a una valla, nuestro sistema discrimina en función del vehículo o número de personas que se acerquen al cableado”, explican fuentes del fabricante.

Los sensores, capaces de distinguir sonidos y vibraciones, utilizarán la infraestructura de fibra óptica ya instalada en las líneas de ferrocarril, sin necesidad de mayor intrusión en la vía. Actualmente Adif tiene dispuestas cuadrillas de vigilantes jurados para custodiar el cableado de la red ferroviaria, aunque los sindicatos vienen denunciando desde hace años que los dispositivos son insuficentes.

El robo de cable y los cortes intencionados en el suministro energético causaron el pasado año un coste de 7,3 millones de euros (sin contar la reposición y arreglos); en 2014 aún fue mayor ya que llegó a los 10,5 millones de euros. Los ataques a la red provocaron además considerables retrasos en los trenes que suman alrededor de las 800 horas por ejercicio, principalmente en servicios en las líneas convencionales. Se trata de una falla de seguridad del sistema ferroviario que Adif trata de solucionar implantando una solución tecnológica que desarrolla Alstom en su centro de innovación en señalización y seguridad ferroviaria de Madrid.

La empresa dependiente de Fomento registró casi 900 robos en 2015, en los que perdió hasta 275 kilómetros de cable. En cada uno de esos hurtos, los autores causan un daño aún mayor al tener que romper el cable de fibra para acceder al de cobre. La caída en el número de sustracciones en 2015 puede deberse, apuntan desde Alstom, a la depreciación del cobre, mientras la fibra apenas encuentra salida en el mercado negro, por lo que no suele ser objeto de deseo.

Adif es el primer cliente potencial para una solución de estas características, pero Alstom también piensa en la exportación. El fabricante de trenes tiene como objetivo de aquí a 2020 diversificar fuentes de ingresos, informa Cinco Días. Para entonces, las áreas de sistemas, servicios y señalización deben alcanzar un peso del 60% en unos ingresos globales estimados en 10.000 millones. Esos negocios tienen un protagonismo conjunto actual del 46% sobre una cifra de ventas de 6.900 millones en 2015, dejando el protagonismo a la producción de trenes. Además, un 30% de las ventas dentro de cuatro años tendrán que deberse, según el plan estratégico, a productos innovadores.

Los buques insignia de la industria francesa SNCF y Alstom se alían para desarrollar un nuevo TGV

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La compañía de ferrocarriles SNCF y el fabricante francés Alstom se asocian para desarrollar una nueva generación de tren de alta velocidad (TGV), que deberá reducir los costos de explotación e incrementar su capacidad. La alianza dará lugar a la definición de una nueva estrategia tecnológica, comercial e industrial de alta velocidad. Se ofrecerá un verdadero avance en términos de competitividad, con un objetivo principal de reducir la inversión y los costos de operación y mejorar el atractivo del tren en el mercado de la movilidad, proporcionando una nueva experiencia para los pasajeros en términos de comodidad y servicios a bordo.

El precio de compra y los gastos de explotación de este nuevo TGV, que podría entrar en servicio en 2020, deberían disminuir en «al menos un 20%» respecto a los que operan actualmente, mientras que ofrecerán un 20% de capacidad suplementaria, destacan la SNCF y Alstom. Otro de los objetivos que se marcan ambas empresas es «optimizar la huella medioambiental», lo que pasa por reducir el consumo de energía en al menos un 25% y conseguir que más del 90% de los materiales utilizados para su construcción se puedan reciclar.

Los nuevos trenes serán más modulares para permitir reajustes en la configuración de los espacios interiores y en la composición de los convoyes. Ambas compañías resaltan que se trata de «ofrecer una verdadera ruptura en términos de competitividad, con un objetivo importante de reducción de costos de inversión y de explotación, y reforzar el atractivo del tren en el mercado de la movilidad, con una nueva experiencia de confort y de servicios a bordo».

El trabajo se va a desarrollar en tres fases: la primera con una definición y especificación en común del nuevo TGV de aquí a finales de 2017; la segunda será la concepción detallada, la industrialización y la homologación durante unos cuatro años; para pasar luego a la producción, la entrega de los convoyes y su entrada en servicio comercial, prevista a mediados de 2022.

La Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) aportará en particular su experiencia con los viajeros, mientras Alstom pondrá sus conocimientos en la concepción de trenes y estarán implicadas ocho de sus doce plantas en Francia. Las empresas calculan que este proyecto generará 4.000 empleos en el sector ferroviario francés.

La alianza entre dos buques insignias de la industria francesa complementará los trenes de alta velocidad de gama Avelia de Alstom (parcialmente desarrollados en el marco del «tren de alta velocidad del futuro» programa de co-financiados por el Estado).

El equipo SNCF-Alstom, que trabaja en estrecha conjunción con los recursos internos de ambas compañías, también está abierto al exterior. Se invita regularmente a expertos e invitados a contribuir con sus conocimientos, sobre todo en cuanto a los métodos de trabajo innovadores y soluciones técnicas avanzadas. El equipo se enriquece así a través de colaboraciones exitosas con las escuelas de ingeniería y diseño, así como otras empresas industriales y nuevas empresas.

SNCF aportará su amplia experiencia y su conocimiento de los pasajeros. El tren de alta velocidad de nueva generación será concebido sobre la base de sus clientes y sus hábitos cambiantes. SNCF compartirá sus ambiciones en términos de servicio, su experiencia en la explotación comercial de los trenes de alta velocidad acumulados durante más de 30 años, y, en general, su conocimiento del mercado de la movilidad.

Alstom aportará su experiencia en el diseño de trenes SNCF. Las doce fábricas de Francia están involucradas en el diseño del nuevo tren: Belfort para los coches de la energía; La Rochelle para los de pasajeros; Villeurbanne para la supervisión de la computadora y el sistema de control, información a los pasajeros y equipo a bordo; Ornans para los motores; Le Creusot para los bogies; Tarbes para la tracción; Petit Quevilly para los transformadores; y Saint Ouen para el diseño, la señalización, el apoyo logístico y servicios de apoyo.

Francia intenta salvar la histórica planta de Alstom en Belfort, cuna del tren de alta velocidad TGV

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El anuncio de Alstom sobre el cierre de la histórica planta de Belfort levanta ríos de tinta en Francia. Otro mito que se tambalea y que resquebraja los cimientos de la ‘grandeur’. La firma gala, líder mundial de los sistemas ferroviarios integrados, anuncia el fin de la producción en su factoría de Belfort, al noreste del país, y cuna del tren de alta velocidad TGV. «El presidente de la República nos ha fijado un objetivo: mantener la actividad en Belfort», declara el ministro de Economía, Michel Sapin, tras una reunión urgente del gabinete galo.

El presidente francés, François Hollande, urgió este lunes a sus ministros, durante una reunión de crisis, a «salvar» la planta de Belfort del grupo de transporte ferroviario Alstom, cuna del emblemático tren de alta velocidad (TGV). «Vamos a trabajar con los responsables locales, las organizaciones sindicales, la dirección de Alstom y con todos los que tienen capacidad de hacer pedidos en Francia para que permitan salvar la actividad ferroviaria en Belfort», explica Sapin.

El gabinete que preside Hollande tacha de «inaceptable» la manera brutal en la que la dirección de Alstom anunció el miércoles pasado el fin de la producción de trenes de aquí a 2018 en la planta de Belfort, donde trabajan más de 400 personas. El Gobierno quiere renegociar la propuesta con el presidente y director general de la compañía Henri Poupart-Lafarge. El caso ha levantado a la oposiciòn que responsabiliza al Ejecutivo de lo que suceda con esta emblemática factoría. A ocho meses de las elecciones, una nueva muestra de la debilidad económica de Francia es un dardo envenenado para el Gobierno socialista.

Alstom asegura que el cierre de la actividad de Belfort no implicará despidos. Afirma, además, que se mantendrá la actividad. Pero Belfort es quizá la factoría más emblemática en suelo francés y la decisión está teniendo un gran coste político. La dirección planea transferir la producción de locomotoras a Reichshoffen (en Alsacia, la zona originaria de la compañía) y la tormenta política ha estallado. Para el expresidente Nicolas Sarkozy, que en 2004 ya ayudó a Alstom, el modo en que se ha tomado la decisión actual es un escándalo. Según una de las candidatas a las primarias de la derecha, Nathalie Kosciusko-Morizet, la reacción gubernamental llega demasiado tarde.

El fabricante francés registra importantes pedidos y está presente en sesenta países. En agosto logró un contrato histórico de 1.800 millones de 28 trenes TGV para enlazar Boston con Washington. India, Holanda, Perú, Italia o Arabia Saudí han suscrito importantes acuerdos con la firma. La actividad en el exterior parece asegurada. Pero no es suficiente para mantener el nivel de actividad en casa; especialmente cuando firmas francesas como la operadora SNCF están reduciendo sus gastos y, en consecuencia, sus pedidos. Mientras la empresa se internacionaliza, sus factorías locales (una docena) languidecen con un 30% menos de demandas nacionales de aquí a 2018.

La empresa, instalada desde 1879 en Belfort, fabricó su primera locomotora a vapor en 1880, antes de desarrollar las actividades de turbinas y energía, que vendió a la firma estadounidense General Electric a finales de 2015 tras largas negociaciones. Frente a una penuria de pedidos domésticos, la dirección de Alstom decidió transferir la producción de locomotoras de Belfort a Reichshoffen, 200 kilómetros más al norte. A los empleados se les propuso ser trasladados a otras plantas de la firma.

Alstom construye para Amtrak 28 trenes para atender el corredor entre Washington D.C. y Boston

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La firma francesa Alstom llega a un acuerdo con Amtrak –empresa pública de transporte ferroviario– para reemplazar 28 trenes que cubren el servicio entre Washington D.C. y Boston. El acuerdo, cerrado por un importe de 1.800 millones de euros, pretende relevar material fabricado en el año 2000 por Bombardier. Los nuevos vehículos, los Avelia Liberty, incrementan en un 33% la capacidad de los anteriores y alcanzarán una velocidad de 300 kilómetros hora.

El Corredor Nordeste (NEC) une los 730 kilómetros que separan la capital federal y la del Estado de Massachusets. Es la primera línea de alta velocidad del país y reduce el trayecto entre Boston y Nueva York a 2,45 horas, y entre esta ciudad y Washington a 3,15 horas. El número de viajeros ha aumentado desde su inauguración en 2002 de los 2,4 millones a 3,5 en 2014. La cifra triplica los desplazamientos en avión de todas las compañías entre Nueva York y Washington, según la Unión Internacional de Ferrocarriles.

Esta línea coloca a Estados Unidos en el decimoquinto lugar –con un 5 de puntuación– en la clasificación del Foro Económico Mundial los países con las mejores infraestructuras ferroviarias. El ranking lo encabeza Japón, calificado con un 6,9; y España ocupa la cuarta posición con un 6,7.

Los trenes se fabricarán casi totalmente en Estados Unidos, en el centro de Hornell que Alstom tiene en Nueva York. Los vehículos serán mantenidos en los talleres que Amtrak tiene en varias ciudades del país y contará con el apoyo de los centros americanos de Alstom. El proyecto permitirá crear más de 1.000 puestos de trabajo en el país, de los cuales 750 se ubicarán en el Estado de Nueva York.

El modelo que se pondrá en marcha en EEUU es una de las últimas creaciones de alta velocidad de Alstom. Se trata de un vehículo capaz de transportar hasta un 33% más de pasajeros. En concreto, el nuevo modelo permite conectar nueve coches de pasajeros, con la posibilidad de añadir hasta tres adicionales, en caso de aumentar la demanda.

El sector ferroviario estadounidense apuesta fuerte por la renovación de la red del país. Además del contrato de Asltom, un consorcio formado por la China Railway Group y Xpress West Enterprise, del que la primera anunció en junio su desvinculación, tiene pendiente la construcción de un tren bala entre Los Ángeles y Las Vegas. La infraestructura permitirá recorrer los 370 kilómetros que separan las dos ciudades en 80 minutos.

La española ACS también participa en la construcción de una línea de Alta Velocidad entre San Francisco y Los Ángeles. La compañía española entró en el negocio en 2015 al adjudicarse un tramo a través de un consorcio entre Dragados, Flatiron y Shimmick por 970 millones de euros. En el concurso también participaron, sin suerte, las españolas OHL y Ferrovial por construir los 104 kilómetros en el Valle Central de California.

También Ferrovial tiene intereses en este sector. La constructora obtuvo en enero un contrato para construir una línea de 35,4 kilómetros por 310 millones. De similar longitud y cuantía es el tramo que se adjudicó en marzo y que completa su presencia.

Alstom suministrará 79 trenes Intercity de la gama Coradia a los Países Bajos

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Alstom se ha adjudicado un contrato por valor de más de 800 millones de euros para suministrar 79 trenes Intercity de nueva generación a NS, el operador nacional ferroviario de los Países Bajos. Los trenes, que pueden alcanzar una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora, se entregarán a partir de enero de 2020. Podrán operar en la red nacional, en la línea Amsterdam-Rotterdam-Breda y en el corredor Den Haag-Eindhoven.

«Estamos encantados de que NS nos haya encargado el suministro de un sistema de transporte de alta fiabilidad, eficiente, seguro y cómodo para sus pasajeros. Con una capacidad total de 25.000 asientos, los nuevos trenes interurbanos que ofrecemos a NS reúnen la mejor tecnología probada desde nuestra plataforma Coradia», dice Andreas Knitter, vicepresidente senior para Europa. «Alstom se ha comprometido con el mercado holandés durante muchos años con la entrega de tranvías y metros en La Haya, Ámsterdam y Rotterdam. Alstom es también responsable de la instalación y mantenimiento del sistema europeo de señalización ERTMS en la ruta Betuwe y la línea Hanze».

«Tecnología probada y, al mismo tiempo, un tren preparado para el futuro. Esto es, en definitiva, lo que Alstom nos ofrece a NS y a nuestros viajeros. Esperamos con gran interés la cooperación en los próximos años. A partir de ahora tenemos que promover este proyecto junto con Alstom, porque tenemos una planificación ambiciosa y mucho por hacer», señala Roel Okhuijsen, responsable de Programas de NS de nuevo material rodante. «Los nuevos trenes Intercity son necesarios para la sustitución del material existente y para aumentar los servicios”.

Los nuevos trenes interurbanos integran las últimas tecnologías ofreciendo un máximo confort a los pasajeros y al personal de NS. Cuentan con zonas de usos múltiples, amplias y bien iluminadas para leer, descansar, colocar sillas de ruedas y bicicletas, así como baños preparados para personas con movilidad reducida. Los trenes están equipados con WIFI e iluminación LED. Tienen capacidad para un rápido flujo de pasajeros y están equipados con un sistema dinámico de información en tiempo real. Todos los coches están equipados con cámaras para aumentar la seguridad de los pasajeros y la tripulación. Los trenes cumplen los más altos estándares de interoperabilidad y están equipados con sistemas ATB y ERTMS. Son capaces de operar en 25 KV AC (Línea de Alta Velocidad) y 1,5 KV DC (red ferroviaria principal).

Los nuevos trenes interurbanos para NS pertenecen a la gama Coradia de Alstom de trenes modulares, y cuentan con una referencia probada de más de 16 años. Más de 2.400 trenes se han vendido en todo el mundo y cuentan con una alta tasa de disponibilidad.

Los trenes han sido diseñados y desarrollados en Saint-Ouen (Francia) y Salzgitter (Alemania) por un equipo internacional de expertos de seis nacionalidades diferentes, y serán fabricados en el centro de Alstom en Katowice (Polonia). Otros centros europeos estarán involucrados en el proyecto: Charleroi (Bélgica) para la señalización embarcada; Ridderkerk (Países Bajos) para la puesta en servicio, garantía, soporte, capacitación y mantenimiento; y en Francia, Valenciennes para los interiores, Reichshoffen para el diseño de la cabina del conductor, Ornans para los motores, Tarbes para el diseño de los inversores de tracción y la fabricación de módulos de potencia, y Villeurbanne para los sistemas embarcados electrónicos e internet, y la información de los pasajeros.

Alstom desarrolla en Barcelona la primera fábrica 4.0 del sector ferroviario en España

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El centro industrial de Alstom en la localidad barcelonesa de Santa Perpetua de Mogoda se convertirá en la primera fábrica 4.0 del sector ferroviario en España, en una apuesta por la transformación digital, que contempla tanto la integración de las últimas tecnologías como la potenciación de su capital humano.

Esta planta de Alstom ya está trabajando en la aplicación de sistemas inteligentes en los procesos de producción, basados en el diseño 3D, implantación de nuevos sistemas de gestión de fabricación MES (Manufacturing Execution System), fabricación aditiva, sensorización de equipos, robótica o realidad aumentada, entre otras tecnologías que permitirán a Alstom mejorar sus cadenas y procesos de producción.

La planta de Santa Perpetua de Mogoda, inaugurada en 1994, es la más moderna del grupo en toda Europa y una de las pocas plantas de Alstom capaz de fabricar, en las mismas instalaciones, trenes de alta velocidad, regionales, tranvías, metros, etcétera. Allí se han fabricado todos los trenes de Alstom que circulan por España y actualmente el 90% de su producción se dedica a la exportación, con proyectos en Australia, Europa, Norte de África, Oriente Medio e Iberoamérica Latinoamérica.

Alstom España es el segundo mayor empleador del sector del transporte ferroviario en España, con cerca de 2.000 trabajadores en 19 centros de trabajo. La compañía cuenta con una planta industrial dedicada a la fabricación de trenes y con 4 centros de innovación para el desarrollo de programas I+D en materia de seguridad ferroviaria, señalización, mantenimiento y trenes.

Como parte de su proyecto de fábrica 4.0, y para integrar mejor la cadena logística y de diseño, Alstom pondrá a disposición de sus proveedores de un parque de hasta 30.000 metros cuadrados de nuevas naves. Con esta integración se agilizarán procesos, se mejorará la colaboración en innovación y desarrollo y se favorecerá la integración entre proveedor y fabricante.

La Industria 4.0 o Cuarta Revolución Industrial, impulsada por la confluencia de nuevas tecnologías, por los nuevos modelos de negocio derivados de ellas y por la transformación de las cadenas de valor existentes, supone, según Antonio Moreno, presidente de Alstom, una gran oportunidad para las empresas, para las personas y para las economías.

Este centro industrial ha sido el encargado de fabricar toda la gama de trenes de Alstom que circula por España. De las instalaciones barcelonesas han salido, entre otros, los trenes que cubrieron la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, las lanzaderas regionales (trenes de media distancia que utilizan las vías del AVE y alcanzan los 250 km/h), la mitad de las modernas unidades de cercanías Civia, el metro sin conductor de Barcelona y la mayoría de los tranvías que circulan por nuestro país.

La justicia fuerza a Renfe a volver a abrir la puja por el megacontrato de 30 trenes de Alta Velocidad

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Renfe tendrá que abrir de nuevo la puja por el contrato de compra de treinta nuevos trenes de Alta Velocidad, un pedido valorado en 2.600 millones de euros, dado que deberá «subsanar» los pliegos del concurso para eliminar la cláusula sobre la fabricación del pedido en España. Así lo ha determinado el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales (TARC) en su pronunciamiento sobre la impugnación al concurso que presentó Bombardier.

En su resolución, este organismo dependiente del Ministerio de Hacienda desestima todos los puntos que denunciaba la multinacional canadiense, salvo aquel respecto al hecho de que el concurso primara la fabricación de los nuevos trenes AVE en España. El tribunal insta a Renfe a «subsanar» los pliegos para eliminar esa condición que, según la empresa, aportaba un punto del máximo de cien que pueden lograr las ofertas que pujen por el contrato. De ellos, el 35% se otorgan a la propuesta técnica y el 65% restante, a la económica.

La operadora deberá volver a abrir la puja por el contrato, mediante la apertura de un nuevo plazo para que los fabricantes de trenes interesados presenten sus propuestas. La resolución del TARC llega apenas unos días después de que el pasado 17 de mayo concluyera el plazo de presentación de ofertas inicialmente establecido en el proceso del concurso. Renfe recibió ese día cuatro propuestas, las de las españolas CAF y Talgo, la francesa Alstom y la alemana Siemens.

Bombardier, pese a estar precalificada en el concurso, finalmente no remitió a Renfe oferta, en coherencia con la impugnación que había presentado al contrato el 29 de abril por considerar que «no cumple los principios de no discriminación, proporcionalidad y libre competencia». Tampoco lo hizo la japonesa Hitachi, que comparte tecnología con la firma canadiense.

La apertura de este nuevo plazo llevará «unas semanas». Por el momento, la compañía va a proceder a devolver las cuatro ofertas recibidas el martes, que «aún no se habían abierto». A pesar de ello, para la operadora ferroviaria, la resolución del TRAC «refuerza las condiciones» del pliego por las que dirimirá el pedido de su nuevo parque de trenes AVE, uno de los mayores de la historia de la compañía y el primera en la última década.

La reapertura de la puja por el contrato se suma no obstante a las dudas que el actual contexto de interinidad del Gobierno y repetición de elecciones generan, según fuentes del sector, respecto a los plazos y la resolución del pedido.

El contrato, que Renfe licitó en diciembre de 2015, supone el suministro de treinta nuevos trenes de Alta Velocidad, además de su posterior mantenimiento durante cuarenta años. La operadora pública busca un tren que circule a una velocidad de hasta 320 kilómetros por hora y de gran capacidad, esto es, que pueda transportar a un mínimo de 400 viajeros.

Renfe descarta repartir el pedido entre varias empresas, dado que prevé adjudicar este contrato a un solo fabricante y, según los pliegos actuales, esperaba empezar a recibir los nuevos trenes a partir de 2018. Con este ‘macropedido’, la compañía ferroviaria pretende garantizarse un calendario de incorporación de nuevos trenes para modernizar su parque de vehículos y prepararlo al paulatino aumento de la red ferroviaria y de la demanda de viajeros.

Alstom fabricará 60 coches para la línea D del popular ‘subte’ de Buenos Aires

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El grupo francés Alstom ha conseguido un contrato de un valor de unos 60 millones de euros para la construcción de 60 coches que se utilizarán en la línea D del metro de Buenos Aires. Estos nuevos vehículoss del modelo Metropolis, que deben entrar en servicio en 2017, se ensamblarán en la planta que Alstom tiene en Lapa, en el Estado brasileño de Sao Paulo, precisó la compañía en un comunicado. Los convoyes Metropolis están constituidos de seis coches y pueden transportar hasta 1.500 viajeros.

El contrato firmado con SBASE (Subterráneos de Buenos Aires) prevé que Alstom se ocupe igualmente del mantenimiento durante los dos primeros años de explotación. Alstom se muestra convencido de que SBASE «ofrecerá más confort a los cerca de 360.000 personas» que cada día utilizan la línea D, una de las seis que existen en Buenos Aires, con más de 10 kilómetros de largo en los que hay 16 estaciones.

La serie Metropolis está diseñada para funcionar a una velocidad máxima de hasta 90 km/h, contando con el equipamiento tecnológico necesario para garantizar la prestación de transporte automático sin conductor, con un funcionamiento totalmente seguro. Los trenes tienen una anchura que van desde los 2,30 metros a los 3,2 con una longitud de entre 13 metros y 25. El cuerpo del coche está fabricado de aluminio o acero inoxidable, unido con las ruedas de acero o neumáticos de caucho en función de las necesidades de cada operador.

Para facilitar su circulación, en cada coche hay cuatro puertas automáticas en cada costado, y además van equipados con un plano digital de la línea, pantallas planas para la difusión de vídeos, un sistema de vídeo-vigilancia y climatización.

El vicepresidente sénior del fabricante en Latinoamérica, Michel Boccaccio, manifiesta su satisfacción por este acuerdo que refuerza su presencia en Argentina. «Es una excelente prueba de la buena relación que tenemos con SBASE, que ya ha encargado a Alstom más de 200 coches Metropolis, así como la señalización y servicios», dijo Boccaccio.

La empresa francesa ha vendido en total más de 5.000 coches a más de 20 ciudades en todo el mundo.En Argentina, Alstom también se encarga en particular del mantenimiento y la modernización de locomotoras para el transporte de mercancías y viajeros. El operador de metro Metrovías, llevó a cabo un pedido de aproximadamente 186 millones de euros para el suministro de 16 trenes para la Línea A del Metro de Buenos Aires. La Línea D de la misma red, en la actualidad, operan 96 trenes Metropolis, mientras que la Línea H del metro contará finalmente con 120 trenes de la serie.

Diseñado y desarrollado en 1998 por los ingenieros de Alstom en su planta de Valenciennes (Francia), los coches Metrópolis han evolucionado a lo largo de los años, siguiendo las necesidades de los clientes. La flexibilidad de sus dimensiones (en términos de amplitud y longitud), el diseño exterior y el acondicionamiento interior han permitido el ingreso de Metrópolis a los mercados de Asia, Europa, América del Sur y el Oriente Próximo. Desde el lanzamiento de la gama Metrópolis, se han vendido a ciudades como Singapur, Nanjing, Varsovia, Barcelona, Budapest, Estambul, Santiago de Chile, Sao Paulo, Buenos Aires.

El Subte de Buenos Aires está compuesto por seis líneas ―A, B, C, D, E y H― con una extensión total de 60,8 km (de los cuales 53,9 km son para servicio comercial)3 y 85 estaciones en operación. Forma además parte del sistema un tranvía con dos ramales, el Premetro. Desde 1994, el subte se encuentra concesionado a la operadora privada Metrovías.

La Línea A se inauguró en 1913, siendo la primera línea de metro que se construyó en América Latina, en todos los países de habla hispana y en todo el hemisferio sur. La red se extendió con rapidez durante las primeras décadas del siglo XX, pero el ritmo de ampliación disminuyó fuertemente tras los años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial. Hacia fines de la década de 1990 se comenzó un nuevo proceso de expansión de la red con el planeamiento de cuatro nuevas líneas. En 2014 la red de subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires transportó 222 millones de pasajeros.

Alstom fabricará en su planta de Barcelona un pedido de quince tranvías para Qatar

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Alstom fabricará en la planta que tiene en Santa Perpetua de Mogoda (Barcelona) un pedido de quince tranvías que suministrará a Qatar, a la ciudad de Lusail compañía refuerza así la cartera de trabajo de esta instalación, «una de las más modernas del grupo en Europa» y que actualmente destina el 90% de su producción a pedidos destinados a la exportación.

Los tranvías que suministrará a Qatar son del modelo ‘Citadis’, con capacidad para transportar 207 viajeros y cuentan con un sistema de alimentación de energía por el suelo. Los trenes integrarán además elementos de la cultura del Emirato, con el fin de contribuir a integrar el nuevo medio de transporte en la cultura y la arquitectura del Golfo Pérsico.

Alstom suministrará estos tranvías a Qatar en virtud del contrato que se adjudicó un consorcio del que forma parte para construir un sistema tranviario para la ciudad de Lusail.

El contrato consiste en construir cuatro líneas de tranvía, que suman 38 kilómetros de longitud, y treinta estaciones, además del suministro de los trenes y el resto de equipos. El consorcio adjudicatario, que lidera Alstom, lo completan CIM, Sofratesa, Thales y TSO.

La planta de Santa Perpètua, inaugurada en 1994, es la más moderna del grupo en toda Europa y una de las pocas plantas de Alstom capaz de fabricar, en las mismas instalaciones, trenes de alta velocidad, regionales, tranvías o metros. Este centro industrial ha sido el encargado de fabricar toda la gama de trenes de Alstom que circula por España.

De las instalaciones barcelonesas han salido, entre otros, los trenes que cubrieron la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, las lanzaderas regionales (trenes de media distancia que utilizan las vías del AVE y alcanzan los 250 km/h), la mitad de las modernas unidades de cercanías Civia, el metro sin conductor de Barcelona y la mayoría de los tranvías que circulan por nuestro país.

Los 6 fabricantes que concurren al macrocontrato de Renfe formalizarán en mayo sus pujas

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Alstom, Siemens, CAF, Talgo, Bombardier e Hitachi cuentan con plazo hasta el fin de la primera quincena de mayo para presentar a Renfe las respectivas ofertas con las que buscarán hacerse con el contrato de suministro de treinta nuevos trenes de Alta Velocidad y su posterior mantenimiento, un pedido estimado en 2.642 millones de euros. Renfe busca un tren que circule a una velocidad de hasta 320 kilómetros por hora y de «gran capacidad», de forma que pueda transportar a «un mínimo» de 400 viajeros.

Renfe y los fabricantes de trenes continúan así trabajando y avanzando en este concurso a pesar de la incertidumbre que el cambio de Gobierno genera sobre la continuidad del proceso. La operadora ferroviaria ya ha remitido los pliegos con las características que deben tener los trenes a las seis compañías a las que ha invitado a pujar por este contrato de material rodante, el primero que lanza en al menos diez años.

Los pliegos fijan un plazo de 110 días desde el día de su recepción para que las empresas remitan a la operadora sus propuestas de modelo de tren de Alta Velocidad y sus presupuestos de fabricación y mantenimiento. Este plazo concluye el 14 de mayo, una fecha que, por coincidir en fin de semana, podría adelantarse al viernes 13 o a comienzos de la semana siguiente, al filo del fin de la primera quincena del mes de mayo.

Renfe prevé adjudicar el pedido en los meses de junio o julio, con el fin de empezar a recibir los nuevos trenes en 2018. La operadora ferroviaria encomendará el pedido a una sola empresa o consorcio de empresas. Los pliegos priman a las compañías que puedan fabricar parte del suministro en España, si bien la producción ‘made in Spain’ no es requisito imprescindible para hacerse con el contrato. De los seis fabricantes invitados a pujar por el proyecto, sólo Hitachi, firma japonesa que recientemente compró la italiana Ansaldo, no cuenta con instalaciones en España.

El pedido en liza abarca el suministro de manera inmediata de quince nuevos trenes de Alta Velocidad, y un pedido opcional de quince trenes más que la operadora irá solicitando por lotes de cinco unidades en función de sus necesidades, además del mantenimiento de todas las unidades durante todos sus cuarenta años de vida útil.

Con este ‘macrocontrato’, la compañía ferroviaria pretende garantizarse un calendario de incorporación de nuevos trenes para modernizar su parque de vehículos y prepararlo al paulatino aumento de demanda de viajeros.

Con la consecución de este ‘megacontrato’, las firmas con instalaciones en el país reforzarían la carga de trabajo de sus plantas con un pedido nacional, tras pasar años centradas en la exportación, en la producción de trenes y otros sistemas ferroviarios para otros países.