Archivo diario: marzo 9, 2016

Fomento confía en resolver la invasión de arena en algunos tramos de la línea Medina-La Meca

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Complicaciones con la arena del desierto. La ministra de Fomento en funciones, Ana Pastor, asegura que los técnicos e ingenieros del consorcio español que construye la línea de Alta Velocidad Medina-La Meca trabajan para solucionar el problema que generan las avalanchas de arena sobre la infraestructura. “Este no es un tema nuevo y resolverlo será el reto de la ingeniería española“, asegura Pastor. “Ya sabíamos a lo que veníamos y con lo que nos íbamos a encontrar”, añade la titular de Fomento.

La arena del desierto sobre el que se construye la línea entre La Meca y Medina ha invadido varios tramos de la vía, con lo que el consorcio debe plantearse cómo limpiarlas y cómo evitar nuevas invasiones, según publica el diario digital ‘El Confidencial’. Este incidente ha vuelto a provocar tensiones entre los socios que participan en este proyecto, que enracen una relación que no es todo lo fluida que debiera. La posición oficial es que el problema está encarrilado y se mantiene el objetivo de estrenar los 450 kilómetros de línea de altas prestaciones que pondrá las dos ciudades a dos horas y media de viaje a finales del 2017. “Lo vamos a intentar cumplir”, dijo el sábado Jesús Silva, presidente de Ineco, la ingeniería del Ministerio de Fomento, en cierto modo cerebro del consorcio.

Buena parte de la vía y la catenaria ya están listas para las pruebas, aunque ha saltado la voz de alarma porque el muro que debía frenar el avance de las dunas no ha funcionado como se pensaba y la arena invade parte de la plataforma. Hay quien asegura que la capa en algunos tramos es suficiente para impedir la circulación de los trenes.

Según relata ‘El Confidencial’, hace unas dos semanas un trabajador tomó fotos del estado de la vía en los kilómetros 206 y 214, de los 449 que tiene el trayecto entre Medina y La Meca. Las fotos rápidamente circularon entre ingenieros, topógrafos, obreros y empleados del consorcio. Un conglomerado de 12 empresas grandes y pequeñas, privadas y públicas, que se empeña sin éxito en contener la información sobre los problemas de la obra y la cada vez más evidente división interna. Las imágenes muestran tramos enteros de vía en placa cubiertos por arena.

“Las imágenes revelan lo que los técnicos llevan advirtiendo desde hace tiempo: que en la obra apenas hay medidas efectivas contra la arena. La primera decisión fue instalar vía en placa, que tiene una base de cemento en vez del balasto, las piedras que se ven entre los carriles normalmente. Esa vía en placa es más cara pero a la vez mucho más sencilla de limpiar. La vía en placa está dispuesta a lo largo de 128,88 kilómetros, no evita la llegada de arena sino que facilita el mantenimiento. Además, en los tramos más peligrosos hay previsto un muro de un metro y medio de alto y unas enormes zanjas para que la arena se acumule ahí antes de retirarla. En las zonas más peligrosas, la vía llega a recibir más de 15 toneladas de arena al año por cada metro de vía, una barbaridad con la que no hay precedentes en el mundo. No todo el trazado está amenazado”. Esta información se detalla en el citado periódicio digital que presume de disponer de buenas fuentes en el seno de las empreass que participan del proyecto.

Es evidente que las tensiones que provocan este tipo de problemas en el consorcio español encargado de construir la línea La Meca-Medina dificultan el planteamiento sosegado de los problemas. La versión oficial transmite, por el momento, cierta tranquilidad, pero es conciente de que la buena marcha de la empresa dependerá de lo que suceda en los próximos ensayos, considerados como clave para la entrega del proyecto. Los convoyes deberán recorrer la línea prácticamente al completo; del resultado dependerá si la entrada en servicio puede adelantarse, como pretende el Gobierno saudí.

Los convoyes fabricados por Talgo y enviados a Arabia Saudí circulan por una parte del trazado (algo más de la mitad de los 449 kilómetros de que consta) para ajustar los trenes a las condiciones del terreno, además de su comportamiento a temperaturas extremas y los efectos de la arena en las vías. Los próximos ensayos incluirán la práctica totalidad del recorrido. Los convoyes de Talgo (tiene tres en la zona) pasarán pronto su raválida: circularán entre Jeddah, muy próxima a La Meca, y Medina.

La culminación de las obras no se vislumbra como un problema pero sí aspectos relacionados, por ejemplo, con los sobrecostes que el Gobierno saudí se niega a reconocer o incluso el futuro del contrato, que no finaliza con la entrega de la obras sino que incluye la operación de la línea y su mantenimiento durante los próximos 12 años.