Archivo diario: febrero 22, 2012

ONG’s marroquíes se oponen al tren de alta velocidad Tánger-Casablanca que consideran un despilfarro

Crisis e intereses populares. Un centenar de ONG marroquíes han iniciado una campaña contra el proyecto del tren de alta velocidad entre Tánger y Casablanca que necesitará una inversión de 25.000 millones de dirhams (2.200 millones de euros) porque consideran que hay otros proyectos socio-económicos mucho más necesarios para el país. “Este proyecto comprometerá el país con un préstamo muy grande y es el ciudadano quien pagará al final los servicios de la deuda”, aseveró Sion Assidon, un militante marroquí en la Iniciativa BDS, una de los promotores de la campaña ‘Stop TGV’ (por sus siglas en francés) de recogida de firmas contra el proyecto.

El tren de alta velocidad ha sido visto como un empeño personal del rey Mohamed VI, que inauguró las primeras obras el pasado septiembre en Tánger en compañía del presidente francés Nicolas Sarkozy, quien se desplazó expresamente a Marruecos para la ocasión. El magno proyecto, en el que están interesadas empresas españolas en sus fases posteriores (tendido eléctrico y de vías o ingeniería civil), fue criticado incluso por el islamista Partido Justicia y Desarrollo, pero desde su llegada al gobierno y la asunción de varios ministerios sus críticas cesaron.

Assidon explicó que el presupuesto de inversión destinado para tal proyecto podría haber servido para construir “un tren en Ouarzazate (ciudad del sur del país) o 25 centros hospitalarios” que, según él, son “más prioritarios que el tren de alta velocidad”. El activista marroquí criticó que no se respeten las reglas de competencia durante la adjudicación del proyecto, así como que no se realice un estudio de viabilidad anterior a la firma de dicho proyecto.

La financiación de esta línea, que será operativa en 2015, ha sido posible por la concesión de Francia a Marruecos de un préstamo de 920 millones de euros, ya que la compañía suministradora de los 14 trenes es la francesa Alstom, que consiguió el contrato en adjudicación directa y sin licitación pública. Para el resto de financiación han aportado préstamos el Fondo Saudí, el Fondo de Abu Dabi, el Fondo Kuwaití y Fondo Árabe para el Desarrollo Social y Económico, mientras que el Estado marroquí participa con 414 millones de euros (más 86 millones procedentes del Fondo Hasán II).

Los autores de dicha iniciativa proyectan convocar varias conferencias para sensibilizar a los ciudadanos, así como pedir una reunión con los responsables del sector ferroviario marroquí.