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‘El tren de la muerte’, un viaje al primer fusilamiento masivo de la Guerra Civil, según el historiador Santiago Mata

Más episodios de la Guerra Civil. Y el tren como involuntario protagonista. Lejos de lo que algunos piensan, conviene recordar la Historia para no repetir los mismos errores. El periodista e historiador Santiago Mata (Valladolid, 1965) ha investigado en su último libro, ‘El tren de la muerte’ (La Esfera de los Libros) lo que él mismo califica como «el mayor fusilamiento público de la Guerra Civil», una masacre que tuvo lugar el 12 de agosto de 1936 cuando un tren procedente de Jaén era inmovilizado por grupos de milicianos en un apeadero cercano a Vallecas. De las 240 personas que viajaban en él, 191 fueron fusiladas.

‘El tren de la muerte’ pone en evidencia cómo las dos partes implicadas en la Guerra Civil estuvieron interesadas, aunque por causas distintas, en ocultar las dimensiones reales de la estructura de poder y del cambio social que se produjo en la retaguardia republicana.

Los pasajeros de este tren fueron detenidos en la provincia andaluza por su filiación política de derechas o su catolicismo; en el convoy viajaba el obispo de Jaén junto a su hermana. Todos ellos eran conducidos a la cárcel de Alcalá de Henares pero ante la presión de los milicianos, el Gobierno accedió a que los presos fueran fusilados. Sólo lograron escapar unos pocos, entre ellos Leocadio Moreno, un joven de 19 años que Santiago Mata ha conseguido localizar y que a sus 94 años recuerda vívidamente lo que ocurrió, aunque confiesa no haberlo contado más que «tres o cuatro veces» en su vida y nunca a sus padres, señala Mata.

El autor ha dedicado dos años a reconstruir estos hechos y para ello ha ahondado en los documentos que dan cuenta de lo ocurrido, si bien apenas existen datos poco más allá de los nombres de las víctimas y la identificación de los verdugos sobre los que hubo una escueta investigación policial. Curiosamente, y por diferentes motivos que expone en el libro, ni el bando republicano ni, sobre todo, el franquista quisieron profundizar en lo sucedido.

Para Santiago Mata esta investigación empezó inicialmente «por curiosidad» pues le «chocaba» que apenas se explicara lo ocurrido. En el libro, el historiador descubre el lugar exacto donde fueron fusilados los 191 presos que llegaban a Madrid procedentes de Jaén.

‘El tren de la muerte’ está dividido en tres partes. En la primera se reconstruyen, a la luz de los documentos, los sucesos de los días 11 y 12 de agosto de 1936: las matanzas de cientos de presos que llegaban a Madrid procedentes de las provincias de Jaén y Córdoba (ese día 11 el intento no tuvo el éxito esperado pues viajaban más de 300 personas de las que fusilaron a 11, pero en la jornada siguiente sí se logró el objetivo).

La principal evidencia obtenida al respecto es que estas matanzas, según sostiene Mata, fueron autorizadas por el Gobierno de la República con el consentimiento muy probablemente del presidente del Gobierno (José Giral), casi con certeza del ministro de Gobernación (Sebastián Pozas) y sin ningún género de dudas del director general de Seguridad (Manuel Muñoz).

Según explica, el anuncio del envío de los presos en trenes, hecho desde Jaén por diputados socialistas, llevó al asalto en Atocha del primero de los trenes, y tras el fracaso parcial de este asalto, a la preparación concienzuda de la segunda y más mortífera matanza. En esta preparación intervinieron fuerzas militares comunistas, socialistas y anarquistas.

En la segunda parte, Mata narra las «consecuencias internacionales» de esta acción. La documentación diplomática ha revelado que, al día siguiente de producirse la masacre, los embajadores extranjeros comunicaron al Gobierno republicano que admitirían en sus sedes diplomáticas a ciudadanos españoles. «Todos los Gobiernos, excepto México, Turquía y Argentina, autorizaron a sus embajadores a marcharse de España, si bien finalmente no lo hicieron pensando en la protección que debían a sus súbditos», explica.

Así, en su opinión, los otros países dejaban claro que consideraban que La República había dejado de ser un Estado de Derecho que pudiera reclamar la solidaridad de las democracias occidentales.

Por último, en la tercera parte, Santiago Mata analiza los motivos por los que especialmente el régimen franquista no dio a la masacre la relevancia que tenía. Su teoría es que estos sucesos podían «poner en entredicho» algunos mitos del franquismo. Por ejemplo, el papel heroico que en la posguerra se asignó a la Guardia Civil (invocando para ello la gesta del Santuario de Santa María de la Cabeza) podía quedar en duda si se conocía la conducta de dudosa adhesión al alzamiento, o abierta cobardía, de algunos mandos del instituto armado en Jaén.

Tampoco salían bien paradas muchas familias adineradas de la provincia, que habían evitado la cárcel, la deportación y la muerte pagando un rescate. El autor apunta que, en realidad, la colaboración con las autoridades revolucionarias había sido mucho más habitual de lo que pudiera pensarse a primera vista.

A la vista de todo esto, Santiago Mata señala que las personas que viajaban en ese tren «fueron las víctimas más olvidadas». Todas ellas, perfectamente identificadas, fueron enterradas inicialmente en el cementerio de Vallecas pero en los años 40 se les trasladó a la cripta de la catedral de Jaén.

El libro también incluye el testimonio de Leocadio Moreno, que tenía 19 años en el momento de la masacre y que es el último superviviente. En su opinión, «las más de 200 víctimas de los trenes de Jaén han sido las grandes perdedoras de aquella tragedia».

Las peripecias tremendas que sufrió Moreno, quien logró escapar de aquellos fusilamientos mostrando un carnet de estudiante y alegando que pertenecía a los socialistas universitarios, le han dado al autor el «impulso decisivo» para escribir este libro. «Paradójicamente Leocadio Moreno logró, diez días después de aquellos hechos, volver a burlar a la muerte durante su estancia en la cárcel Modelo haciéndose pasar por un preso común para no ser ajusticiado. Y, durante la guerra, a pesar de ser de derechas, le tocó defender el bando republicano y también sobrevivió», narra Mata.

Santiago Mata se licenció en Historia en 1988 y en Periodismo dos años más tarde. Entre 1996 y 2004, vivió en Eslovaquia y Austria, trabajando para diversos medios de comunicación. Es redactor de cultura y sociedad en ‘La Gaceta’. Entre sus publicaciones de divulgación histórica destacan ‘U-Boote. Submarinos alemanes en la Segunda Guerra Mundial. Mito y realidad de un trágico destino’, el especial sobre ‘Bombardeo estratégico en la Segunda Guerra Mundial’ y la biografía ‘El hombre que demostró el cristianismo. Ramon Llull’.

Los ferrocarriles rusos se interesan por los sistemas de seguridad de las líneas españolas

Una delegación de RZD, compañía de los ferrocarriles rusos, ha visitado España para conocer de primera mano la experiencia de Adif en materia de seguridad y protección civil en materia ferroviaria. La delegación, encabezada por el vicepresidente de RZD, Georgy Kornilov, visitó el centro de seguridad nacional ‘CASH24’, el centro regional, ambos ubicados en la estación de Chamartín y el centro de protección y seguridad en la estación de Madrid-Puerta de Atocha.

La delegación visitó el túnel de Guadarrama, de 28 kilómetros de longitud, integrado en el AVE Madrid-Valladolid. Esta visita forma parte de un seminario técnico especializado en seguridad en entornos ferroviarios y la experiencia española de materia de protección civil en infraestructuras ferroviarias.

La visita y la jornada se enmarcan en el convenio de colaboración en materia ferroviaria que Adif y RZD, la mayor empresa ferroviaria del mundo, firmaron en 2007 con el fin de cooperar e intercambiar experiencias e innovación en tecnología ferroviaria.

El acuerdo de colaboración, establecido en 2007, incluye el intercambio de experiencias en innovación y tecnología ferroviaria con especial mención a las referentes a la alta velocidad y la interoperabilidad (ERTMS, cambiadores de ancho, etcétra.). Entre las actuaciones concretas, se pueden destacar la especialización de técnicos de Adif en técnicas y procedimientos de explotación y mantenimiento de infraestructura ferroviaria en condiciones meteorológicas adversas, la formación de directivos y especialistas de los ferrocarriles rusos en técnicas de construcción y explotación de infraestructura de alta velocidad, la realización de seminarios de alta velocidad, y la colaboración de Adif en las pruebas de homologación de nuevo material rodante de ancho variable de origen español para la red rusa.

En este marco de colaboración, los ferrocarriles rusos mantienen un diálogo constante con distintas empresas españolas, además de Adif, como Ineco, Renfe Operadora, Talgo y otras, en relación al proyecto de organización del servicio de transporte en los Juegos Olímpicos Sochi-2014. Por este motivo material rodante de viajeros de tecnología española se ha sometido de forma satisfactoria a una serie de pruebas encaminadas a analizar su comportamiento en las líneas de alta velocidad Moscú-San Petersburgo y Moscú-Brest.

Investigadores de la UPV aseguran que solo la política justifica la inversión en la red de alta velocidad en España

Caro, muy caro. Y ahora, además, poco rentable. De todas formas, un secreto a voces. Ninguna línea de alta velocidad en España resulta económicamente rentable debido a los altos costes de construcción, mantenimiento y explotación por lo que requiere de subsidios continuados de dinero público. Así se desprende de un estudio sobre el Tren de Alta Velocidad (TAV) en Navarra elaborado por los economistas e investigadores de la UPV/EHU Roberto Bermejo, David Hoyos y Alejo Etchart, que abogan por realizar un trasvase masivo de pasajeros y mercancías al ferrocarril convencional. Los investigadores llegan a la conclusión de que «la única motivación detrás de la política española de Alta Velocidad Ferroviaria es, sencillamente política, es decir no fundamentada en ninguna base objetiva o técnica».

En el estudio, presentado en Pamplona por la Fundación Sustrai Eraikuntza, los expertos recuerdan que el coste de la construcción es en todos los casos muy elevado debido a las exigentes condiciones de construcción y que los gastos de mantenimiento de las líneas supone entre cien mil y doscientos mil euros por kilómetro al año. A ello, añaden que la totalidad de las líneas de alta velocidad españolas no tienen un número suficiente de viajeros que las hagan «mínimamente rentables».

Los investigadores señalan que el TAV provoca una enorme desviación de recursos para una minoría de la población y que supone un «enorme derroche de recursos públicos mientras se «degrada la accesibilidad y la calidad de servicios públicos esenciales como la educación y la sanidad y se deja de invertir en sectores que propicien un desarrollo propio y sostenible». Asimismo, advierten de que las consecuencias del TAV sobre la cohesión territorial son «bajas o negativas», ya que se favorece a las ciudades más desarrolladas, dañando las posibilidades de desarrollo de aquellas más débiles poblacional o económicamente.

Los expertos insisten además que no solo no contribuye a ahorrar emisiones de CO2 y gasto energético, sino que provoca unos enormes impactos sobre el territorio: ocupación de suelo, efecto barrera, ruido, sobreexplotación y apertura de canteras, creación de escombreras, producción de cemento, contaminación electromagnética y visual. Por último, explican que las líneas de alta velocidad en España han sido concebidas sólo para pasajeros, y su reconversión para permitir el transporte de mercancías plantea «serias dificultades técnicas», lo que supone un coste de construcción muy superior, de hasta un 30% más.

Los expertos advierten de que la línea navarra de alta velocidad comparte las «mismas lacras» que las expuestas a escala estatal pero recuerdan que no se ha realizado ningún estudio «fiable e independiente» sobre su rentabilidad socioeconómica y que su promoción «carece de transparencia y participación pública». Según sus cálculos, el corredor navarro debido a los altos costes de construcción, mantenimiento y explotación, y al escaso número de viajeros, no tiene ningún tipo de rentabilidad económica siendo especialmente deficitario, por lo que requerirá de nuevo de subsidios públicos continuados. A todo ello añaden que la infraestructura no cubre ninguna ausencia de conexión ni añade nuevas posibilidades.

Los expertos de la UPV/EHU consideran que «la prioridad de todos los gobiernos ante la crisis actual y el creciente protagonismo de la crisis energética debe ser mejorar el sistema de transporte para hacerlo más eficiente». «El techo del petróleo determina las prioridades de inversión en infraestructuras de transporte: realizar un trasvase masivo de pasajeros y mercancías al ferrocarril convencional. Ésta y no otra, debe ser la prioridad de una política de transporte capaz de hacer frente a los retos del futuro», concluyen.

Un convoy histórico recorre Italia para evocar, 90 años después, el viaje con el cuerpo del ‘soldado desconocido’

La historia de María Bergamas vuelve de nuevo al primer plano de la actualidad italiana. Noventa años después de ocurridos los hechos, la madre del ‘soldado desconocido’ italiano recobra la vida, aunque solo sea en el recuerdo de aquel viaje que conmocionó la Italia del primer cuatro de siglo XX y encogió los corazones de millones de compatriotas afligidos por el fallecimiento de 650.000 soldados. Roma necesitaba honrar a sus muertos de la Gran Guerra. Y el féretro donde María Bergamas colocó el cuerpo de su hijo, muerto en la contienda mundial, dio la vuelta a Italia hasta que alcanzó el reposo final en el monumento de Víctor Manuel II, en el ‘altar de la patria’.

Ahora, noventa años después, el tren del ‘soldado desconocido’ vuelve a la estación de Termini, donde puso fin a un viaje de cinco días por varias regiones italianas para evocar el recorrido realizado por la locomotora que arrastraba el coche con los restos de uno de los caídos en la Primera Guerra Mundial. El convoy partió desde el pueblo de Aquileia, en el noreste del país, y atravesó 15 ciudades, entre ellas Florencia y Bolonia, antes de llegar a Roma. Pintado con los colores de la bandera italiana (verde, blanco y rojo), el interior del tren fue reconstruido tal cual era en 1921. Una locomotora de época arrastraba, como entonces, cinco coches, hoy en depósito en el museo ferroviario.

La historia del ‘soldado desconocido’ arranca en 1921, cuando el Alto Mando del Ejército italiano decidió honrar a los 650.000 efectivos italianos caídos en combate, en su mayoría anónimos. El Ejército seleccionó a la madre de uno de los caídos, María Bergamas, para que eligiese un féretro entre once que incluían restos de soldados italianos, de los que saldría el emblemático símbolo.

El féretro seleccionado fue introducido en un tren que recorrió 120 pueblos y ciudades, donde fue aclamado hasta llegar al monumento en honor del primer rey de la Italia unificada, Víctor Manuel II, donde se dispuso su lugar de reposo en el llamado Altar de la Patria.

Noventa años después, evocando aquel viaje que encogió el corazón de millones de italianos, el convoy llegó al son de una canción partisana a la estación romana de Termini, donde esperaban entre otros el presidente de la República, Giorgio Napolitano; el ministro italiano de Defensa, Ignazio La Russa, y el heredero de la casa de Saboya, Manuel Filiberto, invitado por el Gobierno. Con este recorrido, Italia honra a sus soldados caídos en el 150 aniversario de su unificación.

El grupo Azvi se asocia con el Adif para construir y explotar el centro logístico intermodal de Aranjuez

El consejo de administración del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha seleccionado a la agrupación empresarial integrada por las sociedades Cointer, del grupo Azvi, Lamaignere y Acotral para hacerse cargo del diseño, construcción y explotación del Centro Logístico Intermodal en Aranjuez. La agrupación empresarial será la responsable, junto a Adif, de constituir la sociedad anónima que también explotará el nuevo centro logístico de Aranjuez. La nueva organización tiene prevista su puesta en explotación durante el año 2013, convirtiéndose así en la primera instalación ferroviaria intermodal en el sur de la Comunidad de Madrid.

El centro logístico de Aranjuez tendrá un «importante» ámbito de influencia socioeconómico, conexión directa con infraestructuras viarias como la A-4 y R-4, así como un nodo ferroviario clave, sin tráfico de cercanías, para los corredores de mercancías especializados, principalmente los procedentes de Andalucía, Levante y Portugal.

El proceso de diseño, construcción y explotación del centro logístico se concretará mediante una sociedad anónima, que contará con una participación del 47% por parte de Adif, y un capital social inicial de 4,5 millones de euros. El nuevo centro logístico, concebido como un centro intermodal especializado en tráficos ferroviarios puros origen-destino, contaría con una inversión inicial estimada de 13,1 millones de euros, a los que se añadirían otros 8,5 millones de euros en una segunda fase de actuaciones, destinados a la duplicación de la zona de carga y descarga y la urbanización de la zona de actividad logística. Dispondrá de una superficie de 34 hectáreas, de las que 13 se destinarán a la zona de actividades logísticas, 8,5 a la zona intermodal y 12,5 para el resto de instalaciones técnicas.

El nuevo centro estará preparado para la recepción y expedición de trenes de 750 metros de longitud y su tratamiento en la zona de carga y descarga sin necesidad de fraccionarlos, con una capacidad de manipulación de 115.000 UTI (Unidad de Transporte Intermodal) anuales y espacio de almacenaje inicial de 1.920 TEU (Unidad Equivalente de Veinte Pies). De esta forma, los actuales trenes de 750 metros que ya operan en el corredor Valencia-Madrid se beneficiarán de las nuevas prestaciones del centro.

El centro permitirá aprovechar y optimizar los corredores ferroviarios de mercancías existentes, mejorar las conexiones con puertos, centros de fabricación y distribución, especialmente los del corredor Mediterráneo, donde se desarrollan actuaciones para la creación de un eje de altas prestaciones para el transporte de mercancías por ferrocarril, y mejorar la distribución de mercancías en el sur de la Comunidad de Madrid.

Huesca,Jaca y Pau promueven un nuevo acuerdo para la apertura de la línea internacional de Canfranc

Un nuevo acuerdo para Canfranc. Huesca, Jaca y Pau suscribirán un pacto para reivindicar la apertura de la línea internacional de ferrocarril Canfranc-Pau. Así lo establecieron ayer sus alcaldes (Ana Alós, Víctor Barrio y Martine Lignières-Cassou) en un encuentro que mantuvieron en el Ayuntamiento de Jaca y en el que se abordaron cuestiones relacionadas con el desarrollo del Pirineo.

Durante la reunión se ha manifestado la «apuesta decidida» por la Travesía Central del Pirineo (CTP) y se han abierto líneas de trabajo conjuntas para abordar diferentes proyectos que afectan al desarrollo del Pirineo.

El encuentro se ha cerrado con el compromiso de seguir trabajando «unidos» por la reapertura del ferrocarril Canfranc-Pau y, para ello, van a promover que todos los municipios afectados por esta línea firmen un pacto en el que quede reflejada esta reivindicación «tan necesaria para evitar el aislamiento y valorizar el territorio». Este documento se realizará en colaboración con la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP), según informan fuentes del Ayuntamiento oscense en un comunicado.

El 27 de marzo de 1970 un tren de mercancías francés descarriló a la entrada del puente de L’Estanguet en Francia. Desde entonces el tráfico internacional ferroviario quedó interrumpido. Desde hace años se reclama la reapertura del tráfico internacional y la rehabilitación de la estación y su entorno. La reapertura de la línea sigue en manos del Gobierno francés.

Mientras Renfe y Adif restablecerán hoy el servicio ferroviario habitual en el trayecto Jaca-Canfranc, una vez finalizadas las obras de modernización de la infraestructura ejecutadas en este tramo. Estos trabajos, que han obligado a interrumpir la circulación desde el pasado día 19, han comprendido la renovación de vía en una longitud de 3,3 kilómetros con el objetivo de mejorar los parámetros de seguridad, fiabilidad y confort de la explotación ferroviaria, ha informado hoy el Ministerio de Fomento.

Durante la ejecución de estas obras, Renfe estableció un servicio alternativo por carretera para los viajeros de Media Distancia de la línea Zaragoza-Canfranc. A pesar de que las obras se han realizado en el trayecto Jaca-Canfranc, los transbordos por carretera se iniciaron y finalizaron en Sabiñánigo, ya que los alrededores de esta estación permitían una mejor logística de los medios alternativos establecidos.

(Imagen Julen Berlin en Wikimedia Commons)

La Biblioteca Ferroviaria abre su puertas al público en el Museo del Ferrocarril de Madrid

El Archivo Histórico y la Biblioteca Ferroviaria de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles han trasladado todos sus fondos, ubicados hasta ahora en el Palacio de Fernán Núñez, al Museo del Ferrocarril de Madrid, en la estación de Delicias. Las instalaciones se abrieron ayer al público, en una fecha que pretendía recordar los 163 años del primer ferrocarril peninsular. Tal día como ayer (28 de octubre de 1848) se abrió la primera línea de la Península, entre Barcelona y Mataró.

Dentro del plan de reorganización de esta institución, en julio de 2010 el Patronato de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles decidió integrar la Biblioteca y el Archivo Histórico Ferroviario en el Museo. La finalidad de esta decisión es unificar todo el patrimonio documental e industrial de carácter histórico que posee la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, para, de este modo, facilitar a la sociedad un acceso global a este ingente acervo patrimonial.

El Archivo Histórico Ferroviario conserva diferentes colecciones provenientes de las antiguas compañías ferroviarias privadas que pasaron a formar parte de Renfe en 1941 y recogen el desarrollo tecnológico, la historia económica y social o las políticas comerciales de estas entidades. En nuestro país es la institución con mayor volumen de información sobre la historia de los ferrocarriles españoles accesible al público y su documentación más antigua procede de mediados del siglo XIX. Su función principal es recoger, organizar, evaluar, gestionar y difundir el patrimonio documental ferroviario y, para ello, fomenta la investigación histórica, científica y cultural de sus fondos, mediante la aportación de información y asesoramiento a los investigadores especializados, organismos públicos o entidades privadas, y a todos los ciudadanos.

La Biblioteca y Hemeroteca Ferroviaria, tanto por su historia como por el volumen de información que aglutina, constituyen una unidad documental de referencia básica para el conocimiento del ferrocarril en España. La temática de sus más de 31.000 monografías y más de 3.000 títulos de publicaciones seriadas se centra en el transporte y el ferrocarril, abordados desde el punto de vista técnico, histórico, social, económico, cultural, legislativo, tecnológico, político o artístico. El fondo se completa con las colecciones especiales de cartografía, folletos, carteles, audiovisuales, memorias de empresas o ephemer.

Un consorcio español trabajará en la construcción de la línea de alta velocidad entre Medina y la Meca

La candidatura española se ha alzado con el concurso. Un consorcio de doce empresas españolas, entre ellas Talgo, OHL, Cobra (ACS), Indra o Renfe, trabajará en la construcción de la línea de alta velocidad y el suministro de trenes entre las ciudades saudíes de Medina y La Meca, un contrato de 6.700 millones de euros. La autoridad ferroviaria de Arabia Saudí ha anunciado la adjudicación después de un largo proceso en el que el consorcio español se ha impuesto al grupo empresarial francés liderado por Al Rajhi Holding asociada con Alstom, el único que presentó ofertas finales el pasado mes de julio. Hasta cinco candidaturas (una alemana, una china y una surcoreana y las dos finalistas) optaban inicialmente a hacerse con el contrato.

La construcción de la plataforma sobre la que discurrirá la vía, ya está en desarrollo y la realizan empresas saudíes. Mientras la fase dos del proyecto ‘Haramain High Speed Rail’ caerá en manos españolas. El «megacontrato» contempla el diseño y construcción de la vía y los sistemas ferroviarios (suministro eléctrico, catenaria, señalización, sistemas de telecomunicaciones, billetes), así como el suministro de 35 trenes de alta velocidad, con una opción complementaria para otros 23, y el mantenimiento de la vía y el material rodante durante 12 años.

El consorcio español, denominado Al Shoula Consortium, está integrado por las empresas OHL, Renfe, Adif, Talgo, Indra, Cobra (perteneciente al grupo ACS), Copasa, Dimetronic, Inabensa, Imathia, Consulstrans, Ineco y las saudíes AlShoula y Al Rosan.

Los 35 trenes serán suministrados por el fabricante Talgo y elaborados en su totalidad en España. La participación de Talgo en el contrato asciende a 1.600 millones, que pueden llegar a ser 2.400 si se hace efectiva la compra de otros 23 trenes más.

La participación del grupo constructor y de infraestructuras OHL en el contrato asciende a 586 millones de euros y se centrará en los trabajos de obra civil. OHL, que acaba de hacerse con los accesos al túnel del estrecho del Bósforo, realizará el 50 % de todos los trabajos de vía, incluyendo los suministros de los materiales, y el 25 % de los trabajos de suministro, instalación, puesta en servicio y mantenimiento por un periodo de 12 años del suministro de energía y catenaria.

Cobra, filial de infraestructuras eléctricas del grupo ACS, realizará trabajos por un montante cercano a 1.000 millones de euros e Indra, que hará los sistemas de gestión de telecomunicaciones, el sistema de billetes y de seguridad, por 440 millones de euros.

El tren de alta velocidad a La Meca es un proyecto de singular importancia tanto por la cuantía del contrato como por el hecho de que es el primero de gran magnitud que un país abre a la competencia internacional. Conocido como el tren de los peregrinos, cubrirá los 450 kilómetros que separan las dos ciudades santas del Islam, visitadas cada año por 2,5 millones de fieles, en menos de 2 horas y 30 minutos ya que su diseño permite alcanzar velocidades de hasta 320 kilómetros-hora.

Los accesos al túnel bajo el estrecho del Bósforo, que unirá Turquía y Europa, en manos de OHL

Un macrocontrato a la vista. Y en tiempos de crisis. OHL se ha adjudicado por un importe de 932 millones de euros la construcción de los accesos ferroviarios del túnel que se construye bajo el estrecho del Bósforo para unir Turquía y Europa. Se trata de uno de los contratos de mayor volumen económico logrados por la compañía, con el que además refuerza su internacionalización y consolida su presencia en el mercado turco, donde ya construyó el primer tramo del tren de alta velocidad entre Ankara y Estambul.

El proyecto consiste en la construcción bajo el mar de dos túneles ferroviarios que unirán ambos lados del estrecho del Bósforo con el fin de conectar por tren Europa y Asia, según detalló Villar Mir. «Será la primera línea ferroviaria que una dos continentes y la obra ferroviaria de mayor envergadura ejecutada nunca por una constructora española», destacó el presidente y accionista de control de OHL en un encuentro con la prensa. La compañía de construcción y servicios controla el 70% del consorcio a través del que ha conseguido este ‘macroproyecto’, que completa Dimetronic.

El plazo de ejecución de la obra es de tres años, dado que Turquía quiere que la puesta en circulación de trenes entre ambos continentes constituya el «hito» de la celebración del noventa aniversario de la República turca el 29 de octubre de 2013. El proyecto abarca la construcción de un línea ferroviaria de tres vías que permita la ciculación de trenes de cercanías, alta velocidad y mercancías, y su posterior matenimiento durante dos años.

El contrato incluye las labores de diseño, sustitución completa de las vías existentes y su reposición con tres nuevas vías en 63 kilómetros del total de 77 kilómetros que integran el proyecto. Además, el consorcio de OHL deberá renovar y edificar 36 estaciones, y construir 130 estructuras y dos centros de operación y control, además de cocheras, talleres, así como la renovación de todos los sismetas electromácnicos (suministro de energía, catenaria, señalización, telecomunicaciones y sistemas de ‘tiketing’).

La idea de unir Eurpa y Asia por un túnel no es nueva porque ya hace 150 años se hablaba de conectar ambos continentes bajo el agua que sirviera al ferrocarril para conseguir ese deseo. Y de eso trata este plan que persigue la construcción de un túnel ferroviario submarino que cruzará el estrecho del Bósforo y unirá la parte europea y la asiática de la ciudad de Estambul. Su inauguración está prevista para 2013. El plan se ha denominado con el nombre de Marmaray.

El túnel tendrá una longitud de 13.6 kilómetros, de los cuales 1.4 kilómetros serán submarinos (formado por once segmentos prefabricados y ensamblados de unos 135 metros de longitud y 18.000 toneladas de peso, a prueba de terremotos), y conectará Yenikapı (en la parte europea) con Sögütlüçesme (en la parte asiática), con paradas intermedias en Sirkeci y en Üsküdar. Cuando las obras finalicen, será el túnel más profundo del mundo, al situarse a 56 metros de profundidad.

Además de suponer un enlace ferroviario fijo entre Europa y Asia, el proyecto Marmaray se percibe también como una forma de acabar con la legendaria congestión del tráfico en Estambul. La línea tendrá una capacidad de 75.000 viajeros por hora y dirección, y se espera que beneficie a un millón de viajeros al día.

La estación de la T-4 registra más de 100.000 viajeros en el primer mes de funcionamiento

Más de 100.000 viajeros han utilizado la estación Aeropuerto T-4 de la red de Cercanías en el primer mes de funcionamiento tras su puesta en marcha el pasado 23 de septiembre con la nueva línea C-1, entre Príncipe Pío y el aeropuerto de Barajas. Esta línea permite acceder a la T-4 en tren desde Atocha, Recoletos, Nuevos Ministerios o Chamartín. Cada día, de media, han utilizado la nueva estación más de 3.200 viajeros.

El 71% de los usuarios ha utilizado títulos de viaje de Renfe. Por su parte, el 62% ha inicia el viaje con destino Aeropuerto-T4 principalmente desde otras estaciones de la zona B2. Aeropuerto T-4 forma parte de la nueva línea de Cercanías Madrid C-1, que también realiza paradas en Pirámides, Delicias, Méndez Alvaro y Fuente de la Mora.

Hasta esta estación llegan desde el pasado 23 de septiembre los modernos trenes Civia, con una capacidad de 985 plazas, y que pueden alcanzar una velocidad de 120 kilómetros por hora. Los trenes con origen/destino Aeropuerto T-4 tienen una frecuencia de 30 minutos. Inician el servicio a las 5.15 horas, destino Aeropuerto, y a las 5.59 horas, en sentido contrario. Por su parte, el último tren de Príncipe Pío sale a las 23.32 horas y el último servicio desde el Aeropuerto, a las 00.15 horas.

Gracias a la C-1, los viajeros pueden acceder a la nueva estación de Cercanías Aeropuerto T-4 en 38 minutos, desde Príncipe Pío; 25 minutos si viajan desde Atocha; 18 minutos, si se accede desde Nuevos Ministerios; y en 11 minutos, desde la estación de Chamartín.

Esta nueva estación, que pasa a ser la número 101 de la red de Cercanías de Madrid, cuenta con las más modernas instalaciones, con controles de acceso más anchos de lo habitual para permitir el paso de maletas y con máquinas de venta de billetes de todos los productos de Renfe. Tanto en los trenes de la C-1 como en la estación Aeropuerto T-4 se facilita la información del servicio en español e inglés.