Archivo de la etiqueta: estación

Siempre hay un último tren

Una historia de las de siempre. Un relato sobre la vida. Porque al final, de eso va este cortometraje ambientado en la época de la Guerra Civil en el Valle de Mena. Una de esas historias que seguro que han vivido nuestros abuelos o incluso nuestros padres. Un guión basado en una crónica de amor que pudo haberse roto en cualquier guerra, en cualquier país, en cualquier pueblo. Por eso la hace aún más creíble y entrañable.

Más de cien personas de distintas generaciones del Valle de Mena han participado en la grabación del cortometraje ‘Siempre hay un último tren’. Un proyecto intergeneracional y la actividad más destacable dentro del proyecto ‘Sin Edad’ del Plan de Dinamización Joven del Valle de Mena que promueve la Concejalía de Cultura y Juventud del Ayuntamiento en colaboración con la Residencia de ancianos Nuestra Señora de Cantonad. «La pretensión con la que nace este trabajo es acercar a diferentes generaciones colaborando, codo a codo, en el rodaje de este corto en el que niños y niñas, jóvenes y los abuelos y abuelas del municipio son los protagonistas».

La trama se centra en la historia de amor de una mujer mayor que recuerda su juventud en la que se separó de su ser más querido, y que aún permanece en su memoria. La elección del título no es casual. ‘Siempre hay un último tren’ representa una metáfora de la vida. Este cortometraje es, además, un alegato a favor de la paz, la convivencia y el cariño entre jóvenes y mayores.

La actriz principal de la residencia se llama Leonor y fue seleccionada en el casting a sus 92 años -curiosamente no es la más longeva, ya que una ‘extra’ suma 102 años-; por otra parte, el actor principal cuenta con 94 y se llama Benigno. La veteranía ‘frente’ a la niñez, la más pequeña tan sólo tiene cuatro años. Los jóvenes meneses también han aportado su buen hacer pero, en su caso, la mayoría detrás de una cámara como ayudantes de producción. Un abanico de décadas, etapas y siglos confluyen en este trabajo en el que es precisamente la edad, un requisito y no una traba.

Los lugares donde se han rodado las diferentes escenas son la antigua escuela de Siones, donde se ‘orquestó’ a 30 niñas para grabar la escena de la clase; el interior y exterior de la residencia Nuestra Señora de Cantonad, y la estación de Mercadillo, donde se rodó la escena principal. Una de esas construcciones ferroviarias modestas que jalonan la línea de La Robla que hoy languidece, pese a los esfuerzos de Feve por impusarla (la operadora de vía estrecha caba de inaugurar el itinerio turístico ‘El Expreso de La Robla’).

‘El hullero’ constituye la línea de vía estrecha más larga de Europa Occidental, con 335 kilómetros, comprendida entre La Robla (León) y Bilbao (Vizcaya). Su tramo principal, entre La Robla y Balmaseda, fue inaugurado el 11 de agosto de 1894. Su objetivo principal era acercar la importante producción carbonífera de las cuencas de León y Palencia a su consumo en la poderosa industria siderúrgica de Vizcaya. Su recorrido atraviesa las provincias de León, Palencia, Cantabria, Burgos y Vizcaya, y debido a su influencia económica y social a lo largo de más de un siglo es considerado uno de los ferrocarriles más emblemáticos de España.

Una película donde el tren se apunta como un elemento esencial y en la que, sin embargo, no aparece ni tan siquiera una máquina, aunque las vías y la vieja estación de Mercadillo (Villasana de Mena no tienen tren ni tranvía) evocan el efecto aparente de la presencia del ferrocarril. Mercadillo es una de las estaciones más modestas de la línea, que dividió sus edificios en tres clases. Salvo Balmaseda, Mortaporquera y La Robla, las estaciónes de La Robla tienen un carácter muy modesto, verdaderamente industrial. Todas las edificaciones fueron pintadas en la época de la construcción de la línea general, en un color achocolatado, poco a poco modificado en cada estación de forma más o menos variada. Concebida en sus días como una estación de segunda clase, contó siempre con dos pisos en su edificio singular y coqueto, tal y como ahora lo conocemos, y que en el cortometraje ocupa un lugar destacado. En 1923 se añadió un depósito de agua metalizado.

La estación se sitúa a la altura del kilómetro 268,223, a 335,81 metros sobre el nivel del mar. Vías, andenes y muelles han sufrido diversas mejoras desde que se puso en marcha el servicio ferroviario, con la inauguración de la línea. Las dos últimas afectaron a la estructura, ya que en 1953 se añadió una marquesina para el andén y en 1971 se le dotó de un muelle para carga de balasto. Es precisamente en la época de la postguerra cuando la línea conoció una actividad frenética, tanto en trenes de carga como de pasajeros.

El cortometraje vio la luz el 13 de marzo en el cine Amania de la localidad burgalesa, en una gala a la que asistieron todos los actores de esta película, donde se pudo disfrutar también del denominado ‘making-off’, lo que sucedió entre bambalinas, la convivencia y el cariño surgido entre generaciones. Esta parte nunca vista de los rodajes, cuenta en este caso con una grabación de 35 minutos proyectados el día del estreno. Además, una exposición con una selección de las más de 2000 imágenes captadas por el fotógrafo local Díez Villaluenga recogerá la experiencia que vivieron los meneses.



‘Coladero’ en el metro de Barcelona

Un auténtico ‘coladero’. Empleados y usuarios denuncian la impunidad que impera en el metro de Barcelona, donde casi cuatro millones de viajeros al año se cuelan, según los datos oficiales. «Esto es una sangría para el Metro y para Barcelona, asegura uno de los vigilantes del metroplitano casi con impotencia y resignado ante una situación demasado habitual.

Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) trata de poner freno al fraude empapelando la mayoría de estaciones con carteles provocadores que rezan: «¿Te crees muy listo? Tú mismo», seguido de una retahíla de advertencias, consecuencias y castigos por viajar sin billete.

Franqueando los tornos por arriba y por abajo, entrando por las puertas reservadas para la salida, pasando detrás de otro pasajero que sí marca el abono o viajando con la tarjeta de jubilados cuando todavía no se han cumplido los 65 años son algunas de las formas de colarse más utilizadas por los 3,9 millones de usuarios que viajan cada año sin billete en el metro, según la estimación que la ATM obtiene al calcular el porcentaje de los que no llevan billete (o lo llevan inadecuado) sobre el total de viajeros requeridos por los revisores.

«No podemos pillarlos a todos», se resigna un vigilante veterano. La red de metro tiene 125 estaciones, un millar de accesos y tuvo 361,6 millones de usuarios en 2009. La empresa calcula que unos 4 millones viajan sin pagar el correspondiente billete. El fraude es un hecho común y fácilmente observable en cualquier boca de metro, mucho más que el 1,1% que reflejan los datos oficiales de la Autoridad Metropolitana del Transporte (ATM).

Redactores de El País han seguido durante tres días las evoluciones de los pasajeros en el metro de Barcelona en varias franjas en siete paradas distintas (Jaume I, Passeig de Gràcia, Universitat, Plaça de Sants, Vilapicina, Verdaguer y Sagrada Família), De los 5.000 viajeros que utilizaron el transporte en esas horas, los periodistas del dirario controlaron a 216 que se colaron sin el correspondiente billete (el 4,32%).

Los vigilantes de seguridad hacen lo que pueden, pero no dan abasto. «Si nos ven, puede que los que pretenden colarse desistan, pero de todos modos, estamos desbordados. A la que me despisto un rato, se pueden colar 10″, reconoce otro agente, que admite estar más pendiente de los carteristas que del fraude.»Controlar a los que se cuelan», dice un agente de estación, «es tarea de los revisores», que hacen controles en grupos de cinco o seis para evitar que los viajeros a los que se reclama el billete respondan de modo violento. El problema es que sólo hay 59 para las 125 estaciones que tiene la red.

«La gente se cuela porque lo ve fácil, no porque no tenga dinero», afirma una usuaria en paro que dice abonar siempre su billete. El precio del billete, demasiado alto para algunos -el billete sencillo cuesta 1,40 euros y la tarjeta de 10 viajes, 7,85-, es precisamente es la justificación más habitual que dan los incívicos para defender lo que hacen. Otros, sin embargo, dejaron de comprar el billete hartos de ver tanta gente colándose a su lado con impunidad total. «Es que al final me siento tonta», explica una mujer después de atravesar las puertas de la estación de Vilapicina detrás de otro usuario.

Cuando los vigiliantes ven a alquien que trata de colarse, lo invitan a comprar el billete y sólo lo sancionan «si se niega a pagar». Los viajeros sorprendidos en el vagón o los pasillos sin billete sí son penalizados con entre 50 y 600 euros. Otro vigilante cuenta que, a veces, hacen la vista gorda. El sábado compartió servicio con un inspector que se ablandó ante dos mujeres que se estaban colando. «Le dijeron que no tenían dinero, que sus pensiones no daban para más, y finalmente las dejó pasar».

(Fuente El País. Imagen Joan Sánchez)

El ferrocarril de México, en unas fotos inéditas de Juan Rulfo

Historia de una época. «Juan Rulfo, Nonoalco y sus Alrededores», una exposición con 62 fotografías -algunas inéditas- del escritor mexicano Juan Rulfo (1917-1986), el autor de ‘Pedro Páramo’ y ‘El llano en llamas’, recuerdan al gremio de ferrocarriles en México a través de imágenes en blanco y negro del pueblo de Nonoalco y su estación de trenes. La muestra se caba de inaugurar en el Museo de Ferrocarrileros de Ciudad de México, donde permanecerá abierta hasta el próximo 31 de julio.

Las fotografías que conforman la muestran fueron seleccionadas de entre las 150 que la Fundación Juan Rulfo A.C. dio en préstamo al museo por un convenio con la Secretaría de Cultura del Distrito Federal. «Queremos rendir homenaje a nuestro gremio y a la faceta fotográfica del gran Rulfo, que casi nadie conoce pero debería conocer, no sólo por el valor estético, sino histórico, que refleja lo que él mismo retrató en sus libros, un México al natural», dijo a Efe Salvador Sarco, director del Museo de Ferrocarrileros.

La vida de los ferrocarrileros y sus familias, los carros y campamentos, las mujeres y los niños lavando y jugando junto a las vías, los maquinistas, fogoneros y reparadores de vías están centran la mayoría de las imágenes. También aparecen algunas dedicadas a las locomotoras de vapor, los furgones, vagones del ferrocarril y las antiguas vías. Algunos títulos son «Calle de Nonoalco», «Góndola descarrilada», «Locomotora de vapor 2119», «Mujeres cruzando la vía frente a carro tanque», «Furgón N de M 60801» y «Vías de Ferrocarril».

Según Sarco las fotografías fueron hechas por Rulfo en 1956 a petición del escritor José Luis Martínez -entonces funcionario de los Ferrocarriles Nacionales de México- con el fin de publicarlas en la revista ‘Ferronales’, pero el proyecto no llegó a concretarse. Tres cuentos de «El llano en llamas» se publicaron en marzo de 1957 en dicha revista.

Fue en 1990 cuando se dieron a conocer algunas de ellas en una exposición que se celebró en la antigua terminal de ferrocarriles de Buenavista, en la capital mexicana. Según estudiosos del tema, algunas referencias ferroviarias aparecen sesgadas en la obra literaria de Rulfo, quien en el cuento ‘Paso del Norte’ introdujo un breve pasaje que hace referencia a la estación ferroviaria de Nonoalco.

La segunda mitad del siglo XX fue decisiva para Juan Rulfo porque además de escribir y publicar sus dos obras más reconocidas a nivel mundial -‘El llano en llamas’ y ‘Pedro Páramo’- emprendió proyectos fotográficos sobre danza, cine, etnografía, geografía, arquitectura y ferrocarriles. Estos se publicaron en 1980 en una edición recopilada por el Instituto Nacional de Bellas Artes en México (INBA)

La estación de Delicias de Madrid cumple 130 años

Aunque en ‘desuso’ pare el servicio ferroviario, Delicias tiene el honor de ser la primera estación monumental construida en Madrid; posteriormente vendrían las terminales de Norte (1882) y Atocha (1892). Sin embargo, la nave de Delicias ya tenía desde 1880 carácter internacional, al enlazar dos capitales europeas, Madrid y Lisboa, con trenes directos y un tráfico mixto, dedicado tanto al transporte de mercancías como al de viajeros. El próximo martes día 30 cumple 130 años de vida, que el Museo del Ferrocarril pretende celebrar este sábado por todo lo alto, con diversos actos organizados para conmemorar dicha efeméride.

La nave de las Delicias fue el primero y más amplio espacio diáfano que se construyó en Madrid con una moderna estructura metálica. Explotada desde sus inicios por la compañía de Madrid a Cáceres y Portugal, constituye uno de los ejemplos más significativos de la llamada “arquitectura del hierro” tan característico de finales del siglo XIX. Declarado edificio monumental en 1980 y posteriormente Bien de Interés Cultural, Delicias culminó su existencia como terminal de trenes en 1971. Proyectada por el ingeniero francés Emilio Cachelievre, fue la primera estación que se construyó en Madrid con estructura metálica; y se edificó en tan solo catorce meses debido al carácter totalmente funcional del proyecto.

El elemento fundamental, y el que le da su aspecto peculiar y característico que la hace perfectamente reconocible, es la gran marquesina que permitía a los viajeros resguardarse en un espacio amplio y diáfano concebido para evitar la concentración de los humos de las locomotoras de vapor. A ambos lados de la marquesina se levantan dos pabellones, el del lado izquierdo albergaba los despachos, el vestíbulo y dos salas de espera, el del lado derecho se destinó a las dependencias de llegada, cocheras de carruajes y oficinas. El exterior del edificio se revistió con un gran zócalo de granito y toda la fachada se recubrió con ladrillo prensado visto, en color rojo y negro, lo que recuerda algunas construcciones madrileñas de la época.

En el proyecto definitivo se establecieron dos naves paralelas de 25 metros de ancho, una para salidas y otra para llegadas, separadas por un espacio cubierto de 35 metros que albergaba dos andenes de seis metros de ancho y cinco vías con una longitud de 150 metros, medida normal de un tren de viajeros de la época. Posteriormente se sustituyó la vía central por un andén.

Esta tipología de edificio para estación de ferrocarril era la preferida a mediados del siglo XIX, tanto en Europa como en América. Su principal novedad consistía en situar el andén de llegada a un lado de la estación y el de salida en el lado opuesto. Desde éste se accedía a las dependencias más importantes del edificio, salas de espera y vestíbulo con taquillas.

Ya desde su apertura al tráfico ferroviario, el 30 de marzo de 1880, la estación de Delicias dio mucho de qué hablar y su inauguración fue todo un acontecimiento que concentró a las máximas autoridades de la época, encabezadas por los reyes Alfonso XII y su querida esposa María Cristina. El Gobierno en pleno, que presidía Antonio Cánovas del Castillo (máximo dirigente del Partido Conservador), asistió a la ceremonia que había preparado la compañía ferroviaria que explotaba la línea, entre cuyos dirigentes se encontraba José Canalejas Méndez, que posteriormente también ocuparía el sillón de la Presidencia como jefe del Ejecutivo. Cinco locomotoras engalanadas para la ocasión, situadas en cada una de las vías de la estación, avanzaron al unísono haciendo sonar sus silbatos y lanzando grandes penachos de humo, ante el aplauso y los vítores de la multitud, que asistía entusiasmada al espectáculo. Permaneció en activo hasta el 1 de julio de 1969, fecha en la que sus trenes y viajeros fueron trasladados hasta las estaciones de Chamartín y Atocha.

El Museo del Ferrocarril celebrará una jornada de puertas abiertas con motivo del 130 aniversario de la inauguración, para lo que se ha organizado un programa de actividades que ofrece multitud de posibilidades en el que el protagonista será este edificio monumental.
Además de la apertura gratuita del museo, de 10.00 a 15.00 horas, se van a desarrollar actividades que tendrán como eje central acercar la historia de la estación a un mayor número de visitantes. Con la colaboración de la Fundación Arquitectura COAM (Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid) se realizarán visitas guiadas para dar a conocer esta singular construcción, pionera en la arquitectura ferroviaria madrileña.

En cuanto al público infantil, los más pequeños recibirán un cómic que les contará la historia de esta centenaria estación y podrán participar en un juego de pistas familiar denominado “Delicias tiene secretos”. En paralelo, actividades que forman parte de la programación familiar del Museo como los trenes de jardín y la función de teatro familiar mantendrán sus horarios habituales.

(Imagen Edescas en Wikimedia Commons)

Reapertura de Canfranc

Canfranc en el horizonte. La Coordinadora para la Reapertura del Ferrocarril Canfranc-Olorón (Crefco) y la organización homónima francesa Créloc han enviado sendas cartas a los presidentes de Francia, Nicolás Sarkozy, y España, José Luis Rodríguez Zapatero, para pedirles la reapertura de la línea ferroviaria del Canfranc. En su misiva, las organizaciones piden a los presidentes de Francia y España que «impulsen con fuerza y convicción» la rehabilitación del tramo que falta para que pueda volver a funcionar la línea férrea Zaragoza-Canfranc-Pau. Ambos organismos han realizado esta solicitud con motivo de la conmemoración este mes de los 40 años del hundimiento del puente de Estanguet, que originó el cierre de la línea ferroviaria internacional.

Las dos organizaciones recuerdan a los presidentes que el paso del Somport está cerrado desde hace cuatro décadas entre Olorón y Canfranc, y que el tramo Olorón-Bedous será reabierto en 2011, pero que seguirán cerrados 30 kilómetros de línea en el alto valle francés de Aspe. También apuntan que en el lado español la línea está en servicio, pero que solo ha sido modernizada entre Zaragoza y Huesca, y entre Caldearenas y Jaca.

Ambos organismos piden que se impulse la rehabilitación del tramo que falta ya que la reapertura del ferrocarril de Canfranc «ha sido estudiada o incluso prometida en todas las cumbres hispano-francesas», especialmente en las de Santander (2000) y Perpiñán (2001), pero siempre ha sido «eludida» por los responsables políticos franceses o españoles. Según los portavoces de Crefco y Créloc, Benjamín Casanova y Alain Cazenave, respectivamente, desde el punto de vista medioambiental la transferencia masiva y rápida de los tráficos de mercancías y viajeros de la carretera al ferrocarril «permitiría avanzar en la lucha contra el cambio climático». Desde el punto de vista macroeconómico, el aumento del precio del petróleo hace «inevitable» la generalización del transporte ferroviario y «anuncia el fin del todo camión-todo asfalto de los últimos sesenta años».

Además, advierten que el proyecto de la Travesía Central de los Pirineos es una alternativa que «no podrá ponerse en marcha en una treintena de años», por lo que solo la reapertura del Canfranc «puede asegurar los tráficos ferroviarios que justifiquen la gran inversión que exige la TCP, tal como dice el estudio realizado en 2009 por el Consejo Económico y Social de Aragón».

(Imagen Jule_Berlin en Wikimedia Commons)

El Museo Vasco del Ferrocarril pone en circulación cuatro trenes diesel

El Museo vasco del Ferrocarril de la sociedad pública EuskoTren, dependiente del Departamento vasco de Transportes, pondrá en circulación este fin de semana cuatro trenes diesel. En un comunicado, indicó que el museo, ubicado en la localidad guipuzcoana de Azpeitia, ofrecerá desde el viernes una circulación con estos trenes a las 12.30 horas.

El sábado habrá dos salidas, a las 12.30 y 17.00 horas, y el domingo una circulación a las 12.30 horas. Además, recordó que el Museo abre sus puertas de viernes a domingo entre las 10.30 y las 14.00 horas y el sábado de 10.00 a 13.30 y de 15.00 a 18.30 horas.

Como todos los amantes del tren saben, las instalaciones del Museo Vasco de Azpeitia, que se inauguraron el 12 de junio de 1998, forman parte del ferrocarril del Urola , que unía las localidades de Zumárraga y Zumaia. Inaugurado el 22 de febrero de 1926, permitía enlazar el valle del Urola con ‘Norte’y los Ferrocarriles Vascongados. La escasa utilización del servicio fue apagando las escasas posibilidades de recuperarlo hasta que en 1988 fue suprimido, hasta el punto de que se levantó la mayor parte de la vía, salvo un pequeño tramo desde Azpeitia a Loiola. Esto permitió unos los primeros trenes de vapor entre el Museo Vasco del Ferrocarril y la basílica entre 1994, cuando se inauguraron las instalaciones de Azpeitia, y mayo del 95, pero la vía quedó cortada definitivamente cerca de Loyola. Eso permitió concebir ya los planes para la creación de un ferrocarril turístico sobre la traza del antiguo Urola que, en una primera fase, alcanzaría Lasao, a 4′ 5 kilómetros del museo.

Adif mejorará la seguridad entre andenes en 24 estaciones de Euskadi

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) suprimirá los pasos de madera entre andenes en 24 estaciones del País Vasco y colocará caucho antideslizante para mejorar la seguridad de estas instalaciones. En un comunicado, la Delegación del Gobierno en el País Vasco ha explicado que la medida se va a llevar a cabo en once estaciones de Guipúzcoa: Alegia, Andoain-Centro, Anoeta, Beasain, Billabona-Zizurkil, Itsasondo, Legorreta, Ordizia, Pasaia, Ventas de Irún y Zumarraga.

En Vizcaya las estaciones que sufrirán mejoras serán las de Orduña, Arbide, Arrankudiaga, Bakiola, Basauri- Apeadero, Iñarratxu y Ollargan. En Álava, los trabajos de mejora de andenes se llevarán a cabo en Amurrio, Areta, Santa Cruz de Llodio, Luiaondo, Salbio, y Vitoria.

Esta actuación se enmarca en el contrato licitado por Adif para la renovación, adaptación a personas con discapacidad y supresión de pasos entre andenes en el conjunto de España, por un presupuesto global de 4.954.801,1 euros.

Los trabajos consistirán, fundamentalmente, en la instalación de nuevos pasos de caucho antideslizante en las estaciones donde se ha considerado necesario su renovación o supresión.

El delegado del Gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces, ha destacado que cuando estén finalizadas las obras, las instalaciones ganarán en seguridad y en prestaciones

Metro Bilbao incorpora un nuevo simulador para sus maquinistas

Formación y reciclaje. Dos baremos indispensables para la puesta a punto de cuaqluier maquinista. Metro Bilbao ha presentado en la estación de Etxebarri su nuevo simulador de conducción. Basado en una combinación adecuada de realidad virtual y mandos reales, el equipamiento, diseñado con tecnología vasca, reproduce al detalle la red del suburbano, ofreciendo la posibilidad de conducir una unidad tren en situaciones similares a la conducción real. Esta herramienta de entrenamiento, es el alma de un centro formativo de vanguardia, diseñado para formar y entrenar a las 181 personas que forman parte del personal de conducción, así como al personal del Puesto de Mando Centralizado, y otro personal que realice tareas de conducción.

Según explicó el consejero delegado de metro Bilbao, Iñaki Prego, el sistema representa fielmente toda la red del suburbano, más de 40 kilómetros de vía, con sus curvas, pendientes, sistema de señalización, balizas, catenaria y estaciones. «Su gran virtud es que permite simular múltiples averías e incidencias con el objeto de entrenar la respuesta del personal, y permitiéndoles aplicar las soluciones más seguras, eficaces y eficientes ante situaciones degradadas del servicio de metro», precisó.

Problemas como señalización, descarrilamientos, arrollamientos, caídas de objetos a la vía o problemas de tracción de un tren, son parte de las más de 60 averías y 25 incidencias, que están previamente prefijadas para que el personal pueda ponerlas en práctica. El simulador va más allá de programar las averías e incidencias más comunes en los trenes o en la señalización, ya que es capaz de representar diferentes escenarios, que incluyen un sinfín de condicionamientos, como por ejemplo, condiciones climatológicas adversas, desde una gran nevada a una intensa niebla en el tramo de superficie.

Este tipo de herramienta de entrenamiento se ha hecho imprescindible hoy en los sistemas metropolitanos desde que estos comenzaran a implantar los sistemas de conducción segura y automática, ATP y ATO. «Son innumerables las ventajas de esta tecnología, ya que mejoran ostensiblemente la fiabilidad y la seguridad en la circulación. Por ello, la adquisición de un simulador es hoy imprescindible para lograr una formación continua de calidad del personal de conducción de cualquier empresa ferroviaria», indicó Prego.

El ahorro de costes es otra de las grandes ventajas de este sofisticado sistema de entrenamiento. En primer lugar, porque permite el ensayo de todos los movimientos y maniobras que habitualmente efectúa un tren. A lo que se suma el valor añadido de que posibilita el ejercicio de la resolución de las averías o incidencias que pueden producirse en la circulación real. Todo ello, sin necesidad de hacerlo en la propia red de metro, evitando de este modo el riesgo del deterioro de las instalaciones, o lo que es lo mismo, con un importante reducción del gasto (energía, mantenimiento, horas nocturnas de formación).

El centro dispone de tres puestos, uno para la persona formadora y otros dos puestos de formación para el entrenamiento. En estas cabinas virtuales, se representan las mismas condiciones a las que se enfrenta el personal de conducción en las unidades, ya sean éstas de la serie 500, de la 550 o de la nueva serie 600. Además, el sistema es capaz de incorporar al ejercicio un tren con cuatro o con cinco coches.

El diseño del simulador ha correspondido a la empresa vasca Lander, que ha tenido especial cuidado en reproducir todos los escenarios posibles dentro de la red de Metro Bilbao. Tres pantallas táctiles y un conjunto de mandos componen la cabina de conducción, desde la que el alumno o alumna observa en un sistema visual los elementos de vía, catenaria, sistema de señalización, pasos a nivel, estaciones y hasta clientes.

Las 181 personas que forman parte del personal de conducción de Metro Bilbao pasarán tres veces al año para conducir en modo «no automático» por la red y así entrenar las situaciones degradadas, especialmente las que provoquen retrasos en el servicio, y las que guarden relación con la seguridad de la circulación.

(Fuente El Correo Imagen Mireya López)

Los trenes del 11 M; ‘in memoriam’



Sobran las palabras. Un triste recuerdo que aún perdura en nuestra memoria, casi permanentemente, y asociado a nuestros Cercanías. Testigos involuntarios del atentado terrorista más salvaje que se ha perpetrado nunca en nuestro país y que acabó con la vida de 192 personas. Aún hoy cientos de pasajeros de aquellos trenes siguen con secuelas por las heridas que sufrieron en la explosión de las diez bombas que los terroristas lograron hacer estallar.

Los trenes de cercanías de Madrid sirvieron a los terroristas para su cruel propósito. Sabedores de que miles de personas utilizan ese medio de transporte para acudir a sus trabajos, los yihadistas se aprovecharon de la circunstancia y dejaron su carga mortal en una docena de mochilas que repartieron estratégicamente por los convoys que circulaban a primeras horas de la mañana hacia diferentes destinos. Diez explosiones casi simultáneas en cuatro trenes a la hora punta de la mañana (entre las 07.36 y las 07.40) acabaron con la vida de 192 personas y produjeron heridas a casi dos mil.

Vaya hoy nuestro recuerdo para todas las víctimas de la violencia terrorista. ‘In memoriam’

(Imagen Pedro Armestre)

El Museo del Ferrocarril de Vilanova planifica su futuro

Hay futuro, tanto o más que presente. Probablemente estemos ante uno de los mejores museos ferroviarios de España. Y de cara a seguir manteniendo su prestigio, el Museo del Ferrocarril de Vilanova i La Geltrú afronta en estas fechas un proyecto de renovación que contempla un rediseño de sus instalaciones, con la recuperación de alguno de sus centenarios edificios, la ampliación de otros y la reubicación de parte de sus servicios y dotaciones

El Museo del Ferrocarril gravita en torno a la espectacular rotonda de locomotoras del viejo depósito de locomotoras de vapor. En sus vías se atesora una valiosísima colección de máquinas que son y serán la parte central del recinto. Junto a esta rotonda, parcialmente cubierta, se propone recuperar la gran nave original de la construcción de la línea (1881), ampliar con nuevas edificaciones las áreas de públicas y privadas para adaptarlas a los requerimientos de la sociedad contemporánea, a la vez que se proyecta la creación de un edificio dedicado a la restauración de vehículos y como sede de la asociación de voluntarios

El museo catalán ha elaborado, con el apoyo del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), titular del recinto, y con la colaboración del Museo Nacional de la Ciencia y la Técnica de Cataluña, un proyecto museológico y un anteproyecto arquitectónico que a finales del 2009 preparó el gabinete de arquitectura TAC, dirigido por José Ramón Pastor, arquitecto de la delegación de patrimonio y urbanismo en Cataluña de Adif.

El nuevo proyecto contempla ampliar la capacidad expositiva del centro y ofrecer un espacio atractivo, dinámico e innovador que sea vehículo de comunicación de los valores actuales del ferrocarril, un centro acogedor, de intercambio de conocimientos que atienda a las motivaciones de los diferentes tipos de público.

El corazón del museo seguirá siendo la gran rotonda del viejo depósito de locomotoras de vapor, que verá ampliada su zona cubierta con una prolongación de la marquesina que le confiere su peculiar aspecto, pero concebida de una manera tal que, por un lado, mantenga el espíritu formal del viejo recinto ferroviario pero, por otro, tenga un lenguaje arquitectónico nuevo que permita mantener la identidad de la original cochera de trenes.

Los redactores del estudio, que han recogido las propuestas del equipo gestor del museo, quieren dar solución a alguno de los problemas que adolecía el actual museo. Así se ha buscado integrar este recinto cultural en la ciudad. Como era lógico, el recinto del viejo depósito de locomotoras funcionaba de cara a las vías, dando la espalda a la población.

Sin embargo, el nuevo museo pretende formar parte de la ciudad, y convertirse, si no lo es ya, en una pieza clave y emblemática del espacio urbano, e integrar sus instalaciones más vivas, como es la puerta urbana de la estación de Adif, en el conjutno urbanístico de la localidad catalana. Así se cambiará el actual muro por un cerramiento más transparente y se dotará al edificio de un espectacular frontis donde se acoja a los visitantes, se muestren las exposiciones temporales, se alberguen las salas audiovisuales, la biblioteca, las oficinas y los archivos.

Esta fachada de grandes dimensiones y polivalente está planteada para cambiar su apariencia en función de los contenidos interiores o simplemente convirtiéndose en un fanal que polarice la geometría urbana de esa gran plaza ferroviaria hacia el museo. Asimismo también se contemplan intervenciones sobre los totémicos depósitos de agua y la posibilidad de “sacar fuera del recinto” algunos elementos emblemáticos.

Según el proyecto arquitectónico, el centro dispondrá de nuevos conceptos bioclimáticos que articulan algunas soluciones originales para la climatización del recinto, haciendo más sostenible el recinto cultural. La cubierta prevé la instalación de placas fotovoltaicas y placas térmicas para un aprovechamiento interno de las energías renovables.

El documento de trabajo contempla una puesta en marcha de todo este proceso en seis fases. La primera se desarrollaría en 2010 y consistiría en la redacción del proyecto ejecutivo de la gran nave y la ejecución de las obras de la parte situada en el puente-grúa y la última se completaría en el año 2017. Las obras en el museo se iniciarán en el próximo otoño.

(Fuente Vía Libre)