Archivo de la etiqueta: estación

La estación Goya de Zaragoza muestra sus secretos y suscita la curiosidad en la ciudadanía

Expectación y curiosidad. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha ampliado en dos días las jornadas de puertas abiertas en la estación de Goya, en Zaragoza, que ha sido visitada en los dos primeros días por un total de 4.200 ciudadanos interesados en conocer el avance y el estado actual de las obras. Las jornadas, programadas inicialmente hasta ayer, se iniciaron el domingo, cuando se recibió la visita de 2.900 ciudadanos, mientras que el lunes se registraron 1.300 visitantes.

La estación cuenta con un edificio plenamente integrado en el entorno urbano; por su ubicación, al ser la más céntrica de la línea de cercanías, y por su funcionalidad, al conectar con la Línea 1 del tranvía. Está emplazada en la isleta central de la avenida de Francisco de Goya, en el tramo comprendido entre las calles Cortes de Aragón y Martín Ruíz de Anglada. La construcción de la nueva estación está siendo ejecutada por Adif por encomienda de la Sociedad Zaragoza Alta Velocidad, integrada por la Diputación General de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza y el Ministerio de Fomento, a través de Adif y Renfe.

El edificio se ha diseñado con criterios de modernidad, accesibilidad y sostenibilidad, con espacios diáfanos y acristalados para aprovechar la luz natural. Y más que las formas arquitectónicas, la circulación interior, la transparencia que concede la envolvente acristalada o las luminarias a modo de guiño de las antiguas estaciones de tren, los debates se centran en los usos futuros de esta estación y en la inversión en una época de crisis.

La infraestructura consta de dos plantas, conectadas por unas escaleras mecánicas, otras fijas y un ascensor para personas de movilidad reducida. La planta calle servirá de ‘hall’ y puede presumir de una magnífica iluminación natural gracias a los ventanales que ocupan gran parte de la fachada del edificio. Estará integrada por el vestíbulo del edificio de viajeros, que tendrá una superficie de 560 metros cuadrados y albergará la zona de atención al cliente, locales de uso comercial, taquillas y aseos públicos. En el piso soterrado se encuentran los andenes, a través de los cuales se podrá acceder a los trenes en ambas direcciones.

Los dos accesos estarán situados en la zona este, bajo la cubierta, y en la zona suroeste, junto al Paseo Gran Vía y frente a la parada del tranvía. Para facilitar el tránsito de personas con discapacidad, las nuevas instalaciones serán plenamente accesibles y las conexiones el vestíbulo y el andén dispondrán, además, de escaleras fijas, de dos escaleras mecánicas y un ascensor.

A la estación aún le quedan aspectos por terminar. El domingo todavía había vallas, las escaleras mecánicas y el ascensor no funcionaban y los raíles de una de las vías todavía no se habían colocado. Hace unas semanas la Administración aseguraba que podría estar terminada entre enero y febrero de 2012, «como estaba previsto», si bien se precisa que podría estar en servicio unas semanas antes. La ejecución de la estación de cercanías de Goya ha entrañado una «dificultad téncia extraordinaria» ya que se ha intentado compatibilizar las obras con la circulación ferroviaria, que se tuvo que cortar durante unos días en verano. La estación será clave para incrementar el número de viajeros y potenciar el transporte público, ya que permite enlazar con el tranvía.

(Imagen Alfredo Maluenda. Heraldo de Aragón)

Los arquitectos alicantinos reclaman a Adif que conserve todo el conjunto de la estación ferroviaria

Respeto al pasado. Respeto a la historia. El Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante (CTAA) ha pedido que se conserve el conjunto de instalaciones históricas de la estación de ferrocarril de la ciudad, y que ninguno de sus elementos desaparezca con las obras para la llegada del tren de alta velocidad. La entidad profesional señala que el complejo ferroviario de Alicante-Término constituye «uno de los mejores acontecimientos arquitectónicos en la evolución histórica» de la ciudad, al ser «símbolo de la llegada a Alicante de la primera línea de ferrocarril que unía el Mediterráneo con la capital de España». Al mismo tiempo, hace hincapié en la antigüedad de estos edificios.

La vetusta marquesina de la estación alicantina es la mas antigua de este tipo que sobrevive en España, aunque lamentablemente la fachada ha desaparecido, objeto de una desafortunada reforma en 1968 que arruinó la estética de este monumento único en nuetro país y que sustituyó el estilo clásico del siglo XIX por el ‘modernismo’ del cristal y el aluminio.

Los arquitectos se han pronunciado ahora contra el derribo de los tinglados de carga, dos edificios auxiliares de la estación que datan de 1858, al igual que la propia terminal. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha planteado su demolición, dentro de la remodelación prevista para la llegada de la alta velocidad. El Ayuntamiento y algunas entidades ciudadanas también han mostrado su contrariedad por losplanes del Adif. Ahora el CTAA aplaude ese compromiso y se muestra a favor de que se respete «el complejo ferroviario histórico de la Estación Alicante-Término, incluidos sus tinglados laterales y los enormes ficus del entorno».

El Colegio recuerda que la llegada del ferrocarril a Alicante supuso el inicio del «decisivo impulso al desarrollo turístico y económico de la provincia», y que a eso se suma «la singularidad de haberse convertido en la estación de ferrocarril conservada más antigua de España». En este sentido, se recuerda que todavía se mantiene «bastante inalterada» la edificación original de 1858, «bajo el recubrimiento de aplacado pétreo» colocado a lo largo del siglo XX.

Los arquitectos recuerdan que las estaciones de ferrocarril históricas son las «primeras manifestaciones de la revolución industrial y símbolo en la memoria colectiva de los transcendentales avances técnicos en construcción y medios de locomoción del siglo XIX». Estas terminales, añaden, aunque «obsoletas en muchas ocasiones», por su habitual ubicación central en los núcleos urbanos «pueden permitir su fácil reconversión en grandes espacios públicos».

Estos inmuebles «pueden recuperar su protagonismo y relevancia urbana de antaño para la vida colectiva, reconvirtiéndose en nuevas ágoras y plazas públicas del siglo XXI», citando el caso del jardín cubierto de la estación madrileña de Atocha. No obstante, en el caso de Alicante, los profesionales dejan claro que la estación mantiene su funcionalidad original como terminal ferroviaria, al insistir en que constituye «la primera y última imagen que llevan consigo los visitantes de nuestra tierra, y al tiempo pudiéndose convertir en un entorno urbano de gran calidad para el uso y disfrute ciudadano».

El ferrocarril llegó a Alicante en 1858 de la mano de la compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), su puesta en servicio llevó a la ciudad a ser la sexta capital de provincia tras Barcelona, Madrid, Valencia, Tarragona y Albacete. Y a convertirse en la primera gran línea radial española, conectando la capital del país con el Mediterráneo y dotando al puerto y a la ciudad de una importancia comercial y estratégica desconocida hasta entonces.

La estación ha sufrido reformas menores y reversibles como un aplacado superficial que envuelve sus fachadas principal y sur, pero el edificio y su emplazamiento no han cambiado en los 150 años de vida de esta estación. Sólo se han perdido las columnas del acceso principal, eliminadas tras una intervención de modernización a finales de la década de 1960.

Es la estación más antigua conservada en su edificio original en las cabeceras de las grandes líneas. Junto con el conjunto de estaciones de MZA en la provincia de Alicante (La Encina, Villena, Sax, Elda-Petrer, Monóvar-Pinoso, Novelda-Aspe, Monforte del Cid, Agost y San Vicente del Raspeig) conforma el conjunto ferroviario de mayor antigüedad conservado íntegramente en España.

(Fuente La Información)

El ferrocarril popularizó la medida del tiempo y con él «la dictadura del reloj»

La noción de la medida del tiempo era, en los tiempos anteriores al ferrocarril, muy diferente a la actual. “El tren ajustó nuestro ritmo de vida a la dictadura del reloj”… Juanjo Olaizola, fundador del Museo Vasco del Ferrocarril, descubre, en un interesante artículo publicado en la Revista de Historia Ferroviaria, el mundo de la cronometría ferroviaria y su influencia en la sociedad. “Hace doscientos años, en los albores de la era ferroviaria, ni siguiera existían los relojes de pulsera, que no se popularizaron hasta principios del siglo XX, mientras que los de bolsillo eran auténticos artículos de lujo” explica Olaizola en su artículo “El tren y la medida del tiempo”. ”La percepción de la hora era muy imprecisa, lo que resultaba absolutamente incompatible con el medio de transporte que revolucionó el mundo en esa centuria; el ferrocarril, cuyos trenes solo podían funcionar con regularidad, gracias al estricto cumplimiento de los horarios previamente establecidos”.

“Durante la primera mitad del siglo XIX, cuando el ferrocarril inició su desarrollo, la sociedad europea y norteamericana carecía de una noción precisa del paso del tiempo, ya que no se había popularizado el instrumento necesario para su correcta medida: el reloj. Esto suponía un grave inconveniente para la explotación ferroviaria, ya que los trenes debían partir de las estaciones a una hora exacta, algo incompatible con el desconocimiento del momento concreto en que vivían sus clientes. Por ello, uno de los elementos que, desde los inicios de este medio de transporte ha caracterizado a sus estaciones ha sido la presencia de un reloj público”.

Tras narrar cómo las principales estaciones de ferrocarril adornaron sus fachadas con relojes monumentales que desde una gran distancia podían ser vistos por los viajeros, Olaizola escribe en la revista de Historia Ferroviaria cómo se simplificaron los husos horarios y se unificaron las horas ya que cada pueblo o ciudad tenía su propia hora local fijada en virtud de la posición del sol.

“La unificación de la hora por parte de las empresas ferroviarias norteamericanas impulsó la definitiva aplicación en el país de cuatro husos horarios” apunta el experto en ferrocarriles. “Por lo que respecta a Europa – añade Juanjo Olaizola en la revista Historia ferroviaria- también fue el ferrocarril el que impulsó la progresiva unificación horaria. El evidente retraso con el que en España se impulsó la unificación horaria en el territorio nacional hizo que el debate al respecto coincidiera con el proceso de unificación horaria mundial según el meridiano de Greenwich”.

“Las empresas ferroviarias españolas veían con natural preocupación el hecho de que todavía no se hubiera unificado la hora en todo el territorio nacional, por lo que, al mismo tiempo que presionaban al Gobierno en este sentido, también impulsaban la integración del país en el Greenwich Mean Time, con el fin de facilitar las conexiones internacionales con Francia y Portugal. Dado que ambos países tampoco se habían incorporado al sistema internacional, todo parecía indicar que España no lo haría hasta que, al menos, lo hiciera su poderoso vecino del norte. Fue la presión de las empresas ferroviarias y, sobre todo, la de la Compañía de los ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante, la que impulsó el definitivo proceso de unificación horaria en España” apunta Olaizola en un extenso artículo repleto de ilustraciones publicado en el número 15 de la citada revista.

(Fuente e imagen Juanjo Olaizola)

Vilafranca del Penedès recurre a los tribunales para que Adif resuelva el ruido del AVE en el municipio

La amenaza se ha hecho carne. El alcalde de Vilafranca del Penedès, Pere Regull, ha ordenado a los servicios jurídicos del consistorio que interpongan una demanda contra Adif por los problemas de ruidos y vibraciones que provoca el paso del AVE por el municipio. Ante los infructuosos intentos del alcalde de reunirse con la entidad ferroviaria para evitar ir a los tribunales, Pere Regull ha afirmado que «la paciencia ha llegado a su límite» y ha ordenado la presentación de la demanda por la vía contencioso-administrativa.

El pleno de Vilafranca del Penedès ya decidió en octubre que en un plazo de tres meses, Adif debería acometer una serie de reformas en la estación que regenta en el municpio si no quería verse envuelta en un conflicto jurídico. Hasta ahora no se había cursado la demanda, pero al paracer el alcalde de la localidad catalana ha agotado todos los plazos y ha decidido recurrir a los tribunales para que se atienden sus demandas.

También ha preparado un requerimiento a Adif para que «en máximo 20 días limpie la zona del cubrimiento a la que el ayuntamiento no tiene acceso y que tiene un estado deplorable». Regull ha apuntado que si en ese plazo Adif no limpia la zona, lo hará el ayuntamiento a cargo de la empresa de infraestructuras. El AVE atraviesa el municipio, con las vías cubiertas en algunos tramos, aunque no tiene parada en la estación de Vilafranca.

El alcalde tiene la esperanza de que no será necesario llegar al juzgado y se alcanzará un acuerdo antes de este último paso porque reconoce que la mejor solución para Vilafranca no llegará a través de una sentencia judicial.

«El juez, si nos da la razón, que creemos que si, lo que hará es obligar a Adif a cumplir las normas de ruido y vibraciones pero no dirá cómo tiene que hacerlo ni que la solución quede urbanísticamente bien para Vilafranca. Por esto el camino de la negociación tiene que quedar abierto y en paralelo a la vía judicial», concluye.

Un convoy histórico recorre Italia para evocar, 90 años después, el viaje con el cuerpo del ‘soldado desconocido’

La historia de María Bergamas vuelve de nuevo al primer plano de la actualidad italiana. Noventa años después de ocurridos los hechos, la madre del ‘soldado desconocido’ italiano recobra la vida, aunque solo sea en el recuerdo de aquel viaje que conmocionó la Italia del primer cuatro de siglo XX y encogió los corazones de millones de compatriotas afligidos por el fallecimiento de 650.000 soldados. Roma necesitaba honrar a sus muertos de la Gran Guerra. Y el féretro donde María Bergamas colocó el cuerpo de su hijo, muerto en la contienda mundial, dio la vuelta a Italia hasta que alcanzó el reposo final en el monumento de Víctor Manuel II, en el ‘altar de la patria’.

Ahora, noventa años después, el tren del ‘soldado desconocido’ vuelve a la estación de Termini, donde puso fin a un viaje de cinco días por varias regiones italianas para evocar el recorrido realizado por la locomotora que arrastraba el coche con los restos de uno de los caídos en la Primera Guerra Mundial. El convoy partió desde el pueblo de Aquileia, en el noreste del país, y atravesó 15 ciudades, entre ellas Florencia y Bolonia, antes de llegar a Roma. Pintado con los colores de la bandera italiana (verde, blanco y rojo), el interior del tren fue reconstruido tal cual era en 1921. Una locomotora de época arrastraba, como entonces, cinco coches, hoy en depósito en el museo ferroviario.

La historia del ‘soldado desconocido’ arranca en 1921, cuando el Alto Mando del Ejército italiano decidió honrar a los 650.000 efectivos italianos caídos en combate, en su mayoría anónimos. El Ejército seleccionó a la madre de uno de los caídos, María Bergamas, para que eligiese un féretro entre once que incluían restos de soldados italianos, de los que saldría el emblemático símbolo.

El féretro seleccionado fue introducido en un tren que recorrió 120 pueblos y ciudades, donde fue aclamado hasta llegar al monumento en honor del primer rey de la Italia unificada, Víctor Manuel II, donde se dispuso su lugar de reposo en el llamado Altar de la Patria.

Noventa años después, evocando aquel viaje que encogió el corazón de millones de italianos, el convoy llegó al son de una canción partisana a la estación romana de Termini, donde esperaban entre otros el presidente de la República, Giorgio Napolitano; el ministro italiano de Defensa, Ignazio La Russa, y el heredero de la casa de Saboya, Manuel Filiberto, invitado por el Gobierno. Con este recorrido, Italia honra a sus soldados caídos en el 150 aniversario de su unificación.

La Biblioteca Ferroviaria abre su puertas al público en el Museo del Ferrocarril de Madrid

El Archivo Histórico y la Biblioteca Ferroviaria de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles han trasladado todos sus fondos, ubicados hasta ahora en el Palacio de Fernán Núñez, al Museo del Ferrocarril de Madrid, en la estación de Delicias. Las instalaciones se abrieron ayer al público, en una fecha que pretendía recordar los 163 años del primer ferrocarril peninsular. Tal día como ayer (28 de octubre de 1848) se abrió la primera línea de la Península, entre Barcelona y Mataró.

Dentro del plan de reorganización de esta institución, en julio de 2010 el Patronato de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles decidió integrar la Biblioteca y el Archivo Histórico Ferroviario en el Museo. La finalidad de esta decisión es unificar todo el patrimonio documental e industrial de carácter histórico que posee la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, para, de este modo, facilitar a la sociedad un acceso global a este ingente acervo patrimonial.

El Archivo Histórico Ferroviario conserva diferentes colecciones provenientes de las antiguas compañías ferroviarias privadas que pasaron a formar parte de Renfe en 1941 y recogen el desarrollo tecnológico, la historia económica y social o las políticas comerciales de estas entidades. En nuestro país es la institución con mayor volumen de información sobre la historia de los ferrocarriles españoles accesible al público y su documentación más antigua procede de mediados del siglo XIX. Su función principal es recoger, organizar, evaluar, gestionar y difundir el patrimonio documental ferroviario y, para ello, fomenta la investigación histórica, científica y cultural de sus fondos, mediante la aportación de información y asesoramiento a los investigadores especializados, organismos públicos o entidades privadas, y a todos los ciudadanos.

La Biblioteca y Hemeroteca Ferroviaria, tanto por su historia como por el volumen de información que aglutina, constituyen una unidad documental de referencia básica para el conocimiento del ferrocarril en España. La temática de sus más de 31.000 monografías y más de 3.000 títulos de publicaciones seriadas se centra en el transporte y el ferrocarril, abordados desde el punto de vista técnico, histórico, social, económico, cultural, legislativo, tecnológico, político o artístico. El fondo se completa con las colecciones especiales de cartografía, folletos, carteles, audiovisuales, memorias de empresas o ephemer.

La estación de la T-4 registra más de 100.000 viajeros en el primer mes de funcionamiento

Más de 100.000 viajeros han utilizado la estación Aeropuerto T-4 de la red de Cercanías en el primer mes de funcionamiento tras su puesta en marcha el pasado 23 de septiembre con la nueva línea C-1, entre Príncipe Pío y el aeropuerto de Barajas. Esta línea permite acceder a la T-4 en tren desde Atocha, Recoletos, Nuevos Ministerios o Chamartín. Cada día, de media, han utilizado la nueva estación más de 3.200 viajeros.

El 71% de los usuarios ha utilizado títulos de viaje de Renfe. Por su parte, el 62% ha inicia el viaje con destino Aeropuerto-T4 principalmente desde otras estaciones de la zona B2. Aeropuerto T-4 forma parte de la nueva línea de Cercanías Madrid C-1, que también realiza paradas en Pirámides, Delicias, Méndez Alvaro y Fuente de la Mora.

Hasta esta estación llegan desde el pasado 23 de septiembre los modernos trenes Civia, con una capacidad de 985 plazas, y que pueden alcanzar una velocidad de 120 kilómetros por hora. Los trenes con origen/destino Aeropuerto T-4 tienen una frecuencia de 30 minutos. Inician el servicio a las 5.15 horas, destino Aeropuerto, y a las 5.59 horas, en sentido contrario. Por su parte, el último tren de Príncipe Pío sale a las 23.32 horas y el último servicio desde el Aeropuerto, a las 00.15 horas.

Gracias a la C-1, los viajeros pueden acceder a la nueva estación de Cercanías Aeropuerto T-4 en 38 minutos, desde Príncipe Pío; 25 minutos si viajan desde Atocha; 18 minutos, si se accede desde Nuevos Ministerios; y en 11 minutos, desde la estación de Chamartín.

Esta nueva estación, que pasa a ser la número 101 de la red de Cercanías de Madrid, cuenta con las más modernas instalaciones, con controles de acceso más anchos de lo habitual para permitir el paso de maletas y con máquinas de venta de billetes de todos los productos de Renfe. Tanto en los trenes de la C-1 como en la estación Aeropuerto T-4 se facilita la información del servicio en español e inglés.

La CE incluye en su red prioritaria de transporte los ejes ferroviarios de España

Mejor de lo previsto. Satisfacción casi absoluta. La Comisión Europea (CE) ha incluido en su red prioritaria de transportes los principales ejes ferroviarios presentados por España -con la única excepción de un nuevo túnel transpirenaico en Canfranc- que podrán financiarse en parte con los 31.700 millones de euros que destinará el Ejecutivo comunitario. Tras dos años de consultas, el comisario europeo de Transporte, Siim Kallas, ha presentado su propuesta, que se apoyará además en una red secundaria de líneas nacionales y regionales.

La CE incluye completos el corredor Mediterráneo (desde Algeciras, hasta la Frontera Francesa) y el Atlántico (desde Portugal hasta Francia, con ramales a Coruña, Gijón y Madrid). El tercer corredor, el central, sin el túnel de Canfranc, incluye solo el eje Algeciras, Madrid-Zaragoza, desde donde se conectará con los otros dos corredores por Bilbao y Tarragona.

Las arcas de la Unión Europea (UE) pagarán el 50% de los estudios de las infraestructuras elegidas para la red principal y el 20% de las obras, con la posibilidad de aumentarse esta cifra hasta el 40% en proyectos transfronterizos, como es el caso de los corredores españoles. Los casi 32.000 millones de rusos, previstos en el marco presupuestario 2014-2020 y que incluye 10.000 millones de euros de los fondos de cohesión, servirán para cofinanciar varios proyectos de transporte, con el fin de unificar la actual red europea y eliminar cuellos de botella.

Para percibir la cantidad estipulada se deben cumplir una serie de requisitos, principalmente la unificación de los sistemas de seguridad, la creación de valor añadido, el respeto a las normas medioambientales y la finalización obligatoria antes de 2030.

La Comisión, que ha aceptado prácticamente todas las peticiones de España, ha adoptado finalmente diez grandes líneas transeuropeas, en dos de las cuales se incluyen los ejes ferroviarios españoles. Una de éstas es el eje europeo que une Andalucía con Lyon (Francia), el norte de Italia, Eslovenia y Hungría. Esta infraestructura entra a la Península Ibérica por Girona para bifurcarse en Tarragona, por un lado hacia Valencia, Almería y Granada (el llamado eje mediterráneo), y por el otro lado hacia Zaragoza, Madrid y Córdoba (el eje central). Ambas ramificaciones se unen en Antequera (Málaga) y avanzan hacia Sevilla y Algeciras (Cádiz).

Esta gran línea europea incluye además otras dos conexiones por el interior de España, entre Valencia y Zaragoza por Teruel, y entre Valencia y Madrid por Albacete, lo que permite unir el eje central peninsular con el mediterráneo.

Lo que finalmente ha caído de las prioridades de la CE es la conexión por túnel entre Aragón y Francia a través del Pirineo.

Aunque la Comisión cree necesario conectar el sur de Francia con Huesca por ferrocarril y que los gobiernos de ambos países se han comprometido a ejecutarlo a largo plazo, el comisario Kallas ha dicho que «no es muy realista» que se pueda llevar a cabo antes de 2030, ya sea mediante el túnel de Canfranc o mediante uno nuevo.

El eje atlántico ha quedado incluido en la gran ruta Lisboa-Estrasburgo (Francia), una infraestructura que debe salir de Portugal y pasar por Valladolid, Vitoria, Burdeos y París hasta Estrasburgo. Tal y como había pedido el Gobierno español, tendrá dos ramales en España: desde Palencia hasta León, para conectar desde allí con los puertos de A Coruña y Gijón, y desde San Sebastián hasta Bilbao. El corredor atlántico se unirá con los otros dos mediante dos conexiones: una entre San Sebastián y Zaragoza, y otra entre Valladolid y Madrid.

Los planes de la Comisión también señalan 83 puertos y 37 aeropuertos principales, que deberán tener conexiones con la red europea. En el caso de España, se han incluido once puertos: Bilbao, Gijón, A Coruña, Barcelona, Tarragona, Valencia, Palma, Cartagena y Algeciras, Sevilla y Las Palmas de Gran Canaria. Los aeropuertos principales, en cambio, serán sólo seis: Madrid, Barcelona, Valencia, Palma, Sevilla y Bilbao.

La CE ha considerado otras ocho grandes rutas continentales, como la que une Bruselas y París con Inglaterra e Irlanda, la línea Helsinki-Malta o la llamada «línea del Rin», desde Marsella (Francia) hasta Amsterdam.

El ministro de Fomento, José Blanco, ha dicho que todos los corredores son «compatibles» y «se refuerzan entre sí», que para lograr «nuestros objetivos» no es necesario «discriminar a nadie» y que se ha demostrado que «cuando estamos unidos somos siempre más fuertes». Blanco ha insistido en que España invertirá unos 49.800 millones de euros en estos corredores entre los años 2014 y 2020, 7.000 millones al año, lo que ha considerado una «cantidad realista».

Euskotren derriba sin previso aviso la estación de La Cadena de Asua, la casa donde nació Zarra

¡Adiós a la casa natal de Zarra! El mítico delantero del Athletic que junto a Iriondo, Venancio, Panizo y Gaínza formó una de las delanteras más famosas del fútbol español oyó los silbidos del tren desde su nacimiento. Su padre era el jefe de estación en La Cadena de Asúa (Erandio) y allí nació y vivió el prolífico goleador vasco. Euskotren ha derribado ahora el edificio debido a su pésimo estado de conservación tras más de una década de abandono.

Pedro Telmo Zarraonandia Montoya nació el 20 de enero de 1921 en la casa estación del barrio de La Cadena, en Erandio, y fue bautizado en su parroquia de La Asunción el día 23 de igual mes, apadrinado en la pila por Alejandro Montoya y Demetria Montoya. El edificio, aunque centenario, carecía de protección por parte de las instituciones, aunque guardaba un importante valor sentimental para muchos seguidores del Athletic.

La estación de La Cadena estaba situada en la línea que cubría el servicio ferroviario entre las localidades de Sondika y el barrio Lutxana de Erandio. No había servicio de viajeros desde 1996 tras una primera reapertura. Tras esa fecha sólo se empleaba para que las unidades que servían en la línea del Txorierri llegaran y salieran del taller de Lutxana, así como para que las nuevas unidades o locomotoras realizaran pruebas, como fue el caso del tranvía de Bilbao o las locomotoras de Euskokargo. En este tramo de vía han sido clausuradas las estaciones de Asua, Sangróniz y Arriaga, ya desaparecida. Esta línea formaba parte de una línea más amplia hacia Mungia, pero cuando EuskoTren obtuvo el servicio el tramo Sondika-Mungia ya estaba desmantelado entre otros motivos debido a la ampliación del Aeropuerto de Bilbao.

«No teníamos otra cosa para entretenernos así que todos le dábamos al balón o a las canicas», explica uno de los hermanos ahora octogenario del mítico futbolista. Usaban la carretera anexa al andén como campo de fútbol, porque entonces apenas pasaban coches por allí «y no teníamos peligro».

Haciendo oídos sordos a la negativa paterna, el fino delantero comenzó a jugar sin federar en el Asua, el equipo del barrio, hasta que obtuvo su primera ficha profesional en 1937 con el Erandio, año en que toda la familia se trasladó a Mungia. Tres años más tarde dio el salto al Athletic, el equipo de su vida en el que militó durante 16 temporadas plagada de éxitos. Zarra es aún el máximo anotador de la historia de la Primera División de España con 252 tantos, del Campeonato de España de Fútbol (Copa) con 81, y del Athletic Club con 333; además es el futbolista que más veces ha ganado el Trofeo Pichichi, logrando este galardón en seis ocasiones.

La empresa ferroviaria reconoce que la decisión del derribo se ha tomado ante el «grave estado de ruina que presentaba» el edificio. La sociedad temía que se produjese algún accidente en su interior o que la vieja estación se convirtiese en cobijo de ‘okupas’.

El Ayuntamiento de Erandio nada sabía de la decisión adoptada por Euskotren que, al parecer, no le notificó el derribo. Fuentes del consistorio ha mostrado su malestar por esta situación irremediable. «Nos enteramos al pasar por allí».

La operadora ferroviaria utilizará la zona que ahora ha quedado despejada para almacenar material de obra y construcción.

(Imagen Pedro Urresti)

Suspendidas las obras de soterramiento en Logroño tras la caída de un muro de contención

Se suspenden las obras de soterramiento en Logroño. El desprendimiento de un muro en la calle La Vía y la posterior caída de dos turismos a las vías han recomendado que los trabajos que se llevan a cabo en las cercanías de las instalaciones ferroviarias se pospongan por precauación. El director general de la Sociedad Pública ‘Logroño Integración del Ferrocarril’, Santiago Millares, ha indicado que «de momento se suspenden las obras para dar estabilidad a la zona» tras el suceso.

Dos vehículos, un mono volumen negro Peugeot 807 y una furgoneta blanca, se han visto afectados tras el derrumbe del muro. El suceso tuvo lugar cerca de las 17.00 horas y los turismos cayeron a las vías del tren. No se registraron daños personales y la vía tampoco se vio afectada. Hasta el lugar del suceso se acercaron numerosos vecinos y curiosos para observar las obras de rescate de los vehículos.

El suceso se produjo «por un imprevisto en las obras» ya que el muro de manpostería «se ha desmoronado como consecuencia de la instalación de una plataforma» dentro de las obras que se están realizando en la integración del Ferrocarril en Logroño. Durante la pasada noche se efectuaron diversos trabajos en la zona, entre otros el relleno con tierra para contener el talud y el reforzamiento de la misma con una capa de hormigón para contener las tierra. El lunes se decidirán nuevas acciones en una reunión urgente con la contrata, asistencia técnica y el Ayuntamiento.

Ante la alarma producida por el suceso, el director general ha querido lanzar un mensaje de «normalidad» a los vecinos porque a pesar del suceso «no se ha suspendido el tráfico ferroviario algo que da seguridad a la zona». «Sólo se han tenido que lamentar daños materiales, explica.

Millares destaca que tras parar la obra y contener el suelo «se va a analizar el muro en toda su longitud -se han visto afectados 15 metros- con los estudios correspondientes y se va a cortar la calle». Este muro «tenía ya 50 años».