Archivo diario: julio 9, 2012

California da luz verde a la construcción de la línea de alta velocidad Los Angeles-San Francisco

Luz verde. Vía libre. El Senado de California aprobó la primera fase de construcción de una línea ferroviaria de gran velocidad entre Los Angeles y San Francisco, asignando el viernes 8.000 millones de dólares a esta etapa del proyecto, que causó polémica durante años. “Los legisladores tomaron una decisión audaz (…) para crear trabajo para los californianos y para hacer avanzar una vez más a California”, celebró el gobernador demócrata del estado, Jerry Brown, partidario desde hace mucho tiempo del proyecto.

El inicio de los trabajos de construcción está previsto a “finales de 2012 o principios de 2013”, indicó este sábado a la AFP Lisa Marie Burcar, portavoz del ente regional a cargo del proyecto. Sin embargo, este proyecto de gran envergadura deberá superar todavía los procesos en su contra presentados por los agricultores de la región, una de las zonas agrícolas más importantes del país.

El texto otorga 5.800 millones de dólares para el primer tramo de cerca de 200 kilómetros, situado entre el valle central de California (entre Los Angeles y Sacramento), de los cuales 2.600 millones serán préstamos del estado bajo forma de obligaciones y 3.200 millones provenientes del presupuesto federal.

Justo antes de las vacaciones parlamentarias, el Senado aprobó el plan con 21 votos a favor el presupuesto. Hubo un total de 16 votos en contra, entre los cuales los de los 15 senadores republicanos. Según uno de ellos, Tony Strickland, “es una ruina financiera enorme para California”.

Fue difícil convencer a suficientes demócratas de aceptar un gasto de este tipo en un periodo de presupuestos exiguos, reconoció el presidente del Senado Darrell Steinberg, que calificó el resultado como un “punto de inflexión” para California.

Los electores californianos habían aprobado en 2008 por medio de un referéndum el proyecto de construcción de una línea de alta velocidad para comunicar las principales ciudades de la región, un proyecto que implicaba un endeudamiento de 10.000 millones de dólares para el estado, para un costo total estimado de 68.000 millones.