Archivo diario: julio 8, 2012

El vapor vuelve a Azpeitia con maquinistas del ‘otro lado del charco’

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Vapor, sí. Pero con maquinistas foráneos. El Museo del Ferrocarril de Azpeitia ha ‘recuperado’ las circulaciones de vapor que realizan su tradicional recorrido desde Azpeitia hasta la localidad vecina de Lasao, completando un viaje de cinco kilómetros por parte del trazado del antiguo ferrocarril del Urola. La Fundación del Museo Vasco del Ferrocarril ha contratado para estos servicios, que tanta fama habían adquirido en varios países europeos, a miembros de la Asociación Uruguaya de Amigos del Riel, ya que ninguna agrupación española, francesa y portuguesa han querido participar en el proyecto en solidaridad con quien ha sido el verdadero artífice de este museo, Juanjo Olaizola.

Por primera vez, el vapor no estuvo presente en el inicio de la temporada, tras catorce años acudiendo puntual a su cita en primavera. El despido de Juanjo Olaizola, que un juez consideró improcedente y obligó a restituirle en su empleo, provocó una solidaridad sin precedentes en el mundo ferroviario y la negativa de la Federación Francesa de Ferrocarriles Turísticos (UNECTO) a manejar las locomotoras de Azpeitia. Idéntica respuesta recibió de varios museos que disponen de personal especializado, como el de Gijón que se negó a que sus técnicos pudieran ‘trabajar’ de forma esporádica en Azpeitia. Nadie respondió a la llamada. Hasta ahora, con la incoporación de los especialistas uruguayos.

Fuentes del sector aseguran que esta colaboración con maquinistas del ‘otro lado del charco’ puede derivar en algún problema, puesto que su participación contraviene el reglamento, ya que los permisos se conceden en función del trazado y del material que se va a utilizar en el mismo. Otras fuentes creen que es muy probable que la asociación uruguaya no haya tenido conocimiento de los problemas que se han producido en Azpeitia durante este último año y medio, con la destitución de Olaizola y todas las derivaciones que su despido ha traído consigo.

La Asociación Uruguaya de Amigos del Riel participó en el rodaje de la película ‘El último tren’ que cuenta la historia de tres veteranos uruguayos integrantes de la agrupación que roban una vieja locomotora para impedir que unos estudios de cine norteamericanos se queden con ella. Bajo el lema “El patrimonio no se vende” comienzan un utópico viaje por las vías en desuso de su Uruguay natal y de paso por sus propias vidas.

Los actuales responsables del museo están plenamente satisfechos de la recuperación de los viajes con vapor y de haber salvado las dificultades para hacer posible las circulaciones de los históricos trenes. “Las gestiones para poder recuperar este servicio no han sido fáciles. Hemos tenido que retrasar su reapertura, pero lo inauguramos de manera sólida y duradera” anunciaba Maitane Ostolaza, directora de la Fundación en una rueda de prensa celebrada el viernes en San Sebastián.

Ernesto Gasco, viceconsejero de Transportes del Gobierno Vasco, acudió a la rueda de prensa en representación del patronato de la Fundación, y también se mostró satisfecho por la puesta en marcha de este servicio. “Hemos trabajado, desde la profesionalidad, para asegurar que este servicio se preste en condiciones de seguridad”.

Ambos aseguraron en su comparacencia que tienen más planes para el museo, como la organización de un curso intensivo de formación de maquinistas y fogoneros para la conducción de trenes históricos y de trenes de vapor. Este curso, organizado en colaboración con el servicio vasco de empleo Lanbide, está destinado a un grupo de personas en situación de desempleo con el objetivo de crear una bolsa de trabajo para la Fundación, según explicaron.

No hicieron mención alguna de que estos cursos de vapor ya existían anteriormente y que han sido decenas de aficionados los que han permanecido en las instalaciones de Azpeitia adquiriendo los conocimientos necesarios para conducir una máquina de estas características. Entre ellos figurans algunos de los componentes de la Asociación de Amigos del Museo, a los que también se les ha alejado del centro y se les ha privado de participar en las tareas de vapor vivo, a las que contribuían desinteresadamente.