Archivo diario: junio 4, 2011

Renfe pone a la venta un lote de veinte locomotoras de la serie 319

Las ‘retales’ están de oferta. Renfe ha puesto en venta un lote de veinte locomotoras de la serie 319 que ya no utiliza para prestar servicio comercial en el marco de su estrategia de renovación del parque de trenes de la operadora. Se trata de la tercera operación de venta de trenes que la compañía ferroviaria realiza en el último año, tras la subasta de diez locomotoras y 150 vagones que cerró en agosto de 2010 y la venta de ocho cabezas tractoras el pasado mes de enero. Sólo en esta última operación, Renfe obtuvo 8 millones de euros al repartir el material que vendía entre los nuevos operadores privados de transporte de mercancías en tren.

La venta de trenes y otro material rodante que la compañía ferroviaria pública no utiliza forma parte del Plan de Impulso al Transporte de Mercancías del Ministerio de Fomento. Con estas ventas de material rodante, la compañía ferroviaria genera además carga de trabajado para Integria, su división industrial, dado que son sus talleres los que se encargan de realizar una remodelación integral de este material previa a su entrega a los compradores.

En este caso, Renfe ha abierto un procedimiento público para vender veinte locomotoras de la seria 319, conocidas en el argot ferroviario como ‘retales’, tras la transformación que se realizaron de las antiguas ‘Calderos’ o ‘Moscardones’. Las compañía interesadas tienen de plazo hasta el 10 de junio para recoger información y hasta el 17 de junio para presentar oferta.

Las locomotoras 319 (originalmente 1900) fueron originalmente una serie de máquinas diésel-eléctrica fabricadas en los años 1960 por Macosa y General Motors, con motores de GM de 1977 CV que permitían alcanzar una velocidad máxima de 120 kilómetros a la hora. La serie original contó con 103 unidades que fueron entregadas entre los años 1965 y 1972. El diseño original de la serie era muy similar a 21 de Renfe, aunque diez unidades presentaban un diseño americano, con una única cabina de conduccción.

A partir de 1980 esta serie comenzó a ser desguazada por el rendimiento deficiente de la máquina. Como el rendimiento del motor era muy bueno se decidió mantener éste y algunos otros componentes. De esta forma en 1982 Renfe adjudicó a Macosa la construcción de veinte nuevas locomotoras que aprovechaban algunos componentes de la serie original. Tras el buen funcionamiento de estas primeras unidades, de la 319-201 a la 319-220, denominadas ‘retales’ y con un frontal diferente al resto de las nuevas subseries, se solicitaron 78 locomotoras más, en las que se mejoraron los motores y se incluyeron algunos componentes tecnológicos que mejoraban el rendimiento de la locomotora. Algunas unidades de las nuevas locomotoras fueron preparadas para circular a una velocidad máxima de 140 kilómetros a la hora e incluso algunas tienen bogies para circular en ancho UIC por las LAV.

Entregadas entre 1985 y 1991 en esta subserie existen tres diferencias, las veinte primeras unidades tienen frontales con tres cristales, son las llamadas retales, las siguientes 28 tienen el diseño exterior definitivo del resto de la serie, con frontales con dos cristlaes, y las 10 últimas son completamente nuevas, ya que no aprovechan ningún componente de las series originales. Esta subserie está preparada para el transporte de mercancías y su velocidad máxima es de 120 kilómetros a la hora.

(Imagen eldelinux-Luis Zamora y documentación en Ferropedia)