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El ‘Tren dels Llacs’ inicia la temporada 2012 que este año ofrecerá veintiseis circulaciones

El ‘Tren dels Llacs’ circula ya por las vías de la FGC. la temporada comenzó el pasado sábado y no terminará hasta septiembre, según anuncian la dirección general de Turismo de la Generalitat, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), la Autoridad Territorial de Movilidad del Área de Lleida y la Diputación de Lleida, a través del Patronato Intercomarcal de Turismo. Este servicio turístico recorre la línea de FGC de Lleida y La Pobla de Segur con material móvil histórico -de más de 50 años-, y tendrá un coste de más 200.000 euros que serán financiados al 50% por la Generalitat, al 37% por la Diputación de Lleida y al 13% por la ATM del Área de Lleida, según ha informado la Generalitat.

El tren ofrecerá 26 circulaciones durante esta temporada, cinco más que el año pasado. Como novedad, los usuarios podrán disfrutar de una degustación gastronómica en Balaguer, además de recibir un pack de bienvenida antes de iniciar la actividad.

La Asociación para la Reconstrucción y puesta en servicio de Material Ferroviario Histórico (ARMF) será la entidad encargada de la prestación del servicio y del mantenimiento del material móvil utilizado. El tren, que está en funcionamiento desde 2009 fruto de la iniciativa entre FGC y la Diputación de Lleida, registró el año pasado una ocupación media del 96%, y el número de pasajeros aumentó un 4,6% hasta alcanzar los 4.518.

El ‘Tren dels Llacs’ va encabezado por una locomotora de vapor conocida popularmente como ‘La Garrafeta’, que funciona entre abril y julio y entre septiembre y octubre y que ofrece un recorrido de gran belleza paisajística desde la capital del Segrià hasta el corazón del Pallars Jussà, pasando por la Noguera y la sierra del Montsec. En concreto, el tramo del recorrido histórico entre Lleida y Balaguer se efectúa con ‘La Garrafeta’, mientras que el resto, entre Balaguer y La Pobla de Segur, se realiza con una locomotora diesel.

La Garrafeta’ es una locomotora a vapor tipo Beyer–Garratt, una máquina articulada concebida por trazados sinuosos y con fuertes rampas dónde se necesita la máxima potencia y esfuerzo. Catalunya fue la pionera en la adopción de este sistema. A final de los años 20 se adquirieron 8 unidades de esta locomotora. La Asociación para la Reconstrucción de Material Ferroviario (ARMF) es la propietaria de la Beyer Garratt 282F-0421 ‘Garrafeta’, una locomotora construida por Renfe en 1960 en Bilbao siguiendo un diseño original inglés de 1930 y que llega a un máximo de 60 kilómetros por hora. esta locomotora ha tirado también en alguna ocasión del ‘Tren de la Fresa’, que une Madrid y Aranjuez.

El Gobierno francés da el visto bueno al trazado del TAV entre Burdeos y la frontera española

El Ministerio francés de Transportes ha aprobado el trazado de los dos ramales de la futura línea del tren de alta velocidad (TAV) desde Burdeos hacia el sur, uno hasta la frontera española y otro a Toulouse. El anuncio lo hizo el gestor de infraestructuras ferroviarias RFF, que en un comunicado destacó que esa aprobación supone la validación de las propuestas que le había hecho el pasado 9 de enero en un comité de pilotaje.

La propuesta es el resultado de «una acción innovadora de concertación y de estudios llevada a cabo durante los cuatro últimos años que ha permitido que el proyecto ahora aprobado evolucionara» hasta el punto de que un 40 % se ha «adaptado» para tener en cuenta las propuestas de los actores locales, destacó RFF. A ese respecto, se ha acercado el proyecto de las nuevas líneas del TAV a las ya existentes al sureste de la ciudad de Burdeos y al norte de la de Toulouse para permitir un aprovechamiento de las infraestructuras para el transporte regional de ambas.

La decisión del Gobierno permite preparar ahora la encuesta de utilidad pública que está prevista para finales del primer semestre de 2013 con vistas a la obtención de la declaración de utilidad pública a finales de 2014.

El conocido como «Gran proyecto ferroviario del suroeste» comprende 417 kilómetros de nuevas líneas entre Burdeos y, por una parte la frontera española en el País Vasco y Toulouse por otra. De Burdeos saldrá un tronco común que se dividirá en dos ramales unos 50 kilómetros más al sur, uno en dirección al País Vasco, el suroeste y otro hacia el este y Toulouse.

El primero pasará al norte de Mont-de-Marsan y Dax y entrará en el País Vasco francés por la periferia este de Bayona, con un desvío hasta la estación de la ciudad. Desde ahí discurrirá en paralelo a la línea de costa y a unos cinco kilómetros de ésta hasta atravesar la frontera española por Biriatou, muy cerca de por donde lo hace la autopista.

El segundo se dirigirá primero hacia el valle del Garona y una vez allí a la altura de Feugarolles seguirá el curso del río hasta su destino final.

En Euskadi, el Gobierno vasco mantiene el objetivo de finalizar la ‘Y’ ferroviaria en 2016. En el caso de Gipuzkoa, donde el proyecto es responsabilidad del Ejecutivo autónomo, este año estará en obras el 77,6% del ramal. El martes de la semana pasada se puso la primera piedra del tramo Zizurkil-Andoain. Están a punto de terminarse los trabajos en Beasain Este, Ordizia-Itsasondo y Beasain Oeste.

CAF consigue un contrato en Letonia que le abre la puerta al mercado de la antigua Unión Soviética

Más internacional que nunca. A las recientes adjudicaciones de trenes logradas en Reino Unido y Arabia Saudí, CAF acaba de conseguir un megacontrato de 400 millones de euros en Letonia, que comprende el suministro de 41 unidades ferroviarias –34 eléctricas y 7 diésel–, el mantenimiento de esos vehículos durante 30 años y la construcción y modernización de las nuevas instalaciones para realizar dichas labores de mantenimiento.

Este nueva operación supone para la compañía vasca el primer paso en el mercado de los países de la antigua Unión Soviética, que tienen un enorme potencial de crecimiento. La compañía de Beasain deberá adaptar sus plataformas al gálibo ruso –diferente ancho y características de la vía–, lo que representa un proyecto estratégico para CAF, que lo afronta como un primer paso para la comercialización posterior de sus vehículos en esos mercados del Este.

El contrato suscrito representa la mayor adquisición de material rodante en la historia de Letonia y se enmarca en el proyecto del Gobierno de la república báltica de modernización de sus infraestructuras, muchas de las cuales llevan más de 25 años en funcionamiento. Parte de la fabricación de estos trenes se realizará en aquel país, donde CAF subcontratará algunas tareas con un fabricante local. Queda por definir el alcance de la subcontrata, que será objeto de una negociación paralela.

Los trenes, de gran capacidad, dispondrán de tres coches de piso bajo, con los motores en los dos extremos y el remolque en el intermedio. Cada uno tiene capacidad para 270 plazas sentadas y 190 de pie (300 y 150 respectivamente en las unidades diésel) distribuidos en sus 59,2 metros de longitud, con paso diáfano a lo largo de todo el tren. Las unidades ha sido diseñadas para poder circular con todas las garantías en las condiciones climatológicas de frío extremo que se dan por aquellas latitudes. Podrán alcanzar velocidades cercanas a los 140 km/h.

En el mercado europeo CAF tiene actualmente en marcha el suministro de tranvías para las ciudades de Estocolmo, Belgrado, Nantes, Besançon, Debrecen o Birmingham; unidades de metro para Roma, Bruselas, Estambul o Bucarest, y cercanías para Montenegro e Italia. De especial relevancia para la empresa ha sido también la firma de un contrato marco con los Ferrocarriles Alemanes.

La estación de Goya de Zaragoza abre sus puertas a los nuevos servicios ante una gran expectación

La estación de Goya de Zaragoza ha abierto sus puertas con normalidad en la prestación de sus servicios aunque con pequeños errores y fallos que poco a poco se han ido subsanando, al tiempo que numerosos curiosos se han acercado para ver el edificio. Así lo ha explicado el jefe de Cercanías y Media Distancia de Renfe en Aragón, Rafael Lázaro, quien ha detallado que se ha abierto a las 6.00 horas y solo 18 minutos después ha pasado un primer tren con destino Logroño. Además del gran número de personas que se han acercado para ver la nueva infraestructura, también se ha notado un incremento en el número de usuarios.

La estación de cercanías de Goya está situada en la isleta central de la avenida de Francisco de Goya, en el tramo comprendido entre las calles Cortes de Aragón y Martín Ruíz de Anglada y ha supuesto una inversión superior a los 44 millones de euros. Cuenta con un edificio integrado en el entorno urbano por su ubicación, al ser la más céntrica de la línea de cercanías, y por su funcionalidad, al conectar con la Línea 1 del tranvía. La construcción de la nueva estación ha sido ejecutada por Adif por encomienda de la Sociedad Zaragoza Alta Velocidad, integrada por el Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza y el Ministerio de Fomento, a través de Adif y Renfe.

Las instalaciones están distribuidas en dos niveles: el primero de ellos, situado a cota de calle, está integrado por el vestíbulo del edificio de viajeros, con una superficie de 560 metros cuadrados y alberga la zona de atención al cliente, locales de uso comercial, taquillas y aseos públicos. Los dos accesos están situados en la zona este, bajo la cubierta, y en la zona suroeste, junto al Paseo Gran Vía y frente a la parada del tranvía. En la planta subterránea se encuentra el andén central.

Con la apertura de esta céntrica estación, que inauguró el martes la ministra de Fomento, Ana Pastor, y la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, se espera que el número de usuarios aumente «poquito a poco», «entre un 5 y un 10%». «Hoy es el día de expectación, hay que esperar a ver números definitivos del primer día», ha comentado Lázaro, quien ha reconocido que durante la mañana se han producido algunos problemas -«errores de infancia», ha dicho- como que se agoten los folletos o «fallos técnicos que se van subsanando».

Hasta el próximo lunes, cuando se ponga en funcionamiento un centro de servicios por parte de Renfe, los viajeros deben adquirir los billetes en máquinas de autoventa, lo que ha propiciado cierta aglomeración y muchas dudas entre los usuarios, que un único trabajador se dedicaba a resolver. Este sistema «es una novedad, no estamos muy versados en ello, pero tenemos una persona que está ayudando a la gente», ha aseverado el responsable de Renfe, al tiempo que ha reconocido que aun así «cuesta un poquito».

Respecto a la posibilidad de que exista una compatibilidad de la tarjeta del autobús, tranvía y tren, Lázaro ha indicado que ya han comenzado las conversaciones entre el consorcio de transporte del área metropolitana de Zaragoza y Renfe.

Cada día laborable en la estación de Goya se prestan ochenta servicios, 52 de cercanías y 28 de media distancia, y estos últimos funcionan como cercanías en el área urbana, porque posteriormente van a Logroño, Pamplona, Vitoria, Huesca, Teruel, Valencia. Y el objetivo ahora es incrementar viajeros, trasladando al usuario que puede hacer uso de «unos servicios muy rápidos», con un tiempo de enlace de la estación de Goya con Casetas de 13 minutos, un tiempo «más que competitivo». En el año 2011, los usuarios de las cercanías de Zaragoza fueron 238.000.

El Museo de Azpeitia, sin vapor después de 14 años de circulaciones con locomotoras históricas

Crónica de una muerte anunciada. El Museo Vasco del Ferrocarril boquea. Por primera vez en los últimos catorce años, no habrá circulaciones de vapor durante las vacaciones de Semana Santa y, muy probablemente, el problema se mantendrá durante toda la temporada. Los responsables de la instalación museística no logran sustituir a un grupo de entusiastas colaboradores, que hacían de Azpeitia un museo vivo, por alguien que sea capaz de poner en la vía a las joyas ferroviarias de vía métrica que dan sentido a esta institución. La destitución de Juanjo Olaizola (y su despido de EuskoTren) supone un considerable lastre sobre el futuro del museo.

Los entusiastas Amigos del Museo del Ferrocarril de Azpeitia contribuían, sin remuneración a cambio, a poner en el mapa ferroviario este pequeño rincón de la geografía guipuzcoana. Durante las vacaciones de Semana Santa y verano era cita obligada para cientos de personas (muchos de ellos extranjeros) fundamentalmente atraídos por las circulaciones de vapor, algo casi inédito en los centros españoles. Por eso el Museo de Azpeitia aparecía en un lugar distinguido no solo ante los amantes del ferrocarril ibérico, sino para dispares puntos de la geografía europea. Sólo en los últimos cinco años, la media de visitantes que recibía el museo en estos cinco días superaba los 2.000 (sin contar los menores de cinco años que entraban gratis…). La Semana Santa concentraba cerca del 20% de la demanda de todo el año.

Los responsables de EuskoTren han querido obviar algo que en el mundo ferroviario era de dominio público. Juanjo Olaizola era una parte intrínseca del museo que ha dirigido durante casi veinte años. Y que sin él, y los voluntarios que trabajan a su lado, era difícil mantener el centro en las mismas condiciones que tenía hasta su expulsión. Azpeitia ocupaba un lugar privilegiado en el mapa ferroviario, porque Juanjo Olaizola había sabido realizar un trabajo especial. Apasionado del vapor, ha logrado que el tren vasco sea un referente en el extranjero, a través de su gestión en el museo, al que ha dedicado casi dos décadas de intenso trabajo. Con su dirección, apuesta decidida por el vapor vivo y la restauración del patrimonio ferroviario, las instalaciones de Azpeitia eran un ejemplo museístico que otros centros han intentado copiar. Y había conseguido que la localidad guipuzcoana fuera paso obligado para todos los amantes del tren tanto de España como del extranjero.

Ahora Azpeitia ha perdido su magia. Le falta el vapor, su principal valor y punto de referencia mundial para atraer a visitantes que, de otro modo, dejarán de acudir a las instalaciones del Museo Vasco del Ferrocarril. Al parecer, tras la destitución y despido de Juanjo Olaizola, las autoridades vascas no han conseguido contratar a ningún maquinista. Según fuentes conocedoras del proceso, se han dirigido a la Federación Francesa de Ferrocarriles Turísticos (UNECTO) que ha declinado la invitación, pese a que se ha llegado a ofrecer 600 euros por una jornada (en la comparecencia parlamentaria del pasado 23 de marzo, Javier Cruz Expósito, consejero-felegado de EuskoTren únicamente reconoció 300 euros). Y nadie responde a la llamada.

Sin la presencia de la ‘Aurrera’, ‘Zugastieta’, ‘Euzkadi’ o ‘Portugal’ sobre las vías, los visitantes dejarán de acudir porque solo verán un almacén de máquinas y unidades; quietas, inmóviles y con sus hogares marchitos, a falta de fuego y mantenimiento. Juanjo Olaiozola y su equipo de entusiastas colaboradores (que por cierto no cobraban un solo euro por las largas jornadas de mantenimiento de las máquinas y las de circulación en vía) hacían de Azpeitia lo que el Museo representaba hasta hace bien poco. Y ni con todo el dinero del mundo se puede suplir su entrega y abnegado trabajo, que de un plumazo se ha querido borrar. Sin ninguna consideración, se les ha echado sin tener en cuenta que son necesarios para que el Museo siga estando vivo. Porque las máquinas no se mantienen solas.

Tras el nombramiento de una nueva directora, la Fundación del Museo Vasco del Ferrocarril ha abierto un proceso de selección para cubrir cuatro nuevas vacantes que «ayuden en la gestión, mantenimiento, conservación y promoción» del centro. Pretende cubrir así los puestos de secretaria de dirección; atención al cliente; responsable de área de cultura y didáctica; y documentalista conservador. Puestos que Juanjo Olaizola osaba reunir en su persona y que nunca llegó a plantear su incorporación. Además se ocupaba del mantenimiento de las locomotoras de vapor, dirigía la recuperación del material ferroviario que llegaba a Azpeitia, documentaba los distintos elementos de la colección del museo, elaboraba documentos para publicaciones relacionadas con el mundo del tren, escribía libros sobre el ferrocarril vasco y, además, conducía las joyas del museo, amén de formar a otros maquinistas en las artes de las locomotoras de vapor. No hay duda de que Olaizola salía demasiado caro a la institución.

Lo decía el pasado diciembre. Sólo deseo que el Museo Vasco del Ferrocarril sea una institución viva, como sus locomotoras, y que el silbido de esas máquinas que la han hecho famoso sigan atronando las mañanas de la temporada de vapor. Y, si puede ser, con Juanjo Olaizola; ese futuro estaría garantizado. Me consta; nos consta a todos los que amamos el tren. Sin embargo, el museo está herido de gravedad y una sombra negra se cierne sobre el centro. Nadie habla de su cierre; en absoluto. Pero sin las circulaciones de vapor, que a buen seguro no se van a volver a producir, ya que Olaizola es uno de los pocos maquinistas que tienen licencia para operar con esas joyas del vapor, Azpeitia no será lo mismo. Durante estas vacaciones de Semana Santa, se echará de menos los penachos de humo negro que no hace mucho tiempo se veían junto a las vías del Urola y el silbato de cuatro auténticas joyas del ferrocarril. ¡Juanjo te echamos de menos!

El Gobierno de Aragón compra a Adif la estación de Canfranc con renovados planes de recuperación

¿Solución al deatino histótico? El Gobierno de Aragón ha llegado a un acuerdo con Adif para adquirir la antigua estación de ferrocarril de Canfranc , por lo que este singular edificio pasará a ser patrimonio de la comunidad. Con este paso, el Ejecutivo autonómico quiere avanzar en la recuperación y desarrollo de su entorno para dotarlo de las necesarias infraestructuras que permitan aprovechar las distintas posibilidades que ofrece este espacio.

Para ello, se aprobará la celebración de un convenio con el Ministerio de Fomento, Adif, el Ayuntamiento de Canfranc, el Consorcio Urbanístico Canfranc 2000 y la sociedad pública Suelo y Vivienda de Aragón, para modificar el convenio firmado en el 2005 y avanzar en la rehabilitación, gestión de la promoción y desarrollo de la estación, previsiblemente en la celebración del Consejo de Gobierno de la próxima semana. Ambas partes se comprometen a crear un grupo de trabajo en el que se analizarán las distintas alternativas posibles para lograr la rehabilitación y desarrollo de la estación.

También se elaborarán los informes técnicos necesarios para determinar las fórmulas financieras que, de mutuo acuerdo, se consideren más idóneas para lograr el desarrollo de las importantes y diversas posibilidades turísticas, deportivas, socioeconómicas, culturales y simbólicas que ofrece la estación de Canfranc y su entorno, indica el Ejecutivo en un comunicado.

La finalidad del Gobierno de Aragón es diseñar nuevas actuaciones, así como la manera de financiarlas, para lograr la promoción y el impulso definitivo de la rehabilitación del edificio y la transformación urbanística de su entorno, dotando a la zona de las infraestructuras necesarias y de calidad.

Adif enajenará directamente a la Comunidad Autónoma de Aragón el edificio histórico de la Estación de Canfranc, bien patrimonial de su titularidad, por un precio de 310.062 euros que se corresponde con el valor catastral del inmueble para el ejercicio 2009, antes de que se computara en ese valor las mejoras financiadas por la empresa pública Suelo y Vivienda.

Esta decisión se adopta pasados seis años desde la firma del anterior convenio, un tiempo en el que solo se han llevado a cabo las obras de consolidación estructural y no se han cumplido el resto de previsiones que contemplaba el acuerdo -como la cesión del inmueble por parte de Adif a la Comunidad Autónoma o el desarrollo urbanístico de los terrenos del entorno.

Inaugurada el 18 de julio de 1928, la estación internacional de Canfranc es un edificio de planta alargada y estructura simétrica, articulado en cinco cuerpos, con el central y los laterales adelantados y más elevados. Exteriormente sigue modelos de la arquitectura palacial francesa del siglo XIX. Presenta un tratamiento clasicista de los paramentos, con una variada combinación de materiales: hormigón, piedra, hierro y cristal, lo que da lugar a un interesante juego cromático acentuado por la presencia de cubiertas de pizarra.

Desde que el 27 de marzo de 1970 se cerrara el tráfico internacional a través de la línea de Canfranc por la parte francesa (accidente en el puente de L’Estanguet), la estación ha experimentado un estrepitoso descenso en el tráfico ferroviario. A dicha estación llegaban trenes mercantes (hoy día circula algún que otro tren de mercancías) y algunos pocos trenes de pasajeros, como el expreso diurno Río Aragón (que cubría la ruta Madrid-Chamartín–Canfranc y vv. y que fue suprimido en 2003 con la llegada del Altaria Madrid–Huesca a través de la LAV Madrid–Zaragoza–Barcelona), el Estrella Pirineos (Canfranc-Madrid/Valencia y vv.), el TER Canfranc–Zaragoza–Valencia y, hasta la fecha, solamente prestan servicio regionales que unen Zaragoza-Delicias con Canfranc.

La estación sufre, además, desde hace décadas robos, expolios, destrucción, vandalismoy el propio desgaste por la adversa climatología de la zona. Todo ello contribuye al deterioro que consume el complejo ferroviario fronterizo para que el todos los años surge un nuevo plan que acaba en algún cajón administrativo, preso del olvido.

(Imagen Ayuntamiento de Canfranc)

La locomotora de vapor ex–Renfe 120-0202 volverá a circular en vía tras una profunda recuperación

Recuperada una joya del patrimonio ferroviario. En breve finalizará la restauración operativa de la locomotora-ténder de vapor ex–Renfe 120-0202, cuyas operaciones se han desarrolado por la colaboración entre el Museo del Ferrocarril de Madrid y las entidades privadas del ámbito de la preservación de nuestro patrimonio ferroviario. La locomotora es de un característico modelo británico de un eje libre anterior y dos ejes acoplados. Su mecanismo y cilindros son interiores.

La construcción de esta elegante máquina tuvo lugar en el año 1877 por los afamados talleres de Sharp Stewart & Co., de Manchester (Gran Bretaña). El encargo fue realizado por la Compañía de los Ferrocarriles de Tarragona a Barcelona y Francia, que numeraría la serie como 23-28. La máquina de la que hablamos sería matriculada con el número 25. Estaba destinada a remolcar los largos y rápidos trenes de viajeros que unían Barcelona con la frontera francesa en Portbou (Girona) ya que el gran diámetro de sus ruedas motrices las hacía muy aptas para servicios de velocidad. Inicialmente, las locomotoras de esta serie estuvieron dotadas de ténder remolcado.

Una vez que la empresa pasó a manos de la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y a Alicante (MZA), ésta numeró la serie como 176-181 y, en 1901, acometió su transformación, suprimiéndoles el ténder y convirtiéndolas en locomotoras-ténder. A la antigua locomotora número 25 le correspondió el 178 como número de serie.

Una vez transformadas, y dada la versatilidad que les otorgaba su nueva característica de máquinas-ténder, fueron profusamente utilizadas en los servicios de cercanías prestados por MZA entre Barcelona y las localidades costeras del litoral catalán. Durante décadas fue muy normal verlas al frente de composiciones de cuatro o más coches de cuatro ejes.

Un nueva numeración recayó en esta serie tras la Guerra Civil y la constitución de Renfe. Nada más formalizarse la nueva compañía fueron numeradas como 120-0201 a 120-0204, correspondiéndole a la número 178 de MZA la nueva matrícula 120-0202.

Con los años, estas máquinas fueron desperdigadas por varios puntos de la geografía española. Algunas de ellas acabaron sus días efectuando maniobras en Madrid-Atocha y Sevilla. La 120-0202 en particular lo hizo a finales de la década de 1960 en los Talleres Generales de Atocha. Tras el fin de su servicio activo, esta elegante y potente locomotora fue cedida a la Universidad Autónoma de Madrid, que la colocó con carácter expositivo en un pedestal del campus de Cantoblanco. Desgraciadamente, el paso de los años hizo mella en esta pieza tan singular, llegando a un grado de deterioro muy acusado.

En esta situación, se interesó por ella el Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español, eligiéndola por su valor patrimonial y sus prestaciones técnicas. Se iniciaron entonces una ronda de contactos entre esta institución, la citada Universidad Autónoma de Madrid y el Museo del Ferrocarril de Madrid. Fruto de tales negociaciones, el 2 de septiembre de 2008 la Fundación de los Ferrocarriles Españoles cedía la locomotora al Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español para su restauración operativa y su utilización en trenes históricos y/o turísticos. El citado centro suscribió con los talleres de ARMF sitos en Pla de Vilanoveta (Lleida) un oportuno contrato en virtud del cual se iniciaron las labores de restauración, de cara a su puesta en servicio.

Tras ello, el día 12 de mayo de 2011 llegaba a Lleida, donde empezó a ser objeto de las primeras actuaciones. Éstas comprendieron el desmontaje completo de la locomotora y el saneamiento o reconstitución de todos sus elementos. Bastidor, caldera, bielas, ejes, ruedas, ballestas de suspensión, cabina, etc. Sin embargo, hubo que fabricar un nuevo bloque de cilindros, dado que el profundo deterioro que presentaban estos elementos los hacía irrecuperables. Tuvo que ser repuesta gran parte de la valvulería que había sido sustraída, así como el silbato y otras numerosas piezas.

Tras varios análisis, la caldera fue probada y certificada con éxito, por loque pudo realizarse nuevamente el montaje general de la locomotora. El pasado 9 de marzo de 2012 se procedió a la primera prueba en marcha, que arrojó un resultado positivo. La máquina evolucionó satisfactoriamente durante varios viajes por las vías adyacentes al taller. En la actualidad se están realizando los últimos ajustes para dejar la máquina en perfecto estado de operatividad. Tras ello serán realizadas las pruebas en línea.

Esta recuperación es una de las más destacadas de cuantas se han llevado a efecto en los últimos años. La locomotora recién restaurada es ya la más antigua en funcionamiento en España por lo que respecta a las vías de ancho ibérico. Gracias a la actuación desarrollada en conjunto entre el Museo del Ferrocarril de Madrid y el Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español se ha conseguido volver a poner en marcha una importantísima pieza de nuestro patrimonio histórico ferroviario.

(Imagen ARMF)

Renfe queda fuera de la puja del Reino Unido abierta para gestionar tres líneas ferroviarias británicas

Renfe ha quedado descartada de la puja abierta en Reino Unido para adjudicar la explotación de tres líneas ferroviarias del país. La operadora española no figura en el listado de empresas a las que este Departamento invita a presentar ofertas para hacerse con alguna de las líneas a concurso. Se trata del servicio de Cercanías del Sur de Londres, el denominado Thameslink; de la Great Western, una conexión para cercanías y medias distancias entre la capital y el Sur de Gales, y de la Essex Thameside, una línea entre Londres y el Sur de Essex.

La compañía que preside Julio Gómez-Pomar presentó a comienzos del pasado mes de febrero al Ministerio de Transportes británico su solicitud y la documentación necesaria para poder pujar con estas conexiones. No obstante, la operadora no aparece en listado de las firmas seleccionadas por el Gobierno del país, en el que, por contra, sí aparece National Express, el grupo de transporte británico propietario de Alsa y participado por la familia Cosmen, que podrá presentar oferta a las dos primeras líneas. Entre el resto de grupos de transporte invitados a competir por estas conexiones ferroviarias figuran First Group, Arriva, Stagecoach, MTR y NV Nederlandse Spoorwegen.

Renfe se presentó a esta puja en el marco de la estrategia de internacionalización que desarrolla la compañía ferroviaria, que contrató a Deloitte, Everis y Capgemini como firmas asesoras en la elaboración de la documentación necesaria para este proceso. En caso de hubiera logrado la explotación de alguna de estas líneas de tren británicas, Renfe habría dado el primer paso de su apertura al mercado exterior. No obstante, la compañía ya tiene encomendada la explotación del futuro AVE La Meca-Medina, dado que forma parte del consorcio de empresas españolas que el pasado mes se adjudicó la construcción y posterior explotación de esta línea.

La internacionalización constituye uno de los principales puntos del plan estratégico de la operadora, con el que busca convertirse en una empresa de transporte ferroviario de dimensión internacional. Renfe prevé aprovechar la próxima apertura a la competencia del transporte de viajeros en la UE para trasladar su experiencia en prestación de servicios públicos.

Francia y Alemania son, además de Reino Unido, los otros mercados en los que Renfe estudia entrar. Además, sopesa también ‘saltar’ al otro lado del Atlántico, dado que también analiza el mercado ferroviario de Estados Unidos para explotar algún tipo de servicio de transporte en tren en ese país.

El ‘Tren del Cemento’ vuelve a la vía este sábado y funcionará los fines de semana y festivos

Más trenes turísticos. Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) estrena este sábado la octava temporada del ‘Tren de Cemento’ que funcionará hasta el 4 de noviembre, y que une La Pobla de Lillet con el museo del Cemento en Castellar de n’Hug. El tren, que inició su andadura el 1 de julio de 2005, estará abierto al público los fines de semana y festivos, y realizará un trayecto de 3,5 kilómetros de recorrido, que dura aproximadamente 20 minutos, atravesando el parque natural del Cadí-Moixeró, y con una parada en los Jardines Artigas, una obra atribuida a Antoni Gaudí.

La novedad de este año es que la Oficina de Turismo de la Pobla de Lillet se instala de forma permanente en la estación del tren de este municipio gracias al cuerdo entre FGC y el ayuntamiento.

El Ferrocarril Turístico del Alt Llobregat o ‘Tren del Cemento’ es una línea que históricamente unía la antigua fábrica de cemento Asland de Castellar de n’Hug con Guardiola de Berguedà, desde donde partía la línea del ferrocarril de vía estrecha hacia Berga y Manresa. El tren tiene un recorrido de 3,5 kilómetros y dispone de cuatro estaciones: La Pobla de Lillet, la Pobla Centre, Jardins Artigas y Museu del Ciment-Castellar de n’Hug. El trayecto dura unos 20 minutos, que se realiza una locomotora diésel con dos coches que tienen una capacidad para 25 viajeros cada uno.

Fue en el año 1910 cuando se planteó la creación de una línea férrea que permitiera el transporte del cemento desde la explotación del conde Eusebio Güell. En agosto de 1914 se inaugura el servicio de pasajeros para completarse hasta la última estación, diez años más tarde. Su pequeña locomotora a vapor (que puede verse en la primer estación) trabajó incansablemente hasta que en 1963, la ruta fue clausurada definitivamente.

Al lado del edificio modernista de la fábrica de cemento del Clot del Moro, y al otro lado del curso del Llobregat y muy cerca de la estación del tren, se encuentra el Museo del Transporte de Cataluña. Inaugurado en 1991, en su interior se exhibe una de las mejores colecciones de vehículos antiguos de Europa. Este centro dispone además de una escuela taller de restauración, que se complementa con un trayecto en el tren turístico, el único medio, igualmente, para llegar a este museo. Gracias al tren turístico del Alto Llobregat, se ha incrementado la oferta de visitas que pueden hacerse en estos bucólicos parajes de la comarca del Berguedà, en su sector más próximo al Pirineo.

El primer ‘convoy especial’ de judíos franceses partía hace 70 años de Compiègne a Auschwitz

Estación de Compiègne. Seis de la tarde del 27 de marzo de 1942. Comienza el viaje hacia el horror. Un ‘convoy especial’ formado por coches de tercera clase parte de la citada población con 1.112 judíos con destino a Auschwitz. Llegaría a su fatal destino la madrugada del 30 de marzo. Se cumplieron ayer setenta años de tan fatídico viaje, el primero de una larga serie que pretendía liberar a Francia de la ‘plaga’ judía. Hasta el final de la guerra acabarían deportados cerca de 76.000 hombres, mujeres y niños judíos residentes en Francia.

La pesadilla en tierras francesas comenzó el 12 de diciembre de 1941, cuando 689 judíos, todos franceses y en su mayoría de familias acomodadas, fueron detenidos en sus casas de París por la Feldgendarmerie y reunidos en unas dependencias militares de la capital. A ellos se les sumaron 54 judíos extranjeros detenidos por la calle. Luego fueron todos enviados en tren a Compiègne, desde donde caminaron hasta el campo de Royallieu, cerca de esta ciudad. Desde ahí serían deportados a Auschwitz con 300 judíos más «seleccionados» en Drancy.

Ya el 27 de septiembre de 1940, una disposición alemana obligaba a los judíos residentes en zona ocupada a ser censados por la policía francesa. El 3 de octubre, Vichy promulga un «estatuto de los judíos» inspirado de las leyes racistas de Alemania. Ese estatuto les prohíbe acceder a la función pública y a las profesiones liberales. Quince días más tarde, otra disposición alemana confisca las empresas de judíos en zona ocupada. En marzo de 1941, Vichy crea el Comisariado general para las cuestiones judías, seguido en julio de decretos que excluyen a los judíos de las profesiones comerciales.

En paralelo comienzan las primeras redadas con el arresto de 3.700 judíos extranjeros el 14 de mayo de 1941 en París. A fines de agosto de ese año, 4.200 hombres, entre ellos 1.500 judíos franceses, son detenidos y enviados a Drancy. La redada del 12 de diciembre de 1941 se inscribe oficialmente en una serie de medidas de represalia alemanas para tener en sus manos a «rehenes», tras los primeros atentados contra el ejército nazi en París.

El 20 de enero de 1942, la conferencia de Wannse, cerca de Berlín, fija las modalidades de la «solución final». El 26 de febrero, Theodor Dannecker, jefe de los servicios de Cuestiones Judías de la Gestapo en París envía un telegrama a Berlín: «Es urgente que la partida de los 1.000 judíos detenidos el 12 de diciembre de 1941 se haga lo antes posible». Y ese 27 de marzo se consuma el horror con el primer «convoy especial» que tiene como destino los campos de exterminio.

Auschwitz fue el campo de exterminio nazi más grande de todos los tiempos. Entre los años 1940-1945 los nazis mataron aquí aproximadamente a 1 500 000 personas, sobre todo judíos, polacos, gitanos y prisioneros rusos, pero también a personas de otras muchas nacionalidades.

El proceso de selección y exterminio estaba planificado y organizado eficientemente. Cuando el tren se detenía al lado del andén, las víctimas descendían y sus pertenencias eran apiñadas en un costado para ser luego enviadas a unas barracas que los prisioneros apodaban “Canadá” donde eran clasificados para su posterior envío a Alemania. Las personas eran obligadas a formarse en dos hileras, una de varones y la otra de mujeres, para que los médicos de la SS pudieran realizar una selección. Ésta se hacía de acuerdo al aspecto exterior del individuo, de hecho que su suerte se decidía en forma arbitraria y casual. Antes de su ingreso a las cámaras de gas los elegidos a ser gaseados debían despojarse de sus ropas. El pretexto era que irían a pasar por un proceso de desinfección.

La complicidad de las compañías ferroviarias en el traslado de las víctimas ocupó durante años a las asociaciones de víctimas. Francia, sin ir más lejos, resolvió no hace mucho la complicada situación. En 2006 un tribunal de Toulouse (Francia) condenó al estado francés y a SNCF al pago de una serie de indemnizaciones por la colaboración de buen grado con las fuerzas invasoras nazis en la aportación de vagones y locomotoras que sirvieron para el traslado de miles y miles de judíos hacia los campos de exterminio. Los jueces remarcaron que en ningún momento la empresa de ferrocarriles franceses se opuso a los convoyes de deportaciones ni emitió opinión alguna, aún sabiendo que las familias hacían ese siniestro viaje privados de alimentos y de las más elementales medidas de higiene. Que ambos responsables se distinguieron por el exceso de celo que pusieron en realizar el trabajo sucio, incluso más allá de lo exigido por la ocupación. Y recordó que la empresa ferroviaria consideraba esos convoyes como transporte de tercera clase, mientras que las desgraciadas víctimas eran apiladas en vagones de ganado. Los jueces puntualizaron que la empresa no sólo no objetó ni protestó, sino que siguió reclamando el pago de las facturas aún después de la liberación. Destaca el fiscal de la causa que los ferrocarriles franceses facturaron al estado el transporte de los deportados, por lo que la empresa no podría argumentar que había sido confiscada por el régimen nazi.