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Alta velocidad y turismo enológico

Alta velocidad y urbanismo. Un reto curioso. El Curso de Verano ‘El tren de alta velocidad: arquitectura y turismo enológico’ continúa con la intervención de las profesoras Katherine Aguilar (Universidad de California) y Sophie Masson (U. Perpiñán), y del presidente del Consejo Regulador Víctor Pascual, que analizarán el impacto del ferrocarril sobre el turismo enológico en California (EE UU) y Borgoña (Francia), y las expectativas para La Rioja. Este curso se enmarca dentro del programa general de Cursos de Verano de la Universidad de La Rioja en 2010 que, bajo el patrocinio del Santander, incluye una treintena de actividades culturales (música, cine), cursos de formación, escuela de idiomas y campos de trabajo de junio a noviembre.

La actual expansión de la red de alta velocidad europea y la propagación de paradas intermedias enfrenta a numerosas ciudades al reto de integrar la estación de alta velocidad en su dinámica urbana. Su llegada a Logroño presenta a la ciudad y a la región una oportunidad tanto para mejorar sus accesibilidad geográfica como para convertir lo que hasta ahora ha sido una barrera urbana en un nuevo polo de actividad. Junto a este potencial de transformación urbanística, además hay oportunidades de desarrollo económico en el entorno de la estación y, en un ámbito de alcance superior, una coyuntura favorable para el desarrollo de las actividades turísticas vinculadas al nuevo modo de acceso.

Este curso plantea la reflexión sobre estos potenciales con el estudio de lo sucedido en experiencias anteriores en regiones de características similares como la Borgoña o California, que también se enfrentan al reto de integrar el nuevo ferrocarril con sus atractivos turísticos.

En el Curso de Verano ‘Impacto del tren de alta velocidad: arquitectura y turismo enológico’, que se desarrollará del 30 de junio al 2 de julio, colaboran SACYR, Sociedad Integración del Ferrocarril y el Colegio de Arquitectos. Está dirigido por Nuria Esther Pascual Bellido, profesora del Departamento de Ciencias Humanas de la Universidad de La Rioja.

(Fuente La Rioja)

Vías donde conviven cercanías y larga distancia

¿Pueden convivir vías convencionales de Cercanías con las de Larga Distancia? El accidente del pasado jueves en la estación de Castelldefels, con el resultado de doce personas muertas, ha abierto de nuevo un debate que se creía cerrado. Es evidente que en muchas estaciones pequeñas y medianas no hay forma de evitar la convivencia de trenes de distinta operatividad como en el caso de la citada estación barcelonesa donde se produjo la falta tragedia. Los jóvenes llegaron en un tren de cercanías y cuando cruzaban las vías fueron arrollados por el Alaris que no tiene parada en Casteldeffels y que pasa por la zona a una velocidad considerable.

El corredor ferroviario de la costa catalana es uno de los más colapsados de España, sirviendo con Cercanías (línea C1) el sur del area metropolitana de Barcelona, con poblaciones tan importantes como El Prat, Sitges o Vilanova, pero a la vez teniendo que acoger los servicios de larga distancia, principalmente el Euromed que enlaza Barcelona con Alicante.

Excepto en las estaciones de mayor importancia o las más alejadas de los núcleos de población —donde por espacio es posible disponer de apartaderos—, en la mayoría de casos los veloces Euromed utilizan la misma vía que los Cercanías, pasando por estaciones siempre muy concurridas a gran velocidad.

La situación va a cambiar en unos años, cuando se construya la conexión del corredor ferroviario del Mediterráneo en Tarragona. El grueso de esos trenes de larga distancia llegará a Barcelona por el oeste y no por el sur. La de Platja de Castelldefels es la única estación al sur de Barcelona que dispone sólo de dos vías, una para cada sentido, y dos andenes.

Cada hora pasan por ella alrededor de nueve trenes (170 al día), con la complicación de gestionar en esas condiciones convoys con tanta diferencia de velocidad. Bastante tráfico para una estación con menos de 2.000 usuarios y 70 paradas cada día. «Está encajonada; poco se puede hacer para hacerla más grande», explican los especialistas que apuestan por construir estaciones de cuatro vías allí donde sea posible.

Sin entrar a juzgar lo sucedido en el accidente del jueves, donde parece claro que la actitud negligente de quienes cruzaron la vía es el factor principal desencadenante de la tragedia, parece obvio que es necesario fortalecer la seguridad en las estaciones. Apenas 16 horas después del fatal accidente, una mujer era sancionada por cruzar las vías en el punto exacto donde el día anterior se produjo el arrollamiento. Es decir, que hay quien aún cree que no existe ningún peligro en las estaciones.

(Imagen Estación de Abando en Bilbao. Luis Angel Gómez. El Correo)

Sancionada una mujer por cruzar la vía en la estación de Castelldefels

No han pasado ni 24 horas. Y la acción es, por desgracia, habitual. Los Mossos d’Esquadra han abierto un proceso sancionador a una mujer que ha sido sorprendida por los vigilantes de la estación de Castelldefels-Platja cuando cruzaba a pie las vías en el mismo punto donde la noche del pasado jueves se produjo el arollamientoo que causó doce muertos y catorce heridos. Los hechos han ocurrido hacia las 11.45 horas de la mañana, cuando los miembros de la seguridad privada de la estación han visto a una mujer cruzando la estación a través de las vías, una práctica habitual en varias estaciones ferroviarias que ahora, tras la tragedia de Castelldefels, se ha evidenciado temeraria.

Cuando los vigilantes le han recriminado su actitud y le han pedido que se identificara, la mujer se ha negado, por lo que han tenido que reclamar la presencia de los Mossos d’Esquadra. Una vez en la estación, los Mossos han identificado a la mujer, de origen ruso, que ha puesto como excusa que desconocía que hubiera ocurrido el trágico atropello ferroviario. Los Mossos han denunciado a la mujer por cruzar la vía, por lo que ahora se abre un proceso sancionador que dirigirá la Delegación del Gobierno en Cataluña.

La Ley del Sector Ferroviario contempla sanciones que oscilan entre 6.000 y 30.0000 euros para quien cruce la estación saltando por las vías, ya que se considera una falta muy grave, según un portavoz de Adif.

Tragedia en las vías españolas

El accidente ferroviario sucedido en Castelldefels Playa (Barcelona), en el que 12 personas han muerto y otras 17 han resultado heridas, es el segundo más grave registrado en España en las últimas tres décadas tras el ocurrido en Chinchilla (Albacete) en 2003.

Las víctimas, en su mayoría jóvenes, fueron arrolladas por un tren Alaris en la estación de Castelldefels, cuando descendían de un cercanías para participar en la verbena de la Noche de San Juan que tenía lugar en la playa. Tres de los heridos por el atropello se encuentran en estado crítico y permanecen ingresados en los hospitales de Bellvitge y el Clinic de Barcelona.

Según varios testigos presentes en el momento del suceso, las personas arrolladas cruzaban las vías por un lugar indebido tras llegar a la estación en un tren Cercanías, proveniente de Barcelona y con destino a la localidad de Vilanova i la Geltrú. «El tren iba lleno de gente que, como yo, iba a la playa para celebrar la verbena de San Juan», ha asegurado Fernando Ortega, de nacionalidad colombiana y testigo del suceso, que atendió a varios de los heridos de la tragedia, «algunos en muy mal estado», afirmó.

Los pasajeros del cercanías se apearon en la estación de Castelldefels para trasladarse a la playa para celebrar la verbena de San Juan. Según las fuentes, en lugar de cruzar la vía por el paso habilitado lo hicieron por un lugar indebido momento en el que fueron sorprendidos por el tren Alaris que cubría el trayecto entre Valencia y Barcelona y que circulaba a gran velocidad, ya que no tenía parada en Castelldefels Playa.

El 3 de junio de 2003, 19 personas que viajaban en un Talgo que cubría la línea entre Madrid y Cartagena perdieron la vida tras chocar con otro tren de mercancías en Chinchilla. Una cincuenta de personas resultaron heridas como consecuencia del impacto entre ambos trenes. Según una investigación posterior, el accidente en Chinchilla se produjo debido a que el factor de circulación dejó el semáforo de salida de la vía en que se encontraba el Talgo en verde, cuando venía un mercancías en sentido contrario, procedente de Murcia.

El 21 de agosto de 2006, siete personas fallecieron en un accidente de ferrocarril registrado en la localidad palentina de Villada. Además, otras 95 personas resultaron heridas. Un tren Intercity 280 que cubría la línea Vigo-Hendaya descarriló a la altura de la localidad palentina de Villada. Seis vagones y la máquina del tren descarrilaron para, posteriormente, volcar sobre el pavimento.

Otro de los accidentes más grave ocurrió en Huarte Araquil (Navarra) en marzo de 1997. En esta ocasión, 18 personas murieron y 94 resultaron heridas tras descarrilar un tren en la capital de Navarra.

En agosto de 1993, doce personas fallecieron tras chocar un tren de pasajeros y otro de mercancías dentro de un túnel de la localidad asturiana de Vega de Anzo.

A estas tragedias habría que sumar por su gravedad la que ocurrió en junio de 2006 en Valencia, cuando el descarrilamiento de un convoy de en la red de MetroValencia se saldó con 43 víctimas mortales y 47 personas heridas.

En Europa, el accidente ferroviario con el mayor número de víctimas mortales ocurrió en noviembre de 2000 en los Alpes austriacos, concretamente en la localidad de Kaprun. El incendio en un túnel atrapó un funicular que transportaba esquiadores, perdiendo la vida 155 personas.

Setenta años del tren de la muerte

Se cumplen setenta años del horror. La historia más triste del tren vuelve a salir a la luz durante estos días. El 14 de junio de 1940 salía de la ciudad de Tarnów (sur de Polonia) el primer tren de la muerte con 728 detenidos hacia el campo de exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau. Los detenidos eran presos políticos polacos y su traslado, durante los 140 kilómetros que separan Tarnów de Auschwitz, fue un tormento. Encerrados en vagones de madera para el ganado, sin agua, sin ventilación, sin espacio, custodiados por asesinos uniformados armados, los prisioneros sufrieron un calvario. No fue sino el siniestro preámbulo de una situación aún más terrible: el cautiverio en Auschwitz.

Muchos prisioneros no lo pudieron soportar y murieron pronto a causa del hambre, el frío, las enfermedades; otros fueron gaseados y sus escuálidos cuerpos incinerados en los hornos crematorios. 239 detenidos de este primer convoy sobrevivieron.

Un tren con unos pocos supervivientes, familiares y amigos recorrió de nuevo el trayecto entre Tarnów y Auschwitz, donde se celebró una misa al aire libre en memoria de las víctimas. El convoy, en este caso, sembró a su paso por pueblos y campos todo lo contrario de lo que hicieron los nazis: vida, amor, esperanza. Este viaje simbólico fue organizado hace pocos días por la Asociación de Familiares de Auschwitz.

Danuta, una cracoviana de 60 años nieta de una víctima, explica que su objetivo ha sido «que la memoria no se muera, porque el recuerdo de las víctimas es un antídoto contra el totalitarismo, el fascismo y el nazismo».

Kazimierz Zajac, uno de los pocos supervivientes del primer tren de la muerte hacia Auschwitz, de 86 años, comparte plenamente el punto de vista de Danuta, y destaca la necesidad de «no banalizar o relativizar el nazismo y otros totalitarismos que causaron la muerte de millones de seres humanos».

Antes de salir de la estación de Tarnów, los organizadores del viaje inauguraron un monumento con los nombres de los 728 presos y un triángulo rojo marcado con la letra P de Polonia. «Es un homenaje a todas las víctimas de los campos alemanes nazis», dijo uno de los presentes. Con lágrimas en los ojos, en algunos casos, y sonrisas forzadas, en otros, los insólitos viajeros subieron al tren. En esta ocasión no tuvieron que soportar los gritos y latigazos de las Waffen SS.

Kazimierz Zajac contó a los periodistas que acompañaron al grupo de supervivientes: «Nos dijeron que nos llevaban a un campo de concentración, pero ninguno de nosotros sabían a qué campo íbamos. Nadie lo sabía». La estación de Cracovia era parada obligatoria. Bastantes prisioneros del primer convoy de la muerte se enteraron al llegar de que las tropas alemanas habían entrado en París y Francia se había rendido a Alemania.

(Fuente La Voz. Imagen exposición Sonderzüge in den Tod.- DEUTSCHE BAHN AG)

Nueva York declara la guerra a las ratas del metro

‘Marditos roedores’. La ‘Gran Manzana’ también tiene sus ‘gusano’s. Aunque sean de cuatro patas, roan todo lo que se abre a su paso y sean prolíficos hasta la extenuación. Nueva York declara la guerra a las ratas que pueblan el metro de la ciudad desde que de éste se inaugurara hace ya más de cien años, después de descubrir que no viven en los túneles de los trenes sino en las propias estaciones. Una guerra internacional que ya han declarado otros países, pero con resultados muy desiguales.

Y ahora lo intenta Nueva York. «Me siento muy optimista sobre la posibilidad de que podamos controlar las ratas del metro. Nunca llegaremos a cero, pero sí podemos lograr que se conviertan en algo ocasional, en lugar de habitual», ha asegurado Robert Corrigan, del Departamento de Salud de Nueva York.

Las autoridades locales acaban de difundir los resultados iniciales de un estudio que se ha realizado durante los dos últimos años para determinar exactamente dónde viven y qué costumbres tienen. La investigación se ha desarrollado en los túneles de 18 estaciones de metro de la zona sur de Manhattan. Y la conclusión es demoledora: cerca de la mitad de las líneas son «un imán para las ratas», porque están llenas de basura y de agujeros ideales que les sirven de cobijo.

Aunque las autoridades no han querido identificar de qué estaciones se trata, tampoco ha sorprendido a los neoyorquinos, acostumbrados a ver ratas paseándose por las vías por las que circulan los trenes del suburbano e incluso por los parques de la ciudad, especialmente por las noches cuando llega el buen tiempo.

«Es un mito lo de que todas las estaciones del metro de Nueva York tienden a tener ratas», ha apuntado Corrigan ante el Consejo de Salud de la ciudad. «Si no hay comida, no hay ratas, es así de simple», concluye y apuesta por limpiar más a menudo las estaciones. También se considera recomendable sellar las puertas de las salas donde se guardan las bolsas de basura a la espera de ser retiradas, ya que es donde más acuden los roedores en busca de alimentos.

La estrategia para combatir la presencia de estos animales, que tanta repugnancia despiertan entre los ciudadanos, consiste básicamente en poner trampas con cebos en las vías, pese a que, según lo descubierto en este estudio, las ratas no viven ahí. Métodos que requieren grandes inversiones y atraen aún más a los roedores, al tiempo que los trenes terminan destrozándolas y desperdigando los cebos por los túneles.

El estudio ha desvelado que no es cierta la popular creencia de que las ratas viven en grandes poblaciones en los túneles del sistema de transporte, escondidas a muchos metros bajo tierra, sino que en realidad viven dentro de las propias estaciones, en sus paredes, y salen a través de sus grietas para buscar comida. Por ello, tampoco funciona la estrategia de electrificar los rieles ni ninguna otra que se haya probado hasta el momento, según recuerda ‘The New York Times‘, que ha pedido a sus lectores que envíen fotos tomadas en el metro de la ‘Gran Manzana’ donde se ve cómo campan a sus anchas las ratas. «Los viajeros insisten en comer, beber y tirar basura en las estaciones, dejando migajas y restos que, a ojos de una rata, son una clara invitación a sentirse como en casa», resume el diario.

(Fuente El Correo. Imagen Frank Franklin II/Associated Press)

La construcción de la Línea 3 del metro obliga a suprimir durante tres años el tramo Deusto-Casco Viejo

La construcción de la Línea 3 de Metro Bilbao ha obligado a suprimir durante tres años el servicio ferroviario de EuskoTren del tramo Deusto-Casco Viejo de la línea del Txorierri que une el barrio bilbaíno de Deusto con Lezama, que pasará a ser efectuado con autobuses. Este servicio alternativo de autobuses efectuará sus paradas en puntos cercanos a las paradas habituales. Los viajeros con origen o destino en Matiko no solo podrán utilizar el servicio de autobuses, sino que tienen también la posibilidad de hacerlo desde o hasta el apeadero de Loruri/Ciudad Jardín, ubicado a pocos metros de la actual estación de Matiko.

Loruri/Ciudad Jardín es un histórico apeadero de la línea del Txorierri que en la actualidad se encuentra fuera de servicio. ETS inició recientemente unas obras de readecuación de dicho apeadero para que entre en servicio desde el 15 de mayo hasta la finalización de las obras de la Línea 3 del Metropolitano, explicaron los responsables de EuskoTren y ETS. Con este servicio alternativo, EuskoTren pretende satisfacer todas las necesidades de desplazamiento de los clientes de la línea del Txorierri, minimizando en lo posible los inconvenientes derivados del transbordo a realizar del tren al autobús o del autobús al tren.

Tras las obras previstas para la construcción de la Línea 3 de metro, que unirá Etxebarri con Matiko, la estación del Casco Viejo se convertirá en punto de correspondencia de los servicios de ferrocarril del Txorierri de EuskoTren (Deusto-Lezama), de las líneas 1, 2 y 3 del metro, con posterior acceso ferroviario al Aeropuerto de Loiu, y del tranvía Atxuri – Basurto de EuskoTran.

La línea 3 del ferrocarril metropolitano, que dará servicio a 70.000 personas residentes en los barrios del norte de Bilbao, contará con estaciones en San Antonio de Etxebarri, Otxarkoaga, Txurdinaga, Zurbaranbarri, Casco Viejo, Uribarri y Matiko. Desde Matiko, las unidades de tren podrán dirigirse en sentido Deusto o hacia Lezama y en el futuro al aeropuerto de Loiu, a través del nuevo túnel de Artxanda.

De las siete estaciones con las que contará la Línea 3, seis estarán en el término municipal de Bilbao. Entre ellas, Casco Viejo/Zazpi Kaleak, que actualmente presta servicio en las líneas 1 y 2 de Metro Bilbao y en la línea del Txorierri de EuskoTren, y que va a ser remodelada para hacer confluir a las tres líneas de Metro y Matiko, actualmente correspondiente a la línea del Txorierri de EuskoTren. También se está trabajando en la futura estación de Uribarri, que sustituirá a la actual estación de la línea del Txorierri de EuskoTren denominada Zumalakarregi.

El proyecto de conexión ferroviaria con el Aeropuerto de Bilbao, permitirá unir en 9 minutos el aeródromo de Loiu con la estación de Casco Viejo. Esta nueva infraestructura servirá, además, para mejorar el tráfico ferroviario en la línea del Txorierri de EuskoTren, que verá aumentadas sus frecuencias.

La línea 3 del Metropolitano supondrá un nuevo acceso ferroviario a Bilbao, con frecuencias de Metro (entre 5 y 7 minutos) que servirá además para conectar la actual línea del Txorierri con las líneas Bilbao – San Sebastián y Bilbao – Bermeo. Norman Foster será el arquitecto que diseñe la mayoría de las estaciones de esta línea, todas las de la primera fase, salvo la de Matiko, ya edificada, y que actualmente da servicio a la línea del Txorierri de EuskoTren, si bien dicha estación será reformada, y sus vías soterradas.

Por su parte, el edificio de la estación de Casco Viejo en San Nicolás será demolido y se construirá uno nuevo con el sello de Foster. La estación de San Antonio será una estación a cielo abierto, con lo que ésta no contará con la típica imagen de las estaciones de Metro ‘en caverna’. Respecto a los accesos, las nuevas estaciones también contarán con los ya típicos ‘fosteritos’, las bocas de metro características de la red de Bilbao.

(Imagen Ignacio Pérez)

El sistema de recuperación energética del metro de Bilbao despierta el interés europeo

A vueltas con el metro de Bilbao, que sigue en el escaparate mundial. Representantes de los metros de Madrid y Barcelona, así como expertos procedentes de Dinamarca, han visisitado el suburbano de Bilbao para conocer ‘in situ’ su sistema «pionero en Europa» de recuperación energética, según informaron hoy sus responsables. Este proyecto, que Metro Bilbao presentó hace dos semanas, pretende recuperar el 8% de la energía que se consume para la circulación de los trenes y ha «concitado el interés de numerosas entidades y empresas que trabajan en el sector del transporte ferroviario y en temas relacionados con la sostenibilidad».

La Comisión Técnica y de Medio Ambiente (CTMA) del Ayuntamiento de la ciudad de Aalborg y una delegación de los metros de Madrid y Barcelona visitaron las instalaciones de Metro Bilbao para conocer el funcionamiento de este nuevo sistema. Los visitantes pudieron conocer «en profundidad» el sistema que ya está instalado en la subestación eléctrica de Ripa. Según explicaron desde Metro Bilbao, «la novedad se concreta en la puesta en marcha de un convertidor capaz de devolver energía eléctrica a la red durante el proceso de frenada de los trenes». «Este invento permite retornar esta energía excedentaria al convertir las subestaciones de Metro Bilbao en reversibles, y no sólo en receptoras de energía», indicaron.

Las delegaciones se interesaron especialmente por «el alto volumen de energía que es capaz de recuperar el equipamiento instalado», detallaron los responsables del suburbano vizcaíno. Metro Bilbao estima que, en el caso de extender este sistema a otras subestaciones eléctricas, la recuperación energética será de 4.341 MW.h/año, un 8,26% del total de la energía consumida por los trenes del suburbano.

En esta misma línea, el director de Explotación de Metro Bilbao, José Miguel Ortega, se trasladará la semana próxima a Barcelona para compartir el proyecto con otras empresas e instituciones de transporte ferroviario en las jornadas ‘Estrategias de ahorro y eficiencia energética en el transporte ferroviario’ que se celebrarán en Vilanova i la Getrú (Barcelona).

En estas jornadas, expondrá «la idea que Metro Bilbao lleva desarrollando desde hace varios años: la puesta en marcha de un equipamiento que permita capturar y devolver a la red la energía generada durante el proceso de frenado que no era recuperado hasta el momento».

El tren más lento de Japón

Veinte kilómetros a hora de velocidad máxima. Apenas si la máquina sobrepasa este velocidad a lo largo de su trayecto de unos noventa minutos de duración. Por eso dicen de él que el tren más lento de Japón, Ferrocarril Kurobe-kyokoku. Un convoy que sube a la garganta de Kurobe, en las montañas de Japón, en la isla de Honshu, de la prefectura de Toyama. Ahí se encuentra una de las presas más grandes del país, cuya construcción terminó en 1963 después de haberse cobrado casi doscientas vidas. Genera electricidad para Kansai Power Eléctrica Company. Durante el verano esta presa descarga 15 toneladas por segundo…En invierno está cerrada.

Cada año más de un millón de turistas acuden a las montañas de Tateyama Kurobe atraídas por las impresionantes vistas y las paredes de hielo que se recorren en los vehículos autorizados. El trayecto del tren recorre precisamente la antigua vía que se trazó para transportar los materiales de construcción necesarios para llevar a cabo la represa en la garganta de Kurobe, dentro en los Alpes japoneses. La ruta serpentea desde la estación de tren de Tateyama, en la Prefectura de Toyama, atraviesa el centro de la parte norte de los Alpes y llega a Omachi, en la Prefectura de Nagano. Pero mantenerlo en funcionamiento es un trabajo arduo y algunos tramos deben ser reconstruidos cada año después del invierno.

Es uno de los pocos trenes existentes en el mundo que cada año tiene que reconstruir su trazado para poder cumplir con su cometido. Los puentes sobre los arroyos de montaña son desmantelados durante el invierno para protegerlos de las avalanchas de nieve. Año tras año, antes de que se inicie la temporada, avanzada la primavera, los equipos de mantenimiento viajan hasta el final de la línea para reconstruir todos los puentes. El servicio turístico se abre en abril y se cierra en noviembre.

Los Alpes japoneses están formados por una cadena de picos volcánicos que van de norte a sur y atraviesan la parte central de Honshu, la más vasta. Son a menudo comparados con los Alpes europeos, debido a su belleza y estructura irregular.

Francia diseña el pasillo por donde pasarán las líneas del TGV de Burdeos hacia España

El proyecto de pasillo por donde pasarán las futuras líneas ferroviarias de Alta Velocidad ( TGV ) de Burdeos (suroeste) hacia España y hacia Toulouse (sur), ha sido presentado para ser sometido a la aprobación del primer ministro francés, François Fillon. Según informó el coordinador del proyecto, Dominique Schmitt, prefecto de Aquitania (gobernador civil), la primera etapa está ahora terminada y la segunda, la de los estudios y la concertación, va a poder comenzar.

Schmitt calculó que este proceso previo deberá terminar antes del verano próximo, tras haber «afinado el trazado de una banda de 500 metros» y resuelto el balance socioeconómico.

Tanto en el País vasco francés como en la zona de viñedos de Graves, al sur de Burdeos, como en el alto Garona y los Pirineos centrales, diferentes núcleos de población mantienen una firme oposición al trazado, lo que llevó a hacer ciertos «ajustes», subrayó el prefecto. En declaraciones a la emisora France Info algunos de los opositores expresaron su malestar y criticaron severamente el proyecto.

En su intento de tranquilizar a los viticultores del sur de Burdeos, el coordinador subrayó que las futuras líneas de alta velocidad francés ( TGV ) sólo afectan plenamente a una propiedad y rozará otras dos. Quedan por resolver, sin embargo, entre otros aspectos problemáticos la integración de las futuras vías en el paisaje del Tarn-et-Garonne y el Alto Garona.

Mientras, la simulación de un túnel en el País Vasco para evitar ciertos daños locales reveló ser ineficaz pues provocaría perturbaciones en más de medio centenar de construcciones, explicaron.

El prefecto de la región de Midi-Pyrinies, Dominique Bur, y los presidentes regionales Martin Malvy y Alain Rousset, participaron igualmente en la presentación.

(Imagen David Monniauxen Wikimedia Commons)