Archivo diario: septiembre 18, 2018

Alemania estrena el tren de hidrógeno

El grupo francés Alstom firma las primeras operaciones comerciales en Alemania que estrena el primer tren que funciona con hidrógeno, una primicia destinada a evitar el uso de diésel en las líneas sin electrificar. Dos trenes, pintados en azul, iniciaron este lunes sus recorridos entre Cuxhaven, Bremerhaven, Bremervörde y Buxtehude, una línea de 100 kilómetros de Baja Sajonia por donde circulan trenes diésel.

La encargada de fabricar estos trenes es la empresa francesa Alstom, que anunció su construcción en noviembre de 2017. Además, Alstom también trabaja en 14 trenes de pila de combustible propulsados por hidrógeno “Coradia iLint” para el estado federado alemán de Baja Sajonia, que circularán a partir de diciembre de 2021, informa la compañía.

“El primer tren que funciona con hidrógeno en el mundo entra en servicio comercial y está listo para la producción en serie“, subraya el presidente de Alstom, Henri Poupart Lafarge, quien se encontraba presente en la ceremonia del recorrido inaugural en Bermervörde. El dirigente se congratula de “una innovación surgida de un trabajo en equipo franco-alemán, lo que muestra la fructífera colaboración transfronteriza”, ahora que el grupo será absorbido por el alemán Siemens.

El tren es impulsado al mezclar en un dispositivo conocido como celda de combustible el hidrógeno -almacenado en un tanque en el techo- con el oxigeno del aire, lo que genera electricidad y vapor de agua. El hidrógeno se obtiene previamente en una planta especial mediante el proceso de electrolisis al aplicar electricidad al agua, lo que la separa en hidrógeno y oxígeno. Además la energía del frenado se almacena de baterías de ion-litio (del tipo que se utilizan ya en automóviles eléctricos) para ser reutilizada en la aceleración.

Estos trenes “con cero emisiones” son poco ruidosos y solo despiden vapor de agua. El tren de hidrógeno tiene, según Alstom, una autonomía de 1.000 kilómetros entre dos llenados, o sea tanto como un tren que funciona con diésel. Esta tecnología es presentada por el grupo como una prometedora alternativa, relativamente barata, al diésel para las líneas no electrificadas.

“Claro que un tren de hidrógeno es un poco más caro al comprarlo que uno de diésel, pero la explotación es menos costosa”, subraya Stefan Schrank, jefe del proyecto en Alstom. Otros países han mostrado interés, entre ellos Reino Unido, Holanda, Dinamarca, Noruega, Italia, Canadá y Francia.

De esta forma, estos nuevos sistemas de propulsión se promocionan como una alternativa más económica para tender cables en líneas ferroviarias no electrificados. Además, los vehículos propulsados por hidrógeno no producen emisiones de dióxido de carbono, que se atribuye al cambio climático u otros contaminantes. A pesar del apoyo sustancial de Alemania y otros gobiernos, los altos costos y otros obstáculos han limitado hasta ahora el uso del gas como combustible para el transporte.

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