Archivo diario: enero 22, 2013

Nuevo héroe en Madrid. Un policía nacido en Bilbao salva la vida a una mujer que cayó a la vía del metro

Se llama Rubén. Y es policía desde hace poco más de una década. Nacido en Bilbao hace casi 39 años (en el Hospital Militar de Zabalburu, para ser más exactos), ha pasado casi toda su vida en Alicante, adonde se trasladó su padre, funcionario del Cuerpo también hasta su jubilación no hace demasiado tiempo. El joven agente es ya un nuevo héroe en Madrid.

Sin pensarlo dos veces, Rubén G. A. se tiró a la vía en la estación madrileña de Marqués de Vadillo para evitar que una de las unidades del suburbano se llevara por delante a una mujer que, tras sufrir un desmayo, había caído al foso, en mitad de los raíles. El agente que vestía de paisano escuchó, como el resto de viajeros que esperaba en el andén, el impacto del cuerpo de la pasajera contra el suelo. Una unidad del metro iniciaba su entrada en la estación. Mientras algunos viajeros hacían señales al conductor del convoy, Rubén se lanzaba a las vías, recogía el cuerpo de la mujer y lo trasladaba al otro lado del andén. Un grupo de pasajeros le ayudó a subir a la víctima hasta la plataforma, donde un médico que también esperaba a que llegara su transporte, realizó una primera inspección a la víctima.

El conductor del convoy vio al policía correr por las vías y pudo frenar a tiempo para evitar arrollar a la mujer, de 52 años, quien fue atendida por un médico que se encontraba en el lugar y después por los sanitarios del Samur-Protección Civil. Al parecer, la pasajera accidentada no presenta lesiones graves.

Rubén G., que pasó su niñez en la capital vizcaína, donde su padre ejercía de policía, es oficial del Cuerpo y presta servicio en la comisaría especial del Tribunal Supremo dependiente de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana. En la actualidad está inscrito en un curso de ascenso a la categoría de subinspector, cuyos apuntes estaba consultando justo antes de que se produjera el incidente. El agente comparecerá hoy ante los medios para relatar su experiencia. Madrid ya tiene otro héroe; nadie lo duda.

Ampliación. 13.00 horasLa cúpula de Interior ha reconocido su acto y ayer mismo el propio titular de este departamento, Jorge Fernández Díaz, le llamó por teléfono para expresar el orgullo de contar con unas fuerzas de seguridad comprometidas con su labor y decirle que era “una digno representante de la sociedad”. Ya ha comunicado que, en breve, Ruben será condecorado. El agente ha explicado una y otra vez en todas las televisiones y emisoras de radio nacionales su particular odisea. “Lo volvería a hacer”, porque, en realidad, tampoco piensas en no tirarte a las vías del tren. Lo único que ves es que hay una mujer tirada y que tienes que ir ya”.

“El tren llegaba, veía los focos ya, así que me lancé a por la mujer, la agarré de las axilas y la llevé hasta las vías del otro sentido por donde no venía ningún tren”, relata el agente, que asegura que durante un par de segundos pensó que el metro, que le pisaba los talones, le alcanzaba antes de llegar a salvar a la víctima. Solo pensaba en “correr y correr y que el tren no me cogiera”, aunque el maquinista pudo frenar el convoy instantes antes de entrar en la estación.

No es la primera vez que Rubén protagoniza una “heroicidad”. En julio del pasado año en los lagos de Plitvice, en Croacia, se lanzó al agua para salvar a una niña de cuatro años que se estaba ahogando. El agente interpreta esto como una simple “casualidad” y recuerda que hace un par de años otro compañero salvó de las vías del suburbano a un indigente y enfatiza: “estamos para esto” y “supongo que somos policías por algo”.

Casi veinticuatro horas después de rescatar a la mujer y de repetir su relato más de una treintena de veces “como un autómata”, Rubén insiste en la satisfacción que le ha producido su acto, del que también su padre, un policía jubilado, está “superorgulloso”.