
Estamos en los primeros años del siglo XX. Bilbao era ya una ciudad en pleno crecimiento y desarrollo, con importantes fábricas, minas e industrias siderúrgicas que daban empleo a miles de personas. Era reciente, además, la anexión de municipios cercanos a la villa, como el de Derio, donde se había construido el nuevo cementerio de la ciudad. La comunicación entre ambos puntos (Bilbao y Derio) se hacía por ferrocarril. Y el traslado de los féretros hasta el nuevo cementerio fue uno de los negocios más prósperos de la época.
La Compañía del Ferrocarril de Bilbao a Lezama explotaba la línea que desde Bilbao se dirigía a Lezama por Begoña y Sondica. Inaugurada en 1895 recorría los términos de Lezama, Zamudio y Derio. Pese a que la empresa estaba en manos de las fortunas de Vizcaya (los Chávarri, Martínez Rodas y viuda de Epalza, entre otros) la explotación de la línea era deficitaria. Pero la suerte cambió. El tren comenzó un nuevo negocio: el traslado de féretros desde la capital vizcaína hasta el cementerio de Derio. Y la iniciativa salvó a la empresa.
La compañía construyó una capilla en la estación de las Calzadas de Mallona donde los familiares podían velar a sus muertos y donde los amigos se despedían del féretro en su último viaje (nunca menor tilizada la expresión). El tren llegó a establecer un horario especial para los servicios del cementerio. Y durante la festividad de Todos los Santos la circulación se incrementaba notablemente.
El primer tren con destino al cementerio de Vista-Alegre salía a diario a la una de la tarde y a diferencia de los viajeros de otros trenes, la mayoría de sus pasajeros iban de luto, silenciosos, acompañados de coronas fúnebre, cruces y ramos de flores.
Las agencias funerarias también se hicieron eco del negocio. En 1910 una de las más importantes, Nueva Agencia Funeraria, ofrecía su organización en las páginas de El Noticiero bilbaino, donde publicitaba precios y servicios sin competencia en la conducción por ferrocarril de los cadáveres, con billetes gratis para los acompañantes y todo tipo de complementos (lazos, coronas, flores) para los enterramientos.
El tren de los muertos acabó su carrera a mitad de siglo, una vez que el servicio por carretera se hizo con las riendas del negocio. Atrás quedaron las escenas de despedida multitudinaria en la explanada de las Calzadas de Mallona, una escena que nunca se volverá a producir.
La he localizado por casualidad. Buscaba información para hacer un post y he topado con una página sobre trenes muy interesante. En su encabezamiento, 

Una imagen vale más que mil palabras. Las nevadas caídas en España en las últimas horas han afectado también a la circulación de los trenes. En esta ocasión las máquinas quitanieves no han estado operativas en el momento que más se las necesitaba y en los lugares precisos. Esta es una imagen de la estación de Reinosa (del día 8 de enero) donde el tren paró algunos minutos, aunque la circulación estuvo operativa pese a las bajas temperaturas (sobre los seis grados bajo cero). Pero durante estos días, los trenes se han visto con problemas para circular por varios tramos de la geografía española. Lo mismo que en Alemania o Rusia, por poner solo un ejemplo
La estación de Abando de Bilbao sigue instalada en la polémica. El miércoles 7 de enero la ministra de Fomento inauguraba un busto de
paña.
No eran tiempos para el feminismo y, sin embargo, nadie se escandalizó. Por primera vez, una mujer manejaba una máquina de tren. Estamos en 1929. 
a pasado la noche de Reyes. A lo mejor te ha sucedido como a mí y no has obtenido ese regalo que tanto llevas esperando. Otra vez será. Aunque si tienes algo de dinero (la verdad es que es un vicio un tanto caro; las cosas claras), no necesitas esperar que nadie te regale tan preciado obsequio. Tú mismo. Así que te enfrentas a una aventura que, si te empeñas, nunca tendrá fin.




