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El Museo del Ferrocarril de Asturias, uno de los cien centros más importantes del patrimonio industrial

La estación del Norte de Gijón, actual Museo del Ferrocarril de Asturias, ha sido elegida por el Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial (The International Committee for the Conservation of the Industrial Heritage TICCIH) entre los cien elementos de patrimonio industrial más importantes del país. Su valor arquitectónico e histórico, el estado de restauración y conservación, así como su interés como testimonio y la rentabilidad social que genera, han sido los criterios que han decantado la elección de la terminal de la antigua compañía del Norte como uno de los elementos más importantes del patrimonio industrial de España.

El Museo del Ferrocarril de Asturias es un gran complejo museístico situado junto a la playa de Poniente y está considerado como uno de los centros ferroviarios más importantes de Europa. Dispone de salas de exposiciones temporales, centro de documentación propio (con biblioteca, hemeroteca, archivo documental y archivo de imágenes), salas de actividades, talleres para escolares, tienda y facilidades para personas con movilidad reducida. Varias veces al año, se encienden para su exhibición las locomotoras de vapor que conserva en estado operativo, en las llamadas ‘Jornadas del Vapor’.

En sus amplias instalaciones de más de 14.000 metros cuadrados, formadas por la antigua estación de Renfe, la llamada playa de vías y dos edificios de nueva planta, guarda una de las mayores y mejor conservadas colecciones de máquinas y vagones de ferrocarril del continente europeo. Destaca un amplio conjunto de locomotoras de vapor de diferentes ferrocarriles, como el de Langreo, tercera línea férrea construida en la Península (tras el Barcelona a Mataró y Madrid a Aranjuez) que unía los concejos asturianos de Langreo y Gijón. La colección también posee locomotoras de los Ferrocarriles del Norte, Vasco Asturiano y de muchas líneas mineras e industrias. Además conserva coches de viajeros, vagones, tranvías y otros objetos y útiles vinculados a los trenes y las vías férreas.

La colección reúne un total superior a mil piezas, de las que más de un centenar son de material móvil (locomotoras, coches de viajeros, vagones y otros vehículos). Este conjunto ha sido reconocido como uno de los más destacados de Europa en su género.

En el caso de la estación del Norte de Gijón, se han tenido en cuenta, además de los indudables valores históricos y representativos del edificio principal del museo, construido en 1872, el hecho de que su conservación ha posibilitado aunar la supervivencia de uno de los antiguos espacios más significativos del pasado gijonés, con la creación de un equipamiento cultural que se ha consolidado como verdadero referente en su género.

A través de una rehabilitación que permitió su revalorización a todos los niveles, la antigua estación fue reinaugurada como museo ferroviario por el Príncipe de Asturias en octubre de 1998, Tras doce años desde su apertura, formando parte de la Red de Museos del Ayuntamiento de Gijón, gestionada por Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular, se muestra como destacado ejemplo de cómo un recurso cultural es útil para la regeneración urbanística de una amplia zona de la ciudad, a la vez que se consolida como singular atractivo turístico, y todo ello recuperando en el proceso su carácter y valor patrimonial.

Por lo que se refiere al rico patrimonio que atesora el museo, desde luego no pretende ser únicamente una entidad especializada en el ferrocarril desde el punto de vista técnico y científico, sino que se formula como un centro en el que la historia social juega un papel fundamental. En este sentido, además de trabajar en la preservación de material ferroviario ha venido prestando una especial atención a la recopilación y conservación de documentación escrita, oral, audiovisual y gráfica relacionada con el patrimonio ferroviario e industrial.

La colección reúne un total superior a mil quinientas piezas, de las que más de un centenar son de material móvil (locomotoras, coches de viajeros, vagones y otros vehículos). Este conjunto ha sido reconocido como uno de los más destacados de Europa en su género y una selección se expone en las salas y vías del Museo, con una superficie superior a los 7.000 metros cuadrados.

El centro de documentación del museo en la actualidad es uno de los más relevantes de España de la especialidad. Custodia un amplísimo archivo documental además de biblioteca, hemeroteca, fototeca y videoteca, que son básicos para el estudio del devenir del ferrocarril y la industria desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad. Así, tras más de 110 años de servicio como principal acceso ferroviario de Gijón, primero en manos de la compañía del Noroeste, luego en Norte y desde 1941 en Renfe, el 29 de enero de 1990, con la construcción de una nueva red arterial ferroviaria de Gijón, la Estación del Norte dejó de estar en servicio. Como consecuencia, gracias a un convenio firmado por Renfe y el Ayuntamiento de Gijón, se obtuvo para la ciudad buena parte de sus terrenos, incluyendo el edificio de viajeros y otras instalaciones, con la única condición de su reutilización para museo del ferrocarril y usos afines.

El Ayuntamiento de Gijón asume la intervención arquitectónica, que consistió en la rehabilitación del antiguo edificio de la estación del Norte, la construcción de otro paralelo, con dimensiones equivalentes y unidos ambos mediante una marquesina. La obra ejecutada respeta, e incluso reintegra, muchos de los rasgos originales del edificio. Más adelante se construyó el cierre perimetral de todo el recinto del museo, con una longitud de más de 650 metros, que permitió la utilización plena de todo su espacio y una nave polivalente que se destina a taller de restauración y espacio expositivo.

En definitiva, el total de espacio dedicado al museo comprende más de 14.000 metros cuadrados, de los que unos 11.000 integran la exposición permanente. El antiguo edificio de la estación, como zona noble, se ha destinado a oficinas, salas de actividades, exposiciones temporales y centro de documentación.

El material móvil ferroviario cuenta con un lugar privilegiado en la muestra. Así más de medio centenar de vehículos se encuentran totalmente restaurados y en exposición. Del conjunto, destacan los relacionados con los ferrocarriles mineros e industriales, dada la intensa vinculación de la economía asturiana a estos sectores. La colección del Museo se ha ido formando a lo largo de los últimos años con las aportaciones de diversas empresas públicas y entidades culturales con los que se han suscrito convenios a tal efecto.

La selección de los cien elementos más importantes del patrimonio español se llevó a cabo por un grupo de expertos, teniendo en cuenta criterios arquitectónicos e históricos, su interés como testimonio social, su valor tecnológico – industrial, su autenticidad e integridad, el estado de restauración y conservación y la rentabilidad social de las iniciativas en que estén inmersos.

Este organismo internacional, asesor de la UNESCO, inauguró el día 22 de marzo de 2011, en la Real Fábrica de Tapices de Madrid, la exposición itinerante ‘100 Elementos del Patrimonio Industrial en España’, patrocinada por la Comunidad de Madrid, con la colaboración del Ministerio de Cultura entre otras entidades. En ella, a través de un centenar de edificios, conjuntos o paisajes industriales, se pretende acercar el patrimonio industrial al conjunto de la sociedad y mostrar su riqueza.

(Imagen P. Citoula)

Juanjo Olaizola, socio de honor de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Ferrocarril

Juanjo Olaizola Elordi ha sido designado como Socio de Honor de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Ferrocarril (FEAAF). El nombramiento se hará efectivo en una gala a celebrar este domingo día 6 de marzo en el Museo de Madrid-Delicias. El director del Museo del Ferrocarril de Azpeitia se convierte así en el tercero en recibir este título honorífico tras Javier Aranguren y Miguel Cano López-Luzzatti.

Entre los motivos más destacados que le hacen merecedor de tal distinción destacan su importante labor en la puesta en marcha del Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia, su entusiasmo en la divulgación y en la edición de importantes libros sobre el ferrocarril y el hecho de ser un referente e icono para todos los amigos del ferrocarril de España y Portugal.

La designación de Olazola ha sido unánime, por casi un centenar de asociaciones que representana más de 16.000 socios que componen la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Ferrocarril, que actualmente tiene su sede oficial en Santiago de Compostela.

Esta distinción supone un espaldarazo a la labor desarrollada en Azpeitia por el director del Museo Vasco y pretende además que sirva de estímulo a las entidades públicas y a quién corresponda, en su apoyo y consolidación a la importante labor que Juanjo desempeña en el seno del recién creado Patronato de la Fundación de los Ferrocarriles Vascos, y que le ayude en su continua dedicación al fomento del mundo ferroviario.

A finales de diciembre pasado, EuskoTren anunció, mediante una comunicación interna, el traslado de Juanjo Olaizola al área de formación de esta empresa. La noticia trascendió de inmediato a los foros ferroviarios y la polémica generada, de la que la prensa se hizo eco de inmediato, fue clave para que en la primera reunión del Patronato rector de la Fundación del Museo Vasco del Ferrocarril, este organismo solicitase a EuskoTren sui retorno a la dirección del Museo, al menos mientras se realiza el proceso de selección del futuro director de la citada Fundación. El pasado 24 de enero, una nueva comunicación interna de EuskoTren, anulaba el nombramiento anterior y le restituía a la dirección del Museo Vasco del Ferrocarril.

Apasionado del vapor, Juanjo Olaizola ha logrado que el tren vasco sea un referente en el extranjero, a través de su gestión en el Museo de Azpeitia, al que ha dedicado casi dos décadas de intenso trabajo. Con su dirección, apuesta decidida por el vapor vivo y la restauración del patrimonio ferroviario, las instalaciones de Azpeitia son un ejemplo museístico que otros centros han intentado copiar. Y ha conseguido que Azpeitia sea paso obligado para todos los amantes del tren tanto de España como del extranjero.

En 1989 fue contratado por el Departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno vasco para redactar el inventario de patrimonio ferroviario de Euskadi y, a partir de 1990 para impulsar el proyecto del museo. En 1994, pasó a depender de Eusko Tren cuando el Gobierno transfirió la gestión del Museo al operador ferroviario vasco.



(Imagen cedida por la Plataforma Internauta de Amigos del Ferrocarril (PIAF) )

Talgo mira hacia Argentina

Sigue la expansión española hacia el otro lado del charco. La fabricante española de ferrocarriles Talgo ha presentado al Gobierno argentino sus planes para iniciar operaciones en el país suramericano. El presidente de Talgo, Carlos Palacio Oriol, se reunió en Buenos Aires con el ministro argentino de Planificación, Julio de Vido, a quien presentó un proyecto para fabricar coches y locomotoras de trenes en Argentina.

Según informó el Ministerio de Planificación, «los empresarios españoles ratificaron su pretensión de asociarse con capitales nacionales para la radicación industrial de una planta que se dedicará a la fabricación de material ferroviario, en particular coches y locomotoras».

En la reunión participaron también el secretario argentino de Transporte, Juan Pablo Schiavi, y el director Internacional de la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles ( Renfe ), Apolinario Rodríguez Días. «La instalación en Argentina de una inversión como la que planteó Talgo significará avanzar en la transferencia de tecnología que va a fortalecer a la industria ferroviaria», destacó Schiavi.

El Ministerio de Planificación informó asimismo que Talgo tendrá a su cargo las tareas de mantenimiento de las formaciones ferroviarias recientemente adquiridas por Argentina, entras las qu se encuentran algunas ramas del Talgo III y IV.

Precisamente hace un par de días las dos composiciones de Talgo IV, vendidas por Renfe (composiciones ‘Virgen de Lourdes’ y ‘Virgen de Luján’), fueron presentadas en sociedad. Se trata de trenes Talgo de segunda mano, que hasta hace poco han circulado por varias líneas españolas, y que serán arrastrados por locomotoras de las serie 319. En abril, llegarán otros cuatro trenes más, y en junio, otros dos más. Aunque las unidades están formados por nueve coches, en el futuro pasarán ser de once, ya que está previsto que Renfe Operadora envíe dos coches de preferente más por tren.

La composición de los Talgo que circularán entre Buenos Aires y Mar del Plata está formada por cuatro coches turista, un coche VIP, un furgón generador y un coche cafetería. Renfe Operadora ha tenido que adaptar los trenes al ancho de vía argentino (1.676 milímetros), y, además, ha tenido que convertir un coche preferente en VIP. Para ello, se redujo el número de asientos y se instaló moqueta nueva, además de mejorar el confort y el interiorismo del tren. Tanto el tren como la locomotora se han pintado de blanco y azul, los colores del Bicentenario, que Argentina celebró en 2010, y que coinciden con los colores de la bandera argentina.

(Imagen http://foros.3dgames.com.ar/club-3dg.144/657079.comunidad-ferrofila-talgo-hace-pie-en-argentina.html)

Los ferrocarriles rusos mantienen su interés por los trenes Talgo

Los rusos se interesan por la tecnología española. Y más concretamente por los productos ferroviarios de Talgo. El presidente de la RZD (la operadora del ferrocarril ruso) Vladimir Yakunin aprovechó su estancia en España para entrevistarse con responsables de la empresa española, que puede entrar en algunos de los grandes proyectos que el país proyecta para las dos próximas décadas.

La modernización de la red la red ferroviaria rusa contempla una inversión global hasta 2030 de 450.000 millones de euros. RZD es la principal empresa de ferrocarriles del mundo y la cuarta empresa rusa por volumen de ingresos, que transporta anualmente 1.300 millones de viajeros y el 80 por ciento de todas las mercancías nacionales distintas del petróleo con una flota de 19.900 locomotoras, 623.000 vagones de mercancía y 39.700 coches de pasajeros

El Rey ha recibido en el Palacio de la Zarzuela al presidente de los Ferrocarriles Rusos (RZD). Vladimir Yakunin, que ya estuvo con el monarca en 2008 y el pasado mes de marzo, mantuvo ayer un nuevo encuentro con el Jefe del Estado. El empresario ruso acudió a la residencia real acompañado del presidente de Talgo, Carlos Palacio; del consejero delegado de la empresa, José María Oriol; y del vicepresidente de su empresa.

En la audiencia de marzo del 2010, el Rey y el representante ruso trataron del proyecto de Talgo Moscú-Berlín y la participación de empresas españolas en los planes ferroviarios vinculados a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 en Sochi. Un mes después, en abril del mismo año, Ferrocarriles de Rusia informó de que las pruebas del tren español Talgo en su red ferroviaria habían acabado, aunque en ese momento aún no se ha había decidido nada sobre la adquisición de esos vehículos de ancho variable.

De acuerdo con los rusos, las pruebas del tren Talgo en la red ferroviaria rusa, con un ancho de vía de 1.520 milímetros, confirmaron que ese tren cubría el trayecto entre Moscú y Brest en 8 horas y entre Moscú y Berlín, en 16. Según las mismas fuentes, la decisión de compra del tren español dependía de las pruebas que estaban pendientes en Polonia y Alemania, donde el ancho de vía es inferior.

En octubre de 2008, Talgo y Ferrocarriles de Rusia firmaron un protocolo para desarrollar ferrocarriles de alta velocidad en este país.

El año pasado, Yakunin subrayó durante una visita a Moscú de la entonces ministra de Fomento española, Magdalena Álvarez, el interés de su país en aplicar el sistema de cambiadores de ancho de la red ferroviaria española. Ello permitiría a Rusia, que al igual que España con un ancho de vía distinto al estándar europeo, ampliar las capacidades operativas entre los ferrocarriles rusos y las redes de otros países.

(Imagen del Sapsan, el tren de alta velocidad, de la alemana Siemens, que ya circula en Rusia y puede competir con Talgo)

Setenta años de aquella otra Renfe

Aún bajo los estragos de una guerra fratricida, con el país casi en bancarrota, y en una lenta y penosa reconstrucción, el Gobierno decidía agrupar y nacionalizar en una sola empresa todas las compañías de ancho nacional (1.668) que operaban en España. Nacía así la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles (RENFE). Y hoy se cumplen setenta años de aquella efeméride.

El objeto de la creación de RENFE fue rehabilitar la red ferroviaria española, gravemente dañada como consecuencia de la Guerra Civil, ante la situación de quiebra económica de las empresas ferroviarias que hasta entonces habían explotado la red. En el momento de su creación contaba con 12.401 kilómetros de vía, apenas había recursos y era necesario unificar, por ejemplo, las señales (había cerca de 30 tipos distintos) y los reglamentos de circulación (entre las distintas compañías sumaban una veintena).

Poco después de acabada la Guerra Civil, se decidió compensar a los bancos que poseían las acciones de las grandes compañías ferroviarias y nacionalizar la red de ferrocarriles. De esta forma, se formalizó una idea anterior a la contienda (el Gobierno de la República ya había iniciado estudios y planes) para fortalecer el tráfico ferroviario y acabar con la dispersión de las líneas.

RENFE agrupó las compañías de ancho español (1.668 milímetros) y los ferrocarriles que explotaba el Estado, sumando un total de 12.775 Km. Constituyeron la compañía con la unificación de lo que fueron Camino de Hierro del Norte de España, Madrid-Zaragoza-Alicante (MZA), Central de Aragón, Oeste-Andaluces, Santander-Mediterráneo, Lorca a Baeza y Águilas, Zafra-Huelva, Torralba-Soria, Bilbao a Portugalete y Santurce, Desierto de San Julián de Musquiz (Triano), Alcantarilla a Lorca, Baza a Guadix, Cinco Casas a Tomelloso, Villacañas a Quintanar de la Orden, Valencia a Liria, Silla a Cullera, Villaluenga a Villaseca,Veriña a Aboño. El Estado también se hizo cargo de la explotación de las líneas de Sevilla a Alcalá y Carmona, Murcia a Caravaca, Lérida a Balaguer, Huelva a Ayamonte, Zafra a Jerez de los Caballeros y Puebla de Hijar a Tortosa.

Tras la contienda, el parque de material rodante de viajeros era muy escaso. De los 4.400 coches existentes antes del conflicto bélico, apenas si quedaban 1.750. Las series, además, eran diferentes, y cada compañía disponía de sus propios códigos de numeración. Por eso una de las principales tareas de la RENFE de aquellos primeros años fue unificar la nomenclatura y numeración de todo el parque móvil. Las series más representativas de coches que ingresaron en la nueva compañía fueron los ’costa’ de MZA, lo metálicos que formaron la serie 1000 y los metalizados de caja de madera conocidos como ‘verderones’ y los 3000.

La situación de penuria y escasez de suministros producida por las secuelas de la guerra civil y la nueva contienda bélica que enfrentaba a las naciones europeas impedía la reparación y mantenimiento que era necesario realizar. El 14 de marzo de 1941 se creó la Comisaría de Material Ferroviario, entre cuyas primeras actividades se incluyó la decisión de contratar la construcción de 120 coches, aunque hasta bien avanzado 1943 no pudo llevarse a cabo esta tarea. En el periodo comprendido entre 1940 y 1960 se construyeron un total de 520 coches, las reparaciones afectaron a 1.460 unidades y las importaciones a 100. Todo esto permitió que el parque de coches ascendiera a 3.370, con una edad media de entre 25 y 35 años. Entre 1941 y 1963 se construyeron 691 coches que formaron la serie 5000. Y a inicios de los años 1950 se construye la serie 6000. Un objetivo prioritario era poder dejar de utilizar el material de madera que en caso de accidente multiplicaba los daños personales.

Otro de los grandes objetivos de la nueva compañía era dotarse de un nuevo parque de locomotoras. En la guerra se destruyeron gran parte importante de las máquinas que tiraban de los trenes. Pero las empresas constructoras no podían obtener ciertos suministros debido a la guerra en Europa. La tarea se centró en reparar incluso aquellas locomotoras que fueron consideradas como inútiles al finalizar la contienda española.

Los trenes iban generalmente llenos y con grandes retrasos, pero era el único transporte fiable en aquella España de la postguerra, donde la población se veía obligada a realizar su vida con muchas privaciones. La época de la cartilla de racionamiento (sellos incluso para pan, arroz, aceite, azúcar, patatas y carne ) y el estraperlo. Años donde el artículo ‘la’ precedía al acrónimo con el que fue bautizada la nueva compañía, nombre del que muchos reniegan incluso hoy porque recuerda a esa España del hambre, el atraso y la represión.

Renfe será la ecargada de conducir el cáotico ferrocarril de la postguerra hasta nuestros días, en un viaje que recorrerá 40 años de dictadura franquista y 25 de democracia hasta el siglo XXI.

La Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles (RENFE) dejó de existir el 1 de enero de 2005, con la entrada en vigor de la Ley del Sector Ferroviario. En ese momento se produjo su segregación en dos entidades: Adif y Renfe Operadora.

Juanjo Olaizola, maquinista de la ‘Aurrera’ en la cabalgata de reyes de Azpeitia

Cabalgata de Reyes en Azpeitia. Y como si nada. Juanjo Olaizola, como lleva haciendo tantos años ya, encendió la caldera de la ‘Aurrera’ e hizo disfrutar a los niños y no tan niños que ayer se congregaron en el Museo vasco del Ferrocarril. Ajeno a la polémica que ha provocado su destitución como director del centro, aunque la procesión fuera por dentro, Juanjo Olaizola ofició de maquinista y llevó de Azpeitia a Lasao, y vuelta, una de sus locomotoras favoritas.

La jornada servía de apoyo a Juanjo Olaizola, aunque la cita se había organizado para celebrar la cabalgata con la que el Museo suele participar para ilusionar a los niños de Azpeitia en la víspera de la festividad de los Reyes. El hasta hora director del centro acudió a su cita anual con el ‘tren de reyes’, encendió la caldera de la ‘Aurrera’ como si nada hubiera cambiado en estos días. Aunque por desgracia, es probable que no vuelva a dirigir los destinos de las instalaciones de Azpeitia. Decenas de personas quisieron testimoniar su apoyo acudiendo a la cabalgata

Parece que en las últimas horas ha habido alguna conversación con los dirigentes del PSE, pero no han fructificado y todo sigue como se había planteado. Olaizola dejará la dirección del museo y se incorporará a otro puesto dentro de la organización de Eusko Tren.

Mientras desde la Asociación de Amigos del Museo Vasco del Ferrocarril// Burnibidearen Museoaren Lagunak se hacía público testimonio de la situaciòn por la que atraviesa Juanjo Olaizola que, por su interés, reproduzco en este blog:

«Conmovidos por las muestras de apoyo que a título individual estáis expresando en todas las redes sociales de internet a Juanjo Olaizola Elordi, en respuesta a la decisión de EuskoTren de destituirle al frente de la dirección del Museo Vasco del Ferrocarril, queremos expresaros nuestro más sincero agradecimiento por compartir con nosotros el temor por la continuidad de un proyecto patrimonial impulsado y desarrollado desde 1989. Nos sentimos orgullosos de la relación de amistad que nos une a la gran familia de Amigos del Ferrocarril.

Como ya sabéis, coincidiendo con la “inminente” trasformación del Museo Vasco del Ferrocarril en Fundación, EuskoTren ha decidido destituir a Juanjo Olaizola Elordi como director del Museo Vasco del Ferrocarril y nombrarle, en contra de su voluntad, responsable del área de formación de la citada sociedad pública.

Desde el pasado 23 de diciembre de 2010, fecha en la que fuimos informados por el propio Juanjo Olaizola sobre la adopción de dicha decisión, hemos intentado, sin éxito, reunirnos tanto con el Director General y Consejero Delegado de EuskoTren, como con el presidente de EuskoTren y Consejero de Transportes del Gobierno Vasco.

Continuamos a la espera de recibir una respuesta satisfactoria sobre los motivos que les han inducido a destituir de su cargo a uno de los más prestigiosos historiadores en materia ferroviaria del panorama nacional y europeo y alma mater del Museo Vasco del Ferrocarril.

Desde1989, año en el que tomó las riendas de este proyecto patrimonial tras el oportuno proceso de selección público llevado a cabo por el Departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno Vasco, Juanjo Olaizola Elordi ha conseguido situar al Museo Vasco Ferrocarril a la altura de las más importantes instituciones culturales de España y Europa.

No obstante, la labor de Juanjo Olaizola, como él mismo ha reconocido en múltiples ocasiones, jamás hubiese sido posible sin el apoyo de los Amigos del Ferrocarril. Ahora también, acudimos a vosotros. Desde BML, queremos expresaros nuestro temor por el futuro no solo del citado proyecto patrimonial ferroviario, sino también del continente y contenido del Museo Vasco del Ferrocarril como conjunto patrimonial y del Tren de Vapor del Valle del Urola.

Por todo ello, necesitamos que manifestéis vuestras opiniones en la Web del Departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno Vasco, en la dirección de correo electrónico de EuskoTren (attcliente@euskotren.es) y en los medios de comunicación social que consideréis oportunos (El Correo, Diario Vasco…)

Conscientes de que necesitaríamos brazos tan largos como la Red Ferroviaria Internacional para reunirnos con todos vosotros en un gran abrazo, os transmitimos nuestro respeto y admiración,

La Junta Directiva
Asociación de Amigos del Museo Vasco del Ferrocarril».

Como explica en su escrito la asociación, son cientos los aficionados que se han sumado al grupo de protesta contra la destitución de Olaizola como director del Museo, no solo en España sino en el extranjero. No en vano el ex director del centro de Azpeitia es uno de los grandes expertos del tren en nuestro país y así lo reconocen la mayor parte de las organizaciones ferroviarias.

(Imagen cortesía de Marcos Maté Luna)

El Museo del Ferrocarril de Azpeitia se queda sin su ‘alma mater’ y director Juanjo Olaizola


Los rumores se han confirmado. Y lo que parecía tan solo un nefasto presagio se ha hecho realidad. Una decisión administrativa puede poner en serio peligro el Museo Vasco del Ferrocarril. La destitución de su director Juanjo Olaizola es para muchos de los aficionados al tren una mala noticia. Y además cuestiona el desarrollo de las instalaciones de Azpeitia, un verdadero tesoro para todos los que hacen del ferrocarril algo más que un medio de transporte y al que dedican todas las horas posibles de su ocio.

El Gobierno vasco ha decidido, al parecer, convertir el museo en una fundación. Y para ello ha decidido prescindir de Juanjo Olaizola, alma mater del Museo de Azpeitia y uno de los grandes conocedores del mundo del tren. Ha sido el gran inspirador del Museo Vasco del Ferrocarril, su principal impulsor y además la figura que ha representado el tren vasco allá donde se ha organizado una actividad ferroviaria. En 1989 fue contratado por el Departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno vasco para redactar el inventario de patrimonio ferroviario de Euskadi y, a partir de 1990 para impulsar el proyecto del museo. En 1994, pasó a depender de Eusko Tren cuando el Gobierno transfirió la gestión del Museo al operador ferroviario vasco.

Es autor de más de 28 libros sobre el ferrocarril (entre otros «75 aniversario del funicular de La Reineta, 1926-2001″, I centenario del ferrocarril de Bilbao a Lezama», «El ferrocarril de Durango a Arrazola y Elorrio», «El ferrocarril vasco navarro. Eusko Tren. Bilbao, 2000», «El tranvía eléctrico de Bilbao a Durango y Arratia. Eusko Tren. Bilbao 2001» o «Eusko Tren, 1982-2002. Veinte años de progreso. Eusko Tren. Bilbao, 2002»);y ha publicado cientos de artículos en todas las revistas del sector (‘Carril’, ‘Trenes Hoy’, ‘Vía Libre’, ‘Maquetrén’, ‘Hobbytren’, ‘Trenmania’, ‘Doble Tracción’, ‘Revista de Historia Ferroviaria’) Asimismo, ha colaborado en la elaboración de varias publicaciones en prensa, radio y televisión y ha participado en seminarios, congresos y conferencias en Euskadi, Miranda de Ebro, Mallorca, Málaga, Alicante, Madrid, Almería, Gijón, Santander, Tarragona, Barcelona y Oporto.

Apasionado del vapor, ha logrado que el tren vasco sea un referente en el extranjero, a través de su gestión en el Museo de Azpeitia, al que ha dedicado casi dos décadas de intenso trabajo. Con su dirección, apuesta decidida por el vapor vivo y la restauración del patrimonio ferroviario, las instalaciones de Azpeitia son un ejemplo museístico que otros centros han intentado copiar. Y ha conseguido que Azpeitia sea paso obligado para todos los amantes del tren tanto de España como del extranjero.

Apunto algunos de los datos de este museo para aquellos que no lo conocen. La que antaño fuera la más importante de las estaciones del viejo tren de Urola ofrece a los visitantes la posibilidad de conocer los trayectos que efectuaba el ferrocarril tiempo atrás, los cambios motivados por la Revolución Industrial y el funcionamiento de los antiguos tranvías eléctricos. La primera parte del museo se abrió en 1992; dos años más tarde se empezaron a recibir los trenes, y en 1998 se inauguró el tren de vapor que se desplaza desde la estación de Azpeitia hasta Lasao. Los fines de semana los visitantes tienen la ocasión de montar en los vagones de madera del antiguo tren de Urola, donde, remolcados por la locomotora ‘Aurrera’, necesitan 20 minutos para recorrer una distancia de 5 kilómetros.

La colección del Museo Vasco del Ferrocarril dispone de una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, integrada por más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos.

La visita a sus instalaciones permite conocer más a fondo la historia de los ferrocarriles de Euskadi, desde los viejos trenes de la Revolución Industrial hasta las modernas unidades del ferrocarril metropolitano de Bilbao. También es posible descubrir el funcionamiento de los antiguos tranvías eléctricos o la importancia de los transportes públicos en el desarrollo sostenible de nuestra sociedad.

El museo incluye una exposición sobre la máquina herramienta, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril del Urola, el cual se conserva tal y como fue instalado en 1925. Un antiguo motor eléctrico hacer funcionar sus 16 máquinas a través de un complejo sistema de poleas, correas y embarrados.

Entre todo el material móvil del Museo destaca la locomotora de vapor ‘Espinal’, construida en 1887 en Newcastle (Reino Unido) por la compañía de Robert Stephenson, hijo de George Stephenson, que ganó el concurso de 1829, que pondría en marcha los servicios de la línea de transporte de pasajeros de Liverpool a Manchester. Esta máquina es, en la actualidad, la más antigua en funcionamiento de las construidas por los Stephenson, así como la locomotora de vapor más antigua en servicio de España.

Destacan también los siguientes elementos históricos: una completa colección de relojería ferroviaria del mundo, desde las elegantes esferas que presidían los andenes de las estaciones, hasta los clásicos relojes de bolsillo de los ferroviarios. Una muestra excepcional de los uniformes utilizados en el ferrocarril, desde finales del Siglo XIX hasta el AVE, a través de una colección única en su género en Europa. Y sin olvidar las sorprendentes instalaciones de la antigua central de transformación eléctrica, con sus equipos de rectificación originales, reflejo de la más moderna tecnología existente hace 100 años.

Todo este conjunto permanece en Azpeitia por el tesón que Juanjo Olaizola ha puesto en esta tarea. No se entiende, por tanto, que se aparte de su gestión al hombre que ha conseguido en tan pocos años, hacer del Museo de Azpeitia el lugar que permanece en el corazón de todos los amantes del ferrocarril, adonde es preciso peregrinar, al menos, una vez en la vida.

Podéis aprovechar la ocasión y apoyar a Juanjo Olaizola en el grupo que se ha creado en facebook o dejar testimonio de vuestra protesta en éste y en otros foros treneros.

(La imagen corresponde al último día de circulación de la temporada de 2010, y a Juanjo estacionando la ‘Portugal’)

Rails girls, de chicas y trenes

Un regalo para la vista. Trenes, muchos trenes, pero engalanados con lujosas y atractivas chicas. Qué mejor forms de alegrar el nuevo año con una vistas un tanto distintas a las que estamos acostumbrados. Rails girls, es una de esas páginas de facebook que es necesario mirar de vez en cuando. ¡Y qué narices! ¡Un día es un día! Y más si ese día es el primero de año. Que o solo de trenes vive el hombre.
¡Feliz 2011!

Para deleitarse y ver más picha aquí http://www.facebook.com/pages/Rail-Girls/346393661603

Vapor en Azpeitia, último día de la temporada 2010



















Os dejo unas imágenes que valen más que mil palabras. Son del último día de la circulación de vapor de esta temporada. Un viaje a Azpeitia que siempre merece la pena. La ‘Portugal’ y la ‘Euzkadi’ suben hasta Laso y vuelven con una carga de ilusión y ganas de que el viaje no termine. Y siempre se acaba; mucho antes de lo que uno quiere. Humo, carbonilla y el silbato de vapor en una paraje inigualable. Datorren urtera arte. Hasta la primavera que viene.

«Imparable», una de trenes con Denzel Washington y Tony Scott

Denzel Washington vuelve a subirse a un tren. Ya lo hizo en «Asalto al tren Pelham 123», un divertido triller sobre el metro de Nueva York, y ahora repite en otro thriller inspirado en hechos reales sobre un tren descontrolado que transporta material inflamable. Dirigida por Tony Scott (quinta vez que coinciden en un film), ‘Imparable’ (Unstoppable) es una de esas trepidantes historias de trenes que casi no se ven ya en los cines, pero que cautivan al espectador casi desde el principio.

El 15 de mayo de 2001 un tren de mercancías con 47 vagones fletado por la firma CSX se lanzó por las vías, sin maquinista, cerca de Toledo (Ohio), tras un error humano con el freno dinámico. El convoy recorrió 106 kilómetros (66 millas), con un cargamento altamente peligroso. Un valiente maquinista saltó al tren en marcha para frenarlo y logró evitar una catástrofe sin precedentes a escasa distancia de la localidad de Kenton (Ohio). Y esta es la historia que Scott cuenta con su última película, ni más ni menos.

“La idea me pareció muy emocionante: un peligro latente a más de 100 kilómetros a la hora y un par de personas a la caza de esa fiera metálica desbocada. En el fondo no deja de ser la historia de Moby Dick, pero sobre raíles. Más que mantener el suspense en si el tren descarrilará, lo que me interesó fue seguir a esos dos insensatos que van tras el ferrocarril descontrolado”, explicó Scott tras terminar el rodaje.

Con un guión de Mark Bomback, interpretan esta película Denzel Washington, Chris Pine, Rosario Dawson, Ethan Suplee y Kevin Dunn. Beech Creek y Pennsylvania son los lugares donde se rodaron las escenas más importantes

El director británico se toma varias licencias y cambia, entre otros, los escenarios de esta historia, haciendo que la acción transcurra en Pittsburgh “porque es un paisaje muy ferroviario, y muy de western”. También utiliza una compañía ficticia, Allegheny West Virginia Ferrocarril, para su tren imparable, en lugar de la original CSX Transportation de Ohio.

Scott utilizó para su película cuatro locomotoras AC4400CW de la Canadian Pacific , arrendadas a su vez a General Electric, y también la EMD SD40-2 de los ferrocarriles Wheeling and Lake Erie, dedicada a tráficos industriales en Ohio, que en la ficción se convierte en la compañía Allegheny West Virginia Ferrocarril.

La GE AC4400CW fue una locomotora diésel-eléctrica construida por GE Transportation Systems entre 1993 y 2004. Es similar a la DASH 9-44CW pero ofrece los motores de tracción de CA en lugar de los de CC, con un inversor separado por cada motor. Fueron fabricados 2.598 ejemplares para los ferrocarriles de Norteamérica. Como resultado de los requisitos más rigurosos sobre emisiones que se aplicaron en Estados Unidos a partir del 1 de enero de 2005, la AC4400CW fue sustituida por la GE ES44AC.

La EMD SD40-2 tiene 3.000 caballos de fuerza y también es una locomotora diesel-eléctrica construida por la General Motors’ División entre el enero de 1972 y febrero de 1986. La fábrica sacó 3.957 ejemplares de este modelo, que han sido utilizados por la mayoría de los grandes ferrocarriles norteamericanos, entre otras BNSF, Unión el Pacífico y El Pacífico canadiense.

“Las compañías ferroviarias nos dieron todo su apoyo, y pusieron a nuestra disposición todo tipo de maquinaria que pudimos manipular y filmar de maneras novedosas, y siempre, siempre realistas”, aseguró Scott durante la presentación de la película.

“Scott pone en escena todos los elementos del género: la amenaza de catástrofe inminente, los esfuerzos oficiales para detenerlo, la prensa que persigue la noticia, la pareja clásica de perdedores –un veterano (Washington) y un joven (Pine)– que contra todo pronóstico lograrán lo imposible. Y contra todo pronóstico también, Scott sorprende por su concisión, por su claridad expositiva, por sus planos imaginativos, esta vez adecuados, y plenamente justificados: utiliza las imágenes de los reporteros y de los informativos que cubren la noticia para completar la narración principal”. (estracto de de aceprensa. com ).