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El ferrocarril extremeño, sin crédito

Saltan todas las alarmas. El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, reconoce que existen aún “averías inadmisibles” en el ferrocarril de Extremadura pese a las medidas que fueron implementadas en los últimos meses, por lo que el Gobierno insistirá en las mejoras y revisará los protocolos. Ábalos lo ha manifestado en un tuit este jueves, después de que se hayan producido cuatro incidentes en trenes extremeños que han afectado a unos 300 viajeros. “Entiendo la indignación de los usuarios del tren de Extremadura. Pese a las medidas implementadas, que han reducido averías, aún se dan otras inadmisibles”, ha tuiteado Ábalos.

“Insistiremos en las mejoras e inversiones comprometidas y revisaremos los protocolos de actuación ante estas situaciones”, dice el ministro que pedirá comparecer en el Congreso de los Diputados para informar del servicio ferroviario en Extremadura. El presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, exige soluciones ante una situación que considera “insostenible”. “Las culpas” de la caduca infraestructura ferroviaria extremeña “están repartidas” entre todos, dice Fernández Vara, de ahí que el objetivo debe ser “buscar” a quienes pueden aportar soluciones.

Renfe ha abierto una investigación interna para evaluar los fallos mecánicos que hicieron que un servicio de media distancia entre Badajoz y Madrid tuviera el miércoles un retraso de 4 horas y 20 minutos, que afectó a 163 pasajeros. En las últimas 36 horas se han registrado también otras tres incidencias en trenes de Extremadura. Renfe ha propuesto a la Junta de Extremadura que participe en el proceso de revisión de protocolos sobre incidencias ferroviarias en esa comunidad, abierto por la operadora tras las citadas averías mecánicas. De hecho, su presidente, Isaías Táboas, ya ha remitido esta propuesta a la consejera extremeña de Territorio, Begoña García.

La operadora ferroviaria prevé tener lista en unas semanas dicha revisión de protocolos, con el objetivo de minimizar el impacto de este tipo de incidencias sobre el bienestar de los viajeros. UGT y la organización agraria UPA-UCE han advertido de que Extremadura no puede atraer inversiones ni más turismo, como tampoco relanzar sus productos agrarios con esta caos ferroviario. Pero el poco crédito que tiene Renfe en la comunidad está ya cercano al bajo cero. ¿Cómo se puede confiar en la gestión de la operadora si los trenes de la operadora caren de la mínima fiabilidad?

Los problemas en el ferrocarril extremeño arrastran años de protestas que ahora ocupan los espacios de apertura de los informativos. Viajar en tren desde Madrid a Badajoz es toda una odisea. Sus 725 kilómetros de longitud son todos de vía única y sin electrificar, con algunos tramos con traviesas del siglo XIX en los que la velocidad está limitada a 50 kilómetros por hora (e incluso a 30 kilómetros por hora). Los once convoyes que circulaban hasta hace poco eran todos de la serie 598, de propulsión a diésel y con más de 15 años de antigüedad. Hasta ahora se han sustituido cinco unidades por otras más modernas de la serie 599 y el resto está previsto que se renueve entre febrero y mayo. La electrificación está fechada para 2020, cuando se esperan ya tramos con ancho ibérico e internacional, es decir, hábil para la alta velocidad. También están pendientes las obras de las nuevas estaciones de Badajoz, Mérida o Cáceres.

Otras de las medidas en curso son la sustitución de motores y activación de trenes de reserva en Badajoz y en Mérida y una inversión urgente en infraestructuras que está acometiendo Fomento. Según la operadora, estas medidas “han permitido reducir al mínimo el número de incidencias registradas en Extremadura en los últimos meses”. Renfe anuncia también que embarcará un mecánico en todos los trenes que circulen por Extremadura y no solo los “más sensibles” como hacia hasta ahora. También revisará los protocolos de actuación en caso de incidencias, además de abrir una investigación para conocer las causas concretas de la avería mecánica que sufrió el tren Badajoz-Madrid y adoptar las medidas necesarias para que este tipo de situaciones no vuelva a producirse. Extremadura no aguanta más y con razón.

Otra huelga en el metro de Londres

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Los londinenses se enfrentan al caos en el transporte al comienzo de la semana laboral, después de que dos sindicatos que representan a trabajadores en el metro de Londres dijeron que iban a tener una huelga de 24 horas desde la noche del domingo. El operador de Metro Transport for London (TfL) explica que la mayoría de las estaciones en el centro de Londres estarían cerradas debido a la acción de los sindicatos RMT y TSSA en una disputa sobre los niveles de personal tras el cierre de las taquillas en los últimos años. El paro en el metro es parte de una ola de huelgas que golpean a los pasajeros de trenes y pasajeros británicos a comienzos de 2017.

Miles de viajeros están sufriendo la peor interrupción ferroviaria de Gran Bretaña en décadas en una disputa sobre el papel que debe ser para abrir y cerrar las puertas en los trenes del sur, mientras que el personal de British Airways golpeará durante dos días sobre el pago el martes. TfL diceo que los servicios no comenzarán hasta las 0700 GMT del lunes y que se verán gravemente reducidos en la red, sin trenes de estaciones como Victoria, Kings Cross y Waterloo.

El metro de Londres, más conocido como el tubo, transporta hasta 4,8 millones de pasajeros al día. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, hace un llamamiento a los sindicatos para que cancelen la huelga, que según él causaría miseria a millones de trabajadores y turistas en la ciudad. “Mi mensaje a los sindicatos es claro: no es demasiado tarde para cancelar esta huelga y volver a la mesa de negociaciones por el bien de todos los londinenses”, dice. “He pedido a Transport for London que continúe negociando y estaremos disponibles para tratar de resolver esta disputa“.

TfL dice que se acordó que se necesitaba más personal en las estaciones, y que ya había comenzado a reclutar a 200 trabajadores adicionales. Steve Griffiths, director de operaciones de Londres Underground, asegura que no hay necesidad de huelga. “Siempre tuvimos la intención de revisar los niveles de personal y hemos tenido discusiones constructivas con los sindicatos”, dijo el domingo.

Pero el secretario general de TSSA, Manuel Cortes, asegura que la oferta de TfL no fue lo suficientemente lejos. “Mientras que (nuestros representantes) aceptan la oferta de más personal es un paso en la dirección correcta para restablecer los estándares de seguridad de los tubos, no creen que la oferta devuelva esos estándares con la urgencia que ahora se necesita”, dijo. (Reporte de Paul Sandle, edición de Alison Williams).

El líder del sindicato de transportes RMT, Mick Cash, asegura que esperan que la dirección del Metro de Londres llegue con un conjunto de mejoras que solucionen los problemas del desempleo y las malas condiciones laborales y así no tenga que haber huelga. El otro sindicato que también participa en las negociaciones (TSSA), también se muestra abierto a nuevas conversaciones para evitar la huelga del metro. Su secretario general, Manuel Cortes, explica que el equipo de negociación está disponible para llegar a un acuerdo.

La Generalitat aumenta los servicios mínimos en el metro para minimizar los trastornos en Barcelona

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Evitar el caos y mejorar la imagen de Barcelona. El metro funcionará este miércoles al 65% entre las 06.30 horas y las 09.30 y entre las 16.00 y las 20.00 horas de la tarde; durante el resto de las franjas horarias de servicio, lo hará en un 45%. La Generalitat responde así última hora de la tarde al desencuentro entre los trabajadores y la empresa, tal y como había destacado durante la jornada. De esta forma, acuerda elevar del 50 al 65% los servicios mínimos durante las horas punta. También obligará a que el metro funcione al 45% en las horas valle, frente al 30% establecido.

El Congreso Mundial de Móviles (MWC) afronta así su tercera jornada con una nueva huelga en el metro, una protesta que ha irritado a la organización del evento, que ha dispuesto un plan alternativo para minimizar la afectación de la movilidad de los asistentes. Los trabajadores protagonizaron una huelga el lunes, coincidiendo con la inauguración del MWC, que afectó a la movilidad de los barceloneses y llevó el caos a las calles de la capital catalana.

En un comunicado, el departament de Treball de la Generalitat justifica esta decisión atendiendo a “criterios de seguridad y movilidad”, pero también al hecho de que se ha activado el protocolo por contaminación atmosférica en el área metropolitana de Barcelona.

Precisamente, la patronal Foment del Treball reivindicaba ayer la ley orgánica que regula el derecho de huelga pero también sus límites, y planteaba incluso que “es necesario articular un procedimiento de declaración previa de la legalidad o ilegalidad de la huelga con anterioridad a su inicio”. La vicepresidenta del Govern, Neus Munté, recordaba en rueda de prensa posterior al Consell Executiu que los servicios mínimos del 30% no son impuestos por el Ejecutivo sino que están establecidos por ley desde el año 2006 en virtud de un acuerdo entre sindicatos y empresa, pero ya apuntaba que existía la posibilidad de incrementar ese porcentaje relativo a las horas punta si las partes en conflicto, TMB o trabajadores, así lo solicitaban.

La nota del departament de Treball, que lidera la exdirigente sindical Dolors Bassa, asegura que la convocatoria de huelga de este miércoles “afecta a un servicio esencial de transporte para la ciudadanía”. Este departamento ha tomado esta decisión “una vez estudiados los informes de movilidad y seguridad que se realizaron durante la huelga del lunes”.

El departament recuerda que, como consecuencia de la huelga, los usuarios habituales del metro utilizaron “mayoritariamente” otros transportes públicos y privados de superficie, lo que provocó en diferentes puntos de la ciudad “una situación de congestión que no permitía garantizar las mínimas condiciones de seguridad de evacuación de las personas en caso de emergencia”.

Según la presidenta de TMB, Mercedes Vidal, los representantes de los trabajadores fueron incrementando progresivamente sus demandas de retribución, llegando incluso a proponer aumentos de 150 euros mensuales, cuando la empresa sólo puede ofrecer un 1% de incremento salarial. En cambio, el comité de huelga del metro sostiene que había una postura cercana en cuanto a remuneraciones y las negociaciones se rompieron porque TMB “no ofrecía ninguna garantía” para que las personas que solo trabajan en el metro durante tres meses de verano, unas 190, pudieran tener algún día un “contrato estable”.

John Hoffman, consejero delegado de GSMA, la asociación que agrupa a los operadores de telefonía móvil de todo el mundo y que organiza cada año el MWC, manifestó el lunes su “decepción” por las jornadas de huelga y, en protesta, se ausentó de la inauguración oficial del congreso, a la que asistieron el presidente catalán, Carles Puigdemont, y el ministro de Industria en funciones, José Manuel Soria, entre otras autoridades.

Ante la recomendación de TMB de que no se coja el metro los días de huelga, estos días está siendo difícil encontrar un taxi libre en la ciudad, mientras que los autobuses, que este martes y el jueves también realizarán paros parciales, van más llenos de lo habitual.

(Imagen Alex García. La Vanguardia)

Barcelona se enfrenta hoy a una jornada de caos con huelga en el metro y paros en Cercanías

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Barcelona pone en marcha un plan alternativo para garantizar la movilidad en la ciudad ante la huelga del metro convocada para hoy y el miércoles, coincidiendo con el Congreso Mundial de Móviles (MWC), una medida de protesta que la alcaldesa, Ada Colau, considera “desproporcionada”. Después de que en la madrugada del domingo se rompieran las negociaciones entre TMB y los sindicatos, con la mediación de la Generalitat, la alcaldesa Ada Colau ha subrayado en rueda de prensa que el consistorio ha hecho “lo máximo posible” para evitar la huelga.

Al coincidir con el MWC, el evento de referencia de la tecnología móvil, que reunirá esta semana a más de 95.000 personas, la huelga amenaza con comprometer la imagen internacional de la ciudad, y por ello las instituciones catalanas, Generalitat y Ayuntamiento, y la asociación GSMA, organizadora del congreso, se han afanado en dejar claro que hay un plan B preparado.

GSMA, que lidera John Hoffman, ha hecho público su plan de contingencia, que prevé, entre otras medidas, habilitar una flota de autobuses lanzadera para transportar a los congresistas entre Fira Gran Vía y Barcelona ciudad.

Por su parte, todos los taxistas podrán trabajar estos días, de manera que se aumentará la disponibilidad de este medio de transporte.

La alcaldesa de Barcelona ha recordado también que habrá servicios mínimos en el metro (del 50% en las horas punta y del 30% en el resto de la jornada) y que los otros medios de transporte funcionarán con normalidad. “La movilidad está garantizada“, sostiene Colau.

Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) recomienda no utilizar el metro durante la huelga de los días 22 y 24, puesto que los servicios mínimos establecidos, subraya, son “insuficientes para absorber la demanda prevista”.

La consellera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Dolors Bassa, asegura que si los servicios mínimos establecidos no funcionaran, se revisarían de cara al miércoles día 24.

También puede haber problemas en las conexiones ferroviarias, dado que los empleados de Adif de Barcelona, que se encargan de la gestión de la infraestructura, convocan un paro de 6.00 a 8.00 horas y de 14.00 y 22.00 horas.

Respecto a las reivindicaciones del comité del metro, Colau indica que el Ayuntamiento no puede dar respuesta a sus exigencias, ya que el marco presupuestario es limitado y si fueran más allá de la propuesta de los trabajadores “deberíamos empeorar el servicio o aumentar tarifas e impuestos”. Además, ha explicado que el origen de las negociaciones no son propuestas de recortes por parte de la empresa (TMB), mientras la responsable de movilidad ha hecho hincapié en que el sueldo anual bruto de la plantilla de TMB es, como mínimo, de 29.000 euros (33.000 euros de media) y que actualmente el 90% de la plantilla tiene un contrato indefinido. “Ofrecimos propuestas de mejora que no han querido aceptar”.

La secretaria general del Sindicato Unitario de Catalunya, Mercedes Portolés, ha desmentido en declaraciones a La Vanguardia que el salario mínimo de los empleados sea el indicado por el consistorio.

El portavoz del comité de huelga, Óscar Sánchez, dijo este sábado por la noche que “no sólo no hay nada para llegar a un acuerdo, sino que es una vergüenza” que a día de hoy, “después de cinco meses sin querer negociar un convenio colectivo”, la dirección les diga a la una y cuarto de la madrugada que la única manera de acercar posturas es que negocien ahora, en unas horas, un convenio colectivo para tres años.

Renfe se suma a Adif en la huelga convocada en el ferrocarril para la operación salida de agosto

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Hace unos días, trabajadores de Adif; ahora se suman los de Renfe. Se avecina caos en la próxima operación salida de las vacaciones estivales, a menos que el Gobierno pacte una solución de última hora. Tres de los sindicatos con representación en la operadora ferroviaria han convocado a los trabajadores de la compañía a secundar dos jornadas de huelga los días 31 de julio y 1 de agosto, coincidiendo así con una de las principales operaciones salida de las vacaciones de verano. Los paros coinciden con el convocado la pasada semana en Adif, el gestor de la infraestructura ferroviaria, para un total de 46 horas ininterrumpidas que arrancan el 31 de julio y concluyen el 1 de agosto.

En el caso de Renfe, CCOO ha convocado una jornada de huelga el 31 de julio, un paro que comenzará a las 1.00 horas del 31 de julio y se extenderá durante 23 horas, hasta las 00.00 horas del 1 de agosto. Sindicato Ferroviario y CGT han convocado de su lado dos días consecutivos de huelga en la compañía ferroviaria, el 31 de julio y el 1 de agosto.

El motivo principal esgrimido por las centrales sindicales para estas protestas es la existencia de un déficit de personal que cuantifican en más de 5.000 trabajadores. Proponen la contratación de 5.560 personas para Adif y, al menos, otras 1.139 para Renfe. Asimismo, piden a la compañía que “fomente la contratación interna de actividades entre empresas del grupo” antes que externalizarlas, además de que complete la integración del personal procedente de la antigua Feve.

En el caso concreto de Adif, denuncian el plan que ha acometido la empresa para cambiar de destino, e incluso de puesto, a 300 empleados sin una negociación previa. El gestor de la red, sin embargo, alega que el proceso sólo afectará al 2% de la plantilla y, además, será voluntario.

Los sindicatos están ahora a la espera de ser convocados por Renfe y Adif para negociar. De hecho, consideran que dada la importancia del conflicto deberían implicarse en él tanto sus propios presidentes –Julio Gómez-Pomar y Gonzalo Ferre, respectivamente-, como la propia ministra de Fomento, Ana Pastor.

CCOO considera que el “incumplimiento” de compromisos esenciales del convenio colectivo y el “debilitamiento” de sus recursos humanos dejan a Renfe y a su personal en una “delicada posición” ante la próxima apertura a la competencia del transporte de viajeros en tren.

Las jornadas de huelga de Renfe coincidirán así con las convocadas en Adif, en este caso desde la pasada semana, por todos los sindicatos del comité de empresa y el objetivo de protestar también por el déficit de personal y por el hecho de que el gestor ferroviario público haya lanzado “de forma unilateral una convocatoria de movilidad para 300 trabajadores”.

La última huelga en el ferrocarril tuvo lugar entre finales de octubre y principios de noviembre -fueron casi una decena de días, con dos paros totales y el resto parciales-, convocada esa vez sólo por el Sindicato Ferroviario y CGT, centrales minoritarias en el sector. Aunque también entonces estaban llamados a la protesta los 28.000 empleados de Adif y Renfe, su efecto fue bastante reducido.

La huelga en el metro sumirá Londres en el caos

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No hubo acuerdo. Pese que las reuniones se mantuvieron casi hasta la hora límite, no hubo entendimiento. Los peores temores se harán realidad y Londres volverá a ser una ciudad caótica sin el metro, como ya lo fue en febrero, durante los paros que protagonizaron los trabajadores ante la amenaza de cierre de 260 oficinas de billetes el próximo año, lo que conlleva la pérdida de 950 puestos de trabajo. La huelga comenzó a las 21.30 horas de ayer tras el desencuentro final del Sindicato Nacional de Trabajadores de Ferrocarril, Marítimos y del Transporte (RMT) y Transport for London (TfL).

La empresa se queja amargamente. Asegura que la huelga es “improvisada” y “sin sentido”. Los empleados se defienden y acusan a la dirección de provocar una “confrontación fatal”. Los clientes sufrirán las consecuencias. Una huelga de 48 horas en el suburbano de Londres es una clara amenaza para la ciudad, que quedará sumida en el colpaso y el caos, con tres millones de personas en busca de otro sistema de transporte. A este número de clientes habituales habrá que sumar otra decena de miles que ocasionalemte usan el ‘Tube’. Entre ellos los espectadores que acudan el miércoles al estadio londinense de Stamford Bridge, donde se juega la semifinal de Champions entre el Chelsea y el Atlético de Madrid.

Además de este paro de 48 horas, el RMT ha convocado una segunda huelga para la próxima semana. Los peores temores se hacen presentes, porque este tipo de huelgas logran paralizar la capital británica, donde el metro es el principal medio de transporte. El ‘Tube’ da servicio a más de tres millones de pasajeros diariamente en sus 275 estaciones y sus 408 kilómetros de vías, lo que lo convierte en el tercero más extenso del mundo, después de los de Seúl (Korea) y Shanghái (China). La empresa pública Transport for London (TfL) gestiona el servicio, uno de los más caros del mundo, ya que un billete sencillo de zona 1 (el centro de una ciudad que se ha dividido en seis áreas) cuesta 4,70 libras (5,6 euros). Las tarifas suben alrededor de un 6% cada año. Tfl registran beneficios anuales de unos 1.981 millones de libras (2.377 millones de euros).

Pese a los beneficios, la empresa plantea el cierre de las taquillas y la eliminación de casi un millar de empleos fundamentales. Los sindicatos aseguran que los recortes se impulsan desde el Gobierno de David Cameron e implican al alcalde Boris Johnson como inspirador de estas medidas. “Los viajeros y empresas van a sufrir por las luchas intestinas entre los barones que se baten por liderar un sindicato en el que apenas un 30% de sus miembros apoyan la huelga”, ha asegurado el alcalde.

Unos y otros se defienden y atacan las posiciones contrarias. El servicio de arbitraje Acas se ha puesto a disposición de las partes para volver en cualquier momento a la mesa de negociaciones. Pero el secretario general del RMT en funciones, Mick Cash, insiste en que lo “esencial” es mantener la promesa que se les hizo de revisar los recortes y los cierres en las estaciones. La empresa, sin embargo, sostiene que apenas el 3% de los billetes se venden en las ventanillas, y que casi todos los usuarios utilizan la tarjeta electrónica ‘Oyster, que cargan en las máquinas de las estaciones o de manera automática a su tarjeta de crédito. Pero todo el mundo asume que con esta huelga, el caos volverá a Londres.

La desconvocatoria de la huelga del metro alivia a Londres que espanta una nueva jornada caótica

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Alivio, aunque sea momentáneo. Los sindicatos desconvocaron ayer la huelga de 48 horas que tenían previsto secundar desde la noche del martes al miércoles los trabajadores del metro de Londres en protesta por el planeado cierre de las oficinas de venta de billetes. El Sindicato Marítimo y de Transporte (RMT) y la Asociación de Personal de Transporte Asalariado (TSSA) habían convocado para las 21.00 horas (GMT) del martes un segundo paro de 48 horas, tras el de la semana pasada, para protestar por el planeado cierre de 260 oficinas de billetes en 2015, lo que supondrá la pérdida de 950 puestos de trabajo.

Todas las líneas del metro de Londres, utilizadas a diario por tres millones de personas, se vieron afectadas la semana pasada por el paro de 48 horas, que provocó graves problemas de transporte en la capital británica, con más de ocho millones de habitantes. La protesta obligó a los londinenses a soportar largas filas para tomar el bus, mientras muchos otros optaron por ir al trabajo en bicicleta o en sus coches particulares. La huelga redujo en un 70% el servicio habitual del metro, según los sindicatos, aunque la empresa aseguró que mantuvo trenes en ocho de las once líneas que tiene el tendido del metro londinense. El caos se desató en la capital.

El secretario general del RMT, Bob Crow, asegura que la medida de suspender los nuevos paros se ha tomado después de que recibieran propuestas que detienen la aplicación de los planes de recortes y permiten abrir conversaciones con la empresa. “El RMT está dispuesto a discutir cualquier asunto con LU (la empresa London Underground) a través de la negociación y estoy contento de que ahora estemos donde debíamos haber estado al comienzo del proceso”, puntualizó Crow.

La compañía pertendía cerrar todas las taquillas de la red con el argumento de que las tarjetas magnéticas que ahora hacen las veces de billete las han convertido en un servicio innecesario. Transport for London quiere ahorrarse así 950 empleos, lo que permitiría reducir los gastos en 50 millones de libras al año (60 millones de euros) y poner en el mercado como espacios comerciales las áreas ahora utilizadas para la venta de billetes.

El metro se cerró el martes a las nueve y media de la noche y no volvio a abrir hasta el viernes por la mañana, causando problemas no solo a los usuarios sino a muchos comercios que vieron reducida su actividad porque los londinenses evitan acudir al centro durante ese largo periodo. La huelga contaba con el apoyo de del Sindicato Marítimo y de Transporte (RMT) y de la Asociación de Personal de Transporte Asalariado (TSSA). Los sindicatos rechazan los planes de clausura anunciados por la compañía, pues supondría el despido de, al menos, 750 empleados, aunque piensan que llegaría a 950. Los líderes sindicales habían ofrecido anular la huelga si se suspendían los planes de cierre, una conquista que paracen haber logrado ahora.

La huelga ha tensionado a la clase política. Incluso obligó a intervenir al primer ministro, David Cameron. En su cuenta en Twitter, la calificó de”vergonzosa” y responsable del “sufrimiento a millones de londinenses”. El alcalde de Londres, el conservador Boris Johnson, también calificó el paro de “inútil”, y fue más allá al proponer un cambio legal que limite medidas semejantes. Los líderes sindicales de RMT y TSSA, Bob Crow y Manuel Cortes, respectivamente, criticaron al alcalde por negarse a entrevistarse con ellos para analizar el cierre de las oficinas.

El metro de Londres, el primero que se construyó en el mundo, registra en días laborables unos 3,5 millones de trayectos y su red conecta una urbe con una superficie de 1.600 kilómetros cuadrados, en la que viven unos 8 millones de personas. Los autobuses urbanos y los ferrocarriles interurbanos juegan también un papel muy importante en la estructura de transporte de la capital londinense.