Archivo diario: septiembre 7, 2010

La crisis obliga a aparcar más de 3.000 locomotoras en Estados Unidos

La crisis sigue golpeando al ferrocarril en el mundo. Estados Unidos tampoco se libra de las consecuencias de la penuria económica que ha provocado una significativa merma en las actividades ,hasta tal punto que las siete grandes megacompañías norteamericanas han recurrido a un forzoso estacionamiento en parte de sus enormes flotas de locomotoras.

Según aseguran fuete del sector ferroviario norteamericano, más de 3.000 máquinas permanecen estacionadas a la espera de la recuperación de tráfico. No se trata de locomotoras antiguas o en mal estado, sino que afecta a unidades modernas y de última generación, por ejemplo a las General Electric tipo AC4400CW y a las EMD, tipo SD70MAC.

Sin embargo, máquinas más antiguas de 2.500 –3.000 CV. no han sufrido los efectos de la regulación. La razón es que las locomotoras más pequeñas tienen un mayor uso en las líneas secundarias y en las grandes estaciones de clasificación, aunque obliguen a un mayor mantenimiento.

Antes de que una locomotora sea apartada circunstancialmente es sometida a una revisión profunda que permite su inmediata puesta en marcha en cuanto deje de estar justificada su retirada provisional. El estacionamiento en las grandes compañías, Clase I, afecta a 3.100 de las 27.600 existentes. Lo que significa que el 11% del total del parque de locomotoras que funcionan en las distintas redes ferroviarias estadounidenses de las diferentes clases han sido apartadas del servicio. Destaca el porcentaje de más del 15% de la enorme flota de la primera megacompañía, la Union Pacifc, y de casi el 16% de Canadian Pacific.

Por compañías, la estadística- que pone de relieve esas grandes cifras – son las siguientes: En Union Pacific son 1.300 las máquinas que se han mandado al depósito de las 8.500 que conforman el parque; Burlington Northen Santa Fe (BNSF) tiene 700 locomotoras estaones de las 6.750 unidades que contabilizan la flota. En Norfolk Southern, el parque lo componen 4.000 y 119 permanecen fuera de servicio. CSX posee también 4.000 unidades y ha paralizado 495. Canadian National mantiene 1.820 máquinas, de las que 150 están fuera de servicio. Y Canadian Pacific, con 1.700, tiene 270 fuera de las vías de mercancías; mientras KCS deja 100 sin asignación de las 850 unidades que forman parte de su flota. Ni el gigante americano se salva.

(Fuente Vía Libre. Imagen William Grimes en Wikimedia Commons)