Archivo de la etiqueta: vapor

ELA denuncia «falta de seguridad» en el tren de vapor que ofrece el museo vasco de Azpeitia

El sindicato ELA ha denunciado «falta de seguridad» en el servicio de tren de vapor que ofrece a sus visitantes el Museo Vasco del Ferrocarril de Azpeitia (Gipuzkoa), debido a la supuesta falta de formación del personal que lo conduce y maneja. La central sindical vasca califica de «más grave aún» que dos personas «autodidactas» hayan «impartido un curso intensivo» durante el pasado julio con el que supuestamente «han formado a seis azpeitiarras» en el manejo de locomotoras de vapor y diesel del museo, curso que, según ELA, «ha sido homologado por Eusko Tren».

ELA explica en un escrito que el pasado mes de julio la fundación Museo Vasco del Ferrocarril reanudó el servicio de trenes de vapor entre su sede y la estación del barrio de Lasao de Azpeitia contratando como maquinistas a dos miembros de la Asociación Uruguaya de Amigos del Riel. Los dos conductores uruguayos han reconocido en una entrevista a un medio de comunicación de su país que son «autodidactas» y que no poseen formación ni titulación reglada y homologada, ni en su país ni en España.

Estos dos uruguayos, por tanto, denuncia el sindicato nacionalista, «no podían estar habilitados» para este servicio «al carecer de la homologación necesaria» para circular por la red ferroviaria vasca de Euskal Trenbide Sarea (ETS), a la que pertenecen los cinco kilómetros por los que discurre trayecto del ferrocarril de vapor del museo. En su denuncia, el sindicato censura, además, que el personal de Eusko Tren que «ha homologado a los aprendices de maquinistas tampoco tiene experiencia alguna en el manejo» de este tipo de maquinaria ferroviaria antigua.

Consecuencia de esa «falta de formación del personal que maneja desde julio» el tren de vapor del museo azpeitiarra, se han producido, según la central sindical, retrasos y «paradas intempestivas en plena vía», debido a la pérdida de presión, en varias ocasiones, una de ellas, de más de cinco minutos, en el interior del único túnel del recorrido, que provocó momentos de «terror» entre los viajeros «al ver que el tren se llenaba de humo y no se ponía en marcha».

ELA indica que el «manejo negligente» y también «la falta de los conocimientos más básicos sobre el Reglamento de Circulación y Señales de EuskoTren» quedó en evidencia hace unas dos semanas, cuando los manquinistas uruguayos presuntamente manipularon, sin la preceptiva autorización, los desvíos automáticos que facilitan las maniobras en la estación de Lasao, procedimiento que al parecer también seguían los aprendices.

Entre el 6 y el 8 de agosto, responsables de ETS se percataron, siempre según la misma fuente, de que dichas instalaciones habían sido manipuladas y lo corrigieron, pero el día 9 los maquinistas del tren de vapor vieron que las agujas de desvío no estaban dispuestas como las habían dejado y sospecharon de un sabotaje, que motivó la interposición de una denuncia ante la Ertzaintza por parte de la directora de la Fundación del Museo Vasco del Ferrocarril , Maitane Ostolaza. Las agujas permanecen en una posición semiatomática que evita la intervención manual y que en el argot ferroviario se conoce como agujas talonables’.

El servicio del tren de vapor que ofrece este museo a sus visitantes, circuló durante el mes de julio los fines de semana y este mes de agosto lo hace de jueves a domingo, con un trayecto diario, salvo los sábado que tiene dos.

El proyecto de ‘El Hullero’ queda en vía muerta y la restauración de sus coches de madera, aplazada

Otro proyecto que se lleva la crisis. Feve se ha visto obligada a dejar en el dique seco ‘El Hullero’, un nuevo tren turístico para el que ya se había rehabilitado la locomotora de vapor VA8, una pieza ferroviaria de alto valor patrimonial que permanece en las instalaciones de El Berrón donde fue restaurada. En la factoría de Pravia duermene recubiertos con toldos y pendientes de su rehabilitación los cuatro coches salón de madera de finales del XIX y principios del XX, con los que la operadora de vía métrica pretendía recorrer las comunidades del noroeste español. El panorama es más bien pesimista.

‘El Hullero’ era una nueva apuesta de la oferta turística de Feve. El tren iba a recorrer las vías métricas del País Vasco, Cantabria, Asturias, Galicia y Castilla y León, cuyas instituciones aportarían unos 80.000 euros para poner en marcha el convoy. El tren funcionaría dos meses al año en cada comunidad, según los planes del anterior presidente, Ángel Villalba, y de los responsables de la compañía de ferrocarriles de vía estrecha, que cuenta con más de 1.700 empleados, de los que 700 trabajan en Asturias.

Y ahora la crisis se ha cargado el proyecto. No hay fondos ni para rehabilitar los vehículos históricos que permanecen en Pravia (la operación rondaría los 1,2 millones de euros) ni para poner en la vía esta joya del patrimonio ferroviario, cuya restauración le costó a Feve unos 800.000 euros. Como complemento para la máquina, se construyeron un furgón (240.000 euros), y un ténder (vagón especial que contiene el agua y el combustible) en 2011.

La rehabilitación de la locomotora de vapor VA 8 ha sido el proyecto más significativo que Feve ha acometido hasta el momento en cuanto a la recuperación de un elemento del patrimonio histórico e industrial. El criterio aplicado para restaurar esta unidad se basaba en la unión del mantenimiento de los valores inherentes a la propia locomotora, como su sistema de tracción a vapor, con los parámetros de seguridad y fiabilidad propios de las máquinas que circulan por la red de Feve. La reparación integral de esta máquina permitiría su puesta en marcha como cabecera de algunos de los trenes que Feve tenía previsto incluir en su variada oferta de productos turísticos, se justificaba desde la operadora.

La VA 8 fue construida en 1958 en Vizcaya por Babcock & Wilcox para el Ferrocarril Vasco Asturiano. Se trata de un modelo muy significativo en la historia de la vía estrecha española que Hunosa cedió a Feve hace tres años. Cuando se decidió emprender su recuperación, la máquina se encontraba fuera de servicio y formaba parte de la exposición del Museo del Ferrocarril de Asturias, ya que su valor histórico es innegable. Las primeras locomotoras con este diseño, basado en un original de la casa alemana Krauss, se fabricaron en 1929 para el Ferrocarril Cantábrico, si bien Babcock & Wilcox sirvió más lotes tras la Guerra Civil, tanto para esta línea como para la de Económicos de Asturias. En la década de los años treinta del siglo pasado, la Fábrica Nacional de Armas de Trubia construyó diez unidades de este tipo para el Ferrocarril de Ferrol a Gijón, pero nunca llegaron a circular por este trayecto y fueron repartidas por diferentes líneas de la geografía nacional.

Los actuales responsables de Feve mantienen casi un silencio sepulcral sobre sus planes futuros. Según descatacan en Fomento, es probable que la compañía desaparezca en enero y el servicio de pasajeros pase a manos de Renfe. ¿Pero qué pasará con los trenes turísticos? Nadie lo sabe aún. Pero es probable que la VA8 abandone a Asturias y pase a las vías del País Vasco, donde la operadore de vía métrica tiene su flota turística. De todas formas, á locomora aún no tiene la documentación necesaria para salir a la vía, aunque es probable que en breve pueda dosponer de los permisos precisos.

El Gobierno ha sido muy crítico con los gestores anteriores a los que se acusa de dipalidar los pocos ingresos que genera la compañía. Además del frutrado proyecto de ‘El Hullero, los actuales gestores cuestionan también la construcción del ‘Fabiolo’, un tranvía de hidrógeno que costó un millón de euros y que nunca llegó a funcionar por fallos técnicos, o los 40 millones que se pagaron por varios tren-tran para Langreo y Avilés sin haber construido antes la infraestructura necesaria para su puesta en marcha. Y ahora negros nubarrores se ciernen sobre el horizonte de Feve.

El vapor vuelve a Azpeitia con maquinistas del ‘otro lado del charco’

20120708-173302.jpg

Vapor, sí. Pero con maquinistas foráneos. El Museo del Ferrocarril de Azpeitia ha ‘recuperado’ las circulaciones de vapor que realizan su tradicional recorrido desde Azpeitia hasta la localidad vecina de Lasao, completando un viaje de cinco kilómetros por parte del trazado del antiguo ferrocarril del Urola. La Fundación del Museo Vasco del Ferrocarril ha contratado para estos servicios, que tanta fama habían adquirido en varios países europeos, a miembros de la Asociación Uruguaya de Amigos del Riel, ya que ninguna agrupación española, francesa y portuguesa han querido participar en el proyecto en solidaridad con quien ha sido el verdadero artífice de este museo, Juanjo Olaizola.

Por primera vez, el vapor no estuvo presente en el inicio de la temporada, tras catorce años acudiendo puntual a su cita en primavera. El despido de Juanjo Olaizola, que un juez consideró improcedente y obligó a restituirle en su empleo, provocó una solidaridad sin precedentes en el mundo ferroviario y la negativa de la Federación Francesa de Ferrocarriles Turísticos (UNECTO) a manejar las locomotoras de Azpeitia. Idéntica respuesta recibió de varios museos que disponen de personal especializado, como el de Gijón que se negó a que sus técnicos pudieran ‘trabajar’ de forma esporádica en Azpeitia. Nadie respondió a la llamada. Hasta ahora, con la incoporación de los especialistas uruguayos.

Fuentes del sector aseguran que esta colaboración con maquinistas del ‘otro lado del charco’ puede derivar en algún problema, puesto que su participación contraviene el reglamento, ya que los permisos se conceden en función del trazado y del material que se va a utilizar en el mismo. Otras fuentes creen que es muy probable que la asociación uruguaya no haya tenido conocimiento de los problemas que se han producido en Azpeitia durante este último año y medio, con la destitución de Olaizola y todas las derivaciones que su despido ha traído consigo.

La Asociación Uruguaya de Amigos del Riel participó en el rodaje de la película ‘El último tren’ que cuenta la historia de tres veteranos uruguayos integrantes de la agrupación que roban una vieja locomotora para impedir que unos estudios de cine norteamericanos se queden con ella. Bajo el lema «El patrimonio no se vende» comienzan un utópico viaje por las vías en desuso de su Uruguay natal y de paso por sus propias vidas.

Los actuales responsables del museo están plenamente satisfechos de la recuperación de los viajes con vapor y de haber salvado las dificultades para hacer posible las circulaciones de los históricos trenes. “Las gestiones para poder recuperar este servicio no han sido fáciles. Hemos tenido que retrasar su reapertura, pero lo inauguramos de manera sólida y duradera” anunciaba Maitane Ostolaza, directora de la Fundación en una rueda de prensa celebrada el viernes en San Sebastián.

Ernesto Gasco, viceconsejero de Transportes del Gobierno Vasco, acudió a la rueda de prensa en representación del patronato de la Fundación, y también se mostró satisfecho por la puesta en marcha de este servicio. “Hemos trabajado, desde la profesionalidad, para asegurar que este servicio se preste en condiciones de seguridad”.

Ambos aseguraron en su comparacencia que tienen más planes para el museo, como la organización de un curso intensivo de formación de maquinistas y fogoneros para la conducción de trenes históricos y de trenes de vapor. Este curso, organizado en colaboración con el servicio vasco de empleo Lanbide, está destinado a un grupo de personas en situación de desempleo con el objetivo de crear una bolsa de trabajo para la Fundación, según explicaron.

No hicieron mención alguna de que estos cursos de vapor ya existían anteriormente y que han sido decenas de aficionados los que han permanecido en las instalaciones de Azpeitia adquiriendo los conocimientos necesarios para conducir una máquina de estas características. Entre ellos figurans algunos de los componentes de la Asociación de Amigos del Museo, a los que también se les ha alejado del centro y se les ha privado de participar en las tareas de vapor vivo, a las que contribuían desinteresadamente.

El ‘Tren de la Fresa’ inicia la temporada sin vapor y remolcado con la diesel de Renfe Mercancías

Fiasco en el estreno. El ‘Tren de la Fresa‘, que el sábado abría la temporada 2012, ha salido a la vía sin vapor.‘La Badwi de Guadix’ no ha podido acudir a la cita. En su lugar el convoy llevaba en cabeza una locomotora diésel de Renfe Mercancías, en concreto, la 333-365. Los responsables del servicio no han dado ninguna explicación al respecto.

Con retraso y sin vapor. Las primeras circulaciones del ‘Tren de la Fresa’ de esta temporada se han realizado con una máquina de mercancías. La locomotora es una poderosa diesel, pero no tiene el ‘glamour’ de ‘las vaporosas’ que deberían haber tirado de la composición. Máxime cuando hace escasos días se anunció a bombo y platillo que el vapor iba encabezar el convoy del tren turístico. Pero el menos en estas primeras horas, no ha podido ser. La 140-2054 permanecía parada en Delicias, y la 333-365 se enganchaba a los coches históricos de MZA, de los que también quedó en vía muerta el ‘costa’ del convoy que hace la ruta veraniega entre Madrid y Aranjuez.

Nadie hasta el momento ha dado explicación alguna, pero nada parece que pueda impedir la salida de la ‘locomotora de Guadix’ en las próximas salidas. La máquina fue protagonista en abril del 150 aniversario del tren en Miranda. En una doble jornada la máquina recorrió la distancia que separa la estación burgalesa limítrofe con Alava con Alsasua.

Durante las dos últimas temporadas, la ‘loco’ más cinematográfica de nuestro país ha protagonizado las circulaciones turísticas del ‘Tren de la Fresa’, un atractivo único que concita la atención de los aficionados al ferrocarril. La máquina 140-2054 (su número de serie cuando prestaba servicio en Renfe) fue sometida a exigentes pruebas de mantenimiento en los talleres especializados de Lleida. Junto con su ténder, concita las sorprendidas muradas de cientos de curiosos y aficionados que no paran de inmortalizarla con sus cámaras fotográficas. Y eso es lo que esperan los turistas y aficionados que se acercan a Delicias para trasladarse en vapor hasta Aranjuez.

(Imagen Powell)

El Museo del Ferrocarril de Gijón alberga una exposición sobre el tren de juguete español

Historia viva. Del vapor y de la imaginación. El Museo del Ferrocarril de Gijón te propone durante estos días un recorrido por la historia del juguete español en un paseo de 150 años. La muestra, inaugurada recientemente en la ciudad asturiana, permanecerá abierta hasta el próximo 30 de septiembre. En ‘Juguetes’ se realiza un repaso a las industrias jugueteras nacionales más prestigiosas y a los juguetes más populares fabricados durante el último siglo y medio. Se dedica, además, un apartado especial a la historia del tren de juguete y sus accesorios.

Todos los ejemplares expuestos están estrechamente vinculados a los cambios sociales, económicos y tecnológicos de la época de su fabricación y reflejan las formas generacionales de entretenimiento infantil. Las piezas seleccionadas –todas ellas originales y de fabricación española- pertenecen a la colección Quiroga-Monte y permiten conocer una gran variedad de modelos concebidos y fabricados por las más destacadas marcas, descubrir los diferentes materiales empleados en sus manufacturas y apreciar los procedimientos técnicos utilizados por la industria juguetera. La exposición dedica un apartado especial a la historia del tren de juguete español y los accesorios ferroviarios fabricados en diferentes escalas, desde los primeros años del siglo XX hasta 1980. Y todo ello en un ambiente ferroviario muy especial, como es el Museo del ferrocarril de Gijón.

Precisamente hoy sábado se lleva a cabo una Jornada de vapor extraordinaria, para celebrar la festividad de San Juan. Durante la misma, como es habitual, se pondrán en marcha locomotoras de vapor y diesel históricas operativas que conserva el museo para exhibiciones dentro del recinto. Los visitantes podrán desplazarse en pequeños viajes por el museo en los trenes, en antiguos coches de madera y realizar visitas guiadas especiales. Los trenes se podnrán en marcha cada media hora desde las 11.30 a las 13.30 y de las 16.30 a las 18.30 horas.

El Museo del Ferrocarril de Asturias es el centro de investigación y difusión de la historia ferroviaria de Asturias. Su finalidad no solo es el estudio de la revolución industrial y el desarrollo tecnológico, sino también explicar la evolución social y económica que trajo consigo la implantación del ferrocarril en la región.

El Museo ocupa las instalaciones de la antigua estación del Norte que quedó fuera de servicio el 29 de enero de 1990, con la construcción de una nueva red arterial ferroviaria de Gijón. Gracias a un convenio firmado por Renfe y el Ayuntamiento de Gijón, la ciudad obtiene buena parte de los terrenos de Renfe, incluido el edificio de viajeros y otras instalaciones, con la única condición de su reutilización para fines culturales y sociales.

Las tareas relativas a la puesta en marcha del Museo se desarrollan en tres fases, desde 1992 a 1998. De manera simultanea, fueron ejecutados trabajos de adecuación de terrenos y construcción de edificios, se creó la colección del centro, se procedió a la restauración de piezas y a la recuperación del fondo documental y, finalmente, se realizaron todas las labores de instalación museográfica. El 22 de octubre de 1998 el Museo fue inaugurado con la presencia del Príncipe de Asturias.

De todo el variado conjunto de elementos que custodia el museo, cedidos en su mayoría por diversas empresas y entidades públicas colaboradoras, destacan los relacionados con los ferrocarriles mineros e industriales, dada la intensa vinculación de la economía asturiana con estos sectores, y en especial las locomotoras de vapor.

La colección de objetos del museo está formado por un total superior al millar de piezas. De ellas, un centenar son material móvil, es decir locomotoras y vagones, de hasta siete anchos de vía diferentes, que constituyen el mayor conjunto de material histórico ferroviario preservado de toda España. Además, se han conservado todo tipo de objetos relacionados con la labor ferroviaria, como faroles, herramientas, señales y teléfonos.

(Imagen Monsacro)

Amigos del tren remozan la locomotora ‘Izarra’ para la que reclaman un refugio a cubierto

La locomotora ‘Izarra’ se remozará en las próximas semanas. La histórica máquina, una de las más antiguas del parque de vapor, se prepara así para conmemorar el sesquicentenario de la inauguración de la línea de ferrocarril entre Tudela y Bilbao, que se celebrará el próximo año. Esta joya del ferrocarril, que permanece a la intemperie desde hace varias décadas en la estación bilbaína de Indalecio Prieto-Abando, es la única superviviente de aquellas primeras máquinas que alimentaron el servicio de la línea de ferrocarril que permitió la comunicación de Bizkaia con la meseta castellana.

Miembros de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao trabajan en el remozamiento de ‘la Izarra’ que será sometida a una limpieza y pintado. Tambien se sustituirá la chapa y tornilleria que se encuentre en mal estado y se tratrá de evitar que el agua se cuele en su interior y quede estancada con la consiguiente oxidación. Poco más se puede hacer puesto que la máquina no estará en condiciones de salir nunca a la vía, ya que la caldera es prácticamente irrecuperable.

Pese a los tiempos de crisis y dificultades económicas, la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao ha decidido afrontar estos trabajos para evitar que los efectos de esta prolongada sobreexposición al aire libre acaben por destruir esta joya del patrimonio ferroviario. Adif les ayuda sufragando el coste de la pintura, pero ninguna institución se ha pronunciado aún al respecto. De momento, solo cuentan con la mano de obra de los socios.

El peligro es evidente y real. Los andenes de la antigua estación del Norte, lugar en el que permanece desde hace casi cuatro décadas como un monumento al tren, han dejado de ser el lugar ideal para esta joya del ferrocarril español, si es que alguna vez lo fueron. La escasez de medios de sus actuales responsables y la crisis son elementos que tampoco van a contribuir a su remodelación y mejora. Esta valiosa pieza de la arqueología industrial lleva a la intemperie 38 años, desde que en 1974 fue instalada en los andenes de la bilbaina estación de Abando, como un monumento al tren. Siempre a la intemperie, sin cuidados ni arreglos que palíen los efectos de esta prolongada sobreexposición al aire libre, la amenaza se cierne sobre esta magnífica pieza ferroviaria.

Sin embargo, sí que aún es posble mejorar la situación de ‘la Izarra’. Como reclama la Asociación de Amigos del Ferrocarril, «sería conveniente su protección de los factores meteorológicos con la instalación de una marquesina, si se quiere conservar durante muchos años y en buenas condiciones esta singular pieza». Es decir ponerla a cubierto, bien con una techumbre propia o trasladándola al interior de la trminal bilbaína.

Tampoco es una locura. Todo lo contrario Una máquina de parecidas características a ‘la Izarra’ se puede observar en el museo del transporte de Londres. Se trata de la locomotora de la Metropolitan Railway que prestó servicio en el metro de dicha ciudad.

Probablemente ‘la Izarra’ sea la locomotora más antigua que se conserva en España. Una de las características que más llama la atención es la existencia de un par de cilindros inclinados y que no tiene cabina para la conducción. Fue construida por la casa inglesa de Manchester Beyer-Peacock, para el ferrocarril de Bilbao a Tudela en 1862, aunque no es la única muestra de esta firma ya que fabricó otras ocho para la misma línea, aunque ahora es la única que permanece en pie. Su rodaje corresponde a la fórmula 2-2-0t. Al parecer, la serie de fábrica va de la 314 a la 321, según muestra la propia página de la compañía.

Además de esta locomotora, a la que se adjudicó el número 29, las máquinas que salieron de la factoría inglesa fueron bautizadas al llegar a su destino como ‘Amurrio’ (27), ‘Orduña’ (28), ‘Miranda’ (30), ‘Haro’ (31), ‘Cenicero’ (32), ‘Recajo’ (33) y ‘Rincón’ (34), nombres que se corresponden con el de las estaciones de la línea del ferrocarril propietario de los aparatos de vapor.

La máquina prestó servicio en la línea Bilbao-Tudela hasta la integración de esta empresa en la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España en 1878 y, posteriormente, siguió en activo hasta principios del siglo XX, momento en que ‘Norte’ la vendió de ocasión a la Sociedad Anónima Basconia de Basauri. Esta empresa la utilizó como locomotora de maniobras en el ramal que conectaba su factoría con la estación de Basauri-Dos Caminos, hasta el año 1965. Poco después, con motivo de un congreso internacional de amigos del ferrocarril que se celebró en la capital vizcaína fue donada a la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao. En 1974 se colocó como un monumento al tren en la estación de Bilbao-Abando, donde permanece desde entonces sin que apenas haya sido reparada en alguna ocasión. A merced del agua, del viento y del tiempo. Es una buen opotunidad para darle el lugar que le corresponde.



(Imagen Julio Arrieta)

El ‘Tren de la Fresa’ no se privatizará y regresará a la vía el 23 de junio de la mano de Renfe

Marcha atrás. El ‘Tren de la Fresa’ volverá esta temporada a la vía y será gestionada por Renfe. No habrá, por tanto, gestión privada como se había anunciado hace unas semanas, una vez que se hizo público que se buscaba ‘nuevo dueño’ para llevar la gestion del tren turístico, por incapacidad económica de los actuales patronos, la Fundación de Ferrocarriles Españoles, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Aranjuez. Al parecer, el déficit comercial de este convoy ronda los 100.000 euros. El tren turístico saldrá a la vía el próximo 23 de junio

Lo ha hecho público el concejal de Turismo del Ayuntamiento de Aranjuez. Juan Antonio Castellanos ha anunciado que el ‘Tren de la Fresa’ no se privatizará y que Renfe Operadora asumirá el coste del servicio que se iba a externalizar. Las administraciones responsables de la gestión de este convoy turístico (Comunidad de Madrid, Museo del Ferrocarril, Patrimonio Nacional y Ayuntamiento de Aranjuez) seguirán aportando la misma cantidad económica de la temporada pasada, que en el caso del Consistorio ribereño asciende a 20.000 euros.

Según ha avanzado Castellanos, próximamente se firmará un convenio con todas las partes implicadas para que el ‘Tren de la Fresa’ se «convierta en un producto de calidad perenne en el tiempo».

El concejal de Turismo de Aranjuez asegura que se ha realizado una «excelente gestión» y se ha conseguido «mantener los precios del servicio incorporando novedades». La temporada, que está previsto se inicie el próximo 23 de junio, contará como novedad que el viajero podrá pernoctar en Aranjuez sin tener que regresar en ‘Tren de La Fresa’, ya que el mismo billete servirá para volver a Madrid en el servicio de Cercanías.

Ya no es preciso que la Fundación de Trenes Turísticos se haga con la gestión del convoy turístico, una de las soluciones que se barajaban para salvar el ‘Tren de la Fresa’, cuya operatividad peligra desde hace algunas temporadas y que logra ‘in etremis’ ir salvando las dificultades para hacerse a la vía. Hace dos años se logró un acuerdo entre todos los patronos para regresar al calendario turístico y en la presente parece que también se acaba con las interrogantes que hacen peligrar su continuidad. Todo a la espera de ver cómo se gesta el acuerdo y se pone en práctica.

Sin embargo, los nubarrones siguen ensombreciendo el futuo de este decano del servicio turístico. Solo el vapor garantiza el éxito de este programa turístico que atrae a visitantes foráneos a esta ruta centenaria. Como explicó el director del Museo de Delicias, Miguel Muñoz, hace unas semanas el coste del servicio es “muy alto” porque el material del convoy es único en su género e irremplazable. Cuatro coches ‘costa’, construidos para los servicios de cercanías de la Compañía MZA entre 1914 y 1930, y dos furgones de los años sesenta, que pertenecen a la serie J 400.000, forman parte de este convoy presente desde hace 27 temporadas. Y a ello hay que añadir el concurso de una ‘vaporosa’, en los dos últimos años la ‘Badwui de Guadix’. ¿También en 2012?

El ‘Tren de la Fresa’ recrea el viaje que en 1851 dio origen a la segunda línea férrea de la Península ibérica (el 10 de noviembre de 1837 se había inaugurado el ferrocarril entre Güines y La Habana, en Cuba que por aquel entonces todavía era española, y ya se habían apagado los ecos del Barcelona-Mataró de 1848). Además del transporte de viajeros, muchos de ellos pertenecientes a la corte real (según cuenta la leyenda, llegaba hasta la misma puerta de la residencia real y los últimos metros de carril eran de plata), el ferrocarril llevaba hasta los mercados de Madrid los productos de la huerta, sobre todo espárragos y fresas, de donde toma finalmente su nombre.

El proyecto de este tren se debe al Marqués de Pontejos que, bajo el patrocinio del Marqués de Salamanca, fue finalmente inaugurado por la reina Isabel II. La propia monarca cedió gustosamente terrenos de su propiedad, al oeste del Palacio Real, para la entrada del ferrocarril en Aranjuez. Para llevar a cabo la línea, se tuvieron que salvar diversos accidentes geográficos, con la construcción de sendos puentes sobre los ríos Jarama y Tajo. La importancia estratégica de la línea era elevada, pues suponía el primer paso del ferrocarril desde Madrid a Andalucía y Levante.

Se construyó una estación término, hoy desaparecida, frente a la fachada occidental del Palacio Real de Aranjuez, a la que se añadiría años después otra estación al sudoeste del casco antiguo de la ciudad, en la que paraban los trenes destino a Cuenca, tras la prolongación de la línea a esta ciudad en 1883. Ambas fueron sustituidas por otra estación, construida en 1923, y que actualmente sigue en uso. Hasta la creación de Renfe en 1941, dicha estación pertenecía a la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), como muestran los mosaicos decorativos existentes en su vestíbulo.

El Proyecto del ‘Tren de la Fresa’ surgió por iniciativa del Ayuntamiento de Aranjuez, que con motivo de las Fiestas de la Primavera del año 1984 quiso organizar un acto especial para conmemorarlo. Por otra parte, ese mismo año se cumplían 133 años de la inauguración de la línea Madrid-Aranjuez y el Museo del Ferrocarril abría sus puertas en la nueva sede de la antigua estación de Delicias, donde ya era posible la exhibición de material ferroviario en sus vías.

(Imagen Chema Conesa)

‘La Gata’ traslada a Mora la Nova para su restauración una ‘Mikado’ y ‘la Bonita’ de Delicias

El convoy está en marcha. Ha salido de Delicias y se espera que llegue mañana a Mora la Nova. Encabezadas por ‘La Gata’ y con la 333.107 de Integria a la espera, las dos vaporosas 241F-2238 y 141F-2316, que han permanecido en custodia en Delicias, van camino de su restauración en Mora la Nova. Ambas locomotoras presentan un estado deplorable e incluso han sido vandalizadas, pero serán sometidas a un profundo y exhaustivo trabajo de rehabilitación que les permitirá volver a la vía con algún destino turístico.

Remolcado por la locomotora eléctrica 269-604 de la asociación de Madrid, ‘La Bonita’ y ‘La Mikado’ serán recibidas en el depósito de Mora la Nova por los integrantes de la Asociación para la Preservación del Patrimonio Ferroviario Industrial (APPFI) que se ocupará de las tareas de reparación necesarias para poner ambas máquinas en estado de marcha. En Mora la Nueva se trabajará intensamente para recuperar la locomotora 141-F-2316, construida en 1957, perteneciente a una serie que salió de fabrica ya fuelizada, y que dejó de estar operativa en 1975; y la locomotora 241-F-2238, que salió de la Maquinista Terrestre y Marítima de Barcelona en 1951 y forma parte de una subserie de 35 locomotoras encargadas por Renfe que sería enviada, entre otros depósitos, a Cataluña, donde fueron conocidas como ‘Bonitas’ (recibieron este nombre para distinguirlas de los demás modelos de ‘montaña 241’ que circularon simultáneamente por la red general, aunque también se las conoció por ‘Las Atómicas’).

Las máquinas fueron puesta en vía entre el 26 al 28 de marzo en una compleja maniobra que se desarrollo bajo la supervisión y el trabajo de miembros la Fundación para la Preservación del Patrimonio Ferroviario Industrial de Móra la Nova (FPPFI), la Asociación para la Reconstrucción de Material Ferroviario Histórico (ARMF), la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Madrid (AAFM) y el propio Museo.

La Asociación para la Preservación del Patrimonio Ferroviario Industrial (APPFI) fue creada el año 2001 por un grupo de personas con voluntad de recuperar parte de la memoria histórica ferroviária de la «línea de los directos» y más concretamente de Móra la Nova. Constituida oficialmente y registrada por el Departamento de Justicia de la Generalitat de Cataluña el 21 de junio de 2002 la entidad ha experimentado un crecimiento de los 42 socios fundadores hasta los 179 socios actuales (2010) de los cuales más del 50% no son de Móra la Nova, eso es debido al interés creciente en temas de preservación y restauración de tren real a todo el territorio español y a la falta de entidades que se dediquen a estos temas. APPFI es miembro de la Federación Catalana de Asociaciones de Amigos al Ferrocarril, también organiza diversas actividades relacionadas con la divulgación de la historia del ferrocarril y realiza actividades y salidas para sus asociados. La principal actividad es velar por la restauración de vehículos e instalaciones que formarán parte del Centro de Interpretación y del tren turístico, así pues un grupo de socios voluntarios se dedican semana a semana a la restauración de objetos y material ferroviario.

(Imagen Powell en forotrenes)

Una ‘quimera ferroviaria’ preside como ‘maceta’ la entrada al Muncyt de La Coruña

Como una ‘maceta’ más, a la intemperie. Curiosa elección la del Museo de la Ciencia y Teconología de La Coruña para dar entrada a su muestrario. A simple vista podía parecer un camión, como una dresina, pero en detalle, es algo más que eso. Este vehículo de gran tamaño instalado en la plaza que da acceso al Muncyt fue utilizada en la azucarera ‘San Isidro’, en la vega de Granada, para el movimiento de vagones y pretende ser un anticipo de lo que el visitante podrá encontrar en el interior del edificio. Mezcla de tractor, camión y tren, esta ‘Quimera Ferroviaria’, este híbrido tuvo su protagonismo en las fábricas granadinas, donde se trabaja la remolacha y la extracción de azúcar.

La aparición del ferrocarril y la apertura de las carreteras que enlazaban Granada con el resto de Andalucía y España provocaron la ocupación del territorio industrial, coincidente con la revolución azucarera de la vega de Granada y la instalación de los primeros ingenios. Tres núcleos industriales se distinguieron fundamentalmente: alrededor de la estación de Andaluces, con empresas de fabricación de losetas hidráulicas, productos alimenticios, tejidos y maderas; otro, en torno a las carreteras de Jaén y Córdoba, con el más importante conjunto de producción de cerámica y alfarería, y un tercero en las inmediaciones de la carretera de Málaga, con los centros de transformación de remolacha.

El gran desarrollo que tuvo la industria en las costas de Andalucía a partir de mediados del siglo XIX se debió en gran parte al coruñés Ramón de la Sagra. En 1845 fue pionero en la introducción de las máquinas de vapor y de nuevos sistemas de fabricación en las empresas azucareras; siguiendo su impulso se crearon veinte nuevas fábricas en treinta años. El conjunto de la Azucarera San Isidro fue levantado en 1901 por Modesto Cendoya y ampliado hacia 1920, según proyecto de Felipe Giménez Lacal.

El término quimera, que se ha utilizado para dar nombre a este vehículo que preside la plaza que da acceso al museo, hace referencia a un animal fantástico, surgido de una creación integrada por partes de diferentes animales que enfatiza las diferencias entre ellos.

En su origen fue un camión de cadenas que para su transformación en tractor de maniobras en 1915 tuvo que ser adaptado. Se colocaron unas ruedas metálicas con pestañas, unos topes para amortiguar los golpes, se eliminó la dirección y el asiento, además de añadírsele un depósito de agua para el sistema de refrigeración; lo que provocó un aumento del peso del vehículo y la capacidad de tracción. Estas modificaciones otorgan a esta quimera, un aspecto similar a las dresinas utilizadas en el mantenimiento de infraestructuras ferroviarias.

El museo hace un recorrido por la ciencia y la tecnología de España desde los tiempos remotos hasta la actualidad. En su colección se pueden observar más de 300 piezas, distribuidas en 6.600 metros cuadrados, que ofrecen un viaje en el tiempo a través del progreso de estas dos disciplinas.

El ‘Tren de la Fresa’ busca financiación privada para hacerse de nuevo a la vía

Se busca capital para el ‘Tren de la Fresa’. Los peores augurios se han confirmado. La gestión de este clásico convoy que cubre el recorrido entre Madrid y Aranjuez será en el futuro privada, si es que hay alguien dispuesto a depositar la financiación necesaria para cubrir el servicio. Pese a los altos índices de ocupación (el 92% en la temporada de 2011), el déficit comercial de este convoy ronda los 100.000 euros. Las administraciones implicadas en esta ruta turística, que se ha mantenido en activo durante veintisiete años, no pueden más. La Fundación de Ferrocarriles Españoles, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Aranjuez buscan, por tanto, un nuevo ‘dueño’

Solo la gestión será, de momento, privada. El Museo del Ferrocarril de Madrid-Delicias continuará manteniendo el control sobre el tren. «Estamos trabajando en un pliego que sacará a concurso la gestión del tren», explica el director del Museo del Ferrocarril, Miguel Muñoz. quien ha recordado la imposibilidad de hacer frente a una campaña (la vigéximo octava) sin capital privado.

La Fundación de Trenes Turísticos es la única que está dispuesta a «asumir el riesgo» de la gestión del servicio, que apenas aporta ingresos, pese al éxito de la iniciativa, una de las más antiguas del panorama ferroviario español. Muñoz ha expresado que esta compañía cuenta con una máquina de vapor histórica todavía en funcionamiento lo que le otorga la experiencia necesaria para hacerse cargo del servicio turístico.

A pesar de la privatización del servicio, el director del Museo del Ferrocarril ha confirmado que el ‘Tren de la Fresa’ seguirá contando con subvenciones por parte de las administraciones públicas, ya que la inversión regresa a la región «a través del beneficio económico que generan sus visitantes, especialmente en Aranjuez».

El pasado año se rozó la situación de peligro y el tren estuvo a punto de no salir. Sin embargo, un acuerdo de última hora permitió salvar la temporada que se cubrió con la ‘Baldwin’ de Guadix, ya que solo el vapor garantiza el éxito de este programa turístico que atrae a visitantes foráneos a esta ruta centenaria. Como explicó Miguel Muñoz el coste del servicio es “muy alto” porque el material del convoy es único en su género e irremplazable. Cuatro coches ‘costa’, construidos para los servicios de cercanías de la Compañía MZA entre 1914 y 1930, y dos furgones de los años sesenta, que pertenecen a la serie J 400.000, forman parte de este convoy presente desde hace 27 temporadas.

El ‘Tren de la Fresa’, más allá de los aspectos “puramente económicos, ha adquirido una indiscutible función social por ser ya un símbolo de la Comunidad de Madrid y de nuestro país que, por un lado, transmite la memoria entre generaciones de un modo de transporte ya desaparecido; y, por otro, representa una singular forma de ocio y cultura de la comunidad madrileña” añaden.

El ‘Tren de la Fresa’ recrea el viaje que en 1851 dio origen a la segunda línea férrea de la Península ibérica (el 10 de noviembre de 1837 se había inaugurado el ferrocarril entre Güines y La Habana, en Cuba que por aquel entonces todavía era española, y ya se habían apagado los ecos del Barcelona-Mataró de 1848). Además del transporte de viajeros, muchos de ellos pertenecientes a la corte real (según cuenta la leyenda, llegaba hasta la misma puerta de la residencia real y los últimos metros de carril eran de plata), el ferrocarril llevaba hasta los mercados de Madrid los productos de la huerta, sobre todo espárragos y fresas, de donde toma finalmente su nombre.

El proyecto de este tren se debe al Marqués de Pontejos que, bajo el patrocinio del Marqués de Salamanca, fue finalmente inaugurado por la reina Isabel II. La propia monarca cedió gustosamente terrenos de su propiedad, al oeste del Palacio Real, para la entrada del ferrocarril en Aranjuez. Para llevar a cabo la línea, se tuvieron que salvar diversos accidentes geográficos, con la construcción de sendos puentes sobre los ríos Jarama y Tajo. La importancia estratégica de la línea era elevada, pues suponía el primer paso del ferrocarril desde Madrid a Andalucía y Levante.

Se construyó una estación término, hoy desaparecida, frente a la fachada occidental del Palacio Real de Aranjuez, a la que se añadiría años después otra estación al sudoeste del casco antiguo de la ciudad, en la que paraban los trenes destino a Cuenca, tras la prolongación de la línea a esta ciudad en 1883. Ambas fueron sustituidas por otra estación, construida en 1923, y que actualmente sigue en uso. Hasta la creación de Renfe en 1941, dicha estación pertenecía a la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), como muestran los mosaicos decorativos existentes en su vestíbulo.

El Proyecto del ‘Tren de la Fresa’ surgió por iniciativa del Ayuntamiento de Aranjuez, que con motivo de las Fiestas de la Primavera del año 1984 quiso organizar un acto especial para conmemorarlo. Por otra parte, ese mismo año se cumplían 133 años de la inauguración de la línea Madrid-Aranjuez y el Museo del Ferrocarril abría sus puertas en la nueva sede de la antigua estación de Delicias, donde ya era posible la exhibición de material ferroviario en sus vías.

¿Y ahora? El mundo ferroviario aguarda expectante el inminente futuro del ‘Tren de la Fresa’ y se muestra preocupado porque el Museo mantenga la propiedad sobre los vehículos históricos que componen el convoy. Confían en que se encuentre el capital suficiente para que se haga de nuevo a la vía, aunque se ve su futro tan negro como los penachos de humo que lanzan en su recorrido las locomotoras de vapor que tiran de este preciado transporte.

(Imagen Chema Barroso)