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El ’Tren de la Fresa’ de la temporada 2011, en el aire

No hay dinero. La crisis aprieta. Y de qué forma. Por primera vez en 27 años, el ‘Tren de le Fresa’ no va a acudir a su cita con las vías en esta temporada. Al menos, eso es lo que parece. La falta de financiación ha puesto en peligro el concurso de este clásico convoy de Aranjuez. Salvo que se pongan de acuerdo las cuatro instituciones que lo patrocinan (Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Aranjuez, Patrimonio Nacional y la Fundación de Ferrocarriles) y decidan aprovechar, al menos, parte de la campaña de 2011. Aunque la empresa, a estas alturas, parece difícil.

Aun renqueante, durante 26 años ha acudido puntual a su cita de mayo. Estas últimas temporadas ha tenido que recurrir a las asociaciones de amigos del ferrocarril para que algunas de sus joyas de vapor hicieran más apetecible el traslado desde Madrid a Aranjuez. Las viejas pero encomiables locomotoras de Delicias siguen esperando una reparación (tampoco hay fondos). Porque solo el vapor es capaz de atraer a los aficionados a este corto, pero alucinante trayecto. Así que la Mikado 141-F-2413 de Delicias, su gemela de Monforte 141F-2111 ‘Galicia’ o ‘La Garrafeta’ y la ‘Baldwin’ de a Guadix (el pasado año) han sido el polo atractivo de este peculiar servicio turísco, el más antiguo y conocido de este país.

«La situación económica actual también afecta, como todo el mundo puede entender», explica el director del Museo del Ferrocarril, Miguel Muñoz, quien asegura que la dirección de la Fundación ha decidido suspender la campaña porque el déficit que tiene «no se puede asumir».

No obstante, representantes de los patronos acuden hoy a una reunión para estudiar si aún es posible mantener la campaña de 2011 con parte de las circulaciones. Normalmente, en cada temporada el ‘Tren de la Fresa’ completaba el recorrido entre Madrid y Aranjuez unos veinte días. La propuesta que se lleva mañana a la mesa de negociación es dejarla en diez. “Quizá salga solo los domingos”, plantea Muñoz que recuerda que en la temporada pasada el convoy recibió unos 6.000 viajeros (unos 300 de media por cada circulación). El director del Museo se muestra optimista y confía aún y en salir a las vías. Sería una pena que desapareciera», ha reconocido Muñoz.

Muñoz explica que el coste del servicio es «muy alto» porque el material del convoy es único en su género e irremplazable. Cuatro coches ‘costa’, construidos para los servicios de cercanías de la Compañía MZA entre 1914 y 1930, y dos furgones de los años sesenta, que pertenecen a la serie J 400.000, forman parte de este convoy presente desde hace 26 temporadas.

Desde las asociaciones de los amigos del ferrocarril ya han expresado su malestar por esta decisión y apuntan que la suspensión del servicio «es la única medida que se ha adoptado para aligerar el presupuesto económico, sin atender otras posibles soluciones». «Esta decisión no ha gustado a ninguno de los colectivos relacionados con el ferrocarril ni, en general, a los consumidores, ya que la ocupación media siempre ha sido superior al 90% en sus 26 años de funcionamiento», explican desde las asociaciones.

El ‘Tren de la Fresa’, más allá de los aspectos «puramente económicos, ha adquirido una indiscutible función social por ser ya un símbolo de la Comunidad de Madrid y de nuestro país que, por un lado, transmite la memoria entre generaciones de un modo de transporte ya desaparecido; y, por otro, representa una singular forma de ocio y cultura de la comunidad madrileña». «Para muchas personas, su suspensión significa una ruptura difícilmente comprensible y aceptable por la sociedad madrileña», añaden.

El ‘Tren de la Fresa’ recrea el viaje que en 1851 dio origen a la segunda línea férrea de la Península ibérica (el 10 de noviembre de 1837 se había inaugurado el ferrocarril entre Güines y La Habana, en Cuba que por aquel entonces todavía era española, y ya se habían apagado los ecos del Barcelona-Mataró de 1848). Además del transporte de viajeros, muchos de ellos pertenecientes a la corte real (según cuenta la leyenda, llegaba hasta la misma puerta de la residencia real y los últimos metros de carril eran de plata), el ferrocarril llevaba hasta los mercados de Madrid los productos de la huerta, sobre todo espárragos y fresas, de donde toma finalmente su nombre.

El proyecto de este tren se debe al Marqués de Pontejos que, bajo el patrocinio del Marqués de Salamanca, fue finalmente inaugurado por la reina Isabel II. La propia monarca cedió gustosamente terrenos de su propiedad, al oeste del Palacio Real, para la entrada del ferrocarril en Aranjuez. Para llevar a cabo la línea, se tuvieron que salvar diversos accidentes geográficos, con la construcción de sendos puentes sobre los ríos Jarama y Tajo. La importancia estratégica de la línea era elevada, pues suponía el primer paso del ferrocarril desde Madrid a Andalucía y Levante.

Se construyó una estación término, hoy desaparecida, frente a la fachada occidental del Palacio Real de Aranjuez, a la que se añadiría años después otra estación al sudoeste del casco antiguo de la ciudad, en la que paraban los trenes destino a Cuenca, tras la prolongación de la línea a esta ciudad en 1883. Ambas fueron sustituidas por otra estación, construida en 1923, y que actualmente sigue en uso. Hasta la creación de Renfe en 1941, dicha estación pertenecía a la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), como muestran los mosaicos decorativos existentes en su vestíbulo.

El Proyecto del ‘Tren de la Fresa’ surgió por iniciativa del Ayuntamiento de Aranjuez, que con motivo de las Fiestas de la Primavera del año 1984 quiso organizar un acto especial para conmemorarlo. Por otra parte, ese mismo año se cumplían 133 años de la inauguración de la línea Madrid-Aranjuez y el Museo del Ferrocarril abría sus puertas en la nueva sede de la antigua estación de Delicias, donde ya era posible la exhibición de material ferroviario en sus vías.

Con tal motivo, las instituciones del Ayuntamiento de Aranjuez, Renfe y el Museo del Ferrocarril se pusieron en contacto y, entre las tres, se materializó el ‘Tren de la Fresa’. ¿Se salvarán los escollos y se evitará este chasco final?

(Imagen Chema Barroso)

El nuevo túnel de Atocha para la alta velocidad ve la luz

Como un parto. Nueve meses. Fomento concluyó ayer la perforación del túnel de alta velocidad entre las estaciones de Chamartín y Atocha, con la caída del último trozo de muro poco después del mediodía. La nueva infraestructura se convertirá en elemento clave para el desarrollo de la alta velocidad española al conectar en Madrid los grandes ejes ferroviarios. La tuneladora utilizada en la excavación, de 126 metros de longitud y 2.200 toneladas de peso, terminó ayer su trabajo tras recorrer una distancia de 6,8 km a un ritmo de 25 metros diarios. El túnel se ha excavado a una profundidad de unos 45 metros y ha sorteado nueve líneas de metro y los dos túneles ferroviarios existentes. La obra se ha completado en nueve meses, un plazo inferior al previsto, tras invertir 206 millones de euros.

El objetivo de este túnel es articular la conexión de todas las líneas de alta velocidad con origen o destino en la mitad norte peninsular con las que tienen origen o destino en la mitad sur y este. Estas líneas de alta velocidad en servicio tienen actualmente como punto de salida o llegada de trenes las estaciones de Chamartín (hacia el norte y noroeste) o Puerta de Atocha (hacia el noreste, sur y este), excepto la relación directa desde el sur hacia el noreste a través del by-pass de Atocha sur sin parada en Madrid.

Las obras de plataforma y vía tienen un presupuesto de más de 206 millones de euros y generan más de 5.000 puestos de trabajo, según el Ministerio de Fomento.

La excavación con la tuneladora de 6,8 de los 7,3 kilómetros del túnel se ha completado con total normalidad en sólo nueve meses, un plazo inferior al previsto inicialmente.

La tuneladora empleada, denominada «Gran Vía», es del tipo «escudo de presión de tierras», tiene un peso de 2.200 toneladas, una longitud de 125 metros, un diámetro de excavación de 11,5 metros y un diámetro interior de 10,4 metros.

El nuevo túnel que conectará Chamartín y Puerta de Atocha se convertirá en una infraestructura de carácter esencial en el desarrollo del modelo ferroviario español, desempeñando un papel estratégico en la vertebración territorial, ya que permitirá dar continuidad en ancho internacional a los grandes ejes ferroviarios de alta velocidad que atraviesen Madrid.

Este túnel se suma a otras actuaciones clave en materia de alta velocidad en la Comunidad de Madrid, como la nueva terminal de llegadas de Puerta de Atocha, recientemente inaugurada con la puesta en servicio de la Línea de Alta Velocidad Madrid-Cuenca-Albacete/Valencia, y la construcción de dos vías adicionales en los accesos a la capital desde el sur, actualmente en ejecución.

El Patronato del Museo del Ferrocarril de Azpeitia deja «de momento» a Olaizola al frente del centro

El Patronato de la Fundación del Museo Vasco del Ferrocarril ha decidido mantener el actual equipo humano del centro, incluido su director Juanjo Olaizola, en tanto no concluya el proceso de selección de futuro responsable de la institución. Tras la primera sesión de este organismo, que preside el consejo de Transportes que no acudió a la reunión, se mantiene el estatus de todos los trabajadores del centro y se hace una apuesta decidida por seguir manteniendo el espíritu del museo. La decisión de los patronos no fue fácil, según algunas de las fuentes conocedores de la reunión, por lo que suponía rectificar uan decisión de la operadora vasca. Sin embargo, algunos de los asistentes arrancaron del Patronato un reconocimiento a la labor desarrollada por Juanjo Olaizola al frente del centro museístico, «desde su creación, partiendo desde cero, hasta convertirlo en uno de los mejores museos ferroviarios de Europa».

El Patronato ha discutido la situación en la que Eusko Tren ha dejado a Juanjo Olaizola, al que a últimos de diciembre se le transmitió su paso a la unidad de Formación de la operadora, y se ha desmarcado de la decisión de sustituir al director del Museo de Azpeitia. Al parecer la resolución la tomaron responsables de Eusko Tren, aunque no transmitieron al organismo que gestiona el centro de Azpeitia, tal y como es preceptivo, según los estatutos del citado organismo.

Por su parte, el alcalde de Azpeitia, uno de los vocales de la Fundación, quiso reflejar al término de la reunión su disconformidad con la decisión adoptada por Eusko Tren, al que acusa de haber actuado de forma unilateral en este asunto y sin contar con el resto de patronos. Este es el documento íntegro que ha remitido para su conocimiento público tras la sesión de la Fundación del Museo del Ferrocaril en el que trata de reflejar su posición en este asunto:

«Tras la celebración de la primera reunión del Patronato de la Fundación del Museo Vasco del Ferrocarril, el 17 de enero de 2011, el alcalde de Azpeitia, Julián Eizmendi, patrono de dicha Fundación, manifiesta que:

1º.- La decisión de destituir al director del Museo, había sido adoptada con anterioridad a la celebración de la citada reunión.

2º.- Tras más de dieciséis años de gestión del Museo Vasco del Ferrocarril por la Sociedad Pública EuskoTren, era de suponer que con el paso de dicha institución a la nueva Fundación, el personal a él adscrito, con su director, Juanjo Olaizola al frente de dicho equipo humano, fuera transferido a la nueva entidad, dada su contrastada y acreditada trayectoria profesional y los resultados obtenidos a lo largo de estos años, en los que han convertido el museo azpeitiarra en un referente a nivel estatal y europeo.

3º.- Si alguno de los patronos hubiese considerado preciso modificar el actual equipo humano del Museo, incluido el cambio de la dirección, debería haberlo planteado, debidamente motivado, ante el Patronato, órgano de gobierno de la Fundación, para su análisis, deliberación y correspondiente resolución. Sin embargo, la decisión ya había sido tomada de antemano. Todo ello se ha hurtado al Patronato.

4º.- Lo que sí aprobó el Patronato, fue mantener el actual equipo humano, incluido su director, Juanjo Olaizola, en tanto no concluya el proceso de selección de futuro director.

Por último, como alcalde de Azpeitia, quiero reseñar mi satisfacción con la labor desarrollada por el equipo humano del Museo Vasco del Ferrocarril, con su Director Juanjo Olaizola al frente, desde su creación, partiendo desde cero, hasta convertirlo en uno de los mejores museos ferroviarios de Europa».

El documento no aclara, sin embargo, cuál es la posición en la que queda Eusko Tren que forma parte del Patronato y qué proceso se va a seguir en las próximas semanas para contratar al director del centro. De cualquier forma, no parece descartarse que Juanjo Olaizola quede apartado definitivamente del futuro de la institución, a la que tanto ha contribuido en las dos últimas décadas.

El mundo ferroviario se pregunta, no obstante, si esta comunicación pretende aplacar a cuantos han protestado por el reemplazo de Olaizola o se está a las puertas de una rectificación. Tampoco Eusko Tren ha precisado, pese a la polétmica que ha provocado, cuál es su nueva posición ante la decisión del Patronato.

(Imagen cortesía de Marcos Maté Luna)

Directivos de la Federación Europea de Museos y Ferrocarriles Turísticos aconsejan a Eusko Tren que restituya a Juanjo Olaizola

Ecos internacionales y respuesta desde fuera. La Federación Europea de Museos y Ferrocarriles Turísticos ha remitido una carta a diversos responsables de EuskoTren y del Departamento de Transportes del Gobierno vasco.en la que muestran su sorpresa por la destitución del director del centro museístico de Azpeitia. Juanjo Olaizola, que ha permanecido casi dos décadas al frente de la institución, fue trasladado a últimos de diciembre a la sección de Formación de la operadora vasca. Precisamente este lunes se reunirá por primera vez el Patronato de la Fundación del Museo Vasco del Ferrocarril para seleccionar al nuevo responsable del centro.

La misiva viene firmada por el subdirector de la federación europea Jacques Daffit. En la nota se manifiesta la “incomprensible decisión” de apartar al director del Museo de Azpeitia. “Podemos entender los deseos de cambiar la gestión del centro, pero ese cambio no debería implicar necesariamente el traslado de su responsable”. La nueva estructura no resulta incompatible con la permanencia de Juanjo Olaizola “que ha demostrado sobradamente su capacidad a lo largo de estos años”, sostiene Daffit en su escrito.

El documento federativo manifiesta “el temor por la propia supervivencia del museo de Azpeitia”, por lo que recomiendan “para garantizar su futuro” que se mantenga a Olaizola como director del centro.

La destitución del director del centro museístico guipuzcoano ha conmocionado los ambientes ferroviarios españoles y extranjeros, ya que está reconocido como uno de los grandes expertos en materia ferroviaria de nuestro país y la piedra angular del museo. Azpeitia se ha convertido en los últimos años en referencia obligada para cuantos quieran revivir el ambiente ferroviario del pasado siglo.

Juanjo Olaizola ha sido el gran inspirador del Museo Vasco del Ferrocarril, su principal impulsor y además la figura que ha representado el tren vasco allá donde se ha organizado una actividad ferroviaria. En 1989 fue contratado por el Departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno vasco para redactar el inventario de patrimonio ferroviario de Euskadi y, a partir de 1990 para impulsar el proyecto del museo. En 1994, pasó a depender de Eusko Tren cuando el Gobierno transfirió la gestión del Museo al operador ferroviario vasco.

¿Sin vapor en Azpeitia?

La cuestión parece clara. La temporada de vapor en Azpeitia está más que en el aire. De hecho en la programación que Eusko Tren acaba de hacer pública las circulaciones de trenes ni aparecen. Y era precisamente esta materia la que convertía el Museo Vasco del Ferrocarril en algo especial y distinto del resto de instalaciones ferroviarias. Pero sin maquinista, es difícil hacer que las máquinas de la colección del centro de Azpeitia cobren vida propia.

Y todo por la destitución de Juanjo Olaizola como director del Museo del Ferrocarril de Azpeitia, al que Eusko Tren ha decidido trasladar al departamento de Formación de la operadora vasca. Juanjo Olaizola es, al parecer, el único titulado que puede maniobrar con las locomotoras de la colección museística. Difícil, por tanto, hacer posible la temporada de vapor vivo que, de momento, parece descartada de la programación, a tenor del documento que Eusko Tren muestra estos días en su página oficial.

Todos los años, al inicio de la temporada, se hacía constar los días de circulación de trenes en la información del museo. Y esta iniciativa es, a todas luces, el punto fuerte de Azpeitia, adonde acudían miles de visitantes para festejar el movimiento de las máquinas de vapor o el de las joyas eléctricas de la compañía vasca.

Las dudas se ciernen sobre el museo de Apeitia, además, porque Eusko Tren tiene planes sobre la antigua línea del Urola. Según informaciones periodísticas, la operadora y el Gobierno vascos tienen sobre la mesa un estudio en el que se propone poner en funcionamiento el tren del Urola en su tramo entre Azpeitia y Zumaia, 17 kilómetros que serpentean el tradicional valle fabril. Parte de ese recorrido, se recuperó hace casi dos décadas para los trenes del museo. Y algunas de sus insalaciones se aprovecharon para albergar las distintas colecciones.

El informe de viabilidad está en marcha; si el dictamen es positivo habrá que dar otros pasos, como el análisis de su impacto medioambiental. La recuperación del tren del Urola permitiría descongestionar las en su momento aplaudidas carreteras de 80.000 camiones al año, 40.000 de ellos en Guipúzcoa, muchos de los cuales recorren el camino que lleva del puerto de Zumaia a las acerías de Azpeitia cargados de chatarra.

¿Y entonces qué pasaría con el museo? Ni desde la operadora ni desde el Gobierno se han dado explicaciones a la destitución del director del museo, al que parecen reprochar cierto patrimonialismo sobre el centro de Azpeitia. Dos décadas de gestión y aportación personal de Olaizola, que se ha dejado miles de horas de su ocio personal en las instalaciones del museo, pueden hacer pensar en cierta querencia hacia el museo. Es innegable. Pero de ahí a que se crea que es parte de su herencia, va mucho camino.

Juanjo Olaizola es un hombre que se ha entregado con suma pasión a los trenes y al centro que él creó casi de la nada. El ex director del centro es conocido en los ambientes ferroviarios españoles y extranjeros como uno de los grandes expertos sobre el mundo del tren. Por eso se hace extrañamente complejo pensar en el futuro de Azpeitia sin Juanjo Olaizola. Ambos están unidos por la historia. Cada día que pasa se hace más que dudosa la continuidad del museo sin la presencia de su último director. Y si no se pueden disociar el uno del otro ¿La suerte de Azpetia está echada?

El Museo del Ferrocarril de Azpeitia se queda sin su ‘alma mater’ y director Juanjo Olaizola


Los rumores se han confirmado. Y lo que parecía tan solo un nefasto presagio se ha hecho realidad. Una decisión administrativa puede poner en serio peligro el Museo Vasco del Ferrocarril. La destitución de su director Juanjo Olaizola es para muchos de los aficionados al tren una mala noticia. Y además cuestiona el desarrollo de las instalaciones de Azpeitia, un verdadero tesoro para todos los que hacen del ferrocarril algo más que un medio de transporte y al que dedican todas las horas posibles de su ocio.

El Gobierno vasco ha decidido, al parecer, convertir el museo en una fundación. Y para ello ha decidido prescindir de Juanjo Olaizola, alma mater del Museo de Azpeitia y uno de los grandes conocedores del mundo del tren. Ha sido el gran inspirador del Museo Vasco del Ferrocarril, su principal impulsor y además la figura que ha representado el tren vasco allá donde se ha organizado una actividad ferroviaria. En 1989 fue contratado por el Departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno vasco para redactar el inventario de patrimonio ferroviario de Euskadi y, a partir de 1990 para impulsar el proyecto del museo. En 1994, pasó a depender de Eusko Tren cuando el Gobierno transfirió la gestión del Museo al operador ferroviario vasco.

Es autor de más de 28 libros sobre el ferrocarril (entre otros «75 aniversario del funicular de La Reineta, 1926-2001″, I centenario del ferrocarril de Bilbao a Lezama», «El ferrocarril de Durango a Arrazola y Elorrio», «El ferrocarril vasco navarro. Eusko Tren. Bilbao, 2000», «El tranvía eléctrico de Bilbao a Durango y Arratia. Eusko Tren. Bilbao 2001» o «Eusko Tren, 1982-2002. Veinte años de progreso. Eusko Tren. Bilbao, 2002»);y ha publicado cientos de artículos en todas las revistas del sector (‘Carril’, ‘Trenes Hoy’, ‘Vía Libre’, ‘Maquetrén’, ‘Hobbytren’, ‘Trenmania’, ‘Doble Tracción’, ‘Revista de Historia Ferroviaria’) Asimismo, ha colaborado en la elaboración de varias publicaciones en prensa, radio y televisión y ha participado en seminarios, congresos y conferencias en Euskadi, Miranda de Ebro, Mallorca, Málaga, Alicante, Madrid, Almería, Gijón, Santander, Tarragona, Barcelona y Oporto.

Apasionado del vapor, ha logrado que el tren vasco sea un referente en el extranjero, a través de su gestión en el Museo de Azpeitia, al que ha dedicado casi dos décadas de intenso trabajo. Con su dirección, apuesta decidida por el vapor vivo y la restauración del patrimonio ferroviario, las instalaciones de Azpeitia son un ejemplo museístico que otros centros han intentado copiar. Y ha conseguido que Azpeitia sea paso obligado para todos los amantes del tren tanto de España como del extranjero.

Apunto algunos de los datos de este museo para aquellos que no lo conocen. La que antaño fuera la más importante de las estaciones del viejo tren de Urola ofrece a los visitantes la posibilidad de conocer los trayectos que efectuaba el ferrocarril tiempo atrás, los cambios motivados por la Revolución Industrial y el funcionamiento de los antiguos tranvías eléctricos. La primera parte del museo se abrió en 1992; dos años más tarde se empezaron a recibir los trenes, y en 1998 se inauguró el tren de vapor que se desplaza desde la estación de Azpeitia hasta Lasao. Los fines de semana los visitantes tienen la ocasión de montar en los vagones de madera del antiguo tren de Urola, donde, remolcados por la locomotora ‘Aurrera’, necesitan 20 minutos para recorrer una distancia de 5 kilómetros.

La colección del Museo Vasco del Ferrocarril dispone de una de las mejores colecciones ferroviarias de Europa, integrada por más de 75 vehículos de todo tipo: desde locomotoras de vapor, tranvías, trolebuses, automotores y vagones de todas las clases hasta un camión de bomberos.

La visita a sus instalaciones permite conocer más a fondo la historia de los ferrocarriles de Euskadi, desde los viejos trenes de la Revolución Industrial hasta las modernas unidades del ferrocarril metropolitano de Bilbao. También es posible descubrir el funcionamiento de los antiguos tranvías eléctricos o la importancia de los transportes públicos en el desarrollo sostenible de nuestra sociedad.

El museo incluye una exposición sobre la máquina herramienta, a través del antiguo taller mecánico del Ferrocarril del Urola, el cual se conserva tal y como fue instalado en 1925. Un antiguo motor eléctrico hacer funcionar sus 16 máquinas a través de un complejo sistema de poleas, correas y embarrados.

Entre todo el material móvil del Museo destaca la locomotora de vapor ‘Espinal’, construida en 1887 en Newcastle (Reino Unido) por la compañía de Robert Stephenson, hijo de George Stephenson, que ganó el concurso de 1829, que pondría en marcha los servicios de la línea de transporte de pasajeros de Liverpool a Manchester. Esta máquina es, en la actualidad, la más antigua en funcionamiento de las construidas por los Stephenson, así como la locomotora de vapor más antigua en servicio de España.

Destacan también los siguientes elementos históricos: una completa colección de relojería ferroviaria del mundo, desde las elegantes esferas que presidían los andenes de las estaciones, hasta los clásicos relojes de bolsillo de los ferroviarios. Una muestra excepcional de los uniformes utilizados en el ferrocarril, desde finales del Siglo XIX hasta el AVE, a través de una colección única en su género en Europa. Y sin olvidar las sorprendentes instalaciones de la antigua central de transformación eléctrica, con sus equipos de rectificación originales, reflejo de la más moderna tecnología existente hace 100 años.

Todo este conjunto permanece en Azpeitia por el tesón que Juanjo Olaizola ha puesto en esta tarea. No se entiende, por tanto, que se aparte de su gestión al hombre que ha conseguido en tan pocos años, hacer del Museo de Azpeitia el lugar que permanece en el corazón de todos los amantes del ferrocarril, adonde es preciso peregrinar, al menos, una vez en la vida.

Podéis aprovechar la ocasión y apoyar a Juanjo Olaizola en el grupo que se ha creado en facebook o dejar testimonio de vuestra protesta en éste y en otros foros treneros.

(La imagen corresponde al último día de circulación de la temporada de 2010, y a Juanjo estacionando la ‘Portugal’)

El Talgo catalán desaparece del mapa español casi en silencio

Sin ruido, casi en silencio, el último servicio de Talgo Barcelona-Montpellier salió el sábado, bien temprano por la mañana, para no volver a la vida activa. Se ponía fín así a una historia que comenzó en 1968, en un viaje que culminaba en Ginebra, y que permitía a la marca española salir por la frontera norte española sin necesidad de cambiar de tren o cambiar los ejes de los coches. A partir de ahora, el viaje hasta Francia se hará en la línea de alta velocidad que, de momento, combina el ancho convencional y el internacional, con transbordo en la nueva estación de Figueres-Vilafant (Girona), y que conecta las ciudades de Barcelona y París a través del túnel del Pertús.

Mientras toda la atención se concentraba en los 95 minutos del viaje inaugural del AVE Madrid-Valencia, adonde habían acudido todas las autoridades del país, uno de los últimos talgos III RD que quedan en España salía de la estación de Francia de la capital catalana bajo la mirada de algunos curiosos y aficionados que no querían perderse el acontecimiento. Atrás quedan cuatro décadas de historia que de un plumazo se borran con la llegada de la alta velocidad.

También ha pasado casi desapercibida la puesta en marcha el domingo del nuevo servicio entre Barcelona y Perpinyà-París, a la que sólo asistieron representantes de Renfe, Adif y la compañía francesa de ferrocarril SNCF. Algunos viajeros achacaban la falta de representación la la provisionalidad que supone el que entre Barcelona y Figueres el trayecto funcione en ancho convencional, a la espera de que Adif finalice las obras, previstas para el 2012, de la línea del tren de alta velocidad.

En la estación de Figueres-Vilafant, los pasajeros deben hacer transbordo y continuar el viaje en un tren de alta velocidad francesa hasta Perpinyà, desde donde el viaje se realiza a una velocidad de unos 160 kilómetros por hora hasta la ciudad de Nimes, ya que no está finalizado tampoco este tramo de la línea del TGV. Desde Nimes, se recupera la velocidad de unos 300 kilómetros por hora, que no abandona hasta llegar a la capital francesa.

Renfe espera que esta nueva línea que une Barcelona y París tenga una afluencia de unos 235.000 viajeros durante su primer año, un 20% más que con el Talgo.

Con este servicio de alta velocidad se pone fin a una historia que comenzó en 1968. Talgo aprovechó su peculiar arquitectura de ruedas independientes para construir trenes de ancho variable, que fue denomidao como el Talgo III RD (‘Rodadura Desplazable’), tal y como se describe en la página de Ferropedia. Fue el primer tren capaz de circular por vías de diferente ancho, sin cambiar de ejes y sin perder largos periodos de tiempo en la adaptación al nuevo ancho, tan solo con pasar por una instalación totalmente mecánica, en la que se liberan los cerrojos retenedores de las ruedas, se empuja la rueda hasta el nuevo ancho de vía y se vuelven a colocar los cerrojos. Durante ese periodo la rueda está suspendida pues la masa del tren descansa sobre unos patines que se deslizan sobre un carril regado con agua. Este tren, a diferencia del Talgo III, es totalmente independiente de la locomotora a excepción del guiado del primer rodal. Esta independencia se consiguió convirtiendo los coches extremos en furgones generadores, los cuales proporcionan la energía necesaria para toda la composición. También adoptó el enganche estándar de ‘gancho y husillo’. La primera aplicación del Talgo III RD fue para el Catalán – Talgo, que cubría la relación Barcelona-Ginebra y que permitió por primera vez salir por la frontera norte española sin necesidad de cambiar de tren o cambiar los ejes de los coches. El Catalán – Talgo fue uno de los trenes elegidos para el selecto club TEE Trans Europe Express, que enlazaban las principales capitales europeas. Este tren, en su inicio y mientras servia al club TEE, no poseía plazas de segunda clase, estando todo el tren conformado por plazas de primera clase. El Talgo III RD fue el primer tren Talgo en poseer plazas de camas.

Y ahora, de nuevo, se repite la historia. El destino de los trenes (2B1 y 2B2) permanece aún en el aire, al igual que sus casi coetáneos Talgo III (tres ramas siguen en el puerto de Raos de Santander y otra está apartada en Bilbao). Los aficionados reclaman su imperiosa conservación antes de que el tiempo y los vándalos se las lleven por delante, aunque quizá acaben cruzando el charco.

(Imagen Josué Ferrero Torres)

Vapor en Azpeitia, último día de la temporada 2010



















Os dejo unas imágenes que valen más que mil palabras. Son del último día de la circulación de vapor de esta temporada. Un viaje a Azpeitia que siempre merece la pena. La ‘Portugal’ y la ‘Euzkadi’ suben hasta Laso y vuelven con una carga de ilusión y ganas de que el viaje no termine. Y siempre se acaba; mucho antes de lo que uno quiere. Humo, carbonilla y el silbato de vapor en una paraje inigualable. Datorren urtera arte. Hasta la primavera que viene.

El Museo del Ferrocarril ofrece el miércoles circulaciones especiales de trenes de vapor y diesel

Datorren urtera arte. El Museo Vasco del Ferrocarril ofrece este miércoles servicios especiales de trenes de vapor y diesel. EuskoTren ha informado de que habrá circulaciones con trenes diesel con salida a las 11.00 horas, como con trenes de vapor a las 12.00 y a las 13.00 horas, siendo éste el último viaje del año. Para este día, el Museo asegura la circulación diesel con el automotor CP 901 de los ferrocarriles portugueses. Las circulaciones con tracción vapor serán con la locomotora E-205 ‘Portugal’ para el viaje de las 12.00 horas y con la máquina FV-50 ‘Euzkadi’ para el último viaje del año.

Para estos dos servicios, los coches de viajeros serán de los ferrocarriles del Urola, Vascongados y Bidasoa, construidos todos en Beasain en 1915 y 1944.

El Museo abrirá por última vez este año el 19 de diciembre y habrá que esperar hasta el 7 de enero de 2011 para poder visitarlo de nuevo. Sin embargo, abrirá sus puertas el 5 de enero para acoger la visita de los Reyes Magos, que llegarán a Azpeitia en tren, a las 17.00 horas.

La temporada de trenes de vapor del año 2011 se iniciará en Semana Santa, el 21 de abril, y para estas fechas festivas el Museo programará nuevos servicios especiales con circulaciones diarias. De la misma manera, el servicio de alquiler de trenes de vapor se mantiene hasta el 17 de diciembre, reanudando este servicio también el 7 de enero. En total, el Museo en el 2010 ha realizado 62 servicios especiales de trenes de vapor alquilados por diversos colectivos.

‘La Baldwin’ regresa a casa

La locomotora de vapor ‘Baldwin’ regresa a Guadix. Remozada y «funcionando como un reloj» tras los trabajos técnicos de remodelación a los que ha sido sometida y una vez superado el periodo de pruebas en el ‘Tren de la Fresa’ de Madrid. Todo a punto para consolidar el tren turístico comarcal. De hecho, se espera que las primeras pruebas piloto puedan hacerse la próxima primavera, para lo que está prevista la cesión de algún vagón por parte del Museo del Ferrocarril de Madrid.

El alcalde de Guadix, Santiago Pérez López, recordó que se ha cumplido a rajatabla el convenio establecido entre el Ayuntamiento, la Fundación de Ferrocarriles Españoles y la Compañía General de Ferrocarriles que solicitaba la presencia de la mítica Baldwin en la segunda fase de este año del ‘Tren de la Fresa’, lo que suponía su participación en esta ruta turística entre septiembre y octubre, con fecha de regreso a la ciudad antes del 31 de este mes. «De hecho ha vuelto una semana antes», resaltó Pérez López. A cambio, el convenio especificaba que estas entidades se harían cargo de una serie de arreglos que precisaba la mítica locomotora, entre ellos el del sistema de frenado.

«El objetivo era que la locomotora dejara de estar encerrada en el depósito en el que llevaba más de diez años para tener vida; tras el arreglo del sistema de frenado y otras cuestiones de tipo técnico, la locomotora ha pasado un periodo de prueba. Todo ello con un resultado magnífico, ya que la máquina ha demostrado ser perfectamente válida para el fin para el que está pensada», concluyó.

La locomotora de vapor ha sido usada en el rodaje de películas como ‘Indiana Jones y la última cruzada’, ‘Doctor Zhivago’ o ‘El bueno, el feo y el malo’. Construida en los talleres de Babcock-Wilcox de Bilbao en 1928, esta locomotora de vapor tipo Baldwin permanecía en un depósito del municipio granadino desde la última reparación a la que fue sometida, en 1998.