Archivo diario: enero 6, 2009

El primer tren

Hmaquet11a pasado la noche de Reyes. A lo mejor te ha sucedido como a mí y no has obtenido ese regalo que tanto llevas esperando. Otra vez será. Aunque si tienes algo de dinero (la verdad es que es un vicio un tanto caro; las cosas claras), no necesitas esperar que nadie te regale tan preciado obsequio. Tú mismo. Así que te enfrentas a una aventura que, si te empeñas, nunca tendrá fin.

La primera decisión que debes tomar es la escala que tendrá tu maqueta (se acabaron los óvalos aburridos y monótonos). Lo más normal es que te decantas por una H0 o una N, dependiendo del sitio que tangas para este adictivo hobby. Si no tienes espacio, olvídate del asunto hasta que te quedes más solo que la una en tu casa. La edad siempre cuenta a tu favor. Cuantos más años, mejor. Tú eres un artista y no puedes dejar pasar la ocasión. Con el tiempo, comprobarás que sabes hacer muchas más cosa de las que pensabas. Así que no cometas una equivocación y decídete por una escala que te permita contribuir a mejorar tu maqueta. En los comercios(Mabar o Rocafort, por poner un ejemplo) puedes encontrar de todo, pero siempre podrás aportar tu granito de arena y contribuir a mejorar tu diorama. Pintar, modelar, decorar, serán tareas tan habituales en tu recobrado hobby que las horas del día se te pasarán volando. Y sino, al tiempo.

Una colección empieza fácil. Como te he dicho depende de lo que quieras gastarte. Hay pequeños dioramas de iniciación que sirven para empezar a colocar las piezas sobre el tablero imaginario que solo tú tienes en mente. Porque eso es lo que tienes que pensar. Hasta dónde quieres llegar, sin prisas y sin arruinarte. Todo es cuestión de tiempo. Un diorama de iniciación es bueno para habituarte a esos trabajos que debes comenzar a experimentar. Pero piensa en algo más grande. Y por qué no en digital. Aunque tampoco es necesario.

Hay programas de ordenador que te diseñan una maqueta según las características y el espacio que tú le asignes. También hay comercios donde te pueden aconsejar la mejor forma de llevar adelante tu afición. Y, por supuesto, decenas de páginas web donde otros aficionados te muestran lo que ellos han hecho. Fíjate en ellos y sacarás mucha sustancia de las lecciones que dan sin que ellos sepan realmente que están mostrando el camino a otros. También empezaron como tú. Sin idea o con muy poca.