Archivo diario: noviembre 2, 2013

Maquinistas argentinos se someterán a exhaustivas pruebas psicofísicas para seguir llevando trenes

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Exigencia plena. Los maquinistas de trenes en Argentina deberán superar exhaustivas pruebas psicofísicas en las próximas semanas para poder conducir los convoyes en el país. Son exámenes muy parecidos a los que se realizan a los pilotos de avión en Argentina. El Gobierno de Cristina Fernández ha decidido adoptar esta medida a raíz de los accidentes ferroviarios producidos en el país y que han dejado un saldo de 54 muertos y 955 heridos.

A raíz de los accidentes, la cantidad de pasajeros que utilizaron el tren de la línea Sarmiento entre enero y septiembre cayó un 76,2% en comparación con el mismo periodo del año pasado, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En ese lapso, el total del complejo ferroviario sufrió una pérdida de usuarios de 19,4%, según el organismo oficial.

“Vamos a realizar exhaustivos controles psicofísicos a los motorman en el Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica y Espacial de la Fuerza Aérea para incrementar los niveles de seguridad en el transporte ferroviario“, dijo el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo. El responsable de la cartera asegura que “las características del examen som las mismas que los que se practican a los pilotos de avión” y agregó que los tests comenzarán la próxima semana.

La decisión del gobierno sucede tras tres accidentes que tuvieron lugar en la línea Sarmiento (periferia oeste) que dejaron un total de 54 personas muertas y 955 heridos en los últimos 20 meses. El siniestro más grave, con 51 muertos y 700 heridos, ocurrió en febrero de 2012 cuando un tren embistió las toperas (defensas) de la terminal de Once de la capital argentina. La línea Sarmiento fue reestatizada después de esa tragedia.

Otro accidente ocurrió el 13 de junio cuando un tren embistió a otro con un saldo de tres muertos y 155 heridos en Castelar y el tercero, en octubre, en el mismo andén de la estación Once con un centenar de heridos. La justicia está investigando los hechos y, hasta ahora, dos de los maquinistas han sido inculpados.

“El juez Ariel Lijo dictó el procesamiento sin prisión preventiva de Julio César Benítez, motorman del tren de la Línea Sarmiento que sufrió un accidente en la Estación Once el pasado 19 de octubre”, informó el Centro de Información Judicial (CIJ). El magistrado imputó a Benítez, de 45 años, de los delitos de descarrilamiento agravado por haber causado lesiones en 105 personas y de sustracción de medios de prueba. En su resolución, Lijo descartó que el tren haya presentado problemas de frenado o desperfectos técnicos, según el CIJ, que depende de la Corte Suprema.

La atención de todo el país se centra en la actuación de los maquinistas, que no tienen muy buena prensa. El Ministerio de Interior y Transporte del país latinoamericano difundió hace unas semanas varios vídeos en los que se puede ver a los operarios dando cabezadas o distrayéndose mientras conducen, lo que ha despertado un nuevo debate en torno a la seguridad ferroviaria. Uno de los conductores al que se ha grabado despierta sobresaltado al activarse la señal acústica del sistema pedal del hombre muerto, un mecanismo de seguridad que requiere actividad humana para no detener la máquina de forma automática.

Las malas prácticas de los maquinistas han quedado acreditadas. Quedarse dormido, leer un libro o manipular el teléfono móvil son algunas de las inoportunas actividades que llevan a cabo cuando se encuentran a los mandos de un tren, sin que al parecer sean conscientes de que el peligro acecha en cualquier momento y que su actividad entraña riesgos a terceros.

Por ello, el Gobierno argentino anunció el pasado miércoles nuevas medidas de control para los conductores ferroviarios. Estos deberán someterse a exámenes psicofísicos periódicos, revalidar anualmente su carné de conductorres y tendrán prohibido utilizar móviles y permitir la entrada de personas no autorizadas en la cabina.

“La mayoría cumple con su trabajo responsablemente”, asegura el ministro Randazzo. Tras un mes con cámaras en las cabinas de los maquinistas, “los resultados han sido contundentes”, aunque la mayoría “cumple con su trabajo responsablemente” y sólo unos pocos cometieron infracciones y han sido apartados del servicio. El titular de la cartera de Transporte anunció también cambios para mejorar la seguridad del sistema ferroviario, muy cuestionada tras los últimos accidentes de tren, que han causado más de 60 muertos en los últimos tres años. “Hace quince días firmamos un acuerdo con China para que en siete meses tengamos un sistema de detención automática de trenes”, indicó Randazzo.

A partir de septiembre, el ministro explica que entrarán en vigor “nuevos protocolos de comunicación entre control y conductores” y se designarán supervisores de tráfico que, cada diez minutos, consulten al maquinista sobre la velocidad, el recorrido y las estaciones, para tener “una auditoría permanente sobre cada una de las formaciones”. Randazzo recordó el accidente ferroviario del pasado 24 de julio en España, que causó 79 muertos, y señaló que, tras la confesión del maquinista de que tomó a 190 kilómetros por hora una curva que debía pasar a 80, “no hay ningún sistema de seguridad en el mundo que pueda evitar esa tragedia”.