Archivo diario: abril 12, 2012

Langreo quiere involucrar a Hunosa en la gestión del tren minero de Samuño, atractivo turístico del Nalón

Mas implicación y auuda. La alcaldesa de Langreo, Esther Díaz, se ha reunido con los dirigentes de Hunosa para recabar su colaboración en la gestión del proyecto del tren turístico que el concejo pretende potenciar el interés turístico de esta zona. Para potenciar el espíritu minero, ambas delegaciones estudian cuestiones de interés común vinculadas, principalmente, a los terrenos y explotaciones que la hullera tiene en el concejo del Nalón. El encuentro, como ya adelantaron días atrás fuentes municipales a este diario, sirvió para plantear, por parte del Ayuntamiento, la implicación de Hunosa en el consorcio que gestiona el desarrollo de las obras y la futura explotación del tren minero de Samuño, uno de los principales atractivos del ecomuseo del pozo San Luis.

La regidora insiste en que este encuentro ha sido una primera toma de contacto: «En esta reunión no hemos tomados decisiones porque ante todo se trata de entrar en contacto, analizar y plantear los posibles problemas». Esther Díaz también mostró la predisposición del Ayuntamiento para luchar por prolongar la pervivencia de las ayudas a las minas más allá de 2018. «Nuestro planteamiento es de colaboración para seguir trabajando y también le he trasladado a la presidenta de Hunosa que desde Langreo queremos que la actividad minera continúe en este municipio y en Asturias».

Por su parte, María Teresa Mallada indicó que Hunosa, «cumplirá los compromisos en marcha», aunque también «está abierta a estudiar nuevas colaboraciones». Asimismo, reconoció la dificultad de captar iniciativas empresariales en la actual coyuntura económica para dar actividad a los polígonos impulsados por la compañía estatal en sus terrenos en desuso. Es el caso del área empresarial de El Cadavíu, el primero desarrollado por Hunosa dentro de su Plan Territorial: «El momento no es fácil en lo que se refiere a la implantación de empresas, en ningún sito, y desde hace tiempo Sadim Inversiones trabaja para buscar actuaciones empresariales».

En el corazón de Langreo se encuentra uno de los yacimientos más impoprtantes de la segunda mitad del siglo XX, aunque esta zona asturiana ha vivido más de 150 años dedicada a la extracción de mineral (carbón, sobre todo). Los pozos mineros Samuño y San Luis, joyas del patrimonio minero, o las recientes explotaciones a cielo abierto vuelven ahora a recobrar el protagonismo que tuvieron no hace demasiados años. El tren turístico en el que ahora se trabaja hará parte del recorrido que en su día trasladaba el carbón desde las minas del alto de Samuño hasta el valle del Nalón.

El tren comenzará su recorrido en la antigua estación minera de El Cadaviu, que data de 1896 y está situada a las afueras del distrito langreano de Ciaño. A ella se puede acceder por un paseo peatonal. El convoy proseguirá su trayecto por el exterior hasta llegar al socavón Emilia. A partir de este punto, recorrerá 1.000 metros bajo tierra, por un antiguo túnel minero. El tren transportará en cada viaje a 60 turistas, que irán en cinco vagones tirados por una locomotora tipo Bartz. Tanto la máquina (de batería) como los vagones se contruyen en estos momentos en la República Checa.

El convoy turístico circulará a una velocidad de veinte kilómetros por hora en el exterior, aunque por la galería interior su velocidad será de seis kilómetros por hora. Tardará por tanto veinte minutos en realizar el recorrido entre el polígono de Cadaviu y la jaula del pozo San Luis. En la galería interior por la que circulará el convoy, la bóveda tiene un gálibo, de media, de 2,40 metros y un ancho de vía de 60 centímetros.

El proyecto del tren minero del Valle del Samuño, que se espera poner en este año, fue contratado a la empresa Tragsa y a Sadim (filial de Hunosa), mientras que los proyectos museológicos y museográficos ligados al pozo San Luis están siendo redactados por la consultoría Zeppelin, responsable del MUSI (ubicado también Langreo). Todas estas iniciativas cuentan con una financiación de 6,5 millones de euros procedentes de los fondos mineros, que se ampliarán hasta alcanzar los 8 millones.