Archivo diario: abril 2, 2012

El Museo de Delicias cede una ‘Mikado’, una ‘Bonita’ y un automotor a Mora la Nueva para restaurarlos

Más joyas en el panorama ferroviario español. El Museo del Ferrocarril de Madrid ha cedido a la Fundación por la Preservación del Patrimonio Industrial de Mora la Nueva una ‘Mikado’, una ‘Bonita’ y un automotor de Norte que en los próximos meses serán sometidos a profundos trabajos de restauración con el fin de recuperarlos para el servicio turístico. Los vehículos fueron trasladados en una compleja y espectacular maniobra a la playa exterior del Museo de Delicias donde permanecerán hasta que lleguen a su nuevo destino.

En Mora la Nueva se trabajará intensamente para recuperar el automotor térmico 590-304 (ex 9304), con motor Renault diésel, que pertenece a una serie construida a finales de los años treinta y fue retirado del servicio en 1976, grafiteado y vandalizado; la locomotora 141-F-2316, construida en 1957, perteneciente a una serie que salió de fabrica ya fuelizada, y que dejó de estar operativa en 1975; y la locomotora 241-F-2238, que salió de la Maquinista Terrestre y Marítima de Barcelona en 1951 y forma parte de una subserie de 35 locomotoras encargadas por Renfe que sería enviada, entre otros depósitos, a Cataluña, donde fueron conocidas como ‘Bonitas’ (recibieron este nombre para distinguirlas de los demás modelos de ‘montaña 241’ que circularon simultáneamente por la red general, aunque también se las conoció por ‘Las Atómicas’).

La maniobra se desarrolló del 26 al 28 de marzo bajo la supervisión y el trabajo de miembros la Fundación para la Preservación del Patrimonio Ferroviario Industrial de Móra la Nova (FPPFI), la Asociación para la Reconstrucció de Material Ferroviario Histórico (ARMF), la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Madrid (AAFM) y el propio Museo.

La operación fue ciertamente compleja. Los dos primeros días sirvieron para realizar trabajos previos para preparar el rodaje de la locomotora y del ténder, con el objeto de asegurar su desplazamiento hacia la zona del parque. Para ello hubo que revisar el estado general del rodamiento para comprobar que no tuviera ni agua ni óxido. Duranta estas tareas se les añadió grasa a presión, mientras en los ejes de las ruedas motrices se reemplazaban en el falso cojinete las viejas crines de caballo por estopa nueva y en los ejes del ténder se abrián las cajas de grasa Athermos para limpiarlas y supervisar que no hubiera metal fundido.

El proceso más delicado fue, sin duda alguna, el levante de los vehículos. Para ello se diseñaron y fabricaron especialmente dos vigas de 500 kilogramos cada una. Tras el montaje de las grúas de transportes especiales del Grupo Campayo, empresa que se encargó del movimiento, y de las góndolas para transportar las 200 toneladas necesarias de contrapesos (100 toneladas para cada grúa), se realizaron las maniobras, primero con ‘La Bonita’ y después con los otros dos vehículos. Los tres llegaron intactos a la playa exterior de Delicias.

(Fuente e imagen Museo del Ferrocarril de Delicias)