Archivo diario: julio 13, 2011

La alta velocidad en Brasil faltará a la cita olímpica al fracasar por tercera vez la subasta de obras

Fracaso. La subasta para la construcción de un tren de alta velocidad en Brasil, que unirá las ciudades de Sao Paulo y Río de Janeiro, ha fracasado al no presentar propuestas ninguna empresa interesada en el proyecto, lo que obliga al Gobierno a cambiar el modelo de licitación. Las empresas o consorcios interesados en el primer tren de alta velocidad de América Latina, cuyo coste ha sido calculado en 33.100 millones de reales (unos 20.950 millones de dólares), debían entregar sus propuestas en la Bolsa de Sao Paulo, pero ninguna entregó la documentación requerida, informó la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT).

Este es el tercer intento de subasta de la concesión. El fracaso disminuye las posibilidades de que el tren de alta velocidad entre las dos mayores ciudades del país esté concluido antes de los Juegos Olímpicos que Río de Janeiro organizará en 2016, como espera el Gobierno.

La subasta había sido fijada inicialmente para el 16 de diciembre del año pasado pero, también por falta de interesados, se aplazó para el 29 de abril último y, por los mismos motivos, se postergó para el 29 de este mes. Sin embargo ante la falta de propuestas, el Gobierno se vio obligado a cambiar el modelo de licitación, que se hará en dos etapas en fechas no definidas.

Según el director general de la ANTT, Bernardo Figueiredo, en una primera fase se escogerá mediante licitación el modelo de tecnología para la operación y mantenimiento del sistema de alta velocidad, y en una segunda se elegirá al grupo encargado de ejecutar las obras de infraestructura.

El Gobierno espera que la primera licitación se ponga en marcha este mismo año y que la segunda etapa se haga en el 2012, según la ANTT, con lo cual las obras comenzarían en 2013. “Tuvimos largas discusiones con los inversores, pero no conseguimos las alianzas con las constructoras nacionales, lo que perjudicó la licitación”, dijo a periodistas Figueiredo, quien considera que el nuevo modelo estimulará una “disputa abierta y concurrencia internacional”.

Hasta ahora, empresas de Corea del Sur, Francia, España, Japón y Alemania han mostrado interés en la obra del tren de alta velocidad que, según el proyecto del Gobierno, tendrá una extensión de 510 kilómetros y comunicará estaciones ubicadas en los aeropuertos internacionales de Río de Janeiro y Sao Paulo. Un ramal unirá a Sao Paulo con la ciudad de Campinas, a 97 kilómetros de distancia.

La Cámara de Diputados de Brasil aprobó en abril pasado el proyecto de ley que autoriza a la banca estatal a financiar al consorcio vencedor hasta en 20.000 millones de reales (unos 12.658 millones de dólares), el equivalente al 60% del costo de la obra.

El proyecto original preveía la entrada en operación del tren antes del Mundial que Brasil organizará en 2014 y del que tanto Sao Paulo como Río de Janeiro serán subsedes. La expectativa es de que el tren transporte a 33 millones de personas en su primer año de operación y a hasta a cien millones en 2033, cuando vence la concesión.