Archivo diario: julio 8, 2011

El Ayuntamiento de A Coruña suspende el servicio de tranvía al detectar daños en las vías

El Ayuntamiento de A Coruña ha suspendido el servicio de tranvía al detectarse daños en las vías con elevado riesgo de descarrilamiento. El teniente de alcalde de Seguridad y Movilidad, Julio Flores, ha informado de la “suspensión inmediata” de este servicio tras un leve descarrilamiento del tranvía el pasado domingo.

Informes del técnico municipal responsable del mantenimiento de las instalaciones del tranvía explican que hace unos dos años se había producido la rotura de los raíles en la entrada del desvío de la vía en la zona del aparcamiento situado en el paseo marítimo, frente al edificio de Hacienda.

El informe del técnico municipal indica que dicha rotura puede haber sido causada por diversos motivos y aclara que en este tramo se produce una situación anormal y peligrosa, que obliga al tranvía a circular a velocidades muy bajas (menores de 10 kilómetros a la hora), y que aún así existe un riesgo elevado de descarrilamiento.

A la vista del informe y teniendo en cuenta las recomendaciones del área de Infraestructuras, el Ayuntamiento ha decidido suspender el servicio y procederá a encargar un estudio urgente del estado de las vías en todo su trayecto, que contemple la investigación de las causas del deterioro de los tramos mencionados.

Con las conclusiones extraídas del mencionado estudio se tomarán las medidas necesarias para reparar los tramos deteriorados y garantizar la seguridad del servicio en todo el trayecto que recorre el tranvía. Además, ha garantizado que se utilizarán todos los medios necesarios para informar a los coruñeses y a los visitantes de la suspensión del servicio, y se tratará de agilizar la máximo las medidas necesarias para restaurarlo lo antes posible con la seguridad exigida.

El actual tranvía coruñés realiza un trayecto mucho más corto que antaño. Doce kilómetros y medio suma el recorrido total desde Puerta Real hasta Las Esclavas, pero concentra en su paseo una buena parte de los monumentos y las mejores vistas de la ciudad Herculina.

Tras una pausa de 35 años, en 1997, A Coruña recuperaba para uso turístico un emblemático medio de transporte. El primer tranvía de la nueva época (el número 57, que nunca llegó a utilizarse pero que se guarda todavía en las cocheras de Monte Alto) desembarcó en el puerto de La Coruña el 23 de febrero de 1995 cedido por la Diputación de Zaragoza y por el coleccionista José María Valero para la exposición “Ciudad y Futuro”. Dos años más tarde llegaban los verdaderos protagonistas del “renacer” del tranvía, el número 32 y el número 27.

La línea moderna empezó su todavía corta historia mirando a la ría y uniendo dos iconos coruñeses, el Castillo de San Antón y la Torre de Hércules. Dos años después, en 1999, la vía se incrementó hasta los 9.058 metros de longitud con la primera ampliación, esta vez por la parte occidental de la ciudad hasta la playa del Orzán, con unas espectaculares vistas a todo el litoral. El trazado en activo de la línea se completó en 2000 con la unión del tramo inicial, en el Castillo de San Antón, y la zona del ParrotePuerta Real. Finalmente, en el año 2003 el recorrido llegó a la rotonda de Las Esclavas.

(Imagen Roberto Abizanda en Wikimedia Commons)