Archivo diario: diciembre 15, 2010

Lo que cuesta llegar a Valencia, en el tren convencional

Paradojas de la alta velocidad. Valencia vive momentos de éxtasis pensando en la clientela que se le viene encima a partir de la puesta en marcha del AVE, mientras el tren tradicional de Levante languidece sin remedio. Sin ir más lejos, los pueblos de La Ribera se quedan más lejos de Valencia que el AVE de Madrid. La distancia en kilómetros se multiplica por cinco para llegar a la capital de España. Pero los vecinos de esta zona valenciana se encuentran más alejados, según la ley de la alta velocidad. Contradicciones de un sistema que para nada ayuda a cultivar el amor por el tren; sino todo lo contrario

El AVE llega a Valencia y los proyectos para revalorizar el tren comarcal se abandonan en algún cajón o se mueren sin más. E Metro Ribera, que permitiría modernizar la Línea 1 y rebajar los tiempos de viaje entre las estaciones de FGV en la comarca y la ciudad de Valencia, parecen haber pasado a mejor vida ¿Será por la crisis?

Lo contaba gráficamente el otro día el periódico ‘ Levante’. “A partir del día 18, a un estudiante universitario de Villanueva de Castellón o de Alberic, por ejemplo, le costará más tiempo llegar a la Universidad Politécnica de Valencia (101 minutos) que a cualquier hombre de negocios plantarse en la puerta de Atocha con el AVE (95 minutos)”.

“El ‘trenet’ que parte de la estación de Villanueva de Castellón tarda justo 1.41 horas en llegar a la Universidad Politécnica de Valencia. Si lo hace desde Alberic, el tiempo baja a 1.37 horas, más aún que 1.35 horas que se anuncia para el AVE Valencia-Madrid. Y si la estación de salida es l’Alcúdia, el recorrido concluirá 1.27 horas después. Desde Carlet, a poco más de 40 kilómetros de distancia, el tiempo de espera es de 1.20 horas. Desplazarse por ejemplo a la parada del Instituto Valenciano de Oncología (IVO) cuesta 1.15 horas desde Villanueva de Castellón; al centro de la ciudad más de 1 hora o al estadio de Mestalla, 1.30 horas entre transbordos y tiempos de espera, igual que al aeropuerto de Manises. También cuesta más de 1.30 horas desplazarse en tren hasta el paseo marítimo; 1.47 horas, diez minutos más que lo que costará llegar a Atocha de Madrid y casi el mismo tiempo que se empleará en caminar hasta el Museo de Prado o la plaza de Cibeles. Además, a Madrid se llegará directo mientras el estudiante de Villanueva de Castellón o de Alberic tendrá que realizar transbordos en la 1.45 horas que emplea para llegar a su destino. En este caso ha de subirse a un vagón de la línea 1 (Vva. de Castellón-Seminari CEU) y en una 1.10 horas llegar a la estación de Ángel Guimerá. Allí deben esperar unos siete minutos hasta que llegue un tren de la línea 3”.

Y el ejemplo sirve para otras localidades de esta España de la alta velocidad. En cuanto se inaugure el trayecto hacia Valencia, España pasará a ser el país europeo con más kilómetros de alta velocidad. Y, sin embargo, cada año se cierran nuevas líneas del tren convencional. Algo que no se entiende en un país que asegura apostar por el ferrocarril. Y el futuro tampoco parece nada halagüeño según advierten los amantes de los trenes que ven los nuevos tiempos con mucha preocupación. Viva el tren aunque sea el de toda la vida.

(Imagen Arqueología Industrial