Archivo diario: junio 26, 2010

Vías donde conviven cercanías y larga distancia

¿Pueden convivir vías convencionales de Cercanías con las de Larga Distancia? El accidente del pasado jueves en la estación de Castelldefels, con el resultado de doce personas muertas, ha abierto de nuevo un debate que se creía cerrado. Es evidente que en muchas estaciones pequeñas y medianas no hay forma de evitar la convivencia de trenes de distinta operatividad como en el caso de la citada estación barcelonesa donde se produjo la falta tragedia. Los jóvenes llegaron en un tren de cercanías y cuando cruzaban las vías fueron arrollados por el Alaris que no tiene parada en Casteldeffels y que pasa por la zona a una velocidad considerable.

El corredor ferroviario de la costa catalana es uno de los más colapsados de España, sirviendo con Cercanías (línea C1) el sur del area metropolitana de Barcelona, con poblaciones tan importantes como El Prat, Sitges o Vilanova, pero a la vez teniendo que acoger los servicios de larga distancia, principalmente el Euromed que enlaza Barcelona con Alicante.

Excepto en las estaciones de mayor importancia o las más alejadas de los núcleos de población —donde por espacio es posible disponer de apartaderos—, en la mayoría de casos los veloces Euromed utilizan la misma vía que los Cercanías, pasando por estaciones siempre muy concurridas a gran velocidad.

La situación va a cambiar en unos años, cuando se construya la conexión del corredor ferroviario del Mediterráneo en Tarragona. El grueso de esos trenes de larga distancia llegará a Barcelona por el oeste y no por el sur. La de Platja de Castelldefels es la única estación al sur de Barcelona que dispone sólo de dos vías, una para cada sentido, y dos andenes.

Cada hora pasan por ella alrededor de nueve trenes (170 al día), con la complicación de gestionar en esas condiciones convoys con tanta diferencia de velocidad. Bastante tráfico para una estación con menos de 2.000 usuarios y 70 paradas cada día. “Está encajonada; poco se puede hacer para hacerla más grande”, explican los especialistas que apuestan por construir estaciones de cuatro vías allí donde sea posible.

Sin entrar a juzgar lo sucedido en el accidente del jueves, donde parece claro que la actitud negligente de quienes cruzaron la vía es el factor principal desencadenante de la tragedia, parece obvio que es necesario fortalecer la seguridad en las estaciones. Apenas 16 horas después del fatal accidente, una mujer era sancionada por cruzar las vías en el punto exacto donde el día anterior se produjo el arrollamiento. Es decir, que hay quien aún cree que no existe ningún peligro en las estaciones.

(Imagen Estación de Abando en Bilbao. Luis Angel Gómez. El Correo)