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La huella de carbono, en billetes de Renfe

Renfe proporciona información a los viajeros de servicios Ave y Avant de su huella de carbono, aportando la comparación con modos competidores como el automóvil y con la aviación, en las relaciones donde este modo es competidor. Esta acción responde al Plan Director de Lucha contra el Cambio Climático 2018-2030 aprobado por la compañía, el documento que recoge las líneas generales de actuación para contribuir desde el sector ferroviario a evitar que el incremento de la temperatura media global supere los 2º respecto a los niveles preindustriales.

Los objetivos que incluye el Plan Director están incluidos en el Plan Estratégico de Renfe aprobado recientemente. La información de la huella de carbono de los viajes se incluye durante el proceso de compra de billetes, aportando datos de las emisiones de CO2 de un viajero en la pantalla final de compra, así como en el correo electrónico de confirmación.

Esta información se incorpora a los servicios de Ave y Avant, y en próximas etapas, se hará en el resto de servicios de viajeros de Renfe. Estos datos permiten conocer el impacto en términos de carbono de un viaje en tren de Alta Velocidad y su menor huella de carbono con respecto a los modos competidores, poniendo de manifiesto a la contribución de Renfe a la lucha contra el cambio climático.

El transporte es el sector del que procede el 26% de las emisiones de GEI en España. El ferrocarril es con diferencia el modo menos emisor respecto a la carretera y la aviación, de ahí que el cambio modal hacia los trenes sea uno de los objetivos generales del Plan, sobre la base del Libro Blanco del Transporte de la Unión Europea.

Los objetivos de transferencia modal hacia el ferrocarril, tanto de mercancías como de viajeros, señalan una paulatina reducción de emisiones en la próxima década hasta alcanzar una reducción del 2% en 2030 para el sector del trasporte en España. Dado que Adif y Renfe contribuyen a un 1% de las emisiones del sector, esta transferencia conseguiría reducir casi el doble de lo que se emite.

Los datos utilizados proceden de la herramienta Ecopassenger http://www.ecopassenger.org de la Unión Internacional del Ferrocarril (UIC) que cuenta con una sólida metodología combinando datos operativos y energéticos de cada uno de los operadores ferroviarios visados por la Fundación Italiana para el Desarrollo Sostenible, con datos de emisiones derivadas para todos los modos de transporte calculados por el Instituto Alemán de Medio Ambiente y Energía (IFEU).

Esta metodología incluye cálculos conservadores hacia el ferrocarril, proporcionando por defecto los valores de emisiones derivadas de la electricidad en función de los valores del sistema eléctrico de cada país, siendo posible ajustar dichas emisiones a la compra de electricidad renovable de cada operador según los datos estadísticos consolidados del año anterior. La herramienta proporciona datos de servicios ferroviarios para toda Europa incluyendo Ucrania, Rusia y Turquía.

India estrena trenes con techos solares

El Gobierno indio ha aprobado la incorporación de 274 nuevos coches con paneles solares en sus ferrocarriles híbridos diesel y eléctricos, un proyecto sin precedentes que lanzó por primera vez el mes pasado. El Ministerio de Ferrocarriles ha aprobado un trabajo para proporcionar sistemas de energía solar en otros 24 coches de trenes de unidad diesel eléctrica múltiple (DEMU, en inglés)”, indica el departamento en un comunicado. “Otro trabajo ha sido aprobado por el Ministerio de Ferrocarriles para suministrar sistemas de energía solar con paneles flexibles a 250 coches de DEMUS”, informa al Parlamento el número dos del ministerio, Rajen Gohain.

India lanzó el mes pasado su primer tren DEMU de gálibo ancho provisto de paneles solares en el techo, que en la actualidad cubre la ruta entre Nueva Delhi y la localidad de Farukhnagar, cercana a la capital india. Sin embargo, Gohain afirmó que los detalles sobre la reducción en su huella de carbono y ahorro de combustible frente a un híbrido convencional no se conocerán hasta que el tren haya estado en circulación durante al menos un año.

Uno de los objetivos de Indian Railways es ahorrar combustible, además también reducir las emisiones de CO2 en sus miles de trenes y en otros aspectos. Para ello, los coches incorporan baños secos ecológicos, que no utilizan agua, además medidas para reciclar el agua de los lavabos, gestión y reciclaje de residuos, y para finalizar un ambicioso plan que incluye plantar 50 millones de árboles cerca de las vías del tren y estaciones.

Los trenes con techo solar o impulsados por energía eólica son una tendencia casi global y en India permitirían la reducción de 200 toneladas de dióxido de carbono al año. India ya ha dado un ejemplo y muestra de compromiso con el cambio bien grande al establecer el primer aeropuerto 100 solar del plante el mes pasado, los cambios son sorpendente y el mundo esta observando. El país tiene una población de 1.300 millones de habitantes aproximadamente y cuenta con 12.000 trenes que circulan a diario transportando 23 millones de usuarios. Un comunicado de Energía Limpia XXI destaca que los cambios en el sistema de trenes por coches solares podría reducir entre un 15% y un 20% las emisiones de dióxido de carbono. Energía Limpia XXI destaca que los nuevos paneles ahorran 1.000 litros de combustible diésel a cada tren y eliminan más de 9.000 toneladas de emisiones de carbono al año.

La red ferroviaria india tiene una extensión de unos 65.000 kilómetros, de los que sólo un 20% se han construido después de que el país alcanzase la Independencia en 1947, y transporta cada día a 23 millones de personas y 2,65 millones de toneladas de mercancías. A pesar del gran número de máquinas con motor diésel que todavía hay en servicio en la India, el país tiene el doble honor de haber sido el primero en introducir máquinas que funcionan con gas natural comprimido (que pese a tratarse de un combustible fósil, emite menos partículas contaminantes), y también de ser primera red de ferrocarriles que ha incorporado locomotoras diésel híbridas. Es decir: trenes que obtienen de la energía del sol una parte de la electricidad que consumen.

El tren contamina menos

TGV-Duplex_Paris

El tren es uno de los transportes menos contaminantes, según asegura la sabiduría popular. Pues bien, ese aserto tiene ya certificado técnico y no sólo existe convencimiento en la calle, sino que en los laboratorios también se ha comprobado lo real que es esa afirmación. La construcción de una línea de tren de alta velocidad (TGV) y su explotación durante 30 años permitirá evitar el 60% de las emisiones de dióxido de carbono que se producirían si los viajes se hicieran por carretera o por avión, según un estudio oficial publicado recientemente.

La Agencia del Medio Ambiente y del Control de la Energía del Gobierno francés (ADEME) indicó que la línea TGV Rin-Ródano que se está construyendo entre Dijon y Mulhouse ofrecerá una “rentabilidad de carbono” al cabo de 12 años de servicio. “La competitividad del transporte ferroviario de alta velocidad queda confirmada con este primer balance de carbono global que subraya sus beneficios medioambientales a largo plazo”, destacó la ADEME, asociada en este estudio con el gestor francés de infraestructuras ferroviarias, RFF, y con la Sociedad Nacional de Ferrocarril (SNCF).

Los autores del informe calcularon que durante el ciclo analizado de 30 años, los 140 kilómetros de este proyecto emitirán 1,9 millones de toneladas de CO2, de los cuales un 42% corresponderán a la construcción de la infraestructura y un 53% a la energía de tracción de los trenes. Si se compara con las que producirían en caso de viajar por carretera o en avión los 1,5 millones de nuevos viajeros que utilizarán cada año la línea, que debe entrar en servicio en 2012, el resultado ofrece un saldo de “carbono positivo” a partir de 2024.

Para los cálculos, se contabilizaron las emisiones de gases de efecto invernadero causados durante la concepción y la construcción de los corredores con las vías, pero también las dos nuevas estaciones que se van a levantar (Besançon Franche Comté y Belfort-Montbéliard), instalaciones de mantenimiento y una treintena de convoyes.

(Fuente Le Monde. Imagen Sebastian Terfloth enWikimedia Commons)