Archivo diario: enero 21, 2012

Cuatro tramos de la ‘Y’ vasca están finalizados, pero apenas alcanzan el 10% de la obra

El TAV avanza. En los dos últimos años las obras han tomado velocidad de crucero y en plena crisis, cuando incluso podrían peligrar para este ejercicio las inversiones del Gobierno central en la ‘Y’ vasca, se recogen los frutos en forma de obras finalizadas. El Ejecutivo vasco, encargado de la gestión del ramal guipuzcoano, acaba de concluir los dos primeros tramos de los veinte que tiene encomendados: el Beasain Este (de 2,1 kilómetros) y el Ordizia-Itsasondo (de 2,8).

Las obras aún no están entregadas de manera formal y queda pendiente alguna regeneración ambiental, que se acometerá en primavera. Sin embargo, las maquinas ya han realizado su cometido y la plataforma está lista. El consejero vasco de Transportes, Iñaki Arriola, dice que esta situación demuestra dos cosas. Primero, el «compromiso» de la Administración con una infraestructura «fundamental» para el futuro económico de Euskadi. Segundo, la capacidad del Ejecutivo vasco para «terminar las obras en plazo» y que el TAV funcione entre las tres capitales vascas en 2016, año comprometido con la Unión Europea.

Los dos tramos que ahora se han concluido son ejemplos claros del esfuerzo técnico que supone la construcción de la ‘Y’ vasca. El tramo Ordizia-Itsadondo discurre prácticamente en su totalidad por el interior de la montaña. Es decir, se trata de un túnel de casi tres kilómetros. Y a la entrada, en cada uno de sus extremos, un viaducto.

Lo mismo ocurre con el Beasain Este, donde una galería de casi dos kilómetros tiene como puerta de entrada y salida sendos puentes. El coste total de ambas obras ha sido de 95 millones de euros.

Ahora se plantea un problema. Igual que una casa vacía y sin uso se deteriora, una infraestructura de esta magnitud corre el mismo peligro. Y, como pronto, no circularán trenes por esta plataforma hasta el año 2016 –al margen de que antes de que eso ocurra habrá que instalar las vías y el sistema eléctrico–. ¿Cómo se mantendrá entonces la obra? Este es un extremo que ahora están estudiando en ETS, aunque fuentes de la sociedad pública aseguran que no supondrá ningún problema.

En todo caso, habrá que volver la vista hacia la experiencia de Adif, porque la sociedad dependiente del Ministerio de Fomento encargada de la otra parte de la ‘Y’ vasca, la que va de Vitoria a Bilbao, también tiene dos tramos terminados desde el año pasado. En concreto, se trata del Arrazua/Ubarrundia-Legutiano II y del Abadiño-Durango.

Así que, en estos momentos, cuatro tramos del TAV están finalizados. En total, suman más de trece kilómetros, que suponen el 7,5% de los 172 que constituyen el recorrido que une las tres capitales vascas. Además, para el primer trimestre de este año está prevista la conclusión del Beasain Oeste en Gipuzkoa, y antes del verano se espera terminar las obras en otros dos en territorio vizcaíno: el Galdakao-Basauri y el Amorebieta-Lemoa.

El Gobierno vasco mantiene un ritmo de inversión ascendente en el ramal guipuzcoano y que para este ejercicio ha reservado 350 millones de euros, que luego recupera vía Cupo. El problema está en Madrid, porque Fomento aún está pendiente de determinar cuánto aportará a la obra que le compete, el trazado Vitoria-Bilbao.

(Imagen Luis Angel Gómez)