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Estaciones singlares: Aduana de Bilbao

En julio de 1884 se constituye la Compañía del Ferrocarril Económico de Bilbao a Las Arenas, que controla la familia Aguirre con el 32.5% de las acciones, y que recibe el apoyo económico de la Diputación de Bizkaia y del Ayuntamiento de Bilbao;. el resto del capital se capta mediante la emisión de 3.000 obligaciones hipotecarias. El diseño y dirección de las obras se deben a Adolfo de Ibarreta, que fiel a sus planteamientos y en orden a minimizar los gastos para atraer inversores, plantea un trazado con radios de curvas que se ciñan a las inflexiones del terreno, y evita cualquier exceso de obras de fábrica para unir los apenas 12 kilómetros que median entre ambas localidades. El elevado gasto de las expropiaciones impide llevar la estación de cabecera al centro de la capital vizcaína.

La línea arranca en San Agustín (detrás de los terrenos donde después se construye el edificio consistorial, obra de Joaquín Rucoba), en una ladera a la que se accede después de salvar 66 escalones y continúa hasta Matiko, en las proximidades del matadero, donde se ubican los talleres y la estación de mercancías. El trazado sigue hacia Deusto y, tras horadar Monte Cabras mediante un túnel, accede a Lutxana y Erandio. La línea prosigue paralela a la ría hasta Axpe, donde levantan una estación ante los planes de la Junta de Obras del Puerto de construir una dársena. La traza se adentra en terrenos de Lamiako antes de acceder a Las Arenas, donde levantan la estación cabecera en la plaza por la que se accede al barrio de Santa Ana y al balneario de los Aguirre.

La línea se inaugura el 1 de julio de 1887. Aunque paulatinamente incrementa el número de viajeros, sobre todo durante los meses de verano, lo cierto es que no cumple con las expectativas creadas. El hecho de construir la estación de Bilbao a más de un kilómetro del centro, la dura competencia entablada con los tranvías que discurre por ambas márgenes (electrificados en 1896 y 189)7, y con el Ferrocarril de Bilbao a Portugalete, lastra desde el principio sus rendimientos. El 11 de mayo de 1888 el Gobierno autoriza la construcción de un ferrocarril entre Las Arenas y Plentzia, como continuación del anterior. La práctica desaparición de la playa de Las Arenas consolida el municipio de Getxo como un área residencial. Inaugurado parcialmente hasta Algorta en 1893, y la totalidad de la línea un año después, la posibilidad de efectuar la totalidad del trayecto desde Bilbao contribuye a mejorar, en parte, los resultados económicos. El ferrocarril también contribuye notablemente a que Plentzia comience a ser otro destino del “veraneo” de las élites.

Los resultados comerciales mejoran notablemente cuando ambas líneas son adquiridas en 1899 por la Compañía de los Ferrocarriles de Santander a Bilbao. Detrás de esta acción se encuentran José I. Amann, Enrique Aresti y Valentín Gorbeña, que además de estar ligados, el primero al tranvía y los otros dos a la compañía mencionada, crean en 1903 la Sociedad de Terrenos de Neguri, un barrio residencial para los estratos sociales más acomodados. Tras la toma de control de las líneas, el nuevo gestor decide mejorar la centralidad de su terminal en Bilbao, ya que la estación de San Agustín se encuentra, en esa época, en un lugar alejado del corazón de la Villa. Para ello se hace preciso construir una nueva vía de 1.280 metros de recorrido entre Matiko y La Esperanza que discurre en dos túneles.

La nueva estación terminal se establece en pleno corazón del Casco Viejo bilbaíno, junto a la iglesia de San Nicolás y la sede central del Banco de Bilbao, en las instalaciones de la antigua Aduana, hecho por el que sería bautizada con ese nombre. El primitivo edificio, construido en 1843, se remoza bajo la dirección del arquitecto Severiano Achúcarro, quién sitúa en su planta baja las dependencias necesarias para el tráfico ferroviario, taquillas, gabinete de circulación y salas de espera, mientras que los pisos se habilitan como viviendas para empleados. En 1883 ya se discute el nuevo emplazamiento aduanero, pues el inmueble se queda pequeño e incómodo. Las instalaciones se levantan a mitad de siglo sobre el solar que ocupa el convento de Santa Mónica, situado en la calle Sendeja, junto al convento de La Esperanza. La aduana permanece en este lugar hasta su traslado en 1890 al edificio proyectado al otro lado de la ría por Julio Saracíbar y que construye Eladio de Iturria.

El edificio, encajonado entre otros inmuebles, apenas si guarda similitud con estas dependencias ferroviarias y, salvo por el reloj de la fachada, apenas se distingue de otra serie de construcciones del Casco Viejo bilbaíno. La inauguración de la nueva terminal ferroviaria se verifica el 1 de julio de 1904; y al día siguiente la noticia queda puntualmente recogida en ‘El Noticiero Bilbaíno’, uno de los diarios más importantes e influyentes de la Villa: “Las personas que fueron ayer a Las Arenas inauguraron la nueva estación de la Aduana, que cuenta con dos amplios andenes de 80 metros de longitud cada uno y tres de anchura, cubiertos con elegante marquesina estilo modernista. Hay en la estación tres vías que terminan en la placa giratoria, cerrada en túnel, donde se hará el cambio de máquinas. Los dos primeros túneles van unidos por una bóveda de 48 metros, al descubierto, y termina el de Matico (sic) muy cerca de la nueva estación del mismo nombre. Van revestidos de bóveda de rajuela en toda su extensión, y alumbrados con bombillas de luz eléctrica convenientemente colocadas a tresbolillo. La boca de entrada del primer túnel, que es un arco rebajado, está trabajada en sillería y sillarejo con gran esmero”.

El estilo de la nueva estación es semejante al seguido en la construcción de la terminal de La Concordia, del ferrocarril de Santander a Bilbao. De nuevo, con el discurrir de los años, la historia reconoce los méritos del auténtico artífice de esta obra: Valentín Gorbeña. El ingeniero bilbaíno emprende una difícil tarea, aún más compleja que la primera y de intrincada realización. Las revistas especializadas destacan el trabajo del compañero e íntimo amigo del insigne Torres Quevedo, que merece los justos y unánimes elogios para el autor y director de los trabajos, relata en una de sus publicaciones Juanjo Olaizola, investigador ferroviario y director del Museo Vasco del Ferrocarril. Destaca la solución en túnel que da acceso a la estación, “un verdadero alarde de valentía, de talento y de precisión”, resume el cronista del diario bilbaíno. El servicio ferroviario empieza a las 5,23 desde la estación de Bilbao, de donde sale la locomotora ‘Matico número 3’; a las 5,22 en Las Arenas, la máquina ‘Deusto número 5’ emprende el viaje hacia la capital vizcaína. “Las facilidades de la nueva estación aumentará el número de viajeros”, pronostica la Prensa.

Tal y como vaticinan las crónicas, la nueva terminal contribuye en gran manera a incrementar el número de viajeros de la línea, que pasa de los poco más de 850.000 pasajeros en 1901, al 1.500.000 en 1906. Tras la inauguración, la antigua estación de San Agustín queda relegada al servicio de mercancías. Sin embargo, en septiembre de 1906 recupera durante algunos unos días su primitivo protagonismo como consecuencia de unas lluvias torrenciales que el día 10 de dicho mes provocan el desbordamiento del arroyo de La Curtiduría y la inundación del túnel de la Esperanza y de la propia estación de Bilbao-Aduana. En enero de 1945 se registra un episodio similar. La línea queda en 1947 en manos de la sociedad Ferrocarriles y Transportes Suburbanos (FTS) de Bilbao, una operación liderada por el Banco de Bilbao y la Caja de Ahorros Provincial de Vizcaya, cuyo objetivo es mejorar y potenciar el transporte público en la margen derecha de la ría bilbaína y comarcas limítrofes.

FTS desarrolla su plan de modernización tanto en infraestructuras como en material, aunque prioriza la electrificación de las líneas que aún no cuentan con energía eléctrica, de forma que en 1949 se completan los tramos de Lutxana a Sondika y de Matiko a Azbarren y en 1950 los de Sondika a Lezama y Sondik a Mungia. A medida que avanza en su proyecto, retira del servicio,-y en muchos casos vende, las antiguas locomotoras de vapor. En 1953, la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN), suministra diez trenes eléctricos compuestos de coche motor y remolque con cabina de conducción. De este modo se introducen en el ferrocarril español los famosos ‘navales’, unidades muy reconocibles por su frontal redondeado.

En diciembre de 1977, Feve se hace cargo de la explotación de las líneas, aunque sin asumir su titularidad ya que un año después se traspasan al Consejo General Vasco y posteriormente al Ejecutivo vasco. En mayo de 1982 se integran, junto con otras líneas explotadas por Feve, en Eusko Trenbide Sarea, que gestiona la red ferroviaria métrica de Euskadi. Con la inauguración en 1995 del metro, deja de funcionar la línea Bilbao-Plentzia ya que el suburbano bilbaíno ocupa ahora casi todo el trazado, en superficie desde Lutxana por la antigua traza, y soterrado en la capital vizcaína con nuevas estaciones y recorrido.

La noche del 29 de mayo de 2015 parte de los andenes de la estación de Bilbao-Casco Viejo (antigua estación de la Aduana) el último servicio de EuskoTren hacia el Txorierri. Derribada poco tiempo después, se levanta en 2017 un nuevo edificio, más imponente que el anterior, que acoge la nueva estación de la línea 3 del metro de Bilbao, donde prestan servicio los trenes de EuskoTren adaptados a las necesidades del nuevo servicio metropolitano. La antigua estación de la Aduana se convierte en el corazón de los transportes urbanos de Bilbao, como punto de enlace de las tres líneas de metro de la capital vizcaína.

(Fuentes. Olga Macías Muñoz, en “Ferrocarriles y desarrollo económico en el País Vasco”, Ángel María Ormaechea, en “Ferrocarriles en Euskadi (1855-1936)”. Ricardo Bastida, en “Los enlaces ferroviarios de Bilbao”. El Noticiario bilbaíno. Juanjo Olaizola en su blog “Historias del tren” )

Metro Bilbao acaba 2019 con cifras de récord

Metro Bilbao superó en 2019 la barrera de los 90 millones de viajes en sus dos líneas, lo que supone un nuevo récord histórico y un incremento del 1,84 % respecto al año anterior. A punto de celebrar su 25 aniversario (en noviembre), Eneko Arruebarrena, director gerente de Metro Bilbao, destaca que, pese a la carencia de eventos multitudinarios, se registró la cifra de 91.569.397 viajeros, gracias a los usuarios habituales del servicio, lo que supone 1.650.587 más que en el 2018, cuando se contabilizaron 89.918.810 viajes.

El viernes 29 de noviembre, celebración del evento consumista Black Friday, Metro Bilbao alcanzó el récord del año con 346.011 validaciones en un día. El promedio diario de validaciones en una jornada laboral superó la cifra de las 300.000, situándose en 301.130, y se constató un incremento sostenido en todas las horas punta del día, matinal, mediodía y tarde. También se ha obtenido en 2019 la mejor marca del día de Nochebuena con 24.946 viajeros, casi 2.000 viajes más que en 2018, y nuevos récords en las estaciones más utilizadas: la del Casco Viejo con 7.232.583 viajes, la de Moyua, con 6.417.231 validaciones; la de Indautxu, con 6.293.266, y la de San Mamés, con 6.233.913.

Por líneas, la 2, que enlaza con la Margen Izquierda de la ría de Bilbao, fue la más usada, con el 40,67 % de las validaciones, seguida del tramo común que discurre por el centro de Bilbao, con el 30,35 % de la Línea 1, que discurre por la Margen Derecha, utilizada por el 25,14 %.

En cuanto a la valoración que su clientela realiza del servicio la puntuación obtenida ha sido la de 8,35 puntos sobre un total de 10. En este aspecto cabe mencionar que es la más alta obtenida desde el año 2010 (8,36). Entre los ítems mejor valorados están: la limpieza de las estaciones (8,75), la puntualidad (8,44) y la rapidez (8,39) hasta un total de 10 en los que se supera la puntuación de 8. En la encuesta realizada en noviembre del 2019 el 96% declara su orgullo como persona usuaria de Metro Bilbao.

Euskotren probará desde marzo las unidades de la Línea 3 de Metro que funcionarán en primavera

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Los trenes empezarán a circular por la futura Línea 3 del metro Bilbao hacia finales del próximo mes de febrero, aunque lo harán sin viajeros para probar las unidades en el nuevo trazado y posibilitar que los usuarios que lo utilicen en primavera lo hagan “con las máximas garantías”.

La consejera del Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, ha dado cuenta de los plazos para la puesta en marcha de la infraestructura durante una visita a la futura estación del suburbano en el Casco Viejo de Bilbao, en compañía del diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria; y el alcalde de la Villa, Juan Mari Aburto, entre otras autoridades. Los representantes institucionales han podido comprobar el estado “muy avanzado” de las obras en la estación, que, según han destacado, se constituirá en “centro neurálgico” y “corazón” del metro. Según sus cálculos, por ella pasarán unos 10 millones de personas al año. En la futura estación del Casco Viejo, que ya cuenta con andenes y vías, confluirán las tres líneas del suburbano, configurándose como “la mayor intermodal” de Bizkaia, según Rementeria.

La consejera Tapia ha señalado que está previsto que a finales de febrero o principios de marzo Euskotren ponga en funcionamiento las unidades de tren para comprobar su correcto funcionamiento antes de que el servicio esté operativo en primavera. La nueva línea del suburbano, que será operada por Euskotren y cuenta con casi 6 kilómetros de longitud, enlazará las estaciones de San Antonio de Etxebarri, Otxarkoaga, Txurdinaga, Zurbaranbarri, Casco Viejo, Uribarri y Matiko para dar servicio a 70.000 residentes de ese entorno con una frecuencia de 7,5 minutos.

El diputado general de Bizkaia ha destacado que la apertura de la Línea 3, que unirá el barrio bilbaíno de Matiko con San Antonio de Etxebarri, va a permitir mejorar las conexiones en el territorio y va a contribuir a su unión y cohesión ya que el nuevo trazado estará conectado en sus cabeceras con las líneas de Euskotren en Txorierri, Durangaldea y Urdaibai. Rementeria ha valorado “la gran alianza” entre el Gobierno vasco y la Diputación Foral de Bizkaia para hacer realidad este proyecto, que ha supuesto una inversión de 279 millones de euros, sufragados al 50 % entre ambas instituciones.

Tras recordar las obras promovidas por el ente foral en las carreteras vizcaínas, el diputado general ha señalado que el reto en los próximos años en materia de transporte es coordinar más el ferrocarril y el servicio público por carretera para lograr una mayor eficacia en este ámbito.

Urkullu destaca que Metro Bilbao es “un referente internacional” fruto de la colaboración institucional

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El lehendakari del Gobierno vasco afirma, que el metropolitano bilbaíno es “referente internacional en diseño, arquitectura, funcionalidad y limpieza” y su servicio es “un ejemplo para todo el mundo”. Iñigo Urkullu se congratula “de que el esfuerzo compartido y la colaboración entre todas las instituciones están dando un magnífico resultado”. “Hoy hablamos de la Línea 3, un nuevo paso adelante de un moderno y eficaz servicio de transporte público y sostenible para Bilbao y Bizkaia”, explica el lehenedakari, quien apunta que “nuestro servicio es un ejemplo para todo el mundo. Entre las ciudades europeas, Bilbao adquiere día a día un prestigio y relevancia evidentes”.

Los trabajos de excavación que se desarrollan desde mediados del pasado mes han obligado al cierre del acceso a la estación de las líneas 1 y 2 por la Plaza de San Nicolás. Desde entonces, los usuarios de Metro Bilbao acceden a la estación de Casco Viejo a través del cañón de la Plaza Unamuno y los ascensores de Mallona. Esta situación se mantendrá hasta el final de la obra y puesta en servicio de la futura línea 3, momento en el que se volverá a reabrir el acceso de San Nicolás, que será común para las tres líneas de metro. La Línea 3 estará en marcha, “si no hay imprevistos, en el primer trimestre de 2017“.

En la actualidad, se desmonta la cubierta del edificio que alberga el acceso a las línea 1 y 2, el resto de la estructura colindante con los edificios adyacentes y diversos equipamientos ferroviarios de la antigua línea del Txorierri. Asimismo, en la parte próxima al frontón de la Esperanza, se están ejecutando las cimentaciones de la nueva estación de Casco Viejo de la Línea 3.

Desde el inicio de las obras en mayo de 2015, se ha demolido parcialmente el frontón de La Esperanza y la antigua estación de San Nicolás y se ha excavado el solar que albergará la futura estación habilitándose un túnel de 120 metros. La futura estación del Casco Viejo será una intermodal de las líneas 1, 2 y 3 del Metro de Bilbao. Asimismo, ejercerá de catalizadora al permitir la conexión ferroviaria del Txorierri a través del nuevo túnel de Artxanda, y facilitará la conexión con el centro de Bilbao a las personas procedentes de Bermeo, Gernika, Durango o Eibar.

En el resto de la Línea 3 la obra civil está prácticamente finalizada salvo en Casco Viejo. Desde hace meses se acomete la instalación de ascensores, escaleras mecánicas y pasarelas rodantes, y se avanza en los contratos de señalización, comunicaciones, energía, acabados y montaje de vía, entre otros. La línea 3 ofrecerá conexiones ferroviarias cada 7,5 minutos entre Etxebarri y Matiko y atenderá a una población de más de 70.000 personas, que dispondrán de una estación del ferrocarril metropolitano a menos de 10 minutos de sus domicilios. El trazado de la línea 3 tiene una longitud de 5.885 metros y contará con siete estaciones: San Antonio de Etxebarri, Otxarkoaga, Txurdinaga, Zurbaranbarri, Casco Viejo, Uribarri y Matiko. Todas ellas de la misma tipología (a excepción de Etxebarri y Casco Viejo) que las diseñadas por Norman Foster para las líneas 1 y 2 de metro.

Euskal Trenbide Sarea, ente público dependiente del Departamento de Medio Ambiente y Política Territorial del Gobierno vasco, ha culminado el último cale, o unión de dos frentes de túnel, de la Línea 3 del Metro de Bilbao. De esta manera, ya se pueden recorrer por debajo de la tierra los seis kilómetros y siete estaciones que conformarán la nueva línea del suburbano en la capital vizcaína. El lehendakari, junto al diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria; el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto; y la consejera de Medio Ambiente y Política Territorial, Ana Oregi, han visitado los túneles y el hueco que se ha excavado en la antigua estación de San Nicolás, que albergará en aproximadamente un año la futura intermodal de Casco Viejo. A la visita a las obras de la Línea 3, que supondrán un coste de 279 millones financiados por Gobierno vasco y Diputación de Bizkaia, también ha acudido el Viceconsejero de Transportes, Antonio Aiz; el diputado foral de Transportes, Vicente Reyes; el director General de ETS, José Luis Sabas, y su homólogo de Euskotren, operadora de la línea, Imanol Leza. Tras una explicación sobre un panel del desarrollo de la obra, los asistentes han recorrido a pie el túnel hasta el hueco abierto en la antigua estación de San Nicolás, que acogerá la intermodal de Casco Viejo.

Unai Rementeria señala que la Línea 3 de Metro “está cada vez más cerca” y compara “la revolución del metro en Bizkaia con la revolución que ha supuesto el móvil para nuestras vidas”. “Ya no podemos andar sin móvil, y el metro también nos ha cambiado la vida a todos los vizcaínos y lo ha hecho a mejor, nos ha ayudado a construir una Bizkaia mucho más moderna, más vertebrada y al servicio de las personas, que es lo importante”, destacado el diputado general. Tras recordar que la Diputación ha invertido en las líneas de metro 1.320 millones desde 1988, agradece la colaboración del Gobierno vasco y asegura que “el pacto entre Ejecutivo y la Diputación, en este caso también, es un aliado más al servicio de Bizkaia y de sus habitantes”. “Este pacto no es que sume, es que siempre multiplica y multiplica por mucho, mientras que, no muy lejos de aquí, hay algunos que no son capaces de llegar a ningún acuerdo para hacer nada, pero aquí las instituciones vascas funcionan y, en este caso, volverán a abrir una línea de metro en próximas fechas”.

El alcalde de Bilbao dice que “esta gran oportunidad que se brinda a Bilbao de tener una nueva línea de metro es posible solamente gracias al esfuerzo del Gobierno vasco y la Diputación Foral de Bizkaia”, y destaca la importancia de la colaboración institucional porque “solamente así llegaremos a grandes proyectos y a poner a disposición de la ciudadanía proyectos que de verdad les hagan mejorar su calidad de vida, y esta línea 3 es uno de esos proyectos”.

(Imagen Borja Agudo)