Archivo diario: enero 11, 2019

Un tren especial para Kim Jong-un

El tren especial de Kim Jong-un partió de Pekín este miércoles poniendo fin a la cuarta visita a China del líder norcoreano destinada probablemente a afinar estrategias antes de una nueva cumbre con Donald Trump. En esta nueva visita a su principal aliado, Kim visitó, según la prensa surcoreana, una fábrica y se reunió con el presidente chino Xi Jinping. Periodistas vieron el tren norcoreano, verde y con una línea amarilla, partir de la estación central de Pekín, al día siguiente de su llegada a la capital china.

Fiel a la tradición, el gobierno chino mantuvo en secreto el programa de la visita de Kim a Pekín. Según la agencia de prensa surcoreana Yonhap, Kim fue recibido el martes 8 de enero durante una hora por Xi. Los dos líderes cenaron luego junto con sus esposas en el Palacio del Pueblo. Kim festejaba al parecer su cumpleaños (su fecha de nacimiento no se conoce con certeza). Según Yonhap, las discusiones fueron principalmente sobre la segunda cumbre prevista de Kim con el presidente estadounidense, luego de su histórico encuentro de junio en Singapur.

El misterioso tren privado del presidente coreano Kim Jong-un, con el que se ha desplazado hasta China para mantener conversaciones con el presidente del vecino país, de color verde oliva con una franja amarilla, llegó casi por sorpresa a la estación Pekín. Mucho de lo que se sabe sobre el tren viene de informes de inteligencia, testimonios de funcionarios a los que se permitió subir en eras anteriores y material de archivo de medios de comunicación estatales. Sigue siendo el transporte favorito de Kim Jong-un.

Según los analistas, el joven dirigente de Pionyang busca el apoyo de Pekín para obtener de Washington que comience a levantar las sanciones internacionales infligidas al Norte para sancionar su programa nuclear y balístico. En su discurso de Año Nuevo, Kim amenazó con cambiar de actitud hacia Washington si no obtenía satisfacción. China siempre temió que su pequeño vecino se derrumbe, lo que sería sinónimo de la llegada de refugiados a su territorio y podría significar el despliegue de tropas estadounidenses en su frontera. Así y todo las ambiciones nucleares de Pionyang lo molestaron pasablemente los últimos años.

El tren visto en la capital china cuenta con 21 coches pintados de verde, ventanas polarizadas para oscurecer las identidades a bordo. Además, cuenta con las marcas de los transportes privados a prueba de balas preferidos por los desconfiados líderes de Corea del Norte. Se sabe que al menos 90 coches de alta seguridad están a disposición del líder norcoreano, según informes publicados en la prensa de Corea del Sur en el 2009. Se basan en información clasificada. Según esos informes, escritos durante la era del padre del mandatario, Kim Jong Il, tres trenes funcionan cada vez que el líder parte: un tren de avanzada de seguridad, el tren del líder y un tercero con custodia adicional y suministros.

Cada uno de los coches está blindado, lo que se traduce en miles de kilos de sobrecarga en relación a los trenes normales. El peso adicional hace que su velocidad máxima quede reducida a tan solo 60 kilómetros por hora. Y para tenerlo siempre disponible se han construido 20 estaciones a lo largo de Corea del Norte solo para uso personal del líder.

Kim siempre tomó el recaudo de informar a Xi sobre sus intercambios con Estados Unidos y con Corea del Sur. “Si quiere poder resistir a la presión estadounidenses, debe comunicar por adelantado a Xi para saber qué fichas debe mover en estas negociaciones con Trump”, analiza el politólogo chino Hua Po. El dirigente de Pionyang “necesita el apoyo de Xi para pedir a Estados Unidos que haga gestos consecuentes, como dar una ayuda a Corea del Norte y normalizar las relaciones”, agrega este experto independiente.

El dirigente norcoreano hizo su primer viaje oficial al extranjero el año pasado, cuando viajó a China, antes de reunirse con el presidente surcoreano Moon Jae-in y Donald Trump. Trump acaba de anunciar que Washington y Pionyang están negociando el lugar de su próximo encuentro, pero no se adelantó ninguna fecha. Las discusiones entre Pionyang y Washington sobre el arsenal nuclear norcoreano no avanzan desde la cumbre de Singapur. Estados Unidos insiste que las sanciones deben seguir vigentes mientras que el Norte no haya renunciado a sus armas nucleares, Pyongyang exige que se quiten antes.

China también querría que la comunidad internacional minore las sanciones. El miércoles 8 de enero Kim visitó una planta farmaceútica en la zona tecnológica de la capital china, según Yonhap. Pekín quiere mostrar a Kim los méritos de su milagro económio. Pionyang se concentró hasta ahora en su defensa y no llevó a cabo reformas económicas importantes. Su economía se basa en el sistema colectivista tradicional. En su discurso de Año Nuevo, Kim aseguró que concentraría sus esfuerzos en mejorar la vida de la gente y la lucha contra la escasez.

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