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Presencia en China del tren de Kim Jong Un

El tren blindado del líder norcoreano atravesaba China este domingo hacia Vietnam, donde Kim Jong Un celebrará su segunda cumbre con el presidente estadounidense, Donald Trump, esta semana. El convoy atravesó el sábado después de las 21.00 el puente que une Corea del Norte con la ciudad china de Dandong, informaron la agencia de prensa surcoreana Yonhap y el sitio especializado NK News. Las fuerzas de seguridad impidieron a los periodistas presentes en el lugar acercarse a la vía férrea.

Varias fuentes vietnamitas indicaron en privado que Kim Jong Un iba a llegar en tren hasta la estación vietnamita de Dong Dang, fronteriza con China, y que luego proseguiría su viaje por carretera hasta Hanói. Periodistas de la AFP vieron a soldados vietnamitas apostados a lo largo de la autopista que conduce de la frontera hasta la capital, a 170 kilómetros. Las autoridades del país asiático ya anunciaron el cierre al tráfico rodado, habitualmente muy importante, el martes entre las 06.00 y las 14.00 locales, lo que hace suponer que el dirigente norcoreano transitará por ella en ese momento.

Viajar en tren desde Pyongyang representa para Kim Jong Un un periplo de casi 4.000 kilómetros, unas 60 horas de trayecto para un convoy blindado que difícilmente supera los 60 kilómetros por hora. El tren suele tardar 13 horas en llegar a Pekín, pero no había muestras de una seguridad reforzada en la estación de la capital china, lo que hace pensar que el tren la ignoró en su trayecto de ida.

Kim Jong Un podría emplear el mismo método para su regreso, lo que le permitiría detenerse en Pekín para entrevistarse con el presidente chino, Xi Jinping, y abordar cómo transcurrió el encuentro con Donald Trump. Tomar el tren también tendría una carga simbólica para Kim Jong Un, al recuperar la tradición de su abuelo Kim Il Sung y su padre, Kim Jong Il, quien en 2001 viajó en tren hasta Moscú. “Es un mensaje a los norcoreanos: Kim Jong Un heredó cualidades de su abuelo y la dinastía de los Kim es más fuerte que nunca”, analiza Koh Yu-hwan, de la Universidad Dongguk de Seúl.

El hermetismo más absoluto rodea la agenda del líder norcoreano antes de la cumbre con Trump. La agencia oficial de Corea del Norte KCNA anunció el domingo al amanecer que Kim Jong Un había salido de Pyongyang para su segunda cumbre con Trump tras su histórico encuentro en junio en Singapur. Este segundo encuentro está previsto los días 27 y 28 de febrero. “Los altos funcionarios de los órganos del partido, el gobierno y las Fuerzas Armadas desearon sinceramente éxito a Kim Jong Un y un retorno seguro”, apuntó KCNA. Al líder norcoreano lo acompaña su mano derecha, el alto general Kim Yong Chol, quien se reunió con Trump en la Casa Blanca en enero, así como otros altos mandatarios, según KCNA.

Viajar en tren permitiría al líder norcoreano mostrar su “independencia” respecto a Pekín, considera Jeong Young-tae, del Instituto de Estudios Norcoreanos de Seúl. El itinerario a lo largo del territorio chino es un rompecabezas logístico para ese país. “Hay que limpiar las vías, garantizar la seguridad a lo largo de todo el trayecto”, indicó Justin Hastings, profesor de relaciones internacionales de la Universidad de Sídney. Pero Pekín podría aceptar las perturbaciones en su red de ferrocarriles si eso le permite mejorar las relaciones entre su turbulento vecino y con Estados Unidos.

China, la única aliada de Pyongyang, reclama un levantamiento progresivo de las sanciones internacionales contra Corea del Norte, al mismo tiempo que insiste en la desnuclearización completa del país. Este será el punto más esperado del encuentro entre Kim y Trump. Durante su cumbre en Singapur, los dos hombres firmaron una vaga declaración a favor de la desnuclearización de la península de Corea, pero no hubo avances concretos en este sentido.

Un tren especial para Kim Jong-un

El tren especial de Kim Jong-un partió de Pekín este miércoles poniendo fin a la cuarta visita a China del líder norcoreano destinada probablemente a afinar estrategias antes de una nueva cumbre con Donald Trump. En esta nueva visita a su principal aliado, Kim visitó, según la prensa surcoreana, una fábrica y se reunió con el presidente chino Xi Jinping. Periodistas vieron el tren norcoreano, verde y con una línea amarilla, partir de la estación central de Pekín, al día siguiente de su llegada a la capital china.

Fiel a la tradición, el gobierno chino mantuvo en secreto el programa de la visita de Kim a Pekín. Según la agencia de prensa surcoreana Yonhap, Kim fue recibido el martes 8 de enero durante una hora por Xi. Los dos líderes cenaron luego junto con sus esposas en el Palacio del Pueblo. Kim festejaba al parecer su cumpleaños (su fecha de nacimiento no se conoce con certeza). Según Yonhap, las discusiones fueron principalmente sobre la segunda cumbre prevista de Kim con el presidente estadounidense, luego de su histórico encuentro de junio en Singapur.

El misterioso tren privado del presidente coreano Kim Jong-un, con el que se ha desplazado hasta China para mantener conversaciones con el presidente del vecino país, de color verde oliva con una franja amarilla, llegó casi por sorpresa a la estación Pekín. Mucho de lo que se sabe sobre el tren viene de informes de inteligencia, testimonios de funcionarios a los que se permitió subir en eras anteriores y material de archivo de medios de comunicación estatales. Sigue siendo el transporte favorito de Kim Jong-un.

Según los analistas, el joven dirigente de Pionyang busca el apoyo de Pekín para obtener de Washington que comience a levantar las sanciones internacionales infligidas al Norte para sancionar su programa nuclear y balístico. En su discurso de Año Nuevo, Kim amenazó con cambiar de actitud hacia Washington si no obtenía satisfacción. China siempre temió que su pequeño vecino se derrumbe, lo que sería sinónimo de la llegada de refugiados a su territorio y podría significar el despliegue de tropas estadounidenses en su frontera. Así y todo las ambiciones nucleares de Pionyang lo molestaron pasablemente los últimos años.

El tren visto en la capital china cuenta con 21 coches pintados de verde, ventanas polarizadas para oscurecer las identidades a bordo. Además, cuenta con las marcas de los transportes privados a prueba de balas preferidos por los desconfiados líderes de Corea del Norte. Se sabe que al menos 90 coches de alta seguridad están a disposición del líder norcoreano, según informes publicados en la prensa de Corea del Sur en el 2009. Se basan en información clasificada. Según esos informes, escritos durante la era del padre del mandatario, Kim Jong Il, tres trenes funcionan cada vez que el líder parte: un tren de avanzada de seguridad, el tren del líder y un tercero con custodia adicional y suministros.

Cada uno de los coches está blindado, lo que se traduce en miles de kilos de sobrecarga en relación a los trenes normales. El peso adicional hace que su velocidad máxima quede reducida a tan solo 60 kilómetros por hora. Y para tenerlo siempre disponible se han construido 20 estaciones a lo largo de Corea del Norte solo para uso personal del líder.

Kim siempre tomó el recaudo de informar a Xi sobre sus intercambios con Estados Unidos y con Corea del Sur. “Si quiere poder resistir a la presión estadounidenses, debe comunicar por adelantado a Xi para saber qué fichas debe mover en estas negociaciones con Trump”, analiza el politólogo chino Hua Po. El dirigente de Pionyang “necesita el apoyo de Xi para pedir a Estados Unidos que haga gestos consecuentes, como dar una ayuda a Corea del Norte y normalizar las relaciones”, agrega este experto independiente.

El dirigente norcoreano hizo su primer viaje oficial al extranjero el año pasado, cuando viajó a China, antes de reunirse con el presidente surcoreano Moon Jae-in y Donald Trump. Trump acaba de anunciar que Washington y Pionyang están negociando el lugar de su próximo encuentro, pero no se adelantó ninguna fecha. Las discusiones entre Pionyang y Washington sobre el arsenal nuclear norcoreano no avanzan desde la cumbre de Singapur. Estados Unidos insiste que las sanciones deben seguir vigentes mientras que el Norte no haya renunciado a sus armas nucleares, Pyongyang exige que se quiten antes.

China también querría que la comunidad internacional minore las sanciones. El miércoles 8 de enero Kim visitó una planta farmaceútica en la zona tecnológica de la capital china, según Yonhap. Pekín quiere mostrar a Kim los méritos de su milagro económio. Pionyang se concentró hasta ahora en su defensa y no llevó a cabo reformas económicas importantes. Su economía se basa en el sistema colectivista tradicional. En su discurso de Año Nuevo, Kim aseguró que concentraría sus esfuerzos en mejorar la vida de la gente y la lucha contra la escasez.

El viaje de Kim Jong-un en tren a China

La televisión norcoreana le dedicó una amplia cobertura a la visita del líder Kim Jong-un a Pekín, con un programa especial que mostraba el interior del misterioso tren blindado en el que viajó e imágenes de su reunión con el presidente chino, Xi Jinping. El programa, emitido el jueves y de unos 40 minutos de duración, ofrece detalles que hasta ahora no se habían visto de la visita secreta de Kim a China de esta semana, que supuso el primer desplazamiento al exterior del mandatario del hermético régimen y su primera cumbre con un líder extranjero.

El tren visto en la capital china cuenta con 21 vagones pintados de verde, ventanas polarizadas para oscurecer las identidades a bordo. Además, cuenta con las marcas de los transportes privados a prueba de balas preferidos por los desconfiados líderes de Corea del Norte. Hasta ahora de él hablan varios reportes de la inteligencia surcoreana, hay testimonios de diplomáticos que han viajado en él y alguna imagen que ha difundido la agencia de comunicación estatal de Corea del Norte.

Las imágenes fueron captadas por un equipo de la Televisión Central norcoreana (KCTV) que viajó con el líder, al igual que una amplia comitiva diplomática y de seguridad, a bordo del tren acorazado que llegó a China el domingo y regresó a Corea del Norte el miércoles. El programa muestra a Kim -acompañado en todo momento por su esposa Ri Sol-ju- participando en encuentros con emisarios chinos en el interior del tren, en una renovada sala de reuniones amueblada con una mesa de despacho y sofás rosas.

El líder norcoreano se desplazó a China en el mismo tren privado que usaba su padre, Kim Jong-il, en sus viajes al exterior, y que estaría compuesto por unos 90 vagones blindados y dotado con varias salas de reuniones y conexiones por satélite, según los medios surcoreanos. El tren, que desató los rumores de la secreta presencia de kim en Pekín, sólo puede desplazarse a unos 60 kilómetros por hora debido a su gran tonelaje, y estaría también equipado con comodidades al gusto del líder norcoreano, que hasta ahora lo había empleado únicamente para viajes dentro del país.

La mayor parte de la emisión especial de la KCTV está dedicada al encuentro con Xi y a los actos en los que ambos mandatarios participaron juntos, entre ellos una visita al interior de la Ciudad Prohibida de Pekín, el Templo del Cielo o a la Academia China de las Ciencias. Ambos líderes aparecen especialmente sonrientes y conversando de forma distendida durante un banquete, en el que se proyectaron imágenes de las anteriores cumbres entre mandatarios de Pyongyang y de Pekín. En dichas proyecciones se recapitulaban los encuentros entre el líder revolucionario chino Mao Zedong y el abuelo del actual dictador norcoreano y fundador del país, Kim Il-sung en 1958, o entre su sucesor, Kim Jong-il, y el presidente chino Jiang Zemin, en 2000.

La reunión Xi-Kim se produjo por sorpresa y antes de la cumbre prevista entre el mariscal norcoreano y el presidente del Sur, Moon Jae-in, en la frontera intercoreana el próximo 27 de abril, así como de un encuentro con el presidente estadounidense, Donald Trump, que se espera que tenga lugar en mayo en un escenario aún por determinar.

Se sabe que al menos 90 vagones de alta seguridad están a disposición del líder, según informes publicados en la prensa de Corea del Sur en el 2009. Se basaban en información clasificada. Según esos informes, escritos durante la era del padre del mandatario, Kim Jong Il, tres trenes funcionan cada vez que el líder parte: un tren de avanzada de seguridad, el tren del líder y un tercero con custodia adicional y suministros. Cada uno de los vagones está blindado, lo que se traduce en miles de kilos de sobrecarga en relación a los trenes normales. El peso adicional hace que su velocidad máxima quede reducida a tan solo 60 kilómetros por hora. Y para tenerlo siempre disponible se han construido 20 estaciones a lo largo de Corea del Norte solo para uso personal del líder.

En los tiempos de Kim Jong Il, según el informe de 2009, cien oficiales de seguridad viajaron en el tren de avanzada, buscando bombas en las estaciones y otras amenazas, y probando el nivel de seguridad de las vías. Adicionalmente, helicópteros militares y aviones volaban por encima de las formaciones para proporcionar más seguridad. El vagón oficina del anterior líder, con un escritorio y un ordenador incluidos, se preserva como una pieza de museo en el Palacio del Sol en Kumsusan, el mausoleo de Kim Jong Il en Pyongyang, la capital de Corea del Norte.