Archivo diario: marzo 20, 2012

China descubre que se malversaron 58,7 millones de euros en la construcción de la línea Pekín-Shanghai

Nuevo escándalo ferroviario en China. La auditoría nacional ha revelado que durante la construcción de la estratégica línea de ferrocarriles de alta velocidad Pekín-Shanghái, inaugurada el pasado año y ya antes envuelta en controversias por sus frecuentes averías, se malversaron 491 millones de yuanes (58,78 millones de euros). Según un informe de las auditorías estatales conducidas entre junio y septiembre de 2011, del que se hace eco la agencia oficial Xinhua, se produjeron “prácticas irregulares” en la construcción y gestión del proyecto, uno de los más ambiciosos de la red de transportes china.

Antes de que se publicara esta auditoría ya había sospechas de corrupción en torno a la construcción de líneas de alta velocidad en China, unas sospechas que motivaron que hace un año fuera destituido el entonces ministro de Ferrocarriles, Liu Zhijun, actualmente bajo investigación.

La línea de 1.318 kilómetros, que une las dos principales ciudades de China, se construyó en tres años, con una inversión total de alrededor de 23.875 millones de euros, y fue inaugurada el 1 de julio de 2011, coincidiendo con el 90 aniversario de la fundación del Partido Comunista de China. Pocas semanas después de la inauguración, el tren sufrió caídas de tensión y otras averías que minaron la confianza de los chinos en el proyecto, a lo que contribuyó también que en el mismo mes de julio un choque de dos trenes de alta velocidad, en otra línea de reciente construcción, causara 40 muertos y cientos de heridos.

El informe deduce que 101 millones de euros empleados en adquisiciones de equipos o servicios para el proyecto no cumplieron el sistema de concurso de licitaciones obligado por ley, y que la cancelación a última hora de algunos detalles en la construcción hizo que se perdiera la pista de otros 65 millones.

En tan sólo cuatro años, el Gobierno de China ha construido de la nada la mayor red de trenes de alta velocidad del mundo, aunque a raíz de averías y accidentes ha sido muy criticado por su opinión pública por haberlo hecho de forma apresurada y sin la adecuada atención a la seguridad.