Archivo diario: marzo 4, 2012

La construcción del tren de alta velocidad Lyon-Turín encuentra una fuerte oposición en Italia

Fuerte oposición. Miles de manifestantes contra el tren de alta velocidad entre Lyon y Turín variaron sin previo aviso el recorrido de la manifestación que estaban celebrando en Roma y cortaron las carreteras Tangencial Este y la A-24, Roma-L’Aquila. La marcha protestaba contra la construcción de unas vías para el tren de alta velocidad en el valle de Susa, en el norte de Italia.

La marcha transcurría por la calle Prenestina, pero, en lugar de continuar por la calle Largo Preneste, como estaba previsto y autorizado, los manifestantes se desviaron y entraron en la Tangencial Este, una de las principales vías de la capital italiana. “Vamos a parar este tren por la lucha y la libertad. El TAV no pasará“, rezaba la pancarta que abría la marcha, durante la que produjeron algunos momentos de tensión entre periodistas y manifestantes.

Este mismo viernes, el primer ministro italiano, Mario Monti, lanzó un claro mensaje de apoyo a las obras de construcción de la línea de tren de alta velocidad (TAV) entre Turín (Italia) y Lyon (Francia) ante las violentas protestas registradas recientemente. En una comparecencia retransmitida por televisión, Monti invitó a los opositores a considerar que Italia “registra un creciente malestar social, sobre todo entre los jóvenes” y que el TAV entre Turín y Lyon traerá “beneficios económicos relevantes” y evitará que la península itálica se pueda “descolgar” del resto de Europa.

“¿Queremos dejar ir lentamente a la deriva, descolgando de Europa, esta nuestra península, haciendo tan difícil para la economía ser competitiva y crear puestos de trabajo, permitir una mayor equidad y bienestar social y económico?”, inquirió el primer ministro dirigiéndose a los opositores al proyecto. “No creo que queramos esto, pero tenemos presente que muchas manifestaciones de malestar social (…) encontrarían razones cada vez más graves en una economía que fuera a la deriva, o perdiendo el enganche con Europa, que tiene que ser también físico”, agregó.

El Gobierno italiano informa de que ese proyecto ferroviario permitirá reducir de 7 a 4 horas el tiempo necesario para unir por tren Milán (norte de Italia) y París, casi doblando además la capacidad del transporte de mercancías, de 1.050 a 2.050 toneladas por tren. “Dado que la obra es parte integrante de la red transeuropea de transportes, podrá obtener el máximo porcentaje de cofinanciación comunitaria, equivalente al 40 por ciento del importe total”, reza el comunicado.

Desde hace años, habitantes de los valles de Susa, Venaus y Sangone, en la región noroccidental italiana de Piamonte, se oponen a la construcción del túnel por el que pasará la línea ferroviaria que unirá esa ciudad con Lyon, financiada por la Unión Europea. Los opositores al TAV consideran que destruirá el paisaje y temen efectos negativos medioambientales y para la salud, ya que las obras suponen la remoción de miles de toneladas de uranio y amianto, principales materias primas que contienen esas montañas.