Archivo diario: noviembre 16, 2010

China finaliza el tendido de vía de alta velocidad más larga del mundo

China ha finalizado ya el tendido de las vías de la línea de alta velocidad más larga del mundo. Este proyecto permitirá reducir a cuatro horas las diez actuales que tardan en recorrer los trenes los 1.318 kilómetros que separan Pekín y Shanghái, las dos principales urbes chinas. Según informó la agencia oficial de noticias Xinhua, la ceremonia de finalización del tendido se celebró en la ciudad china de Bengbu (Anhui), aunque el tren no empezará a circular hasta 2011 y llegará su máximo rendimiento en 2012. El tren bala chino alcanzará una velocidad máxima de 380 kilómetros por hora, informaron los responsables del proyecto.

La construcción de esta vía se inició en abril de 2008 con un presupuesto de 33.300 millones de dólares (24.400 millones de euros), y se ha beneficiado en parte del paquete de rescate de 600.000 millones de dólares inyectado en noviembre de ese año por Pekín para paliar la crisis financiera global. El trayecto no solo unirá la capital china, Pekín, con su principal centro financiero, Shanghái, sino también dos de las áreas industriales más importantes del país, la bahía de Bohai, en el noreste, con el delta del Yangtsé, en el este. El recorrido une también la municipalidad de Tianjin, “el puerto de Pekín”, con las ciudades más importantes de las provincias orientales de Shandong y Jiangsu.

El nuevo trazado cumple los requisitos de seguridad. Los estándares son más rigurosos que el que está hoy en vigor para los trenes actuales, ya que se utiliza un carril sobre losa, considerado el más avanzado del mundo y que sustituye el balasto tradicional de grava por piezas de hormigón en la base. Este sistema reduce la vibración y garantiza un mayor confort a los pasajeros.

China inauguró en 2008 su primera línea de alta velocidad, que une la entonces sede olímpica, Pekín, con la vecina Tianjin; desde aquel primer hito se han abierto otros trayectos: el de Wuhan-Guangzhou (Cantón), que une el centro y sur de China, y el de Shanghái-Nanjing, en el este.

La República Popular aspira a conseguir la red ferroviaria más larga del mundo con el fin de reforzar su crecimiento económico, con un tendido de 110.000 kilómetros proyectado para 2012, de los que 13.000 serán de alta velocidad.