Archivo diario: abril 26, 2019

El tren verde de Kim Jong-un, en Vladivostok

¿Un error sin consecuencias? Un pequeño incidente ha protagonizado la llegada de tren blindado del líder de Corea del Norte a Vladivostok. La puerta del convoy no estaba correctamente alineada con la alfombra roja preparada para que bajase Kim Jong-un. El desoncierto se apoderó de todos los presentes. La delegación rusa y el séquito norcoreano debieron esperar a que todo la formación volviera a ponerse en marcha para recorrer un metro más y que se pudiera poner bien la rampa especial, para que Kim Jong no tuviera que descender un escalón de unos 20 centímetros.

Los ayudantes de Kim sostuvieron durante algunos minutos las dos rampas al ver que algo no cuadraba con la maniobra probada hasta la saciedad en los viajes del mandatario norcoreano. Uno de ellos, utilizó su mano cubierta con guantes para verificar que todo estaba listo, como de costumbre. Solo entonces Kim bajó al andén, vestido con su típico sobretodo y su sombrero negro.

El tren verde militar con rayas amarillas cuenta con 21 coches con ventanas polarizadas para oscurecer las identidades a bordo. Además, dispone de las marcas de los transportes privados a prueba de balas preferidos por los desconfiados líderes de Corea del Norte. Se sabe que al menos 90 coches de alta seguridad están a disposición del líder norcoreano, según informes publicados en la prensa de Corea del Sur en el 2009. Se basan en información clasificada. Según esos informes, escritos durante la era del padre del mandatario, Kim Jong Il, tres trenes funcionan cada vez que el líder parte: un convoy de avanzada y seguridad, el segundo donde viaja el líder y un tercero con custodia adicional y suministros.

Se asegura que el tren lleva a unas 200 personas. En los coches utilizados por el líder norcoreano disponen de oficinas y salones de conferencia, los cuales están equipados con televisores y laptops (Kim suele usar una Mac) para garantizar la comunicación y cualquier noticia o alerta mientras está en el camino. Cada uno de los coches está blindado, lo que se traduce en miles de kilos de sobrecarga en relación a los trenes normales. El peso adicional hace que su velocidad máxima quede reducida a tan solo 60 kilómetros por hora. Y para tenerlo siempre disponible se han construido 20 estaciones a lo largo de Corea del Norte solo para uso personal del líder.

Pero la seguridad no se limita a las características del tren. Los oficiales recolectan toda la basura de Kim (incluso sus colillas de cigarro) para prevenir que las agencias de inteligencia extranjeras recolecten o analicen cualquier indicio sobre la salud de su líder.

Su abuelo y su padre también utilizaron el tren para sus desplazamientos privados y oficiales. Pero fue su antecesor, Kim Jong-il, quien lo convirtió casi en una norma. Se dice que su progenitor -que gobernó entre 1994 y el 2011- tenía miedo a volar y prefería los viajes en tren; lo utilizó para sus siete visitas a China y sus tres encuentros en Rusia, entre ellos también uno a Vladivostok en el 2002 para reunirse con Putin. En el 2001, el tren lo llevó hasta Moscú, es decir 20.000 kilómetros ida y vuelta.

Justamente este viaje fue documentado por un ex oficial ruso, Konstantin Pulikovsky, quien escribió un libro al respecto, “Expreso de Oriente”, donde relata que con Kim viajaban unos 100 oficiales de seguridad en el tren de avanzada, quienes probaban el nivel de seguridad de las vías. Según el ruso, Kim Jong-Il llevaba langostas vivas en los coches, las cuales se preparaban en el momento para las cenas. Además, se podían pedir platillos rusos, coreanos, chinos, japoneses y hasta franceses.