El tren de Compiègne y el fin de la Gran Guerra


Bosque de Compiègne. Es un lugar tranquilo y aislado, no muy alejado del cuartel general aliado de Senlis, ni del frente de batalla que consume a los países europeos que se baten hasta la muerte durante 1.560 días de guerra. A las 5.12 horas los plenipotenciarios aliados y alemanes suben al tren del mariscal Foch para rubricar el fin de las hostilidades. Las negociaciones tienen lugar en el coche 2419-D. El armisticio no entra en vigor hasta las 11 horas del 11 de noviembre de 1918.

La firma pone fin a la Primera Guerra Mundial. El Imperio Alemán es la última de las Potencias Centrales en rendirse (previamente lo habían hecho Bulgaria, el Imperio Otomano y el Austro-Húngaro). Durante cuatro años y tres meses de guerra los contendientes movilizan más de 75 millones de hombres y se producen más de 9 millones de muertos en los campos de batalla. A estos hay que sumar otros 6,5 millones de inválidos, más de 4 millones de viudas y el doble de huérfanos.

Cien años después de aquella firma, en un pequeño y modesto edificio que alberga el Museo del Armisticio, en el norte de Francia, se puede contemplar una réplica de aquel coche ferroviario. El vehículo 2419-D donde se firmó aquel 11 de noviembre el armisticio, fue destruido por soldados de las SS alemanes poco antes de que tuvieran que volver a capitular, en 1945, para evitar una nueva humillación. El 22 de junio de 1940, Hitler se había tomado la revancha e hizo que los franceses firmaran su rendición en el mismo coche de Compiègne. Después los alemanes se lo llevaron como trofeo de guerra, así como la inscripción de piedra donde se hacía alusión a la capitulación. Hasta su destrucción.

Terminada la guerra, el Gobierno francés se dirige a la Compagnie Internationale des Wagons-Lits (CIWL), para ver la posibilidad de sustituirlo. La empresa, inmersa en pleno proceso de “reconstrucción”, rastreaba la pista de su material desperdigado por medio mundo y trató de localizar algún coche de la misma serie. Tras una búsqueda por Finlandia, Grecia, Rumania, Bélgica, Marruecos, Turquía, y hasta China, encontró el WR 2439, en un estado de chasis y estructura pasable, ya que los revestimientos interiores y exteriores, al ser de madera, prácticamente habían desaparecido. Tras un meticuloso trabajo, siguiendo los planos originales, de los talleres de la CIWL salió un renovado 2419, que la empresa entregó a las autoridades francesas. El 11 de noviembre de 1950, en el reconstruido edificio sito en la también restaurada explanada de Compiègne, se instala con todos los honores ‘el vagón del armisticio’.

El 2419-D pertenecía a una serie de 21 coche-restaurante de lujo, que por encargo de la Compagnie Internationale des Wagons-Lits (CIWL) fabricó en 1912 la empresa Societé Générale des Ateliers de Saint-Denis, y que pretendía destinar a las líneas del interior de Francia. Eran coches de lujo, de la Serie 2400, con dos bogies de dos ejes, revestidos de madera de teca, y dotados de amplias ventanillas, que permitían una gran luminosidad durante el día. El grupo encargado comprendía los números del 2403 al 2424. El 2419-D se entrega el 20 de mayo e inicia sus servicios, el 4 de junio del mismo año, en el recorrido de París-Montparnasse a Saint-Brieuc, en Bretaña.

El 7 de octubre de 1918, el Ministerio de la Guerra francés solicita a la CIWL diversas unidades, para la formación de un tren especial, destinado al Alto Mando. La CIWL ordena a los talleres que preparen los coche-restaurante 2418 y 2419, el cama 1888, y el coche-salón nº 2343, así como dos furgones. Pero se reclama a la CIWL que habilite uno de los vehículos como despacho y sala de reuniones, para ser utilizado por el Mariscal Foch. El 2419-D es transformado en una confortable sala de reuniones, a la que se le dota de una mesa de 2’5 metros x 1’5 metros, con diez sillas, mapas geográficos, aparatos de comunicaciones, secretaría y otros detalles propios de un despacho militar.

Veinte días después de que se hiciera el encargo, y en medio de un gran secreto, el tren especial sale de talleres, dirigiéndose por vías no habituales hacia Compiègne, situándose en una antigua zona de maniobras sita en el bosque de Rethondes, muy cerca de Compiègne, y en la que aún quedan utilizables dos vías paralelas. Días más tarde llega a la zona la delegación alemana encabezada por el secretario de Estado, Erzberger, al que acompañan el ministro plenipotenciario conde Oberndorff, el general Winterfeldt, y el capitán de navío Vanselow. Los emisarios alemanes suben al coche 2419, dando comienzo a las negociaciones, que tras cuatro días finalizan poco después de las 5 de la mañana del 11 de noviembre. El mariscal Foch, asistido por el general Weygand, y en presencia de los almirantes Wemiss y Hope, firma, con la delegación alemana, el cese de las hostilidades, que será efectivo a las 11 de la mañana de ese mismo día y mes.

La CIWL dona el 2419-D al Museo del Ejército el 4 de agosto de 1919 que ubica en Los Inválidos el vehículo convertido ya en un monumento histórico y en cuyo interior, se coloca una placa, en la que consta: “Vagón del Mariscal Foch en el que se firmó el armisticio del 11 de Noviembre de 1918, donado al Estado por la Compagnie des Wagons Lits”. El coche, instalado en un patio interior a la intemperie, fue sufriendo un lento deterioro, hasta que en 1924, tras múltiples protestas del público y de las instituciones, un millonario norteamericano corre con los gastos de restauración y su traslado al lugar donde se efectuó la firma. Tres años más tarde, se construye en Compiègne un edificio especial para albergar el 2419-D. En presencia del mariscal Foch, el general Weygand, y el almirante Hope, se descubre una placa que reza “Este edificio alberga el vagón en el que se firmó el armisticio del 11 de noviembre de 1918, que ha sido construido gracias a la generosidad de un amigo de Francia, el señor Arthur Henry Fleming, de Pasadena, California, Estados Unidos de América”. (sic)

Alemania y Francia vuelven a enfrentarse en una guerra años después. Tras un arrollador avance del Ejército alemán, el Gobierno francés se ve forzado a pedir la paz en 1940 . Un nuevo armisticio pone fin a las hostilidades entre ambos países; pero los papeles han cambiado: Los vencedores son los alemanes y los vencidos, los franceses. Unidades especiales alemanas se desplazan al claro de Rethondes, y proceden, tras volar la fachada de la edificación que contenía el coche 2419-D, a colocarlo en el punto exacto en que se encontraba el 11 de Noviembre de 1918. Hitler quería resarcirse de aquella humillación y obliga a los franceses a desplazarse al claro de Rethondes.

En la mañana del 22 de Junio de 1940, nuevamente se reúnen dos delegaciones. Por parte alemana acuden Adolf Hitler; el mariscal Goering, el almirante Raeder, Rudolf Hess y Von Ribbentrop, acompañan al Jefe del Alto Mando de las Fuerzas Armadas, el coronel general Keitel, que presidirá la delegación, y sus ayudantes. Por parte francesa, preside el general Huntziger, al que acompañan, el embajador Noel, el vicealmirante Le Luc, el general Parisot, el general Bergeret, y como intérprete, el ministro plenipotenciario Paul-Otto Schmidt.

Una vez escenificada la firma Alemania toma posesión del vehículo 2419-D como trofeo de guerra, y el Alto Estado Mayor de la Wehrmacht lleva a cabo las medidas necesarias para el transporte por carretera y su exhibición en Berlín. Fue instalado en el centro de la Plaza Lustgarten, frente al antiguo Museo de la Ciudad, donde quedó expuesto al público, que en gran número acudía a ver aquella reliquia y trofeo, que además contenía el original del ‘Tratado de Versalles’ de 1919.

Posteriormente, el coche se remolca a las cocheras de la Estación de Anhalt, en el mismo Berlín, aunque por razones de seguridad se traslada a una importante base de la Wehrmacht, en pleno bosque de Turingia. Hitler encarga a las SS de su custodia y traslado a lugar seguro tras los bombardeos que se producen en la zona. En un primer momento, se conduce a la estación de Sperenberg, pero en febrero de 1945, la proximidad del frente hace necesario trasladarlo a la estación de Ruhla, situándolo en una vía de estacionamiento, camuflado cubierto con un toldo. El avance del enemigo obliga nuevamente a las fuerzas de las SS que lo protegen a trasladarlo a Ohrdruf, pero la proximidad de las tropas americanas, (que ocupan Ohrdruf el 4 de Abril), obliga nuevamente a trasladarlo, esta vez a Crawinkel, situándolo en una vía secundaria que se encuentra en una zona boscosa. Las SS reciben, finalmente, la orden de destruirlo, por lo que se internan en el bosque y proceden a su voladura y posterior incendio. El 11 de abril de 1945, los americanos ocupan Crawinkel y encuentran algunos restos del 2419-D. Pero su restauración es imposible.

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