Archivo diario: noviembre 29, 2018

La NS indemnizará a víctimas de holocausto

Los Ferrocarriles Neerlandeses (NS), la principal compañía operadora de servicios de pasajeros de los Países Bajos, compensará a los supervivientes y a las familias de las víctimas del Holocausto que fueron llevados al campo holandés de tránsito nazi de Westerbork, desde donde eran enviados a campos de concentración. La empresa NS dice en un comunicado que su participación en las deportaciones “es una página negra en la historia de nuestro país y nuestra compañía”.

NS envió 93 de sus convoyes a Westerbork durante la guerra. Controlado por la policía holandesa, los nazis utilizaron Westerbork para reunir a la población lista para su deportación, que empezó de forma sistemática en 1942. La comunidad judía holandesa sumaba 141.000 personas. La mitad residía en Ámsterdam, y cerca de un 30% entre Róterdam y La Haya. Sobrevivieron 5.000. Ana Frank, la autora del famoso Diario, y su familia fueron transportados en esos trenes. Ella y su hermana, Margot, perecieron en Bergen-Belsen (Alemania). Su madre, Edith, murió en Auschwitz. Solo sobrevivió Otto, el padre”. La dirección de los ferrocarriles puede que ignorara los detalles, pero fueron indispensables en la retorcida ruta que llevaba a Auschwitz”, declara el historiador Johannes Houwink ten Cate, especialista en el estudio del genocidio y el Holocausto.

La empresa nacional de ferrocarriles de Holanda creó una comisión para investigar cómo puede pagar indemnizaciones por su papel en la deportación masiva de judíos bajo la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial. El portavoz de la firma, Erik Kroeze, explicaba que la comisión estudiará cómo indemnizar a sobrevivientes holandeses del holocausto y familiares directos de los judíos asesinados por los nazis. Aún no se ha determinado cuántas personas podrían recibir el dinero.

Kroeze dice que aún no puede anticipar cuándo se conocerán las conclusiones de la comisión, cuyos miembros todavía no han sido designados. “Para nosotros es más importantes ser cuidadosos que rápidos”. Más de 100.000 judíos holandeses no sobrevivieron a la guerra. La mayoría fueron deportados de Holanda y asesinados en campos de concentración nazis. La mayoría de las víctimas, capturadas en redadas en las ciudades, fueron transportadas en tren a campos en Holanda y de allí a los campos de exterminio en trenes alemanes.

En palabras de Dirk Mulder, director del campo Westerbork, convertido hoy en museo, se trataba de “un lugar de tránsito donde se esperaba que los judíos pasaran el menor tiempo posible”. “Por eso, las condiciones no eran tan malas como en otros campos como hemos podido observar en documentosd cimematográficos. Las imágenes de la vida cotidiana sorprenden, porque vemos gente haciendo deporte o en el dentista, algo que sabemos que era así porque encaja con el testimonio que contaron los supervivientes”, agrega.

“El NS se adhirió a una orden alemana para hacer los trenes disponibles. Los alemanes pagaron por esto y la NS tuvo que asegurarse de que los trenes funcionaran a tiempo“, relata Dirk Mulder, del Centro para la Memoria en Westerbork, al noticiero holandés NOS. La compañía ganó millones de euros en términos actuales transportando familias judías a Westerbork.

NS ya pidió perdón por las deportaciones en 2005. Pero eso no le bastó a Salo Muller, antes fisioterapeuta del club de fútbol Ajax de Ámsterdam. Sus padres fueron transportados en tren al campo de Westerbork en el este de Holanda y de allí a Auschwitz, donde murieron en las cámaras de gas. Muller hace campaña por las indemnizaciones desde hace años. Su acuerdo con el jefe de NS, Roger van Boxtel, fue anunciado el martes por la noche en el programa periodístico de TV Nieuwsuur. “Lo que esto significa para mí es que NS comprende que el sufrimiento no ha terminado; que muchos judíos siguen sufriendo”, asegura Muller. “Por eso me complace ver que comprenden, por razones morales… que se paguen indemnizaciones”.

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