Archivo diario: abril 20, 2014

¿Vinilo contra grafitis?

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Basta. Los daños que causan los grafitis en los convoyes del ferrocarril ocasionan pérdidas para las operadoras de miles de euros al año. No es de extrañar, por tanto, que las compañías busquen fórmulas para acabar con esos gasta extras. Y una compañía en especial parece haber conseguido paliar los efectos de estos ataques. O al menos lo está intentando. Servicios Ferroviarios de Mallorca (SFM) ha puesto el marcha una iniciativa pionera para intentar poner freno a las pintadas en sus trenes. Solo el pasado año 31 de sus convoyes sufrieron los efectos vandálicos.

La empresa mallorquina ha puesto manos a la obra. Para luchar contra esta lacra que sufren todas las operadoras ha decidido fijar su mirada en Italia. La flota ferroviaria de este país utiliza desde hace tiempo unas láminas de vinilo en sus trenes que hacen mucho mas fácil la limpieza de los vehículos. En los coches tradicionales la pintura y los aerosoles penetran en la chapa y hacen muy difícil su limpieza y eliminación. Con este material de vinilo las operaciones de limpieza resultan más fáciles y baratas.

“Esto no puede ser llamado arte” se queja el gerente de SFM. José Ramón Orta lo llama delincuencia y, en consecuencia, reclama acciones más contundentes contra este tipo de acciones que solo en la operadora mallorquina supuso algo más de 100.000 euros el pasado año. Los grafiteros son una auténtica pesadilla. La empresa pública balear lleva ante la Justicia a aquellos grafiteros que son sorprendidos en acción y ha conseguido que algunos de ellos hayan sido condenados por actos vandálicos que han producido daños materiales. Algún grafitero ha sido condenado a pagar una multa de 2.000 euros y a medio centenar de horas de horas de trabajo en bien de la comunidad, según apunta Orta.

En la actualidad, la compañía ferroviaria de Mallorca tiene interpuestas seis denuncias contra jóvenes grafiteros, incluidas dos que están siendo tramitadas en la Fiscalía de Menores.

Pero las sanciones pueden ser todavía más severas dado que la actuación de un grafitero puede acarrear una pena de prisión de entre seis meses y tres años, en función de cómo hayan transcurrido los hechos, ya que a veces solo se producen pintadas y en otras ocasiones hay alguna agresión de por medio. Por no hablar del riesgo que corren algunos viajeros cuando estos elementos deciden accionar los frenos de emergencia y para el tren.

Los compuestos ácidos que contienen las distintas pinturas en aerosol y también la tinta de los rotuladores que, por lo general, emplean los grafiteros, resultan difíciles de eliminar dado que penetran y con el tiempo causan la corrosión de la chapa.

La esperanza están puestas en estas láminas de vinilo, que se pueden limpiar sin excesivo esfuerzo, y como son además adhesivas resulta más fácil sustituirlas en el caso de que resulten dañadas por la acción de los grafiferos. La operadora confía ahorrar cerca de un millar de euros por cada vehículo que precise ser pintado de nuevo, ya que el coste de este proceso es de unos 5.850 euros, mientras que el de colocación de las láminas supone un desembolso de 4.900 euros. También se reduce el tiempo que el coche permanece fuera de servicio. Las operaciones de pintura llevan al menos 15 días, mientras que en una semana se colocan las láminas de vinilo. ¿Resolverá los problemas de los grafitis el vinilo?