Archivo diario: agosto 14, 2012

El proyecto de ‘El Hullero’ queda en vía muerta y la restauración de sus coches de madera, aplazada

Otro proyecto que se lleva la crisis. Feve se ha visto obligada a dejar en el dique seco ‘El Hullero’, un nuevo tren turístico para el que ya se había rehabilitado la locomotora de vapor VA8, una pieza ferroviaria de alto valor patrimonial que permanece en las instalaciones de El Berrón donde fue restaurada. En la factoría de Pravia duermene recubiertos con toldos y pendientes de su rehabilitación los cuatro coches salón de madera de finales del XIX y principios del XX, con los que la operadora de vía métrica pretendía recorrer las comunidades del noroeste español. El panorama es más bien pesimista.

‘El Hullero’ era una nueva apuesta de la oferta turística de Feve. El tren iba a recorrer las vías métricas del País Vasco, Cantabria, Asturias, Galicia y Castilla y León, cuyas instituciones aportarían unos 80.000 euros para poner en marcha el convoy. El tren funcionaría dos meses al año en cada comunidad, según los planes del anterior presidente, Ángel Villalba, y de los responsables de la compañía de ferrocarriles de vía estrecha, que cuenta con más de 1.700 empleados, de los que 700 trabajan en Asturias.

Y ahora la crisis se ha cargado el proyecto. No hay fondos ni para rehabilitar los vehículos históricos que permanecen en Pravia (la operación rondaría los 1,2 millones de euros) ni para poner en la vía esta joya del patrimonio ferroviario, cuya restauración le costó a Feve unos 800.000 euros. Como complemento para la máquina, se construyeron un furgón (240.000 euros), y un ténder (vagón especial que contiene el agua y el combustible) en 2011.

La rehabilitación de la locomotora de vapor VA 8 ha sido el proyecto más significativo que Feve ha acometido hasta el momento en cuanto a la recuperación de un elemento del patrimonio histórico e industrial. El criterio aplicado para restaurar esta unidad se basaba en la unión del mantenimiento de los valores inherentes a la propia locomotora, como su sistema de tracción a vapor, con los parámetros de seguridad y fiabilidad propios de las máquinas que circulan por la red de Feve. La reparación integral de esta máquina permitiría su puesta en marcha como cabecera de algunos de los trenes que Feve tenía previsto incluir en su variada oferta de productos turísticos, se justificaba desde la operadora.

La VA 8 fue construida en 1958 en Vizcaya por Babcock & Wilcox para el Ferrocarril Vasco Asturiano. Se trata de un modelo muy significativo en la historia de la vía estrecha española que Hunosa cedió a Feve hace tres años. Cuando se decidió emprender su recuperación, la máquina se encontraba fuera de servicio y formaba parte de la exposición del Museo del Ferrocarril de Asturias, ya que su valor histórico es innegable. Las primeras locomotoras con este diseño, basado en un original de la casa alemana Krauss, se fabricaron en 1929 para el Ferrocarril Cantábrico, si bien Babcock & Wilcox sirvió más lotes tras la Guerra Civil, tanto para esta línea como para la de Económicos de Asturias. En la década de los años treinta del siglo pasado, la Fábrica Nacional de Armas de Trubia construyó diez unidades de este tipo para el Ferrocarril de Ferrol a Gijón, pero nunca llegaron a circular por este trayecto y fueron repartidas por diferentes líneas de la geografía nacional.

Los actuales responsables de Feve mantienen casi un silencio sepulcral sobre sus planes futuros. Según descatacan en Fomento, es probable que la compañía desaparezca en enero y el servicio de pasajeros pase a manos de Renfe. ¿Pero qué pasará con los trenes turísticos? Nadie lo sabe aún. Pero es probable que la VA8 abandone a Asturias y pase a las vías del País Vasco, donde la operadore de vía métrica tiene su flota turística. De todas formas, á locomora aún no tiene la documentación necesaria para salir a la vía, aunque es probable que en breve pueda dosponer de los permisos precisos.

El Gobierno ha sido muy crítico con los gestores anteriores a los que se acusa de dipalidar los pocos ingresos que genera la compañía. Además del frutrado proyecto de ‘El Hullero, los actuales gestores cuestionan también la construcción del ‘Fabiolo’, un tranvía de hidrógeno que costó un millón de euros y que nunca llegó a funcionar por fallos técnicos, o los 40 millones que se pagaron por varios tren-tran para Langreo y Avilés sin haber construido antes la infraestructura necesaria para su puesta en marcha. Y ahora negros nubarrores se ciernen sobre el horizonte de Feve.