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Adiós al maestro Manuel Maristany

Manolo_Maristany_Epopeya

“Nací un 4 de marzo de 1930, un dato que figura en la solapa mi novela ‘La enfermera de Brunete’. De modo que me resulta imposible ocultar a mis lectores mi edad venerable. Si a los sesenta años uno es un anciano, a los setenta es un fósil viviente. En una reseña de mi novela aparecida en no recuerdo qué periódico, un crítico amable me califica de “setentón jovial”. Otro, “septuagenario”. No me molesta. Lo tengo asumido. Tengo setenta y siete años y no voy a decir, como Bertín Osborne los suyos, 52, pero que “bien llevados”. Los tengo y punto. Por lo menos he llegado hasta aquí y lo puedo contar”.

Manuel Maristany escribía sobre él mismo hace ya unos años (Juan Manuel Grijalvo recoge en su blog este testimonio, que le retrata a las mil maravillas), como quitando mérito a su obra y a su quehacer. Nos ha dejado este fin de semana, a los 86 años. Gran aficionado a la fotografía y a la literatura (se licenció en Derecho, pero nunca quiso ejercer la abogacía) es uno de los grandes divulgadores del ferrocarril español y autor de una de las obras gráficas más completas de nuestro país, que inició en 1973.

Cuenta Juanjo Olaizola en su semblanza que Maristany “pertenecía a una familia de honda raigambre ferroviaria, no en vano su abuelo, Eduardo Maristany Gibert, fue el primer director español de una gran compañía ferroviaria, en este caso MZA, además de Marqués de Argentera, título otorgado por el Rey Alfonso XIII por haber dirigido la construcción del túnel de la Torreta en Argentera (Tarragona), entonces el más largo del país, con 4.044 metros de longitud. Sin embargo, como él mismo reconocía en el prólogo de ‘Adiós Viejas Locomotoras’, su vocación ferroviaria fue tardía y no se despertó hasta una fría noche, a finales de los años sesenta, cuando al apearse del tren para contemplar la ceremonia del relevo de tracción en la estación de Mora la Nova, en lugar de una locomotora de vapor, apareció, según sus propias palabras “un torpedo verdoso”, probablemente, una diésel de la serie 4000 de Renfe. Este episodio le hizo tomar conciencia sobre el inevitable final de la tracción vapor y desde entonces dirigió el objetivo de su cámara a inmortalizar las últimas locomotoras”.

“Vine al mundo en una finca de la calle de Mallorca tocando al Paseo de Gracia. Es decir, en la tan traída y llevada derecha del Ensanche barcelonés, feudo tradicional de la burguesía catalana. No me avergüenzo en absoluto de pertenecer a ella. Estoy muy orgulloso. Un país sin una burguesía dinámica y emprendedora no va a ninguna parte, como no sea a la miseria más abyecta. Rumania, Albania y Cuba podrían ser tres buenos ejemplos de lo dicho”. Maristany no tenía pelos en la lengua. Y cuando tenía que cantar las verdades del barquero, así lo hacía.

Manolo, como le gustaba a él que le llamaran, era un gran aficionado a la montaña y al eski. De hecho su primera incursión en la literatura tiene como escenario ese mundo que tanto amaba. En 1960 publica ‘Ha nevado en La Molina’, aunque su primer éxito le llega en 1962 por ‘Operación Impala’, en el que plasma la expedición de cinco aventureros catalanes por el continente africano a bordo de motocicletas ‘Impala’ fabricadas por Montesa. En 1967 obtiene el premio Doncel por su obra Rikki-Tikki y en 1968 publica ‘Gurka’, una de sus obras más preciadas.

“Debido al éxito de ‘Operación Impala’, y fascinados por la aureola de expertos africanistas que nos habíamos forjado, un grupo de cazadores barceloneses me fichó para filmar un safari en El Chad. Muy bien pagado. Si acepté, fue, entre otras cosas, para hacer méritos delante de mi suegro, al que eso de ganarse la vida haciendo fotos y escribiendo novelitas le parecía poco serio”.

Como tantos otros, la Guerra Civil dejó en él un poso de dolor que el tiempo no pudo borrar. “De alguna manera, la guerra me marcó. Las impresiones infantiles, no por inconscientes, son menos indelebles. Mi padre, sus dos hermanos y sus innumerables primos vivieron la guerra como una cruzada, con fe, con entusiasmo y con ilusión inmensos. Mi tío Alfonso, como he dicho antes, cayó en la batalla del Jarama. Mi tío Carlos, también de Regulares, salió con la pata ranca de la batalla del Ebro. Su primo Fernando Vidal-Ribas, de caballería, fue fusilado en los fosos del castillo de Montjuïch. Es posible que me inspirara en él para describir el fusilamiento de Gonzalo de Montcada en los fosos de Santa Elena, por los que me gusta perderme para escuchar el eco de los disparos venidos del más allá”.

Pero su gran pasión eran los trenes. A ellos dedica la mayor parte de su producción literaria y fotográfica, con libros como ‘Adiós viejas locomotoras’, ‘Los pequeños trenes españoles’, ‘Los últimos gigantes’, ‘Un siglo de ferrocarril en Cataluña’. ‘Máquinas, maquinistas y fogoneros’ y ‘Los ferrocarriles Vascongados’, entre otros. En 2007, ya con 77 años, debuta en la novela con ‘La enfermera de Brunete’, donde realiza un detallado retrato de la burguesía y la aristocracia catalana durante la II República y la Guerra Civil y narra la contienda española desde el prisma del bando franquista. ‘La enfermera de Brunete’ (‘Los Cipreses…’ de Gironella fueron el detonante) acaban por consagrarle como un novelista consumado. En 2009 publica su última obra, ‘El desafío’, en la que relata una historia de amor en alta mar.

Con sus imágenes ferroviarias, nos hemos iniciado en esta apasionante aventura del tren y sus historias. Gracias a él hemos vivido los tiempos del vapor y hemos aprendido más de una lección con sus entreñables textos. Por todo ello, ¡gracias maestro!

Varios actores revivirán a los clásicos españoles en la ‘Noche de los Libros’ en el Metro de Madrid

Literatura y tren caminan en parelelo. Actores de la Real Escuela Superior de Arte Dramático se transformarán en los clásicos escritores españoles durante cinco horas en el metro de Madrid e invitarán a los viajeros a participar en la ‘Noche de los Libros’, que se celebra este viernes. Clásicos de la literatura española que dan nombre a varias estaciones del Metro de Madrid ‘revivirán’ en el suburbano, desde las 17 horas hasta las 22 horas, sorprendiendo a los viajeros en andenes y trenes e invitándoles a participar en la ‘Noche de los Libros’ y a regalar un libro con motivo de esta velada tan especial.

Los actores de la Real Escuela Superior de Arte Dramático caracterizados como Quevedo (línea 2), Miguel Hernández (línea 1), Tirso de Molina (línea 1), Antonio Machado (línea 7), Rubén Darío (línea 5) y Concha Espina (línea 9) sorprenderán a los usuarios del Metro de Madrid recitando una selección de la obra de cada autor en las paradas que lleve su nombre.

Los usuarios de la red podrán seguir durante varios días en las pantallas de Canal Metro las recomendaciones de diversas personalidades de la cultura con motivo de la celebración de la ‘Noche de los Libros’ bajo el lema ‘¿Me regalas un libro? te regalo un libro’. El dramaturgo Albert Boadella, la escritora Ana María Matute, el fotógrafo Alberto García Alix, la escritora Carmen Posadas, la editora Elena Ochoa, el periodista Iñaki Gabilondo, el cineasta Julio Medem, la cantante Martirio, el artista Marcellí Antunez y la escritora Soledad Puértolas se han sumado a la campaña impulsada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, para animar a los ciudadanos a comprar y regalar libros.

“Estos rostros de la comunicación y de la creación escénica, cinematográfica, artística y literaria prestan su imagen desinteresadamente a la campaña de la ‘Noche de los Libros’, protagonizando sendos clips en los que el Gobierno regional quiere impulsar la lectura y la compra y regalo de libros en la región, la que más lee de todo el país, y reconocer el importante papel que juega el sector del libro tanto en el fomento de la lectura como en el plano económico”, informaron desde la Comunidad.

En el marco de esta promoción, desde Metro de Madrid se animará a más de un millón de usuarios que pasarán a lo largo de esta semana por el vestíbulo de su estación de Sol a participar en esta celebración con una ambientación centrada en las célebres lunas de la ‘Noche de los Libros’.

Los doce Bibliometros situados en las estaciones de Nuevos Ministerios, Puerta del Sur, Embajadores, Puerta de Arganda, Canal, Mar de Cristal, Aluche, Sierra de Guadalupe, Moncloa, Carabanchel Alto, Legazpi, y Chamartín, recordarán durante toda esta semana la celebración de la ‘Noche de los Libros’ repartiendo material promocional a todos sus usuarios.

La ‘Noche de los Libros’ se celebrará desde las primeras horas de la mañana del viernes 23 de abril hasta la madrugada del sábado 24 y reunirá a más de 400 escritores que participarán en las más de 500 actividades. Además, este año se incrementa la presencia de 35 escritores extranjeros, entre los que destacan las conferencias del pensador francés André Gluksman y de la escritora norteamericana Donna Leon, que compartirán cartel con 151 escritores españoles.

Durante la celebración, 159 librerías de la región, 15 más que en 2009, permanecerán abiertas hasta medianoche y serán el punto de encuentro con escritores como Andrés Trapiello, Luis Alberto de Cuenca, Nativel Preciado, Luis García Montero, y Vicente Molina Foix, entre otros.

La red de Bibliotecas Públicas de la Comunidad de Madrid, las Bibliotecas escolares de Primaria y Secundaria así como la Red de Bibliotecas de la Obra Social de Caja Madrid, organizarán durante toda la jornada un amplio programa de actividades que incluye cuentacuentos, lecturas, títeres, talleres, recitales, poesía, cómic y hip hop. Este año participan 126 bibliotecas, 41 más que el año pasado.

A esta quinta edición de ‘La Noche de los Libro’s se incorporan 15 nuevos espacios con programación propia para la ocasión, como la Delegación del Principado de Asturias en Madrid, la Fundación Lázaro Galdiano, la Fundación Ortega y Gasset, Getafe Negro, European Poetry Slam Days, el Instituto Polaco de Cultura y la Fundación Miguel Hernández. En total son 70 instituciones las que participan, entre las que se encuentran el Círculo de Bellas Artes, el Instituto Cervantes, Caixa Forum, Casa Arabe, la Biblioteca Nacional o el Museo del Prado. En ellas participan Lorenzo Silva, Agustín Fernández Mallo, Fernando Iwasaki, Ignacio del Valle y Fernando Beltrán, entre otros autores.