Archivo de la etiqueta: 25 años

La gran fiesta del Tranvía de Oporto

Una selección de diez tranvías emblemáticos de la colección del Museo de Tranvía de Oporto, que este año cumple 25 años, desfilarán este sábado a lo largo del paseo marítimo de Oporto, desde Infante a Passeio Alegre, con parada en Massarelos. El pasacalles tendrá lugar entre las 15.00 y las 18.00 horas. Durante todo el día se celebrarán actividades al aire libre los jardines del Museo do Carro Eléctrico con entrada libre.

Los días dorados en los que los ‘carros eléctricos’ recorrían sin descanso las calles de Oporto cargados de viajeros acabaron con la aparición del metro. El nuevo transporte metropolitano cubre 60 kilómetros en sus cinco líneas. Los ‘elétricos do Porto’ se han convertido en una atracción turística más que en un medio de transporte útil; al contrario de lo que sucede en Lisboa, donde el tranvía todavía es empleado a diario por los habitantes de la ciudad como un medio de transporte público. En 1974 aún circulaban 489 tranvías por la ciudad portuense. En la actualidad, tan solo funcionan media docena en las tres líneas que aún sobreviven (1, 18 y22). Pero no deja de tener su encanto dar un paseo en uno de estos antiguos vehículos por el centro de la ciudad.

Esta fiesta de los ‘carros eléctricos’ es una ocasión única para disfrutar de los encantos de estos vehículos que durante tres horas circularán casi ininterrumpidamente por el paseo marítimo. El punto culminante se producirá con el desfile de diez de las unidades más emblemáticas del Museo do Carro Eléctrico. Recomendada para todas las edades y públicos, en particular para las familias y los turistas, habrá animación a bordo de los tranvías y en el exterior del museo. Habrá un billete único al precio de 5 euros.

Fundado en 1992 con el objetivo de preservar y mostrar una gran colección de tranvías y otros vehículos, y productos con gran valor histórico y patrimonial, el Museo del Tranvía ofrece a los visitantes la oportunidad de conocer de cerca la historia y desarrollo del transporte público en los carriles en la ciudad de Oporto. El centro cuenta con una flota de coches eléctricos completamente restaurada, que se pueden alquilar para recorrer la Marginal, Línea Restauración y la línea de batalla, porporcionando un verdadero retorno al pasado.

El museo tiene como misión preservar, conservar e interpretar para el público, las especies y los artefactos ilustrativos y representativos de la historia y el desarrollo del transporte público urbano. A través de la investigación y la exposición de sus colecciones, exposiciones y la organización de programas de carácter cultural el centro ofrece a su público la oportunidad de aprender, de experimentar y conocer la historia, el desarrollo y el impacto socioeconómico de transporte público en Oporto. El visitante puede disfrutar de experiencias enriquecedoras y emocionante al mismo tiempo, así como estudiar y observar más profundamente sus colecciones. Para ello, están disponibles al público, previa cita, los servicios educativos, Colecciones Servicio de Gestión y centro de documentación dedicado a la historia de Oporto y el desarrollo del transporte urbano.

Aunque en la actualidad el tranvía casi ha perdido todo su papel como medio de transporte público en Oporto, quedando casi como una atracción turística, este vehículo vuelve aser el gran protagonista en esta iniciativa organizada por la Compañía de Transporte Colectivo de Oporto (STCP). Para ello se han organizado actividades recreativas dentro y fuera del museo, que a lo largo de este año celebra sus ‘bodas de plata’. En el exterior, tendrá lugar un variado programa exponente de la cultura portuguesa. Con el billete sencillo, los visitantes podrán acceder además al interior del museo, donde se podrá ver en actividad a distintos artistas plásticos. El historiador Joel Cleto hablará de la historia de la electricidad y su evolución. El día termina con una visita guiada por el espacio museístico.

El Museo do Carro Eléctrico se encuentra situado en la antigua Central termo-eléctrica de Massarelos, en el barrio de Miragia. Además de su magnífica colección de unidades restauradas, es posible admirar una exposición de uniformes originales y muchas fotografías de los conductores de tranvía que trabajaron en la compañía de transportes de la ciudad. Lo más interesante son las réplicas de tranvías de diferentes épocas, comenzando por el más antiguo y a la vez el más curioso, que data de 1872 y era un tranvía de tracción animal. La coleción de vehículos se compone de 26 coches eléctricos, que datan de 1872 a 1950.

El edificio Massarelos (diseñado por el ingeniero Couto dos Santos y puesto en funcionamiento en 1915) se compone de dos grandes naves que albergaban, respectivamente, el hogar de los generadores de vapor (calderas) y la sala de máquinas. Hasta la década de 1940 la Central Térmica Massarelos produce suficiente energía para alimentar la red de coches eléctricos existentes en Porto. Con el creciente número de coches eléctricos en la carretera, el Centro pasa a depender de la Unión Eléctrica portuguesa. En la década de 1960, opera sólo como subestación de energía; pero en la actualidad alimenta las líneas de conducción eléctrica existente en Oporto. En este centro colabora un grupo de entusiastas apasionados de este medio de transporte y dispuestos a preservar los coches eléctricos por su valor histórico.

25 años del AVE

Francisco Mesa Espejo es un gran desconocido para la gran parte de los españoles. Probablemente su nombre nunca aparezca en los libros de texto. Sin embargo, este veterano maquinista (se inició en 1981) forma parte de la Historia; fue el conductor del viaje inaugural del primer AVE de Madrid a Sevilla, acontecimiento del que se cumplen hoy viernes 25 años.

A las 07.00 horas del 14 de abril de 1992 partieron dos trenes AVE simultáneamente desde la madrileña estación Atocha y la sevillana Santa Justa y, en un periodo de dos horas y 55 minutos, con una velocidad de 250 kilómetros por hora, cubrieron un trayecto de 471 kilómetros, lo que redujo dos horas el tiempo de viaje. La línea se inauguró con la presencia, entre otros, de los entonces vicepresidente del Gobierno Narcís Serra y el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves.

Por primera vez desde que Subercase sentenciara el uso de los seis pies castellanos, España adoptaba el ancho de vía ferroviario UIC, sistema empleado en Japón, Francia y Alemania. El país permanecía, sin embargo, ajeno a la expectativas de los profesionales. Salvo éstos, y un pequeño grupo de expertos ferroviarios, nadie era consciente del cambio que se avecinaba.

Las obras, iniciadas el 2 de octubre de 1989, tardaron cuatro años y medio en ejecutarse y en 1990 Renfe decidió llamar AVE al tren de alta velocidad, cuyo nombre constituía una simbiosis de las primeras letras de las palabras alta velocidad española y de la imagen de rapidez relacionada con los pájaros.

El Ejecutivo presidido por Felipe González repartió el contrato entre la compañía francesa Alstom y la alemana Siemens AG, que incluía acuerdos para la fabricación en España de al menos el 85 % del material, así como para la reordenación de la industria ferroviaria nacional. Una cuarta parte del presupuesto fue sufragado por los Fondos de Cohesión y Desarrollo Regional de la Unión Europea.

El ferrocarril alcanza cotas de prestigio impensables hace un cuarto de siglo con la puesta en marcha del AVE. Los españoles vuelven a confiar en el tren. La línea de alta velocidad Madrid-Sevilla aporta rapidez, seguridad, calidad, confort e índices de puntualidad desconocidos, que rayan en el 100%. Algo inédito en nuestros trenes. Hasta entonces, recorrer la Península en tren era una auténtica odisea: los convoyes eran (salvo contadas excepciones) lentos e incómodos y los itinerarios, interminables.

Tras el éxito de la línea Madrid-Sevilla, la red de alta velocidad se ha extendido a otras ciudades como Toledo, adonde llegó en 2005. En 2003 el tren AVE había llegado también a Zaragoza y Lleida, en 2006 a Tarragona, en 2008 a Barcelona y en 2013 a Girona. En 2007 se inauguró el servicio de AVE Madrid-Segovia-Valladolid y en 2015 en Palencia y León. Y en diciembre de 2010 se suma la comunidad valenciana. De aquellos 471 kilómetros iniciales, se ha pasado 25 años después a 3.200 kilómetros

Desde su puesta en servicio del AVE en Andalucia han sido utilizados por 69 millones de viajeros, incluida Córdoba como parada intermedia en el recorrido de AVE Madrid-Sevilla, a la que posteriormente, en 1992, se incorporó Málaga. En la actualidad son 32 los trenes AVE que cada día comunican Sevilla y Madrid y -según Renfe-, la cifra anual de viajeros supera los tres millones de viajeros. Desde el comienzo de la alta velocidad en España, unos 128 millones de viajeros han utilizado los distintos servicios con origen o destino Andalucía.

Desde entonces la red española se ha multiplicado casi por siete y hoy son ya 350 millones de viajeros los que han utilizado los servicios de la Alta Velocidad. Y en los próximos años se superarán ampliamente esos 3.000 kilómetros de red, con 27 provincias conectadas, con la incorporación de Murcia, Burgos, Granada, Almería, Cantabria, Asturias, Extremadura y Euskadi, donde se realizan distintos trabajos (en distinto grado). Sin olvidar, las próximas incorporaciones de Galicia y Levante.

La Alta Velocidad se ha convertido en estos últimos 25 años en un factor clave para la exportación de la ‘Marca España’, lo que ha permitido al sector ferroviario español en un claro exponente de la tecnología ferroviaria capaz de desarrolla proyectos en cuaqluier rincón del mundo.