Archivo de la etiqueta: Plentzia

La Aurrera, en los 125 años del tren de Plentzia

La vaporosa Aurrera ha vuelto a las vías vizcaínas. Esta preciosa joya ferroviaria circuló ayer por el antiguo trazado ferroviario que conduce a Plentzia para sumarse por todo lo alto a los actos conmemorativos de la llegada del tren a la villa marinera hace 125 años. La circulación de esta emblemática locomotora sorprendió a muchos vecinos de la comarca, que no quisieron perderse el acontecimiento.

125 años no se cumplen todos los años. Así que ante un acontecimiento como este, merece tirar la casa por la ventana para celebrarlo. Y para ello nada mejor que recurrir al vapor y al concurso de la estrella del Museo Vasco del Ferrocarril. La Aurrera es la locomora más emplemática de Azpeitia, no en vano fue la primera que restauró esta institución y, también, la titular habitual de los trenes de vapor que recorren el trayecto que une el museo con la antigua estación de Lasao, por el antiguo trazado del desaparecido Ferrocarril del Urola.

La Aurrera, con rodaje 1-3-0T, se construye en Reino Unido en 1898 por Nasmith & Wilson para el Ferrocarril de Elgoibar a San Sebastián. Fue transferido al Ferrocarril de Durango a Zumárraga y prestó servicios en los trenes de Durango a las Minas de Arrázola y Elorrio. A mediados de los 70, se preservó por los Amigos del Ferrocarril de Guipúzcoa que en 1986 coloca en un pedestal en la estación de Oñate. En 1990, se comenzó su restauración y el 20 de enero de 1992 volvió otra vez a recorrer las vías del País Vasco.

Aunque en realidad hace muchos meses que se preparaba este evento, apenas si se ha dado publicidad al mismo. Sin embargo, los dos coches que arrastraba, también de la colección del museo, iban completos, aunque muchos aficionados se quedaron con las ganas de viajar en ellos, porque estaban reservados para la ocasión para los invitados del Ayuntamiento de Plentzia. La vaporosa realizó tres viajes entre la estación de Larrabasterra y Plentzia para que autoridades y vecinos revivieran la historia local.

La llegada del tren a Plentzia a finales del siglo XIX supuso el despegue como enclave turístico de la villa marinera. A las diez de la mañana del 4 de septiembre de 1893se inauguraba ante un “gentío inmenso” el nuevo servicio, que con la llegada del tren al andén y ante las autoridades de la época se dieron cuatro vivas: “uno por el éxito de dicho ferrocarril que representa la prosperidad de la Villa, otro por los plencianos, otro por la paz y el último por el ingeniero constructor”. Dicen las crónicas de la época que la gente que lo presenció lloró de la emoción, sabiéndose los allí presentes que pasaban de los carruajes a los transportes modernos, casi como si cambiaran de época…

También hubo quien lloró ayer al ser testigo del regreso del vapor a las vías vizcaínas. La Aurrera concitó el entusiasmo y admiración de todos sus privilegiados pasajeros que, por unas horas, revivieron los mismos sentimientos de quienes aquel lejano 4 de septiembre fueron testigos de la llegada del tren. Y con aquel nuevo transporte se pudieron cumplir muchos de los sueños de los vecinos de la villa marinera.

(Imagen Luis Ángel Gómez)

Anuncios

125 años del tren de Plentzia

Los sanantolines de Plentzia, hace un siglo, tuvieron una singular novedad: la llegada del tren hasta la elegante villa del litoral vizcaíno, el 4 de setiembre de 1893. Enlazaba así con la capital, Bilbao, mediante las dos lineas ferroviarias que se daban la mano en la estación de Las Arenas: una, la linea Bilbao-Las Arenas y, otra, su prolongación, Las Arenas-Algorta-Plentzia, las dos de via estrecha. Los plencianos que habían festejado a su titular el día 2, prosiguieron su programa festivo, con la inauguración del ferrocarril y coronando el ciclo el domingo siguiente, día 10.

A los dos meses justos de haber enlazado ferroviariamente Las Arenas con Algorta, el 15 de julio de 1893, víspera de la festividad de la Virgen del Carmen, a las tres y cuarto de la tarde, hizo su triunfal llegada a la estación de Plentzia la primera locomotora seguida de algunos coches, donde viajó el personal facultativo de la línea y algunos miembros del consejo de administración, para comprobar el estado de las obras con el fin de preparar la inauguración oficial de este tramo final Algorta-Plentzia. Numeroso público esperó a los expedicionarios, recibiéndoles con cohetes, redobles de tamboril, aplausos y vivas. En realidad, durante este mes de julio del 93 funcionó este servicio, aunque se retrasara la apertura oficial del mismo hasta las fiestas de San Antolin.

El lunes 4 de setiembre, a las diez de la mañana y con un gran gentío en la estación de Plentzia, se esperó la llegada del tren oficial en que viajaban los consejeros de la linea y sus técnicos, encabezados por el ingeniero Hoffmeyer. Llegado el convoy ferroviario, recibido con música y voladores, se procedió a la bendición del tren por el clero parroquial, mientras algunos secaban sus lágrimas de alegría y otros lanzaban vítores enardecidos en medio de una escena emocionante.

A las dos de la tarde salió el primer tren de pago hacia Las Arenas y Bilbao, pasando por debajo del arco del triunfo que se había levantado en el apeadero de Urduliz. Desde el día siguiente hubo dos trenes con salida de Plencia, por la mañana, y otros dos, por la tarde, así como otros tantos, desde la estación de San Agustín, en Bilbao. Las fiestas inaugurales del tren de Plentzia se remataron el domingo, día 10, siguiente, día de la Octava del Santo, con la ‘Misa Breve’, de Gounod, cantada por la Sociedad Coral de Bilbao, la cual dio dos conciertos: por la tarde, en la terraza del casino y, por la noche, sobre una lancha iluminada, en la ría.

Aniversario en Plentzia con ‘Relatos para el andén’

Este año Plentzia (Bizkaia) celebra el 125º aniversario de la llegada del ferrocarril a la villa marinera. Dentro de los actos organizados, el grupo de lectura Literohitura pone en marcha ‘Relatos para el andén’, una iniciativa de escritura colectiva de relatos encadenados, con el tren como tema. Se trata de crear unos relatos encadenados que tenga al tren o al viaje en este medio de transporte como temática principal.

El lunes 4 de setiembre de 1893 a las diez de la mañana y con un gran gentío en la estación, se esperó la llegada del tren oficial en que viajaban los consejeros de la linea y sus técnicos, encabezados por el ingeniero Hoffineyer. Las fiestas inaugurales del tren se remataron el domingo 10, día de la Octava del Santo, con la «Misa Breve», de Gounod, cantada por la Sociedad Coral de Bilbao, la cual dio dos conciertos: por la tarde, en la terraza del casino y, por la noche, sobre una lancha iluminada, en la ría.

Un siglo y cuarto después veinte personas se han ofrecido a tomar parte en este proyecto de escritura colectiva. El abanico de los inscritos es amplio. Va desde los 18 años del más joven hasta los más de 60 con los que cuenta el de mayor edad. Entre los autores conocidos de la zona van a participar Aritza Bergara, Jokin de Pedro y Carlos Egia. Junto a ellos varios escritores aficionados. Este grupo heterogéneo aportará estilos y visiones distintas a unas publicaciones que compartirán temática –el tren y el viaje en este medio de transporte-, pero también vocablos. Y es que la última palabra de un relato será la primera del siguiente. Se persigue crear una serie de piezas encadenadas como si de vagones de un tren se tratase. Eduardo Gil Herrero acaba de publicar la primera de estas obras, que lleva por título “Aquel viaje en tren del 68” ( si estás interesado puedes leerlo aquí)

Desde el grupo Literohiturase pide que los relatos sean «breves o hiperbreves» y cada uno distinto al que le precede. El proyecto se extenderá durante todo 2018. La previsión es publicar cada tres semanas una parte de los escritos «en un formato muy sencillo», aunque la periodicidad dependerá del número de autores que se animen a tomar parte en esta propuesta. Se podrán conseguir al menos en un punto de la localidad. La intención es que todos los relatos puedan ser reunidos después en un volumen formato libro para su publicación.

Otros actos destacados son la presentación el 23 de abril de un libro infantil conmemorativo en el que aparecen personas muy ligadas a la historia de Plentzia y queridas en la localidad, o el homenaje que se celebrará el 9 de agosto a los trabajadores del ferrocarril coincidiendo con el 37 aniversario del accidente ferroviario entre las estaciones de Urduliz y Plentzia. En aquel choque de trenes ocurrido en el término municipal de Barrika perdieron la vida 33 personas y otras 160 resultaron heridas de diversa consideración.